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Beneficios del consumo de soya en mujeres

Vivir la vida | 22 de abril de 2016

Sus productos derivados son generalmente muy apetecidos por veganos y vegetarianos, pero las propiedades y beneficios de la soya para la salud van mucho más allá de lo que tradicionalmente pensamos.

Seguramente tú que estás leyendo este artículo, tu madre o tu pareja pueden estar sufriendo de los incomodísimos síntomas relacionados a la pronta llegada de la temida menopausia. Por lo tanto déjame decirte que existen alternativas naturales para aliviar esos malestares tan desagradables, y uno de los mejores sin lugar a dudas es la Soya o Soja.

beneficios de la soya

¿Qué es la Soya o Soja?

La soya es un leguminosa (legumbre) de ciclo anual, cuyo mayor valor nutricional recae en su alta concentración proteica que es la mayor entre todas las legumbres,  no solo por cantidad sino que por su calidad. La soya aporta aminoácidos sulfurados como metionina y cisteína en cantidad más que suficiente para satisfacer los requerimientos de un adulto normal.

La Soya y su relación con la menopáusia

Antes de entrar en materia, debemos repasar algunos conceptos. De partida quizás has escuchado hablar de “climaterio”, este es un periodo en la vida de las mujeres que incluye la perimenopausia, menopausia y posmenopausia, etapa caracterizada por cambios físicos provocados por la  disminución progresiva de hormonas femeninas.

Como consecuencia la mujer presenta periodos menstruales irregulares, además de trastornos de la regulación de la temperatura corporal,  sudoración excesiva, bochornos o sofocos, entre otros síntomas vasomotores.

Lo que has escuchado nombrar como “menopausia” se refiere al cese permanentemente o definitivo de la actividad menstrual, debiendo pasar por lo menos 12 meses con amenorrea (sin periodos) para tener un diagnóstico concluyente. La amenorrea se desencadena como producto de la disminución de la función folicular ovárica, que se manifiesta por la deficiencia de estrógenos (hormonas sexuales).

Después de esto, en los años correspondientes a la posmenopausia ocurren algunos eventos como el envejecimiento progresivo y más acelerado de la piel (en especial de rostro, cuello y dorso de las manos), aumento de peso, mayor riesgo manifestar osteoporosis, fracturas frente a simples caídas, y de incluso sufrir problemas cardiovasculares.

Tradicionalmente se han aplicado diversas terapias de reemplazo hormonal con estrógenos, progestágenos y otros, para prevenir o tratar estas complicaciones. No obstante, muchas investigaciones médicas advierten que la terapia hormonal prolongada, mayor a los 5 años de duración, exponen a las mujeres a riesgos de adquirir distintos tipos de cáncer, entre ellos el de endometrio, mama, ovario y además al incremento de riesgos de enfermedades cardiovasculares (angina, accidente vascular encefálico y otros).

Debido a esta realidad, se han buscado opciones de tratamiento a través de otras terapias con menos efectos no deseados y es en este contexto que se ha hecho énfasis en la alimentación y medicina alternativa, siendo la soya o soja (Glycine max)  una de las opciones con mejores perspectivas, ya que no acarrearía los riesgos del tratamiento con hormonas esteroideas.

Características generales del periodo

El climaterio es una etapa de transición en la vida de la mujer, caracterizada por cambios físicos, psicológicos y sociales. Los cambios físicos se desencadenan por una progresiva deficiencia en los niveles de estrógenos, y si te has dado cuenta afectan a cada mujer de manera diferente, pues algunas los sufren cercanas a los 40 años y otras que ya cursan sobre las 5 décadas aún no  advierten ningún tipo de síntoma.

La menopausia de por si es un hito biológico y natural, que separa la vida de la mujer en dos grandes etapas: la reproductiva y la no reproductiva, dado que producto del cese de la función ovárica se pierde la fertilidad. La edad promedio de la menopausia, según estudios, es de aproximadamente los 49 años.

Manifestaciones en el ciclo menstrual

Una vez se instalan en tu vida las anomalías en los ciclos menstruales, lo más común es que presentes alteraciones en la duración de los periodos, las llamadas oligomenorreas, mucho más que una repentina amenorrea.

Los cambios generalmente empiezan con polimenorrea, lo que significa una cantidad de ciclos más frecuentes, luego aparece una oligomenorrea, lo que significa que presentas ciclos largos de más de 35 días y finalmente se llega a instalar la amenorrea, lo que marca el cese definitivo de la menstruación. Quizás ya te has sentido identificada con alguna de estas condiciones.

