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Ataraxia: La Incapacidad de Experimentar Enfado

Vivir la vida | 10 de diciembre de 2015

¿Imaginas una persona que sea totalmente incapaz de sentir frustración o enfado en ningún momento de su vida?

Posiblemente nos cueste poder visualizar una persona que no se enfade nunca, pero la incapacidad de sentir frustración o enfado son los síntomas principales de una enfermedad llamada ataraxia.

ataraxia

En este artículo hablaremos sobre esta extraña alteración muy poco conocida en la actualidad pero que está siendo altamente investigada en el Centro Estatal de Daño Cerebral Adquirido.

¿Qué es la ataraxia?

La ataraxia es la incapacidad del ser humano para experimentar emociones como el enfado o la frustración.

Dicho de otra forma, una persona con ataraxia es totalmente incapaz de sentir nunca enfado en ningún momento de su vida.

Y es que la ataraxia no es solamente una tendencia psicológica a estar calmado o ser muy resistente a la frustración, sino que constituye hoy en día una enfermedad en la que la persona que la sufre no tiene capacidad para sentir frustración o enfado ante ningún suceso.

Pongamos un ejemplo:

Estás preparándote unas oposiciones para conseguir ese puesto de trabajo que siempre has deseado, has estudiado durante más de un año seguido esforzándote mucho para rendir bien en el examen.

Se acerca el día del examen y llevas muy bien el temario, notas que te lo sabes casi todo a la perfección y en todas las pruebas que realizas sacas muy buena calificación.

Finalmente, realizas el examen y te va extremadamente bien, eres consciente de que te sabías todas las preguntas y sientes que estás a punto de conseguir tu objetivo ya que difícilmente se te escape la plaza que deseas.

Llegas a casa, revisas las preguntas que has realizado en el examen y te das cuenta que tu sensación era correcta. Todas las preguntas las has contestado bien de forma prácticamente segura. Tu enorme esfuerzo ha tenido recompensa, piensas.

Te alegras enormemente y ya solo te queda esperar el día que salgan los resultados para reafirmar que por fin has conseguido ese puesto de trabajo que tanto deseabas.

Sin embargo, llega el día de los resultados y no estás en las listas de las plazas solicitadas.

Piensas que debe tratarse de un error y empiezas a llamar para descubrir qué ha sucedido y poder realizar los trámites para solventar la situación.

Empiezas a sentir enfado por tener que realizar estas acciones, pero las haces igualmente para que se haga justicia y te den la plaza que te has ganado.

Desde administración dicen que puede haber sido algún error en la corrección de los exámenes, tu evaluación puede haber sido traspapelada o cualquier cosa por el estilo. Te comentan que debes presentar un reclamación para mirar de solucionarlo.

Tú lo haces pero al cabo de unas semanas tu reclamación ha sido denegada, las plazas ya han sido asignadas y tú te has quedado sin la tuya.

Evidentemente, ante esta situación, es bastante irrelevante como sea tu forma de ser y qué personalidad tengas, la respuesta será bastante clara.

Sentirás enormes emociones de enfado y sentimientos de frustración por haber sido víctima de tal injusticia y haber tenido que pagar un precio tan alto por errores o negligencias de otras personas.

Pues bien, una persona con ataraxia, ante esta situación, también sería incapaz de sentir enfado o frustración.

¿Parece imposible verdad? pues no lo es, ya que la ataraxia es una enfermedad que no está vinculada al carácter o a la forma de ver las cosas de la persona, por lo que puede alcanzar estos extremos.

Esta enfermedad se produce por una disfunción de las partes del cerebro que se encargan de producir tales emociones, por lo que la incapacidad de sentir enfado o frustración es total.

Es como si esa parte del cerebro que se encargar de producir estas emociones estuviera desenchufada por lo que la persona, por más que quiera, es incapaz de encenderla cuando es necesario y no es capaz de experimentar nunca esas emociones.

¿Cuáles son sus consecuencias?

rubia pelo largo sentada

Según como interpretemos lo anteriormente explicado podríamos valorar la ataraxia como una virtud o un defecto.

Podríamos pensar: a la persona con ataraxia le puede suceder cualquier cosa negativa y nunca sentiría las negativas sensaciones de frustración o enfado, ¡qué suerte!

De hecho, el término ataraxia proviene del griego y significa ausencia de perturbación.

