Megarexia (Fatorexia): Síntomas, Causas y Tratamientos

Megarexia (Fatorexia): Síntomas, Causas y Tratamientos

La megarexia es un trastorno de la conducta alimenticia que también implica una distorsión de la imagen corporal.

Cuando una persona tiene megarexia, es obesa, pero se mira al espejo y no toma consciencia de su obesidad. Se ve a sí misma como si estuviera más delgada de lo que en realidad está y en consecuencia, continúa con hábitos alimenticios poco saludables.

megarexia

La megarexia sería lo opuesto a la anorexia nerviosa, según el Dr. Jaime Burgos, médico español dedicado a la investigación de esta enfermedad. Según Burgos, en España podría haber más de cinco millones de personas sufriendo megarexia, y aún no lo saben.

¿Conoces a alguien que tiene obesidad pero que en realidad no se ve a sí misma como una persona excedida de peso?

Tal vez el médico te ha dicho que debes bajar de peso y la noticia te ha sorprendido mucho, porque no eras consciente de tu obesidad.

La buena noticia es que la megarexia -también llamada fatorexia- se puede curar siguiendo el tratamiento adecuado. ¿Quieres saber más sobre este trastorno? Continúa leyendo por favor.

Principales síntomas de la megarexia

Estos son los síntomas más importantes en la megarexia:

  • Distorsión de la imagen corporal: si sufres megarexia, te miras al espejo y te ves delgada, aunque tengas 20 kilos de más. Algunas personas con megarexia definirían su cuerpo como “vigoroso”, “fuerte” o “diferente” y se sienten orgullosas de su estado físico.
  • Hábitos alimenticios poco saludables: la mayoría de las personas con este trastorno comen mucha comida chatarra, abundantes dulces, calorías “vacías” y pocas frutas y verduras frescas.
  • Ropa amplia: como para esconder el exceso de peso, quien padece megarexia suele usar ropa amplia, que no se pegue al cuerpo ni marque la silueta.
  • Evitar el espejo de cuerpo entero: según algunos investigadores, las personas con este padecimiento evitan mirarse en espejos de cuerpo entero, prefiriendo aquellos en los que sólo se refleja el rostro. También evitan las fotografías de cuerpo entero.
  • No les agrada ir de compras: si tienen que probarse un pantalón de tamaño descomunal, la realidad de su exceso de peso se vuelve innegable y se sienten desconcertados y tristes.
  • No saben cuánto pesan exactamente y además, hacen oídos sordos cuando alguien les menciona su obesidad.

¿Conoces a alguien con estos síntomas? Tal vez padezca megarexia.

Fíjate en este ejemplo:

“María tiene un sobrepeso evidente. Muy atrás quedaron los días en que lucía una esbelta figura. Ha subido más de 20 kilos y ni siquiera lo ha notado. Toda su familia y sus amigos lo saben, pero cuando mencionan el asunto, ella cambia de tema.

María ahora usa ropa amplia y oscura, y retiró el espejo de cuerpo entero que estaba en su dormitorio. Cuando se paró sobre una balanza, al ver la elevada cifra que marcaba, dijo que seguramente el aparato no estaba funcionando bien.

Ella no cree que deba preocuparse por su salud. ¿Por qué debería hacerlo, si continúa siento la chica esbelta y delgada de hace algunos años?”

Este es un claro ejemplo de megarexia, también conocido como fatorexia. Los pacientes con esta afección suprimen las señales visuales y táctiles que les indican el volumen de su cuerpo, porque no pueden aceptar su figura actual.

Esto suele suceder en personas que antes fueron delgadas pero ahora son obesas, y no son capaces de asumir su nuevo aspecto, señala la doctora Patricia Cordella, profesora adjunta y Jefa de la Unidad de Trastornos Alimenticios de la Facultad de Medicina UC.

Consecuencias de la megarexia

mujer obesa con fatorexia

Si la persona no es consciente de su obesidad, continuará con sus malos hábitos alimenticios y seguirá ganando peso.

Las personas con megarexia suelen atiborrarse con comidas fritas, grasas, dulces y otros alimentos ricos en carbohidratos, aunque es posible que tampoco sean conscientes de ello. Estas calorías vacías se acumulan en forma de tejido graso y provocan la obesidad.

Seguramente ya sabes que la obesidad es un factor que aumenta el riesgo de sufrir muchas enfermedades crónicas, como las siguientes:

  • Diabetes.
  • Síndrome metabólico.
  • Arterioesclerosis.
  • Infarto de miocardio.
  • Accidente Cerebrovascular.
  • Hipertensión.
  • Apnea del sueño.
  • Cáncer, entre otras.

