Terapia Racional Emotiva (Albert Ellis)

Terapia Racional Emotiva (Albert Ellis)

Durante las últimas décadas, el interés por los procesos del pensamiento y los mecanismos cognitivos están cobrando mucha importancia dentro del capo de la psicoterapia.

De hecho, de forma contraria a lo que se defendía a mediados del siglo pasado, actualmente existe cierto consenso en afirmar que las cosas que piensan las personas van muy ligadas tanto con su estado emocional como con su comportamiento.

terapia racional emotiva

De este modo, son muchos los psicólogos que hoy en día postulan que una óptima psicoterapia no puede centrarse únicamente en aspectos conductuales y se debe explorar y trabajar sobre los pensamientos que tienen las personas.

En esta línea de psicoterapia, surge la terapia racional emotiva, una intervención psicológica pionera dentro de las terapias cognitivas que se utiliza para el tratamiento de un gran número de alteraciones mentales.

¿Cómo surge la terapia racional emotiva?

La terapia racional emotiva (TRE) fue una de las primeras terapias cognitivas que se implantaron en el campo de la psicoterapia.

De hecho, este tratamiento diseñado por el famoso psicoterapeuta estadounidense Albert Ellis, empezó a utilizarse ya en el año 1955.

En esa época, el trabajo de la psicología que se realizaba de forma habitual correspondían a dos enfoque terapéuticos muy distintos a los que utiliza la TRE.

De hecho, la psicoterapia nace con el psicoanálisis y las intervenciones dinámicas muy centradas en el concepto del inconsciente y en la vida relacional de las personas.

Tiempo más tarde, debido a la poca estructuración de estas terapias y ante la necesidad de aplicar la psicología en el campo de la ciencia, surgen las corrientes conductistas.

Esta corriente se basaba únicamente en la conducta humana, interpretando la mente humana como una "caja negra" que no despertaba suficiente interés como para ser estudiada en el campo de la salud mental.

De este modo, los conductistas se centraban únicamente en los elementos ambientales a los que se ve expuesto la persona y en la respuesta conductual que realizaba esta ante dichos elementos, y obviaban la importancia de los pensamientos que pueden aparecer en esos momentos.

Ante esta situación, Albert Ellis propone un estilo distinto de psicoterapia, indicando la importancia de los pensamientos y los estilos cognitivos ante los problemas psicológicas.

Este hecho es considerado como una de las mayores influencias dentro de la terapia psicológica, ya que a partir de las teorías  de Ellis y Beck nació la terapia cognitiva primero, y la terapia cognitivo conductual después, la cual es la psicoterapia más utilizada y con mayores evidencias de eficacia en la actualidad.

No obstante, como todos los cambios la implantación de la terapia racional emotiva  no fue sencilla.

De hecho, Ellis estuvo prácticamente 10 años  (desde el 1955 hasta el 1963) siendo el único psicoterapeuta que utilizaba esta terapia en sus intervenciones psicológicas.

Posteriormente, los psicólogos empezaron a formarse en terapia racional emotiva y su uso se fue masificando hasta consolidarse como una de las principales terapias cognitivas.

Las Bases de la TRE

Como hemos dicho, la terapia racional emotiva se basa en trabajar los conceptos cognitivos cuando surgen alteraciones psicológicas.

De este modo, el bienestar mental deja de limitarse a "lo que hacen las personas" y se centran básicamente en "lo que piensan las personas".

En  esta línea, se empieza a entender el funcionamiento psicológico desde un punto de vista tridimensional, donde la conducta, el pensamiento y las emociones juegan papeles importantes que se retroalimentan mutuamente.

Así pues, una persona que se siente ansiosa experimenta una serie de emociones de ansiedad, las cuales producen una serie de pensamientos de nerviosismo que producen unos comportamientos determinados que incrementan tanto las emociones de ansiedad como los pensamientos de nerviosismo.

Ante estas consideraciones, Ellis interpretó que el punto fundamental de la alteración lo constituye el pensamiento, ya que si una persona con ansiedad consigue eliminar sus pensamientos de nerviosismo dejará de experimentar emociones ansiosas y evitará realizar comportamientos que puedan incrementar la ansiedad.

Ahora bien, ¿cómo se trabajan los pensamientos de las personas? ¿Cómo se puede intervenir en el estilo cognitivo?

Pues bien, Ellis no sólo diseñó una terapia cognitiva como la TRE sino que realizó un amplio estudio sobre los pensamientos de las personas.

