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¿Qué es el síndrome de alienación parental?

Vivir la vida | 10 de febrero de 2016

El Síndrome de alienación parental (SAP) consiste en aquella alteración comportamental infantil, derivada del proceso de ruptura conyugal, sobre todo si es altamente conflictiva. En ella los hijos critican, rechazan, ignoran o anulan a uno de los progenitores de manera injustificada y/o exagerada.

El SAP surge en un contexto actual donde el incremento de separaciones y divorcios de pareja se ha disparado.

Síndrome de alineación parental

El modelo de familia tradicional al que estamos acostumbrados, como es el compuesto por dos personas que han contraído matrimonio y han tenido descendencia, ha ido siendo modificado a lo largo de la historia, tanto en su estructura como en las interacciones intra-familiares que se dan dentro de ésta.

Cuando una pareja con hijos decide poner fin a su relación, lo hacen teniendo en cuenta tanto aspectos legales como emocionales. Sin embargo, la forma de llevar dicha separación puede ser muy diferente.

Nos encontramos con aquellas familias que son conscientes de que ya no tiene sentido que continúen unidas, pues no se llevan bien, poseen pensamiento diferentes que les lleva a tener opiniones diferentes, o no están enamorados. Entonces, deciden poner fin a su relación y lo hacen de manera responsable y razonable, manteniendo una relación cordial de cara al mantenimiento de la armonía familiar.

Sin embargo, por otro lado, en la mayoría de los casos, la separación suele ser conflictiva, suponiendo cambios importantes en la vida del niño quien se ve inmerso en los problemas de los adultos, tomando partido en el conflicto y pasando a formar parte de los enfrentamientos entre ambos, apoyando a una parte y rechazando a otra.

Existen otras posturas, que abogan por una visión más positiva del proceso de separación o divorcio. Lo entienden no como una ruptura, sino como una reestructuración de la familia.

Aspectos históricos

El síndrome de alienación parental no ha sido reconocido como un "trastorno", sin embargo ésto no significa que no exista.

Fue descrito por primera vez por Wallerstein y Kelly, y lo denominaron "unholy alliance" (alianza impía). Estos autores estudiaron el divorcio y sus repercusiones exhaustivamente.

Fue a mediados de los años 80 cuando Richard A. Gardner acuña el nombre con el que se conoce actualmente.  Gardner definió el SAP como un "desorden que surge principalmente en el contexto de las disputas para la custodia de los niños.

La primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres, por parte del niño, que no tiene justificación". El hijo está preocupado por ver a uno de los progenitores como "el bueno", el cual es amado e idealizado y a otro como el "malo", que es odiado y difamado verbalmente.

El SAP incluye otros factores subconscientes e inconscientes (defensas, proyecciones sistemáticas...), mediante los que el progenitor alienante contribuye a la alienación.

Por su parte, Johnston y Campbell, utilizan el concepto de alienación para referirse a las fuertes preferencias de los hijos hacia uno de los progenitores.

La alienación parental ha sido apoyada por algunos autores y desprestigiada por otros.

Factores implicados en la aparición del síndrome de alienación parental

Autores como Cartwright en 1993, estudiaron aquellos factores que pensaban que podían ser predisponentes a la aparición del SAP.

Concluyeron que el SAP puede aparecer debido a la existencia de posibles desacuerdos entre los padres en la custodia así como en aspectos económicos.

Además, también pueden estar subyacentes falsas acusaciones de abuso sexual como estrategias de alienación, así como la manipulación del tiempo del niño. Tendiendo a utilizar éste con el objetivo de prevenir el contacto contaminado con el progenitor alienado.

A su vez, se ha visto que aspectos relacionados con los aspectos judiciales influyen en la toma de decisiones al respecto ya que pueden fomentar involuntariamente la actitud del progenitor alienador.

Además, los intensos niveles de alienación pueden provocar trastornos mentales en los hijos.

Características del síndrome de alienación parental

Gardner, principal investigador del SAP, propone la presencia de los siguientes síntomas:

  • Surgimiento de una campaña de denigración que es iniciada por el progenitor alienadora y posteriormente continuada por el niño. Por ejemplo: Una madre que le dice a su hijo cada vez que tiene que reunirse con su padre, que en realidad éste no le compra lo que le pide porque en realidad pasa de él.
  • Uso de razones de poco peso, absurdas y frías para descalificar al progenitor alienado. Por ejemplo: un niño que se queja porque su padre no le deja quedarse por la noche viendo su programa favorito. O que su padre es tonto porque no le deja jugar a la play station.
  • Generalización del rechazo hacia el progenitor alienado, debido a las creencias y aprendizajes que ha ido absorbiendo de la situación y debido a la influencia que ha ejercido sobre él el progenitor alienado.
  • El niño adopta el papel de pensador independiente, es decir, asume como propias las descalificaciones hacia el progenitor alienado y además niega la influencia de otros en sus creencias.
  • Ausencia de culpa hacia el progenitor alienador por los comportamientos, actitudes y sentimientos que expresa hacia él.
  • Apoyo ciego y absoluto del niño hacia el padre alineador, y ausencia del cuestionamiento de la   validez de sus juicios hacia el padre rechazado.
  • Extensión del rechazo hacia el progenitor alienado a todo el contexto que le rodea (amigos, parientes de la familia).

