Permarexia: Síntomas, Causas y Tratamientos

Permarexia: Síntomas, Causas y Tratamientos

La permarexia es la obsesión por contar las calorías de todos los alimentos que se ingieren. Quienes sufren este trastorno suelen privarse de ciertos grupos de alimentos por tiempo prolongado, lo que puede traer consecuencias nefastas para la salud.

Las personas con permarexia siempre están a dieta y les preocupa mucho la idea de subir de peso, tanto es así, que el hábito de contar calorías se transforma en obsesión.

permarexia

Características de las personas con permarexia

  • Tienen baja autoestimaLa falta de seguridad en sí misma, en sus virtudes, hace que la persona dé demasiada importancia al aspecto físico.

  • Se exigen demasiado. Si tienes permarexia, la idea de parecerte a un estereotipo de cuerpo ideal te haría sentir mejor, pero esto muchas veces es algo difícil de lograr. Te fijas metas imposibles y por lo tanto, te frustras permanentemente.

  • Pasividad, indefensión. Se evitan los problemas cotidianos, guardando para sí mismo lo que se piensa o siente. Cuando surge una discusión o malentendido, las personas con permarexia piensan que esto sucede porque no le quieren bien o no le aprecian.

  • Sus relaciones sociables son inestables, les cuesta socializar. Evitan ir a fiestas o reuniones porque seguramente habrá alimentos con muchas calorías. Culpan al organizador por no elegir un menú con menos calorías; esto le hace sentirse de muy mal humor, sus respuestas son agresivas.

  • Tienen problemas emocionales. Muchas veces son personas con trastornos de ansiedad, depresión u otras alteraciones.

  • No están conformes con su cuerpo. Una persona con permarexia teme no gustar o no caer bien, debido a su físico, aunque ni siquiera tenga sobrepeso.

  • Difícilmente reconocen que padecen un trastorno. Creen que su preocupación tiene que ver sólo con mantener una buena nutrición y un peso saludable.

  • Siguen todo tipo de dietas. Siempre están probando un régimen distinto, el que esté de moda.

Existe una gran diferencia entre alimentarse saludablemente y hacer ejercicio, y obsesionarse con seguir una dieta, evitar ciertos tipos de alimentos o contar calorías, aunque a veces puede resultar difícil distinguir una situación de otra.

Otros síntomas que indican que algo no anda bien, son los siguientes:

  • Irritabilidad, descontento.

  • Aislamento social.

  • Apatía.

  • Bajo rendimiento escolar o laboral.

  • Enfado.

  • Hablar sobre alimentos y dietas todo el tiempo.

  • Conocer exactamente la cantidad de calorías de todos los alimentos.

  • Comer muy poco en general, o comer grandes cantidades de comida de vez en cuando.

Si tienes estos síntomas o los ves en alguien cercano a ti, entonces puede tratarse de permarexia.

Consecuencias de la permarexia

consecuencias de la permarexia

Posiblemente lo más preocupante de este trastorno es que por lo general, quien lo padece no tiene consciencia de ello.

Cree que simplemente se preocupa por tener hábitos alimenticios saludables, cuando en realidad la obsesión por contar las calorías puede estar teniendo consecuencias negativas sobre su salud.

El hecho de someterse a diferentes dietas ocasiona variaciones frecuentes en el peso corporal, sin ningún tipo de control, lo cual puede provocar en algún momento un efecto rebote.

A mediano y largo plazo, esta variación permanente en el peso es capaz de alterar el funcionamiento de la glándula tiroides (que es fundamental en la regulación del metabolismo).

Si tienes permarexia, también puedes sufrir episodios de hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en sangre), lo que provoca mareos, visión borrosa, mareos y en casos graves, pérdida de la consciencia.

Las personas con este trastorno alimenticio también pueden tener estreñimiento, úlceras gástricas o deficiencias nutricionales por la privación crónica de determinado grupo de alimentos.

Finalmente, si sufres permarexia tienes mayores probabilidades de desarrollas otros trastornos alimenticios, como bulimia o anorexia, cuyas consecuencias pueden llevar a la muerte.

Por lo tanto, si conoces a alguien o si tú misma estás siguiendo permanentemente algún tipo de dieta altamente restrictiva, si estás preocupada por el aspecto de tu cuerpo o si buscas parecerte a alguna celebridad, entonces lo mejor será que consultes a un psicólogo y a un nutricionista, para poder salir de este problema.

