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Demencia Senil: Síntomas, Causas y Tramientos

Vivir la vida | 20 de noviembre de 2015

La demencia senil es una enfermedad mental que padecen las persona mayores de 65 años y que se caracteriza por la pérdida de las funciones cognitivas.

Es considerado un trastorno que se inicia de forma gradual, evoluciona progresivamente y es de carácter crónico.

demencia senil

Sin embargo, detectando e interviniendo adecuadamente la enfermedad, se puede atenuar o relentecer su evolución y, de este modo, proporcionar más años de vida saludables al anciano que la sufre.

Este artículo lo dedicaremos a hablar sobre los diferentes tipos de demencia senil, explicar sus características y mencionar qué tratamientos terapéuticos se pueden realizar.

Características de la demencia senil

La demencia senil es un síndrome caracterizado por el deterioro de las funciones cognitivas, con un inicio gradual y progresivo, y que es capaz de afectar las actividades de la vida diaria del paciente.

La especificación "senil" en el término de demencia se utilizó para diferenciar entre esos pacientes mayores de 65 años que sufren un síndrome demencial y esos que lo presentan más precozmente.

Esta distinción entre demencia senil y demencia presenil es importante ya que el riesgo de padecer esta enfermedad va incrementando a medida que aumenta la edad, duplicándose por dos a partir de los 65 años.

Así mismo, cabe destacar que el término demencia no se refiere a una sola enfermedad sino a un síndrome que puede estar causado por muchas enfermedades crónicas, como la enfermedad de alzheimer, la de Parkinson, déficits de vitaminas, etc.

Sin embargo, no se deben clasificar como demencias esas alteraciones en las que sólo se presencia pérdida de memoria, no haya otros déficits cognitivos y las actividades diarias del paciente no estén afectadas.

Así pues, se debe diferenciar la demencia del deterioro cognitivo asociado a la edad (DECAE), el cual es un fenómeno relativamente benigno y está vinculado al envejecimiento normal del cerebro.

De este modo, si en una persona de unos 80 años observamos que tiene menos memoria que cuando era joven o que está un poco menos ágil mentalmente, esto no significa que tenga que padecer una demencia, puede tener un simple envejecimiento normal de sus funciones.

Del mismo modo, se tiene que diferenciar la demencia senil del deterioro cognitivo leve (DCL).

El DCL sería un paso intermedio entre el DEMAE y la demencia, ya que se presenta un deterioro cognitivo más elevado del que sería considerado normal en el envejecimiento, pero menor del que se presenta en las demencias.

Así pues, para que podamos hablar de demencia se tienen que presentar al menos dos condiciones:

  1. Tiene que haber déficits cognitivos múltiples, tanto en la memoria (recuerdo y aprendizaje) como en otras funciones cognitivas (lenguaje, atención, resolución de problemas, apraxia, agnosia, cálculo, etc.).

  2. Estos déficits tienen que causar una alteración significativa en el funcionamiento social y laboral del paciente, y tienen que suponer un deterioro importante del nivel cognitivo previo.

Síntomas cognitivos de la demencia senil

En la demencia senil pueden aparecer un gran número de déficits cognitivos.

En cada caso, dependiendo del tipo de demencia que se sufra y la parte del cerebro que esté afectada, algunas funciones estarán más preservadas y otras estarán más deterioradas.

Sin embargo, la evolución de la demencia senil es progresiva, por lo que a medida que pase el tiempo, la demencia se irá extendiendo por el cerebro como si fuera una mancha de aceite, por lo que todas las funciones se verán afectadas tarde o temprano.

Las funciones cognitivas que se pueden ver alteradas son:

1. Memoria

Suele ser el síntoma más frecuente en la mayoría de síndrome demenciales. Puede empezar con dificultades para aprender información nueva y olvidos de cosas recientes.

A medida que avanza la enfermedad se afectan también los recuerdos sobre hechos pasados, hasta llegar a olvidarse de eventos importantes y de los familiares más cercanos

2. Orientación

Suele aparecer ya en las primeras etapas de muchos tipos de demencia, y al igual que el resto de funciones, a medida que pasa el tiempo se van perdiendo prácticamente todas las capacidades de orientación.

Suele empezar con problemas para recordar el día o el mes en el que se está. Posteriormente se puede ir perdiendo la capacidad de orientarse por la calle, no recordar el año en el que se vive u olvidar su propia identidad.

