Vivir la vida

Imprimir

Síndrome de Zellweger: Síntomas, Causas, Tratamiento

Vivir la vida | 13 de julio de 2016

El síndrome de Zellweger, también conocido con el nombre de síndrome Cerebro-Hepato-Renal, es un tipo de patología metabólica clasificada dentro de las enfermedades peroxisomales (Cáceres-Marzal, Vaquerizo-Madrid, Girós, Ruiz y Roels, 2003).

Esta enfermedad se caracteriza por un procesamiento o acumulación anormal de diversos compuestos, el ácido fitánico, el colesterol o los ácidos biliares, en diversas áreas como el cerebro, el hígado o los riñones (Hospital Sant Joan de Déu, 2016).

sindrome de zellweger

A nivel clínico, el síndrome de Zellweger se define por la presentación de diversos signos y síntomas médicos relacionados con las anomalías y malformaciones faciales, la hepatomegalia y la disfunción neurológica grave (Rodillo et al., 1996).

Además, el origen etiológico de esta enfermedad se encuentra en una anomalía genética que da lugar a una producción o actividad deficiente del peroxisoma. Un componente celular con un papel destacado en el metabolismo de diversas sustancias bioquímicas en nuestro organismo (Girós, López Pisón, Luisa Serrano, Sierra, Toledo y Pérez-Cerdá, 2016).

En cuanto al diagnóstico del síndrome de Zellweger, además de la exploración física y la identificación de las manifestaciones clínicas, éste incluye una amplia variedad de pruebas de laboratorio: análisis bioquímico, estudios histológicos, neuroimagen, ecografías, electroencefalografía, exploración oftalmológica, análisis de la función cardiaca, etc. (Cáceres-Marzal, Vaquerizo-Madrid, Girós, Ruiz y Roels, 2003).

Los estudios experimentales en curso aún no han conseguido identificar una cura para el síndrome de Zellweger. Todas las intervenciones terapéuticas se basan fundamentalmente en el tratamiento sintomático y paliativo (Hospital Sant Joan de Déu, 2016).

En buena parte de los casos, las personas afectadas por el síndrome de Zellweger no suelen superar los 2 años de vida, debido a las importantes complicaciones médicas que acarrea.

Definición

El síndrome de Zellweger es una patología congénita de origen genético que se clasifica dentro de las llamadas enfermedades peroxisomales o de los trastornos de la biogénesis del peroxisoma (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).

Los trastornos o enfermedades peroxisomales constituyen un grupo amplio de patologías metabólicas provocadas por una anomalía en la formación o función del peroxisoma (Hospital Sant Joan de Déu, 2016):

El peroxisoma es un organelo celular que contiene en su interior diversas proteínas encargadas de realizar numerosas funciones metabólicas, como la degradación o síntesis de sustancias bioquímicas.

Este organelo o compuesto celular, puede localizarse en casi todos los tejidos del organismo, sin embargo, es más habitual que predomine en áreas cerebrales, renales o hepáticas.

Además, pueden formarse por una división y multiplicación de las células ya existentes o por nuevos procesos de proliferación, sintetizados por diversas proteínas localizadas en los núcleos celulares.

Por lo tanto, la biogénesis o producción del peroxisoma está influida por la actividad de diversas proteínas, codificadas a nivel genético por aproximadamente 16 genes diferentes, cuya alteración puede causar importantes anomalías en este compuesto celular.

En el caso del síndrome de Zellweger, se produce una anomalía en la biogénesis del peroxisoma que resulta en una acumulación patológica de diversos compuestos que son tóxicos o no se han degradado de forma correcta.

Los análisis bioquímicos realizados dentro del campo de investigación del síndrome de Zellweger, han mostrado altas concentraciones de ácido fitánico, ácidos polisaturados, ácidos en la orina colesterol, ácidos biliares, etc.

Además, este tipo de alteraciones también pueden tener un impacto significativo en la síntesis de plasmógenos, sustancia fundamental en el desarrollo cerebral.