¿Es la permarexia un trastorno reconocido?

midiendo naranja

Como habrás leído al principio de este artículo, la permarexia es un término que aún no ha sido aceptado por la comunidad médica.

Sin embargo, esto no quiere decir que el trastorno no exista. La permarexia así como otras alteraciones de la alimentación, se encuentran agrupadas en lo que las instituciones de salud llaman “trastornos alimenticios no especificados”.

En general, las personas que sufren este tipo de trastornos siguen una dieta estricta, muchas veces también hacen mucho ejercicio y tienen una imagen pobre de sí mismos.

Los estudios indican que una de cada 20 personas padece este tipo de alteraciones de la alimentación, que sin duda no son tan conocidas como la bulimia o la anorexia, pero que de todos modos pueden ser muy peligrosas.

Es importante tener presente que en los trastornos alimenticios no todo es “blanco”o “negro”, sino que también existen zonas “grises”. Si bien una persona puede no presentar todos los síntomas y signos de un trastorno alimenticio conocido, esto no quiere decir que no tienen ningún trastorno.

Es más, la mayoría de las personas con alteraciones patológicas en su alimentación son diagnosticadas con “trastorno alimenticio no especificado”. La prevalencia de este tipo de trastornos es realmente preocupante.

Las investigaciones muestran que en la población de mujeres de 25 a 45 años, sin antecedentes de anorexia, aproximadamente el 30% dicen haber “purgado” su cuerpo para perder kilos o para no subir de peso, vomitando o utilizando laxantes.

Además, un alarmante 75% de estas mujeres declaró que las preocupaciones relacionadas con su peso y con la forma de su cuerpo interferían de algún modo con

su felicidad.

Entre los adolescentes y adultos jóvenes masculinos, un 18% dijo sentirse “extremadamente preocupado” por cuál sería su físico y su peso en la adultez.

Se dice que una persona tiene un trastorno alimenticio “no especificado” cuando su preocupación por los alimentos, la forma de su cuerpo o su peso corporal interfiere con su vida cotidiana y su bienestar.

Probablemente, la característica que está presente en la permarexia así como en los demás trastornos alimenticios no especificados, es que la persona que lo padece siente que su peso o la forma de su cuerpo es un factor muy importante que determina el valor de su persona.

Causas de la permarexia

midiendo barriga

Hay muchos factores biológicos que pueden aumentar tu riesgo de padecer pemarexia u otro trastorno alimenticio de su grupo.

Se ha visto que la prevalencia es mayor en determinadas familias y que en gemelos idénticos, si uno de ellos padece uno de estos trastornos, es altamente probable que el otro también lo padezca.

Al mismo tiempo, los médicos señalan que los factores ambientales, sociales y de desarrollo también juegan un rol fundamental en el desarrollo de la permarexia.

“Los genes cargan el arma y el entorno la dispara”, dicen los investigadores del Centro de Trastornos Alimenticios de la Universidad de Carolina del Norte.

Los mensajes verbales trasmitidos por los padres en la infancia pueden tener una influencia importante en los hábitos alimenticios de sus hijos. Se ha visto que existe una relación entre hábitos alimenticios desordenados en jóvenes y comentarios hirientes en la familia, relacionados con el peso corporal.

Los amigos cercanos también pueden influir en este sentido. Si tienes una compañera de apartamento que hace dieta o alguna otra persona muy cercana que sigue regímenes alimenticios estrictos, esto aumenta tus probabilidades de desarrollar un trastorno alimenticio.

En las personas predispuestas, hay algunas “disparadores” que pueden marcar el comienzo del trastorno, como mudanzas, cambios de escuela, cambios en la familia, la muerte de alguien muy cercano, cambio de trabajo, fracasos personales, etc.

Por último, los medios de comunicación masivos sin duda tienen un efecto sobre la población adolescente y de adultos jóvenes, propiciando la aparición de permarexia.

Las investigaciones encontraron que cuando una persona lee más revistas y artículos sobre dietas y control del peso corporal, más riesgo tiene de sufrir un trastorno alimenticio.

En general, los medios promueven una imagen corporal “ideal”, un estereotipo de cuerpo bonito que es muy difícil de alcanzar para la mayoría de las personas.