Otros autores como Waldron y Joanis, en 1996, han sugerido la presencia de otros indicadores como los siguientes:

  • Se tratan de niños para los que todo parece tener una importancia de vida o muerte.
  • Muestran un alto grado de restricción sentimental.
  • Presentan un alto grado de contradicciones entre las declaraciones del niño y la narración de los hechos históricos.
  • Además cuentan con la información inapropiada e innecesaria que posea el niño sobre las causas de la ruptura de los padres y el proceso legal.

Clasificación del síndrome de alienación parental

Gardnet, propuso en 1998, la existencia de tres tipos de alienación parental, a saber ligera, moderada y severa.

Síndrome de alienación parental ligero

Se da una alienación de carácter superficial, y los niños suelen cooperar, con lo que acuden a las visitas con los padres, presentando un comportamiento normal. Sin embargo, en ocasiones se muestras disgustados.  El vínculo con el progenitor "alienante" es fuerte y saludable, y con el progenitor "alienado" es fuerte, saludable o mínimamente patológico.

Con respecto a las 8 características sintomáticas que comenté anteriormente no siempre están presente.

Síndrome de alienación parental moderado

En este caso la alienación es más importante. Los niños presentan hacia el progenitor alienador una actitud más negativa, así como se muestran irresponsables. El progenitor alienado es descrito como una persona "mala", y el alienador como "buena". Además, los niños dicen no sentirse influenciados y muestran una actitud oposicionista. Durante las visitas presentan una conducta antagonista y provocativa.

Cumplen las 8 características diagnósticas, aunque se da en menor grado que en el SAP severo. Con respecto al anterior, aparecen el fenómeno del "pensador independiente" que comenté anteriormente,el apoyo reflexivo al progenitor alineador y extensión del rechazo a la red social del progenitor alienado.

Síndrome de alienación parental  severo 

En este caso, el grado del SAP es extremo. Los niños se muestran hostiles e incluso pueden llegar a la violencia física. Las visitas son prácticamente imposibles, y si se dan el comportamiento desarrollado es destructivo y continuamente provocativo. El vínculo padre alienador-hijo es completamente patológico, y a veces incluso llega a rozar lo paranoide.

Se cumplen los 8 síntomas, alcanzándose una alta severidad.

Curso de alienación parental

Autores como Bone y Walsh plantean la existencia de un curso progresivo en el SAP.

En primer lugar se produce el bloqueo motivado por el progenitor alienador, del acceso y contacto entre el niño y el progenitor alienado. Como razones subyacentes podemos encontrar la supuesta protección hacia el niño por las conductas alteradas, patológicas y abusivas del alineado.

En segundo lugar se originan acusaciones falsas o infundadas de abuso en contra de un progenitor. Generalmente suelen ser acusaciones de abuso sexual pues son las que son más difíciles de demostrar.

En tercer lugar, se va produciendo progresivamente un deterioro en la relación del niño con el progenitor alienado. Ésto contrasta con la relación previa existente entre los dos.

Por último, se da la manifestación de miedo intenso del niño hacia el progenitor alienado, así como el rechazo de su contacto.

Personas implicadas en síndrome de alienación parental 

En el síndrome de alienación parental participan el progenitor alienador, el progenitor alienado y la víctima de la alienación.

Desde el momento en que se produce una separación o divorcio y uno de los progenitores queda a cargo de la custodia del hijo, se inicia el proceso de alienación.

El progenitor alienador

Subyacente a la motivación del progenitor alineador de alejar a los hijos del otro progenitor nos encontramos con situaciones precipitantes como las siguientes:

  • Incapacidad en el alienador de aceptar la ruptura de la pareja e intentos de mantener la relación, aunque sea a través del conflicto.
  • Deseos de venganza, de control, de autoprotección y sobreprotección del hijo, evitación del dolor, así como sentimientos de culpa, miedo a perder a los hijos o a perder el rol parental principal.
  • Existencia de celos hacia el progenitor alienado y deseos de conseguir ventajas en las decisiones relativas al reparto de bienes o pensiones económicas.
  • Existencia de un cuadro patológico.
  • Existencia de una historia previa personal de abandono de sus progenitores, alineación, abuso físico o sexual y pérdida de la identidad.