Consecuentemente, las personas afectadas por el síndrome de Zellweger presentan una amplia variedad de síntomas neurológicos, anomalías cráneo-faciales, alteraciones renales y hepáticas que comprometen de forma grave la supervivencia de éstos (Cáceres-Marzal, Vaquerizo-Madrid, Girós, Ruiz y Roels, 2003).

Esta enfermedad fue descrita inicialmente por Hans Zellweger (1964) del que recibe su nombre y su grupo de trabajo (Valdez Geraldo et al., 2009).

En su reporte clínico, Zellweger hacía referencia a dos pacientes hermanos cuyo estatus clínico se caracterizaba por un fallo multifuncional, asociado a la ausencia del peroxisomas.

Posteriormente, en el año 1973, Goldfischer y colaboradores localizaron la ausencia de estos organelos celulares a nivel específico en los riñones y el hígado (Prudencio Beltrán, Coria Miranda, Nubela Salguero, Pemintel Zárate, 2009).

En la actualidad, el síndrome de Zellweger queda definido como una de las variantes más graves de las enfermedades peroxisomales, cuyas características clínicas van a provocar un deterioro sistemático de la persona afectada (Braverman, 2012).

¿Es una patología frecuente?

El síndrome de Zellweger se considera una patología rara, poco frecuente en la población general (Genetics Home Reference, 2016).

Los estudios estadísticos han mostrado una incidencia aproximada de un caso por cada 50.000 personas (Genetics Home Reference, 2016).

En cuanto a las características sociodemográficas asociadas a la prevalencia de esta enfermedad, las investigaciones actuales no han encontrado una incidencia más elevada asociada al sexo, la procedencia geográfica o la pertenencia a grupos étnicos y/o raciales particulares (National Organization for Rare Disorders, 2013).

A pesar de esto, algunos autores como (Braverman, 2012), señalan la presencia de una prevalencia diferencial asociada a diferentes países:

  • Estados Unidos: 1 caso por cada 50.000 habitantes.
  • Japón: 1 caso por cada 500.000 habitantes.
  • Suguenay-Lac Sant Jean (Quebec): 1 caso por cada 12.000 habitantes.

Además, en muchas ocasiones esta patología permanece sin diagnosticar debido a su rápida progresión y alta mortalidad, por lo que los datos estadísticos referentes a su prevalencia podrían estar subestimados (National Organization for Rare Disorders, 2013).

Signos y Síntomas

Las características clínicas del síndrome de Zellweger  las clasificaremos en varios grupos: alteraciones craneofaciales, alteraciones neurológicas y anomalías hepáticas/renales (Genetics Home Reference, 2016; National Organization for Rare Disorders, 2013).

Alteraciones Craneofaciales

Buena parte de las personas que padecen síndrome de Zellweger presentan un fenotipo facial atípico caracterizado por:

  • Dolicocefalia: la estructura craneal global puede presentar una estructura anormal, caracterizada por un alargamiento de las regiones anteriores y posteriores.
  • Apariencia facial aplanada: en general, todas las estructuras que conforman la cara suelen presentar un desarrollo deficiente. En este sentido, suelen ser más pequeñas de lo normal o, por el contrario, se desarrollan de forma incompleta. Como resultado, la sensación visual es de un aplanamiento del área facial.
  • Occipucio plano: la parte posterior de la cabeza, situada entre la parte final del cráneo y el cuello, puede desarrollarse de forma deficiente, dando lugar a una configuración anormalmente aplanada.
  • Frente abultada, ancha y amplia: en general, el tamaño total de la frente o área frontal del cráneo suele ser más grande de normal, mostrando una protrusión significativa.
  • Raíz nasal ancha: la estructura ósea de la nariz suele desarrollase con un volumen superior al normal o esperado, por lo que ésta suele presentar una apariencia ancha y robusta. Además, la presencia de fosas nasales invertidas suele ser otra de las características más frecuentes en este síndrome.
  • Anomalías oftalmológicas: las fosas oculares suelen estar mal definidas. Además, es frecuente el desarrollo de patologías corneales. Buena parte de los individuos afectados pueden presentar una capacidad visual significativamente reducida.
  • Micrognatia: en este caso, tanto el mentón como el resto de la estructura de la mandíbula suelen desarrollarse con un volumen reducido, dando lugar a otras alteraciones bucales y dentales secundarias.
  • Malformación de pabellón auditivo: las orejas suelen presentarse malformadas o con un desarrollo muy deficiente. En este sentido, no solo se traducen en malformaciones estéticas, sino que pueden ser abundantes los casos de reducción de la capacidad auditiva.
  • Anomalías bucales: en el caso de la estructura interna de la boca, es frecuente observar hendiduras palatinas.
  • Exceso de piel: de forma específica, es común identificar un exceso significativo de piel en el cuello.