Los estudios han encontrado que hoy en día es “normal” sentirse descontento con el propio cuerpo.

Seguramente alguna vez habrás dicho algo como:

“Mira qué grandes son mis muslos”, “Mis brazos están flácidos” o “Tengo mucha barriga”.

Este tipo de charlas aumentan el descontento que tenemos con nuestros cuerpos, lo que hace que tengamos más de estas charlas, es un círculo vicioso.

Y este descontento general favorece el desarrollo de permarexia, sin duda alguna.

Obviamente, no todas las personas que critican sus muslos comienzan a obsesionarse con su cuerpo, siguen una dieta estricta, pasan horas en el gimnasio o usan laxantes para controlar su peso corporal.

Pero es claro que la sociedad se enfoca en el peso y la forma corporal como indicadores de bienestar y salud, para todo el mundo.

Este enfoque deja de lado otros aspectos muy importantes, como la ansiedad, el mal dormir, la depresión o las adicciones que pueden surgir cuando hay un trastorno alimenticio.

Cómo saber si tienes permarexia

mujer muy flaca

¿Quieres saber si padece este trastorno?

Contesta este sencillo cuestionario:

  • ¿Evitas comer con otras personas?

  • ¿Estás siempre contando calorías y averiguando cuánta grasa hay en cada alimento que comes?

  • ¿Te pesas con mucha frecuencia?

  • ¿Te preocupa tu peso?

  • ¿Haces ejercicio sólo para perder peso? ¿Haces ejercicio de todos modos, aunque estés lesionada o enferma?

  • ¿Tienes miedo de subir de peso?

  • ¿Te sientes culpable cuando comes algo que crees que no deberías comer?

  • ¿Pasas muchas horas al día pensando en dietas, calorías y control de tu peso corporal?

  • ¿Sientes vergüenza, culpa o disgusto luego de comer?

  • ¿Sientes que nadie te apreciará si tu cuerpo no tiene determinadas medidas o si no tienes cierto peso?

Si has contestado afirmativamente a la mayoría de estas preguntas, es probable que tengas permarexia.

Lo mejor será que consultes un especialista en nutrición o un psicólogo (o ambos) a la brevedad.

Cómo ayudar a alguien con permarexia

Como se dijo al principio, si conoces a alguien con permarexia, será difícil que reconozca que tiene un problema, pero justamente éste es el primer paso para poder salir adelante.

Puedes comenzar haciéndole saber que estás preocupada por su bienestar. Aunque lo niegue o se enoje, debes mantener la calma e insistir en otro momento con esta idea: “estoy preocupada por tu salud, creo que deberías consultar un especialista”.

Podría ser un nutricionista, un psicólogo, un médico general o un psiquiatra.

En algún momento, seguramente pedirá ayuda o accederá a concurrir a la consulta que le sugieres, aunque esto puede tomar bastante tiempo.

El tratamiento a seguir lo indicarán los especialistas, pero habitualmente incluye:

- Incorporación de hábitos alimenticios más saludables, con ayuda de un experto en nutrición.

- Tratamiento psicológico para mejorar la autoestima, entre otros aspectos.

- En ocasiones, puede ser necesaria medicación psiquiátrica, como antidepresivos, ansiolíticos, etc.

Es importante tener en cuenta que probablemente hubo un problema emocional que disparó el trastorno, y este problema no desaparecerá de la noche a la mañana. Puede haber mejorías y recaídas.

La permarexia es totalmente curable y hay muchas opciones de tratamiento. Pero es importante que la persona se dé cuenta de que sufre una enfermedad.

Muchos creen que quienes padecen un trastorno alimenticio deben ser extremadamente delgados u obesos. Sin embargo, no es necesario llegar a estos extremos para pedir ayuda.

Así que ya lo sabes, la permarexia sí es una enfermedad y es importante consultar a tiempo para evitar daños en la salud.

Referencias

  1. http://lostrastornosalimentarios.blogspot.com.uy/p/permarexia.html.
  2. http://greatist.com/grow/other-specified-feeding-eating-disorder-OSFED.
  3. http://www.cyh.com/HealthTopics/HealthTopicDetails.aspx?p=243&np=293&id=2172.
  4. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19379023.

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