Los 2 Tipos de Bulimia y Sus Características

Los 2 Tipos de Bulimia y Sus Características

Existen dos tipos principales de bulimia: purgativa y no purgativa. Muchas personas consideran que la bulimia nerviosa es el trastorno de la conducta alimentaria en el que las personas se dan atracones y luego llevan a cabo conductas compensatorias, como vómitos o uso de laxantes.

Aunque esta descripción tan escueta contiene parte de información veraz, con este artículo pretendo aportarte una visión más real y completa de esta enfermedad mental: características, causas y tipos –purgativo frente a no purgativo-.

tipos de bulimia

Tipos de bulimia nerviosa

1. Bulimia nerviosa no purgativa

Este subtipo es mucho menos común, puesto que sólo se presenta en un 6-8% de los casos. Por ello, no es de extrañar que también sea el menos conocido.

Se trata de personas que no recurren al vómito ni a otros métodos compensatorios de este tipo tras el atracón –no utilizan laxantes, edemas, etc.-.

En este tipo de bulimia nerviosa, el principal método usado para perder peso es la realización de ejercicio físico intenso, así como recurrir a ayunos y dietas.

Estos largos periodos de inanición son los causantes de que vuelva a producirse el atracón, ya que la persona experimenta un hambre voraz que no es capaz de dominar.

De nuevo, tras este episodio de atracón, la chica sentirá remordimientos y culpa, privándose nuevamente de la comida o realizando ejercicio físico de forma desmesurada.

Estos métodos de control de peso son muy poco efectivos para eliminar del cuerpo la cantidad de calorías ingeridas en un solo atracón.

El ejercicio físico intenso y el ayuno posterior también suele presentarse en el subtipo purgativo de bulimia nerviosa, aunque de forma secundaria.

Las consecuencias que produce este subtipo de bulimia nerviosa en el organismo son mucho menos acentuadas que el subtipo purgativo, como veremos más adelante.

2. Bulimia nerviosa purgativa

La gran mayoría de personas que presentan bulimia nerviosa se catalogan en el tipo purgativo, el cual se caracteriza por la presencia de vómitos y uso de laxantes o enemas tras los atracones.

El objetivo de estas personas es eliminar cuanto antes la mayor proporción posible de alimentos ingeridos, para acabar con la ansiedad que les produce pensar que van a engordar. También presentan pensamientos irracionales en cuanto al funcionamiento del organismo.

Por ejemplo, algunas chicas comen en primer lugar un alimento de un color característico, como un tomate rojo, y se empeñan en seguir vomitando hasta que el vómito es del mismo color (puesto que ha sido el primer alimento ingerido y significa que ya no hay nada en el estómago).

Éste y otro tipo de información completamente errónea se transmiten diariamente a través de las redes sociales y páginas sobre anorexia y bulimia.

A pesar de que estas páginas están perseguidas y se censuran continuamente, vuelven a aparecer con otro nombre y con la misma intención: transmitir información que consideran veraz, hacer competiciones para ver quién pierde más peso en un corto periodo de tiempo, apoyarse unas a otras, etc.

Por otro lado, aunque este tipo de anorexia nerviosa presenta similitudes con un tipo de anorexia nerviosa –subtipo purgativo-, en este tipo de bulimia nerviosa las chicas no están en infrapeso.

De hecho, en la bulimia nerviosa –en ambos tipos- las chicas están en normopeso o tienen algún tipo de sobrepeso.

Este subtipo es el que produce mayores efectos negativos, tanto en relación a los estragos que sufre el organismo como las conductas y pensamientos que muestran:

  • Se observa que estas chicas tienen un deseo mayor por estar delgadas, lo que les lleva a obsesionarse con la pérdida de peso.

  • También se produce una distorsión corporal más grave o, lo que es lo mismo, perciben una diferencia mayor entre su silueta real y la que tienen frente al espejo.

  • Además, se encuentra que los patrones de alimentación son más anómalos que en el caso de la bulimia nerviosa no purgativa.

  • Por último, se encuentra que es más frecuente encontrar trastornos mentales asociados en este subtipo, en especial los referidos al estado de ánimo

    –como la depresión- y los que incluyen pensamientos obsesivos.

Características comunes

En el 50% de los casos se produce amenorrea en las mujeres (pérdida de la menstruación como consecuencia del trastorno).

Además, encontramos que las características de personalidad de las chicas que sufren bulimia nerviosa son similares, independientemente del subtipo:

  • Inestabilidad emocional.

  • Impulsividad.

  • Suelen tener otras adicciones –al tabaco, alcohol, fármacos, etc.-

  • Se muestran muy sociables.

  • Suelen comportarse de forma muy impulsiva, descontrolada y –en algunos casos- hostil.