El progenitor alienado

Con respecto al progenitor alienado se incide en que éste suele tener para con sus hijos una personalidad autoritaria, con un marcado estilo educativo rígido y distante. Esto contrasta con la permisividad e indulgencia del progenitor alienador.

Además suelen tratarse de personas con déficit en sus habilidades parentales, escasa sensibilidad hacia las necesidades del hijo, historia de dificultades con su propia familia de origen y con miedos a la relación con sus hijos. Además tienen una historia de vida previa en la que han asumido el rol de víctima.

Habitualmente, suelen estar más preocupados por la manipulación del otro progenitor que por cómo están contribuyendo al problema. Por ejemplo, Johnston y Rosebay afirman que el esta contribución puede darse en base a un carácter hostil reactivo y persecutoria al niño en forma de llamadas telefónicas, cartas o presencias imprevistas en sus actividades.

Víctimas de la alienación

Los niños que se ven envueltos en estas situaciones conflictivas suelen experimentar un sentimiento de pérdida por la ruptura entre sus padres, y ante este sentimiento y la visión de uno de los progenitores como débil y otro fuerte, acaban desarrollando una visión distorsionada de la situación.

Al principio de la ruptura, al sentirse abandonados, desarrollan fantasías e intentan la reconciliación de los padres. Después comienzan a mostrarse ansiosos en los momentos que preceden a las visitas a los padres. Este intercambio les resulta bastante perturbador.

Debido a que son consciente de la existencia de una alta tensión de los padres, los niños intentan atraer la atención de éstos, ya sea en forma de comportamiento disruptivo, poniéndose malos, quejándose...

Ante el miedo que sienten hacia el rechazo afectivo intentan mantener la estima que sienten por ellos. En algunos casos, mantienen una posición neutra y evitan reforzar los conflictos de los progenitores, expresando el deseo de permanecer el mismo tiempo con ambos padres.

Los niños hacen esfuerzos por proteger la autoestima de sus padres para asegurarse no ser emocionalmente abandonados por ellos.

Son personas que sufren una sensación de shock emocional, de miedo intenso y de profunda confusión. Además, presentan consecuencias negativas a nivel psicoemocional y conductual.

Experimentan frecuentemente sentimientos de abandono y culpabilidad, sienten rechazo hacia el progenitor alienado, así como impotencia por encontrarse en dicha situación. Se muestran indefensos, inseguros.

Suelen estar sometidos a estados de ansiedad y depresión y presentan conductas regresivas, disruptivas y problemas escolares.

Intervención psicológica

En el síndrome de alienación parental únicamente debe participar en la intervención un solo terapeuta. Además, es conveniente informar desde un principio que la confidencialidad en las sesiones estará alterada, de esta manera se evitarán secretos que puedan afectar al niño, víctima del síndrome alienador. El psicólogo informará de la existencia de sanciones por incumplimiento u obstrucción del tratamiento.

Tanto el progenitor alienador como el hijo recibirán tratamiento. Por su parte, el progenitor alienado deberá ser informado de en qué consiste el síndrome de alienación parental.

Por último se utilizará la mediación familiar donde participarán todos los miembros de la familia, con el objetivo de conseguir que las partes en conflicto lleguen a acuerdos equitativos, justos, estables y de larga duración, para la resolución de los problemas ya iniciados, o la evitación de éstos.

Conclusión

A la hora de iniciar una separación o divorcio y existan hijos de por medio, es importante tomar consciencia de lo que puede suponer este proceso para éstos.

Es conveniente pensar en las implicaciones que puede suponer esta situación en ellos y cómo pueden influir en sus aspectos personales (personalidad, sentimientos, pensamientos, inferencias) y sociales (relación con sus iguales, relación con los padres, relaciones de pareja).

Bibliografía

  1. Bolaños, I. (2000). Estudio descriptivo del Síndrome de Alienación Parental. Diseño y aplicación de un programa piloto de mediación familiar. Universitat Autónoma de Barcelona.
  2. Cartié, M., Casany, R., Domínguez, R., Gamero, M., García, C., González, M. y Pastor, C. (2005). Análisis descriptivo de las características asociadas al síndrome de alienación parental (SAP). Psicopatología Clínica, Legal y Forense, vol. 5, pag 5-29.
  3. Bone M, Walsh M: Parental alienation syndrome: How

    to detect it and what to do about it. The Florida Bar Journal 1999; 73: 44-8.

  4. Gardner R: Does DSM IV have equivalents for the parental alienation syndrome (PAS) diagnosis? Am I Fam Ther 2003; 31: 1-21.

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