3. Atención

Hay algunos tipos de demencia donde los déficits de atención son muy notorios.

En ellos la persona tiene muchísimas dificultades para concentrarse o incluso atender a algo durante apenas unos segundos.

4. Lenguaje

Los pacientes con demencia pueden presentar problemas a la hora de hablar, como anomia cuando no recuerdan el nombre de ciertas palabras o reducción de la fluencia verbal cuando hablan más lentamente.

5. Gnosias

La demencia también altera la capacidad para reconocer estímulos exteriores a través de cualquier vía estimular: visual, táctil, auditiva, olfativa... En etapas avanzadas, esta dificultad puede llevar al paciente a no reconocer la cara de sus familiares o incluso la suya cuando se ve reflejado en un espejo.

6. Praxias

Se altera la capacidad de coordinar movimientos. Una persona con demencia puede no ser capaz de mover sus manos de forma adecuada para coger unas tijeras y recortar una hoja de papel.

7. Funciones ejecutivas

En las demencias también se pierde la capacidad de planificar y organizar actividades. Por ejemplo, para hervir arroz se tiene que coger una olla, verter agua, hervirla y echar el arroz. Una persona con Demencia puede no ser capaz de realizar este ejercicio mental.

8. Razonamiento lógico

Finalmente, una de las capacidades que se suele perder en las fases medias de todos los tipos de demencia es la capacidad de construir pensamientos lógicos de forma autónoma para cualquier hecho o actividad.

Síntomas psicológicos

Normalmente los déficits cognitivos no aparecen de forma aislada, y se acompañan de una serie de síntomas psicológicos que causan mucho malestar tanto en el paciente como en sus cuidadores.

Como sintomatología psicológica específica podemos encontrar:

1. Ideas delirantes: se presencia entre en un 10 y un 73% de los casos de Demencia. La idea más frecuente es la de "alguien roba cosas", la cual puede ser debida a la

incapacidad de recordar con precisión donde guardan los objetos.

2. Alucinacionesla frecuencia de esta alteración perceptiva es de entre un 12 y un 49% en pacientes con demencia. Las alucinaciones visuales son las más frecuentes, sobretodo en la demencia por cuerpos de Lewy.

3. Errores de identificación: es otro trastorno de percepción. En este caso, la persona con demencia puede creer que en su domicilio viven personas que en realidad no están (síndrome del huésped fantasma) o no reconocer su propio reflejo en un espejo y creer que se trata de otra persona.

4. Ánimo depresivo: los síntomas depresivos afectan a una minoría nada desdeñable de pacientes con demencia en un momento u otro de la enfermedad (20-50%).

5. Apatíala falta de motivación se desarrolla en prácticamente la mitad de los pacientes con demencia. Estos síntomas frecuentemente se confunden con depresión.

6. Ansiedad: una manifestación corriente de ansiedad en las demencias es el "síndrome de Godot". Este se caracteriza por hacer preguntas repetidas sobre algún suceso venidero debido a la incapacidad de recordar que ya lo ha preguntado y ya le han respondido. El paciente cree no obtener nunca respuesta y aumenta su ansiedad.

Así mismo, en algunos casos de demencia también se presencian síntomas conductuales, tales como: agresividad física, vagabundeo, inquietud, agitación, gritos, llantos o lenguaje malsonante.

¿Qué tipos de demencia hay?

La demencia es como una mancha de aceite, empieza afectando una parte del cerebro, causando unos síntomas determinados, y posteriormente se va extendiendo por todas las áreas cerebrales, causando un mayor número de déficits y eliminando todas las capacidades de la persona.

Sin embargo, existen distintos tipos de demencia. Cada tipo empieza afectando una zona del cerebro distinta y causa unos déficits particulares. Además, cada una de ellas parece tener unos mecanismos de aparición y evolución distintos.

En función del área cerebral que afecta cada demencia, se pueden dividir en dos grupos: esas demencias que afectan las partes superiores del cerebro (demencias corticales) y las que afectan las partes más profundas (demencias subcorticales).

Demencias seniles corticales

1. Demencia tipo Alzheimer (DSTA)

Es el síndrome demencial por excelencia, el que afecta a un mayor número de personas y el que ha originado un mayor número de investigaciones. Es considerado el prototipo de demencias corticales.

La DSTA se caracteriza por empezar con un deterioro de la memoria, disminuyendo la capacidad de aprendizaje, y presentando olvidos frecuentes y problemas de orientación.