De este modo, la terapia racional emotiva se basa en 2 teorías cognitivas principales.

  1. Teoría ABC

Esta teoría que se basa en la personalidad y en el cambio de personalidad, defiende la importancia de las emociones y de las conducta, pero pone un especial énfasis en el papel de los pensamientos y las imágenes mentales.

De este modo, la teoría se basa en una retroalimentación entre A, B y C, donde la A hace referencia a acontecimientos activadores, la B a creencias y pensamientos sobre dichos acontecimientos y la C a las consecuencias emocionales y conductuales.

Como vemos, a diferencia de las teorías conductistas que comentábamos anteriormente, donde sólo se estudiaba la A y la C, esta teoría incluye la B en medio de ambos factores, mostrando la relevancia de los pensamientos en el funcionamiento humano.

Esto significa que el interés deja de estar en la respuesta conductual que tienen las personas ante distintas situaciones, y recae en el pensamiento que surge en las mentes de las personas en dichas situaciones y las consecuencias que producen dichos pensamientos.

Así pues, se defiende que los pensamientos son mediadores importantes entre los acontecimientos y las respuestas emocionales y conductuales, ya que en función de lo que se piense se interpretarán las situaciones de una forma u otra.

Hasta aquí vemos que esta teoría básica de la terapia racional emotiva enfatiza el papel del pensamiento a la hora de explicar el comportamiento y el estado emocional de las personas.

No obstante, vamos a exponer un ejemplo de forma breve para entender con mayor exactitud el funcionamiento que plantea esta teoría.

Una persona llega a una comida familiar con retraso y al entrar al comedor todos sus familiares le están mirando.

Esta situación a la que se ve implicada una persona actúa como acontecimiento activador (A), el cual puede provocar una respuesta emocional y conductual (C) determinada.

No obstante, la C que provoque esta situación diferirá notablemente en función de lo que piense la persona en ese momento, es decir, según el contenido de B.

De este modo, si la persona ante esta situación (A) piensa que todos le está mirando porque ha llegado tarde y están enfadados con ella, la respuesta emocional y conductual (C) muy probablemente sea de tristeza, enfado o incomodidad.

Sin embargo, si la persona piensa que todos le miran porque tenían ganas de que llegara, hace tiempo que no le ven y están contentos de que finalmente haya podido venir, la respuesta emocional y conductual será bien distinta.

En este caso, probablemente las emociones que sienta sean positivas, sienta felicidad alegría y satisfacción, y su comportamiento posterior sea mucho más positivo.

Así pues, vemos que ante una misma situación, la respuesta de una persona puede ser bien distinta en función de los pensamientos que aparezcan en ese momento.

  1. Las creencias irracionales

De forma posterior a la teoría ABC, Ellis se centró en estudiar los pensamientos principales que son provocadores de malestar psicológico y de alteraciones mentales.

De este modo, el psicoterapeuta americano consiguió connotar un grupo de 11 ideas irracionales básicas que suelen tener la personas con alteraciones mentales y que explican en gran parte su malestar psicológico. Estas son:

  1. Necesidad extrema de ser amado y aprobado por las personas significativas.
  2. Necesidad de ser muy competente, suficiente, eficaz y lograr cualquier cosa que me proponga para autoconsiderarme como una persona válida.
  3. Las personas que no actúan como "deberían" son malvadas, infames y deberían ser castigadas por su maldad.
  4. Es terrible y catastrófico que las cosas no funcionen como a uno le gustaría.
  5. La desgracia y el malestar humano están provocados por las circunstancias externas y la gente no tiene capacidad para controlar sus emociones.
  6. Si algo es, o puede ser peligroso, debo sentirme terriblemente inquieto por ello y debo pensar constantemente en la posibilidad de que ocurra.
  7. Es más fácil evitar las responsabilidades y dificultades de la vida que hacerles frente.
  8. Debo aprender de los demás y necesito a alguien más fuerte en quien confiar.
  9. Lo que me ocurrió en el pasado, seguirá afectándome siempre
  10. Debo sentirme muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás
  11. Existe una solución perfecta para cada problema y si no lo encuentro sería catastrófico.

Más adelante, Ellis agrupó estas 11 ideas irracionales en tres más básicas: las exigencias absolutistas. Estas son

  1. Centradas en uno mismo
  2. Centradas en otras personas.
  3. Centradas en la vida o el mundo en general.

Curso de la TRE

Ellis comenta que la TRE es un tipo de psicoterapia activa-directiva en la que el terapeuta lleva al paciente a identificar el origen fisiológico de sus problemas psicológicas.