Este término fue descrito por filósofos griegos y hace referencia a una disposición especial del estado de ánimo que permite a la persona reducir la intensidad de sus deseos y pasiones, poseer mucha fortaleza ante la adversidad, y alcanzar un equilibrio total que le proporcione felicidad.

Así pues, desde este punto de vista, se entiende la ataraxia como una cualidad personal que permite adquirir una sensación permanente de tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad.

Evidentemente, poseer un sensación permanente de tranquilidad que te permita no sentir nunca frustración podría considerarse una cualidad positiva de la que la persona se podría beneficiar para vivir más felizmente.

Sin embargo, cuando hablamos de ataraxia desde el punto de vista médico, es decir, cuando hablamos de la enfermedad de ataraxia, estamos aludiendo a un término muy distinto.

Lejos quedan las teorías filosóficas que atendían a la ataraxia como una virtud psicológica cuando aparece una enfermedad que extrema estas cualidades.

Y es que la ataraxia no es una virtud que te permita ser más resistente a la frustración sino que es una enfermedad que te imposibilita experimentar frustración.

En un primer momento todos podemos pensar que la frustración es un sentimiento negativo y por lo tanto, si no sentimos nunca esta sensación estaremos siempre más tranquilos y menos perturbados.

¿Pero se puede vivir de forma adecuada sin frustración?

La respuesta es clara: no podemos vivir adecuadamente si no somos capaces de experimentar nunca este tipo de emociones ya que cumplen un papel muy importante en nuestras vidas.

Así pues, la falta de voluntad para enfadarse o desilusionarse que produce la ataraxia impide evolucionar al individuo como persona ya que este no es capaz de realizar el aprendizaje que todos hacemos cuando experimentamos frustración por algo.

Además, la incapacidad de enfadarse y frustrarse ante cualquier situación hace que sus relaciones personales se vean tremendamente alteradas ya que en muchas ocasiones no podrá realizar respuestas emocionales adecuadas.

De este modo, la persona con ataraxia se convierte en un individuo totalmente incapaz de discriminar, sin capacidad de saber qué cosas debe cambiar para mejorar o qué aspectos no le gustan.

Así mismo, las personas que sufren ataraxia no son conscientes de sus limitaciones ya que si hacen algo mal no son capaces de identificarlo porque no sienten ninguna emoción al respecto, y no saben analizar bien las consecuencias que pueden suponer los actos que realizan.

De este modo, cuando nos planteamos si la ataraxia es una virtud o un limitación la respuesta está clara, ya que esta enfermedad supone una grave alteración en el funcionamiento mental y conductual de la persona.

El enfermo de ataraxia podrá vivir en un eterno estado de emociones positivas pero será incapaz de funcionar adecuadamente simplemente porque no es capaz

de experimentar enfado y frustración.

Este hecho demuestra que las emociones negativas, a pesar de poder ser experimentadas con malestar o resultar desagradables, cumplen una función muy importante en el funcionamiento y la adaptación de los seres humanos, por lo que es necesario poder experimentarlas cuando se requiere.

¿Qué funciones realizan las emociones de enfado y frustración?

chica frustrada

Una emoción es un estado determinado del organismo que se caracteriza por experimentar una excitación o perturbación que le predispone a una respuesta concreta.

Las emociones se generan como respuesta a un acontecimiento interno o externo, y su función consiste en preparar a la persona para responder ante el acontecimiento.

De este modo, cuando sentimos una emoción determinada, esta nos proporciona una respuesta concreta tanto a nivel cognitivo (tenemos unos pensamientos determinados), a nivel conductual (realizamos unos comportamientos concretos) y a nivel fisiológico (experimentamos una sensaciones físicas específicas).

Cuando la emoción que aparece es positiva, es evidente que la respuesta que nos proporcionará será agradable: pensaremos cosas positivas, realizaremos conductas que nos gustarán y experimentaremos sensaciones corporales agradables.

En cambio, cuando la emoción que aparece es negativa, las tres respuestas que nos brindará quizá sean más desagradables: tendremos pensamientos negativos, realizaremos conductas menos gratificantes y tendremos sensaciones físicas molestas.

Sin embargo, esto no significa que la emoción negativa deba evitarse y la positiva deba potenciarse, ya que todas las emociones son necesarias para el ser humano, y las negativas pueden llegar a ser incluso más útiles que las positivas.