Alteraciones neurológicas

Las patologías relacionadas con la estructura y función del sistema nervioso suelen constituir los síntomas más graves del síndrome de Zellweger.

En general, las complicaciones médicas de carácter neurológico se deben fundamentalmente a una alteración de la migración neuronal, a la pérdida o lesión de las vainas de mielinas (desmielinización) y a la atrofia significativa de sustancia blanca (leucodistrofia).

Consecuentemente, también es posible observar el desarrollo de macrocefalia (incremento anormal del perímetro craneal) o de microcefalia (reducción significativa del perímetro craneal).

Por lo tanto, algunas de las complicaciones secundaras a estas alteraciones neurológicas se caracterizan por la presencia de:

  • Convulsiones: las anomalías estructuras y funcionales a nivel cerebral pueden generar una actividad eléctrica neuronal deficiente y asincrónica. Por lo tanto, puede dar lugar al padecimiento de episodios recurrentes de espasmos musculares repentinos e incontrolables, rigidez muscular o períodos de ausencia.
  • Hipotonía muscular: en general, los grupos musculares suelen presentar un tono reducido y poco funcional que dificulta de forma la ejecución de cualquier tipo de actividad motora.
  • Pérdida auditiva y visual: de forma adicional a las malformaciones aditivas y oftalmológicas, es posible que se produzca una alteración de la capacidad visual y auditiva de forma secundaria a una anomalía neurológica, como la lesión de los terminales nerviosos periféricos.
  • Discapacidad intelectual: las múltiples anomalías neurológicas suelen implicar un desarrollo intelectual y cognitivo muy limitado.

Anomalías hepáticas y renales

A pesar de tener una incidencia más leve, en comparación con los signos descritos con anterioridad, algunos sistemas como el renal o el hepático también puede verse  significativamente perjudicados:

  • Esplenomegalia: el bazo y las estructuras adyacentes pueden crecer más de lo habitual, dando lugar a diferentes anomalías funcionales.
  • Hepatomegalia: el hígado suele desarrollarse de forma anormal, alcanzado un tamaño más grande de normal o del soportado por la estructura corporal.
  • Cirrosis: debido a las alteraciones metabólicas, es posible que se dé un almacenamiento anormal y patológico de material graso en el hígado.
  • Ictericia: al igual que en otros casos, las deficiencias metabólicas pueden dar lugar a la presencia de niveles anormalmente elevados de bilirrubina en sangre, produciendo una coloración amarilla a nivel cutáneo y ocular.

Causa

Como señalamos en la descripción inicial, el síndrome de Zellweger tiene su origen en una biogénesis deficiente del peroxoisoma (Girós, López Pisón, Luisa Serrano, Sierra, Toledo y Pérez-Cerdá, 2016).

Sin embargo, este mecanismo metabólico anómalo encuentra su causa etiológica en una alteración genética.

Específicamente, diferentes estudios han llegado a identificar mutaciones específicas en una amplia variedad de genes, en torno a 14-16 (Girós, López Pisón, Luisa Serrano, Sierra, Toledo y Pérez-Cerdá, 2016).