Manifestaciones vasomotoras

Uno de los síntomas clásicamente asociados a este periodo son las manifestaciones vasomotoras (relacionadas al sistema circulatorio). Investigaciones sudamericanas reportan que los bochornos son la expresión climatérica más referida por las mujeres.

Más del 85% de las mujeres perimenopáusicas presenta bochornos o excesivas sudoraciones nocturnas; de este grupo, de ellas el 10% persiste en ello a pesar de recibir tratamiento de reemplazo hormonal.

Manifestaciones en la sexualidad

Un tema que de seguro nos interesa a todos, pues la vida sexual suele deteriorarse significativamente en las mujeres durante el climaterio. Las alteraciones más frecuentes en este sentido son la disminución del deseo sexual, trastornos de la excitación,  y la incapacidad de alcanzar el orgasmo.

La disminución hormonal produce una menor lubricación vaginal, alteraciones en la dinámica del piso pélvico, cambios en la contextura corporal y alteraciones del ánimo, lo cual se puede traducir en una disminución de la autoestima y del deseo sexual.

¿Qué sucede con la terapia de reemplazo hormonal (TRH)?

La reposición hormonal ha sido el tratamiento más indicado para la sintomatología climatérica y de seguro muchas de ustedes ya la están utilizando, por indicación de su médico de cabecera.

Algunos estudios observacionales sugieren que la TRH es efectiva en tratar los síntomas climatéricos y en prevenir enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, enfermedad de Alzheimer.

Sin embargo la relación costo/beneficio de la TRH ha sido sumamente cuestionada. Esto  se ha traducido en la disminución de las dosis de TRH, en la incipiente evaluación de otros esquemas terapéuticos, en el cambio de la vía de administración al usar parches dérmicos de estrógeno y en la evaluación de terapias alternativas a la hormonal.

Fitoestrógenos; alternativa natural contra la Osteoporosis

Los fitoestrógenos tienen un efecto de tipo hormonal débil y provienen de organismos vegetales (por eso el prefijo “fito”). Desde un punto de vista clínico, se han barajado como una alternativa de tratamiento en la mujer menopáusica y sus síntomas asociados.

Los estrógenos son los responsables principales  de mantener niveles óptimos de masa ósea en la mujer (en realidad tanto en varones y mujeres), evitando la destrucción de los huesos a través de su interacción con los osteoblastos.

Por ende la disminución de sus niveles durante la menopausia constituirá un gran factor de riesgo para el desarrollo de osteoporosis en la mujer después del cese definitivo de las menstruaciones.

Por todas estas consideraciones, parece lógico y pertinente plantear el interrogante de si la terapia con fitoestrógenos constituye o no una herramienta terapéutica por su potencial efecto estrogénico en la prevención de la osteoporosis posmenopáusica.

¿Cómo actúan estos compuestos?

Te explicaré en forma sencilla su posible mecanismo de acción. Los fitoestrógenos, y en especial las isoflavonas de la soya, muestran una considerable semejanza en cuanto a su estructura química con los estrógenos. En la actualidad se conocen centenares de isoflavo­nas diferentes, aunque no todas cobran igual relevancia terapéutica.  

Las isoflavonas tiene una estructura química muy similar a los estrógenos, lo cual explica su relativa adhesión a los re­ceptores estrogénicos. Este hecho condiciona el mayor efecto de las iso­flavonas en tejidos en que los receptores son abundantes, ta­les como el hueso, el sistema nervioso central y el endotelio vascular, lo cual les hace tan efectivas en el tema que estamos tratando.

En resumidas cuentas, estos compuestos presentes en la soya, logran engañar parcialmente al cuerpo de la mujer, haciéndole creer que aún hay presencia de estrógenos.

Beneficios demostrados de su consumo

Lo más concreto que se rescata de su implementación a través de la dieta de muchas mujeres alrededor del mundo, es sin lugar a dudas la disminución en la pérdida de densidad ósea, propia de la edad y que acaba llevando a osteoporosis.