En ambos subtipos de bulimia nerviosa, dos factores desencadenantes de que se produzcan los episodios de atracón son:

  • La realización de dietas.

  • Experimentar un alto afecto negativo.

Existe evidencia de que la realización de dietas produce sobreingesta –incluso cuando no se tienen trastornos previos de la conducta alimentaria-.

Un buen ejemplo lo constituye el “Experimento de Minessota”, en el que algunos experimentadores invitaron a participar a 36 voluntarios.

En dicho experimento, se establecían dos fases:

1. En un primer momento, se les permitía comer todo lo que quisieran, durante 12 semanas. El promedio de calorías diarias ascendía a 3.400.

2. Posteriormente, se le restringía severamente la alimentación a los sujetos. Únicamente realizaban dos comidas al día, las cuales sumaban 1.500 calorías en total.

Los resultados mostraron que, tras pocas semanas, los voluntarios del experimento comenzaron a desarrollar preocupación por la comida, al igual que muchos se empezaron a interesar por recetas y la cocina en general.

También se obtuvo que se incrementaron muchas conductas como mascar chicles, tomar café o fumar.

Además, según el testimonio de los sujetos, comenzaron a comer más de lo que su cuerpo les permitía cuando tenían la oportunidad, incluso cuando hubo finalizado el experimento al que fueron sometidos.

Otros efectos secundarios que sufrieron fueron: dificultad para concentrarse, pérdida de interés en la sexualidad, mal humor, problemas del sueño, etc. Algunos de ellos, incluso desarrollaron una depresión severa.

Todas estas características están presentes en el trastorno de la bulimia nerviosa.

Después de un año, se comprobó que la mayor parte de la sintomatología había remitido y que los participantes de este estudio recuperaron los hábitos normales de alimentación.

Como puedes ver, este interesante estudio muestra las graves consecuencias que pueden provocar el ayuno y la inanición –que suelen estar presentes en enfermedades como anorexia o bulimia-.

¿Qué es la bulimia nerviosa?

Se trata de un trastorno mental caracterizado por la realización de conductas desadaptativas en relación al ámbito alimentario.

Siguiendo al Manual Diagnóstico DSM-IV-TR, este trastorno tiene tres características esenciales:

  • Pérdida de control ante la ingesta de alimentos (se producen “atracones”).

  • Numerosos intentos de controlar del peso corporal.

  • Preocupación excesiva sobre la imagen corporal y el peso.

Se trata de una enfermedad mental que afecta principalmente a mujeres, al igual que ocurre en la anorexia nerviosa (un 95% de las pacientes pertenecen al género femenino).

La edad de aparición del trastorno oscila entre los 18-25 años, por lo que se presenta de forma más tardía que la anorexia nerviosa.

Además, a diferencia de la anorexia, en la bulimia nerviosa las chicas nunca presentan un infrapeso o peso por debajo del recomendado según su constitución corporal y edad.

Por otra parte, en cuanto a las características de los atracones –los cuales constituyen el factor más significativo de esta enfermedad-, pueden destacarse las siguientes:

  • La persona no siente placer durante el episodio de ingesta masiva.

  • Se ingieren alimentos altamente calóricos, los cuales se prohíben a sí mismas en sus dietas restrictivas (con un contenido calórico de 3 a 27 veces mayor del recomendado en un día).

  • Se producen en un corto periodo de tiempo.

  • Estos episodios suelen llevarse a cabo en secreto.

  • Provoca dolor abdominal y, frecuentemente, también se producen sentimientos de arrepentimiento o culpa.

  • No se producen durante las horas de comidas –en los que suelen llevar una dieta restrictiva- sino entre horas.

  • También puede producirse fuera de casa, mediante la compra o el robo de alimentos.

La paciente bulímica se esfuerza en ocultar su enfermedad, llevando a cabo estos atracones y conductas compensatorias sin que sus familiares se percaten.

Estas conductas dirigidas a ocultar el problema son características de las personas que presentan bulimia nerviosa y, a veces, se complica con mentiras.

Además, al no producirse una pérdida significativa de su peso corporal, este trastorno de la conducta alimentaria suele pasar desapercibida por familiares y amigos.

Las conductas que realizan las personas que padecen bulimia nerviosa, especialmente vómitos, suelen provocar deterioro en el organismo.

Algunas de los síntomas y signos más frecuentes son:

  • Sensación de fatiga y debilidad física.

  • Cefaleas.

  • Sensación de plenitud o saciación (en relación a la comida).

  • Náuseas.

  • Molestias gástricas.

  • Hemorragias intestinales, que suelen ser leves o moderadas.

  • Señales en el dorso de la mano (callosidades, cicatrices, etc.).

  • Aumento del tamaño de glándulas salivales.