Aunque no se conocen con precisión todas las funciones de estos genes, se ha observado que presentan un papel destacado en la generación de instrucciones bioquímicas para la producción de un grupo de proteínas denominadas peroxinas (Genetics Home Reference, 2016).

Este tipo de proteínas son un componente básico en la formación de los organelos celulares denominados peroxisomas (Genetics Home Reference, 2016).

Consecuentemente, estas mutaciones genéticas pueden dar lugar a un desarrollo deficiente de la biogénesis de los peroxisomas y por tanto de su actividad funcional (Genetics Home Reference, 2016).

Diagnóstico

El síndrome de Zellweger es posible diagnosticarlo durante la gestación o en la etapa post-natal.

En el caso del diagnóstico prenatal, las ecografías de control de la gestación pueden mostrar diversas anomalías estructuras compatibles con esta patología, como el retraso del crecimiento intrauterino o las malformaciones craneofaciales.

Sin embargo, resulta fundamental realizar un análisis bioquímico a través de la extracción sanguínea y el muestreo de vellosidades coriónicas, para determinar la presencia de un trastorno metabólico de origen genético.

Por otro lado, en el caso del diagnóstico post-natal, la exploración física ofrece hallazgos clínicos suficientes para confirmar su presencia, aunque se realizan diversas pruebas para descartas otro tipo de patologías.

Algunos de los test de laboratorio empleados en el diagnóstico se basan en el examen histológico y bioquímico o las pruebas de neuroimagen  (Cáceres-Marzal, Vaquerizo-Madrid, Girós, Ruiz y Roels, 2003).

Tratamiento

Como en otro tipo de patologías genéticas, aún no sea identificado una cura para el síndrome de Zellwerger.

En este caso, las intervenciones medicas se dirigen hacia los métodos de soporte vital y el tratamiento farmacológico.

Las complicaciones médicas suelen progresar exponencialmente, por lo que el empeoramiento del estatus clínico de los afectados es inevitable.

La mayor parte de los afectados por el síndrome de Zellweger no suele superar los 2 años de vida.

Referencias

  1. Braveman, N. (2012). Síndrome de Zellweger. Obtenido de Orphanet: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/OC_Exp.php?Lng=ES&Expert=912
  2. Déu, H. S. (2009). Enfermedades Peroxisomales. Hospital Sant Joande Déu.
  3. Girós, M. L.; et al., . (2016). Protocolo de diagnóstico y tratamiento de los trastornos peroxisomales del espectro Zellweger y de la condrodisplasia punctata rizomélica”.
  4. NIH. (2016). Zellwefer Syndrome . Obtenido de National Institute of Neurological Disorders and Stroke: http://www.ninds.nih.gov/disorders/zellweger/zellweger.htm
  5. NIH. (2016). Zellweger Spectrum disorder. Obtenido de Genetics Home Reference: https://ghr.nlm.nih.gov/condition/zellweger-spectrum-disorder#genes
  6. NORD. (s.f.). Zellweger Spectrum Disorders. Obtenido de National Organization for Rare Disorders: http://rarediseases.org/rare-diseases/zellweger-spectrum-disorders/
  7. Prudencio Beltrán et al.,. (2010). Síndrome de Zellweger. Rev Soc Bol Ped, 22-4.
  8. Rodillo et al.,. (1996). Síndrome cerebrohepatorrenal de Zellweger: una enfermedad peroxisomal. Rev. Chil. Pediatr. , 79-83.
  9. Valdez Geraldo, C., Martínez Jiménez, C., García-Arias, S., Mayeda Gaxiola, L., & Zavala Ruiz, M. (2009). Sindrome Zellweger (cerebro-hepato-renal). Reporte de un caso. Pediatría Mex.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/neuropsicologia/sindrome-zellweger/20160713150928009577.html


© 2019 Vivir la vida

Plataforma Opennemas - CMS for digital newspapers

OpenHost, S.L.