Tras acabar la función ovárica, disminuye el efecto protector de los estrógenos so­bre los huesos. Esto se traduce en un desequilibrio entre el proceso de formación ósea y de destrucción osea, fomentándose esto úl­timo. El resultado de ello es la aparición y desarrollo en un gran número de pacientes con osteopenia y osteoporosis que muchas veces acaban sufriendo frecuentes fracturas, sobretodo de muñeca o cadera.

¿Te interesa saber más? Diferentes estudios han mostrado los beneficios a este nivel de la terapia dirigida con un tipo de fitoes­trógenos, las isoflavonas, ya que éstas incremen­tan los procesos de proliferación y diferenciación osteoblástica (formación y remodelación de hueso).

Ello parece poder explicarse por el efecto que las isoflavonas poseen sobre deter­minados receptores. Estudios con ratas sometidas a una dieta rica en soya han evidenciado una disminución de la pérdida de masa ósea.

¿Soya o la terapia de reemplazo hormonal?

Otros estudios han analizado la eficacia de una dieta rica en soya para la prevención de la osteo­porosis posmenopáusica, comparándola con la te­rapia hormonal sustitutiva. Los resultados muestran que la dieta lograr ejercer un efecto en el espectro de leve a moderado en comparación a la terapia de reemplazo hormonal, con el fin de disminuir la destrucción de los huesos, observando claramente cómo ésta contribuye positivamente a estimular a los obreros del cuidado del sistema óseo (osteoblastos).

No obstante, se hace necesario y prudente pensar en la necesi­dad de desarrollar más ensayos clínicos para po­der verificar de forma más sólida la importancia y efectos de la terapia con fitoestrógenos sobre los procesos de pérdida ósea característicos de la mu­jer posmenopáusica.

Si bien una dieta equilibrada como mecanismo de prevención debe constituir el primer escalón terapéutico en las pacientes con riesgo de osteoporosis (en realidad durante todo el ciclo vital), incluso la suplementación de esta dieta con soya puede presentar beneficios adicionales, utilizándola como complemento a la terapia de reemplazo hormonal. 

Otros beneficios del consumo de soya

Uno de los síntomas que puede aliviarse parcialmente mediante la terapia con fitoestrógenos en mujeres posmenopáusicas es la sintomatología vasomotora. Su incidencia resulta mayor entre el colectivo de mujeres menopáusicas de países con bajos niveles de consumo de soya y derivados, en comparación con mujeres de países asiáticos, en donde la ingesta a través de la dieta es mucho mayor.

Otro síntoma a menudo mostrado por estas pacien­tes es la atrofia genital acompañada de una perma­nente sequedad vaginal. Esta circunstancia significa uno de los problemas más frecuentes y preocupantes en la mujer menopáusica. Pues bien, numerosos estudios has mostrado una disminución de la sequedad vaginal a través de la terapia con isoflavonas.

Opciones para que incluyas la Soya en tu dieta

  • Porotos de Soya: Se pueden incluir en preparaciones como: Hamburguesas, guisos, ensaladas, budín y sopa.
  • Tofu: Es muy utilizado por veganos o vegetarianos. Puede ser utlizado como plato principal, ingrediente para ensaladas o agregado de sándwichs.
  • Jugos de Soya: Por ser de origen vegetal no contiene colesterol ni lactosa. Buena opción para desayunos y colaciones.

Todos estos productos suelen encontrarse en almacenes y grandes mercados. Igualmente te recomiendo preferir productores locales y de procedencia conocida. Las tiendas veganas o vegetarianas suelen ser una buena alternativa.

¿Salsa de Soya? No, este producto es prácticamente una bomba de sodio.

¿Qué te recomiendo finalmente?

Si nos basamos en las evidencias actuales, podemos concluir que los fitoestrógenos, y en especial las isoflavonas, constituyen una alternativa a la terapia hormonal sustitutiva en la mujer con menopausia.  

En caso de ya haber iniciado un tratamiento de reemplazo hormonal, lo puedes complementar y probar consumiendo regularmente (3-5 veces por semana) alimentos de soya o derivados directamente de esta.

En lo personal, tengo la experiencia de haber indicado su consumo en algunas pacientes menopaúsicas, las cuales han referido un leve alivio de sus síntomas y han manifestado una moderada adherencia o aceptabilidad a su consumo, en especial del tofu o la leche de soya.

Si tienes dudas, te recomiendo absolutamente consultar a tu especialista sobre la factibilidad de aplicar esta alternativa natural de tratamiento.

¿Y tú qué otros beneficios de la soya has observado?

Referencias

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