Posteriormente aparecen los otro síntomas corticales como agnosia, afasia, apraxia y deterioro de las funciones ejecutivas.

El inicio de esta demencia es muy gradual y la evolución es lenta y progresiva.

2. Demencia por cuerpos de Lewy (DCL)

Es un tipo de demencia muy parecida al Alzheimer, los déficits cognitivos son prácticamente calcados a los de la DSTA y tiene un inicio y una evolución muy semejante.

Se diferencia básicamente por 3 aspectos: presentar una mayor alteración de la atención y fluctuaciones en los déficits cognitivos, padecer síntomas parkinsonianos de temblor y lentitud de movimientos, y sufrir alucinaciones frecuentes.

3. Degeneración frontotemporal (DFT)

Es una demencia particular que afecta predominantemente el lóbulo frontal, hecho que hace que sus primeros síntomas sean cambios de conducta extravagantes, amnesia y apraxia precoz, y graves alteraciones en el habla y el movimiento.

Demencias seniles subcorticales

1. Enfermedad de Parkinson (EP)

La principal característica del Parkinson es la muerte progresiva de neuronas dopaminérgicas, la cual origina disfunción en el movimiento, causando temblor, bradicinesia y rigidez.

Así mismo, puede causar déficits cognitivos como lenificación del pensamiento y del movimiento, disfunción de la capacidad de ejecución y deterioro de la memoria de evocación (imposibilidad de recuperar información almacenada).

2. Demencia vascular (DV)

La DV es un trastorno complejo en el que los síntomas de la demencia son resultantes de problemas vasculares que afectan la irrigación sanguínea del cerebro.

Sus síntomas pueden ser de cualquier tipo, dependiendo la zona del cerebro que hayan dañado las enfermedades vasculares.

3. Complejo demencia SIDA

La sufren alrededor del 30% de personas afectadas por VIH. Se presentan graves déficits de atención y concentración, dificultades para adquirir y recordar información, y alteraciones en la denominación y la fluidez verbal.

A parte de estas comentadas, existen otras demencias menos frecuentes como: degeneración corticobasal, enfermedad de Huntington, parálisis supranuclear progresiva, hidrocefalia normotensiva, demencias de origen endocrinometabólico, etc.

¿Cuánta gente tiene demencia?

La prevalencia global de Demencia varía entre un 5% y un 14,9% en toda la población española

A partir de los 65 años la prevalencia aumenta hasta prácticamente el 20% y a los 85 años alcanza el 40%, por lo que los casos de demencia aumentan con la edad.

De todos los tipos el más prevalente es el Alzheimer seguido de la demencia vascular y la demencia por cuerpos de Lewy.

¿Cómo se pueden tratar?

Hoy en día, el tratamiento de las demencias seniles no permite erradicar la enfermedad pero sí relentecer el deterioro cognitivo y proporcionar el máximo de calidad de vida posible a los pacientes.

Tratamiento farmacológico

No existe ningún fármaco capaz de curar un síndrome demencial, sin embargo, fármacos inhibidores de accelicolinesterasa como la tarcina, la galantamina o la rivastigmina pueden tener un efecto neuroprotector y contribuir en el enlentecimiento de la evolución de la enfermedad.

Así mismo, los síntomas psicológicos como alucinaciones, depresión o ansiedad se pueden tratar con distintos psicofármacos como antipsicóticosantidepresivos y ansiolíticos.

Tratamiento psicológico

Se han propuesto terapias en 4 áreas distintas:

1. Área cognitiva: para mantener las capacidades del paciente y frenar la evolución de los déficits es muy importante realizar actividades de estimulación cognitiva en los que se trabajen la memoria, la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, etc.

2. Área psicosocial: es importante que el paciente conserve aficiones, realice actividades como la terapia asistida con animales o musicoterapia para incrementar su bienestar.

3. Funcional: para mantener su funcionalidad conviene realizar Entrenamientos en actividades significativas y de la vida diaria.

4. Motora: las personas con demencia suelen sufrir un deterioro de sus capacidades físicas. Mantenerles en forma con actividades de gimnasia pasiva, fisioterapia o psicomotricidad es fundamental.

Así pues, la demencia senil es un trastorno que va apagando paulatinamente el cerebro de la persona que lo sufre, sin embargo, se puede trabajar para brindarle el mayor bienestar posible durante el transcurso de la enfermedad.

Referencias

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