De este modo, las emociones de enfado y frustración cumplen un papel vital en nuestras vida, hecho que explicaría el deterioro que sufren las personas con ataraxia.

Más concretamente, estas emociones, al igual que el resto, cumplen tres funciones específicas.

1. Función adaptativa

función adaptativa flor

Probablemente esta sea la función más importante. Consiste en preparar al organismo para que realice de forma eficaz la conducta que sea necesaria en cada momento para garantizar el bienestar de la persona.

De este modo, las emociones de enfado y frustración proporcionan una valiosísima información a la persona que le permite saber qué cosas le benefician y qué cosas le perjudican, y le prepara para responder de una forma eficaz ante tal suceso.

Por ejemplo: si una persona de nuestro alrededor realiza de forma continuada acciones que nos perjudican, experimentaremos una emoción de enfado, la cual nos permitirá saber que esa persona no nos conviene y nos ayudará a realizar acciones pertinentes para alejarnos de ella.

Por lo tanto, esta es una de las funciones que ve deteriorada una persona con ataraxia, ya que no sería capaz de experimentar este tipo de emociones ante esta situación, y su respuesta adaptativa sería inadecuada.

2. Función social

niña desafiante

Otra función es la capacidad de comunicarnos con las otras personas a través de nuestras expresiones emocionales.

La expresión de emociones permiten a los demás predecir el comportamiento asociado con dicha emoción, y a la vez, esperar ciertas respuestas emocionales de los demás ante los actos de uno mismo.

Dicho de otra forma: si vemos a alguien que está expresando su enfado, de forma automática esperaremos una serie de comportamientos que estén relacionados con esta emoción. Así mismo, si insultamos a la persona enfadada, esperaremos que esta responda de una forma determinada.

Pues bien, una persona con ataraxia tampoco puede realizar adecuadamente esta función ya que no se enfadará cuando una persona le brinde estímulos que le puedan incitar a ello, y tampoco será capaz de realizar conductas que estén acorde con este tipo de emoción.

3. Función motivacional

hombre motivado en montaña

Finalmente, debido la estrecha relación entre emoción y motivación, las emociones cumplen la función de energizar la conducta e incrementar el nivel de activación.

De este modo, una persona que no es capaz de experimentar enfado o frustración tendrá menos energía para actuar de un modo determinado en ciertas ocasiones, y carecerá de motivación ante muchos sucesos.

Así pues, vemos que las funciones que realizan el enfado y la frustración son muchas, por lo que no poder experimentar nunca estas emociones no supone una ventaja, sino una desventaja a la hora de poder responder de forma adecuada en muchas situaciones.

¿Qué causa la ataraxia?

La ataraxia está causada por alteraciones o daños de la parte frontal del cerebro, zona en la que los seres humanos poseemos la capacidad de voluntad.

Estos daños pueden ser originados por ictus, los cuales dañan estas partes del cerebro a través de la ausencia de irrigación sanguínea, o traumatismos craneoencefálicos, en los cuales un fuerte golpe en la cabeza daña de forma directa estas regiones cerebrales.

¿Cómo se cura?

mujer enfadada

Hoy en día no existe ni cura ni tratamiento para la ataraxia.

De hecho, es una enfermedad muy poco conocida ya que existen muy pocos casos de personas que sufran este tipo de daños cerebrales.

No obstante, la ataraxia es en la actualidad una de las alteraciones más investigadas en el Centro Estatal de Daño Cerebral Adquirido, donde se trabaja para poder conseguir un buen proceso diagnóstico y descubrir posibles tratamientos rehabilitadores para esta enfermedad.

Referencias

  1. Mcpherran, M., 1989, “Ataraxia and Eudaimonia in Ancient Pyrrhonism: Is the Skeptic Really Happy?”, Proceedings of the Boston Area Colloquium in Ancient Philosophy 5, pp. 135–171.
  2. Pascal Massie. Philosophy and Ataraxia in Sextus Empiricu.
  3. Palmero, F., Fernández-Abascal, E., Martínez-Sánchez, F. y Chóliz, M. (Coords.). (2002). Psicología de la Motivación y la Emoción. Madrid: McGraw-Hill.
  4. Fisher. C. y Ashkanasy, N. (2000). The emerging role of emotions in work life: an introduction. Journal of Organization Behavior, 21, 123-129.
  5. http://desesperada.org/que-es-la-ataraxia.
  6. https://vimeo.com/18921967.

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