Así mismo, el psicoterapeuta se basa en ayudar al paciente a afrontar sus pensamientos y demostrarle que sus actitudes irracionales perturbadoras se pueden modificar.

La terapia puede dividirse en 3 etapas principales.

Etapa 1: psicoadiagnostico

La primera etapa se centra en evaluar el paciente y en descubrir las creencias o las ideas irracionales que pueden producir emociones o comportamientos contraproducentes.

Así mismo, durante esta primera etapa se enseña al paciente cómo contribuyen sus problemas y se explican los principios que hemos expuesto en el apartado anterior.

Así pues, en esta primera etapa se realizan la siguientes tareas:

  1. Se clasifican los problemas del paciente en externos, internos o mixtos.
  2. Se detectan, a través del relato del paciente, sus creencias irracionales.
  3. Se detectan los "problemas sobre los problemas" es decir, la ideas irracionales que aparecen sobre los problemas principales.
  4. Establecer metas flexibles como trabajar las C contraproducentes o modificar las A, a las que se expone el paciente y que le provocan malestar.
  5. Explicar las bases de la TRE poniendo como ejemplo los propios problemas del paciente.
  6. Empezar autorregistros como el siguiente.

tre tabla

Etapa 2: Insight intelectual

En la segunda etapa, se clarifican al paciente los siguientes aspectos:

  1. Las creencias irracionales actuales son el principal determinante de los problemas emocionales y de comportamiento
  2. Aunque se hayan adquirido en la infancia, se mantienen porque siguen reindoctrinándose en ellas.
  3. Entender qué creencias irracionales causan los problemas
  4. Tomar consciencia de que no existen pruebas que apoyen las ideas irracionales.
  5. Autoaceptarse aunque hayan creado y sigan manteniendo sus problemas
  6. Comprender que si quieren librarse de sus creencias irracionales aprendidas han de trabajar mucho e intensamente.

Estos aspectos los va exponiendo el terapeuta de tal modo que sea el propio paciente quien acabe identificando su funcionamiento a través de estos principios, y aumente su motivación para el cambio y su involucración en la terapia.

Etapa 3: Cambio de actitudes

Una vez estén bien consolidados los aspectos de la etapa 3 se puede empezar a realizar la reestructuración cognitiva y el cambio de actitudes, creencias, emociones y conductas.

La eficacia de esta terapia se basa en la fuerte creencia de que la creencia irracional es dañina y debe modificarse por una alternativa, ya que este hecho aumenta la motivación y garantiza que el paciente se esforzará para realizarlo.

De este modo, terapeuta y paciente trabajan de forma conjunta para socavar las actitudes irracionales del paciente y fortalecer las racionales.

En esta etapa son de gran valor los autorregistros, ya que aportan un amplio material sobre las características de la ideas irracionales del paciente.

Así mismo, en esta fase el terapeuta actúa de una forma muy didáctica, enseñando a razonar al paciente y utilizando los diálogos socráticos con el objetivo de que el paciente consiga:

  1. Considerar sus ideas como hipótesis a comprobar.
  2. Valorar las nuevas ideas beneficiosas y racionales.
  3. Trabajar duro para abandonar las viejas creencias irracionales.

Referencias

  1. Beck, A. T. (1976). Cognitive Therapy and Emotional Disorders. New York: International Universities.
  2. Burgess, P. M. (1990). Towards resolution of conceptual issues in the assessment of belief systems in Rational Emotive
  3. Caballo, Vicente y cols. (comp..) “Manual de Técnicas de terapia y modificación de conducta”. Editorial Siglo XXI, España. 1998.
  4. Ellis, A. (1957). Outcome of employing three techniques of psychotherapy. Journal of Clinical Psychology 13, 344-350.
  5. Lega, L., Caballo, V. E. y Ellis, A. (2002). Teoría y práctica de la terapia racional emotivo-conductual. (2ª ed.). Madrid: Siglo XXI.
  6. Sutton-Simon, K. (1981). Assessing belief systems: Conceptions and strategies. In P. C. Kendall and S. D. Hollon (Dir.), Assessment Strategies for Cognitive Behavioral Interventions. New York: Academic.
  7. Fuente imagen.

Terapia Racional Emotiva (Albert Ellis)
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