  • Erosión en piezas dentales.

  • Manos y pies hinchados.

Estos vómitos constituyen el mecanismo compensatorio más recurrente en la enfermedad –a veces también se acompaña del uso de laxantes-, y se producen por el sentimiento de culpa y arrepentimiento que sufren las chicas.

Esta conducta, al igual que el ejercicio intenso, el uso de otros métodos para expulsar la comida ingerida o el ayuno posterior, es el único modo en el que estas personas consiguen reducir la ansiedad sufrida tras un atracón.

Con respecto a las consecuencias que esta enfermedad tiene en su día a día, encontramos que suele producirse un deterioro o abandono de los estudios, puesto que la adicción a la comida pasa a requerir todo su tiempo.

Causas

Este trastorno mental tiene un origen multicausal, en el que la persecución de la delgadez para ser más atractivas no es el único motivo para que las personas desarrollen la enfermedad.

Causas genéticas y familiares

Parece que existen relaciones genéticas que predisponen a una persona a padecer la enfermedad, puesto que existe más probabilidad de desarrollarla cuando algún familiar también presenta un trastorno de la conducta alimentaria.

Por supuesto, aquí es difícil delimitar los casos en los que la influencia es meramente genética o cuando, por el contrario, lo que se adquieren son los malos hábitos que los familiares aprenden unos de otros en relación a la alimentación.

Causas psicológicas

Entre las causas psicológicas más relevantes para desarrollar este tipo de trastorno se encuentra tener una baja autoestima, lo cual puede hacer que la persona sea más vulnerable y le conceda más importancia a su figura.

También se ha encontrado que las chicas que han vivido alguna experiencia especialmente traumática –como haber sido víctima de abusos sexuales o violencia física- tienen mayores probabilidades de presentar este trastorno.

Causas socio-culturales

Por supuesto, no es casual que se esté produciendo un incremento de este tipo de trastornos en las sociedades en las que se le concede una especial importancia a la figura esbelta.

Los medios de comunicación, los mensajes que recibimos de las personas de nuestro alrededor –críticas por tener sobrepeso o alabanzas por bajar de peso- nos potencian a buscar este ideal de belleza en nosotros mismos.

Además, existen profesiones en las que la imagen cobra especial relevancia: modelos, presentadoras de televisión, etc.

Psicopatología asociada

Según algunos autores, en el 63% de los casos de bulimia nerviosa se da un trastorno de personalidad.

Como puedes imaginar, la presencia de un trastorno de personalidad complica el curso y la recuperación de la enfermedad.

En el caso de las mujeres con bulimia nerviosa, el más frecuente es el trastorno límite de la personalidad.

Se trata de un trastorno caracterizado por tener relaciones sociales inestables, conductas sexuales arriesgadas, abuso de sustancias (alcohol o drogas), una emocionalidad lábil o inestable y sentimientos frecuentes de vacío.

Autores como Dolan (1994) han señalado que este trastorno límite de la personalidad se presenta entre un 24% a 44% de los casos de bulimia nerviosa.

Otro tipo de psicopatología asociada, que se encuentra de forma frecuente en las pacientes con bulimia nerviosa son depresión, impulsividad, ansiedad, baja autoestima y mayor egocentrismo.

Todo ello influye en que las personas con bulimia nerviosa presenten conductas de alto riesgo, como robos y tentativas suicidas.

Referencias

  1. Echeburúa, E., & Marañón, I. (2001). Comorbilidad de las alteraciones de la conducta alimentaria con los trastornos de personalidad. Psicología conductual, 9(3), 513-525.
  2. Del Cioppo, G. F. (2006). El presente cíclico de las crisis bulímicas. Anuario de Investigaciones, 13, 15-18.
  3. Lobera, I. J. (2011). Bulimia nerviosa y tratamiento con isoretinoina. Trastornos de la conducta alimentaria, (13), 1481-1489.
  4. Mora Giral, M., & Raich, R. M. (1994). Restricción alimentaria y bulimia nerviosa: ¿Un vínculo causal?
  5. Salorio del Moral, P., Campillo Cascales, M., Espinosa Gil, R., Pagán Acosta, G., Oñate Gómez, C., & López, I. (2011). Trastornos de personalidad y anorexia nerviosa y bulimia. Un estudio con el MCMI-III. Psicologia. com, 15.
  6. Sánchez-Carracedo, D., Mora, M., Raich, R. M., & Torras, J. (1999). Bulimia nerviosa ¿Más allá del DSM-IV? Anuario de psicología/The UB Journal of psychology, 30(2), 97-116.
  7. Sierra Puentes, M. (2005). Nervous Bulimia and its subtypes. Diversitas: Perspectivas en psicología, 1(1), 46-62.
  8. Fuente imagen.

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