Por otro lado, sin una alimentación saludable que incluya frutas y verduras frescas, muchas personas con megarexia al cabo de un tiempo sufren importantes deficiencias nutricionales que pueden provocar anemia, entre otras graves afecciones.

Además, la persona que no es consciente de su exceso de peso y que come mal, por lo general se siente con menos energía y lleva una vida sedentaria, lo cual agrava la situación.

Tratamientos para la megarexia

Hacer dieta no es suficiente para el tratamiento de la megarexia.

Los expertos opinan que además se seguir un régimen para adelgazar e instaurar nuevos hábitos alimenticios saludables, la persona con megarexia debe concurrir a terapia psicológica para corregir la alteración en la percepción de su cuerpo.

Pero el primer paso es lograr que el paciente reconozca el problema.

Si tienes sobrepeso y no has sido consciente de ello durante mucho tiempo, entonces lo primero que debes hacer es reconocer que has estado sufriendo un trastorno. Pero no te preocupes, si buscas ayuda profesional, podrás salir de esta situación.

El siguiente paso es fijar una consulta con un nutricionista y con un psicoterapeuta, para abordar el problema desde ambos puntos de vista.

Por último, tendrás que crear nuevos hábitos de vida saludables, con ayuda de los profesionales, por supuesto. De todos modos, a continuación hallarás algunos buenos consejos para integrar estas nuevas costumbres a tu vida más fácilmente.

Cómo lograr hábitos de vida más saludables

Bien, ya has visitado al nutricionista y éste ha diseñado un régimen alimenticio para ti, el cual te permitirá perder kilos lenta pero constantemente, hasta lograr un peso saludable.

¿Cómo hacer para mantener estos buenos hábitos alimenticios a largo plazo?

He aquí algunos consejos:

  1. Ten claro cuál es tu objetivo: define lo que quieres lograr con palabras sencillas y lenguaje positivo. Di por ejemplo “Quiero mantener un peso saludable” o “Quiero alimentarme correctamente”.
  2. Mantente en actitud positiva: deja de lado pensamientos tales como “no seré capaz”, “no podré hacerlo” o “no tengo suficiente fuerza de voluntad”.
  3. Avanza paso a paso: al comienzo seguramente te costará esfuerzo seguir con el plan marcado por el nutricionista, pero al cabo de un tiempo lo incorporarás naturalmente a tus costumbres.
  4. Piensa siempre en el por qué: ten siempre presente que has comenzado a seguir este camino para vencer la megarexia y volver a tener un peso adecuado para tu estatura.
  5. Prémiate: si has conseguido bajar de peso, entonces prémiate con algo que te guste, que no sea comida por supuesto. Puede ser comprar algo de ropa, unos zapatos, salir al cine o comprarte un nuevo teléfono, por ejemplo.
  6. Continúa a pesar de los tropiezos: cuando se trata de integrar nuevos hábitos a tu vida, es normal que haya avances y retrocesos. No dejes que las caídas te desalienten, continúa persiguiendo tu objetivo con perseverancia.

Verás que al cabo de un tiempo, los nuevos hábitos alimenticios te ayudarán a sentirte mucho mejor.

Psicoterapia para superar la megarexia

La terapia psicológica tiene como objetivo lograr que la imagen que tienes de tu cuerpo sea más realista.

Según explica la doctora Cordella, la imagen corporal se construye a través del cuerpo “sintiente” y el cuerpo “visto”.

El cuerpo sintiente es, como lo dice la palabra, el que tú sientes que tienes, y el cuerpo visto, es el que ves. En la mayoría de las personas ambos cuerpos coinciden, pero en las que sufren megarexia, el cuerpo visto es negado por el cuerpo sintiente, y entonces comienza el problema.

Dicho en otras palabras, como no te sientes obesa, no puedes aceptar lo que el espejo refleja y comienzan a aparecer los síntomas de megarexia.

Empiezas a usar ropa amplia, en el espejo te miras solo el rostro y te alabas, evitando enfrentar la realidad de tu exceso de peso.

Al comenzar la terapia, el profesional intentará en primer lugar saber por qué se ha producido esta alteración de la imagen corporal.

Luego, el terapeuta intentará que recuperes una imagen de tu propio cuerpo que se ajuste mejor a la realidad.

Uno de los ejercicios que frecuentemente se indican es el de mirarse todo el cuerpo al ducharse. Si te miras, poco a poco comenzarás a interiorizar esta imagen como correspondiente a tu cuerpo, aunque al principio te cueste un poco creerlo.

Prevención de la megarexia

Tal vez te estés preguntando si existe alguna manera de prevenir la megarexia.

Como en realidad se aprende a valorar e interiorizar la imagen del propio cuerpo durante la niñez, es en esta etapa cuando resulta más fácil prevenir la megarexia.

Un niño que se encuentra a gusto con su físico y que tiene una nutrición adecuada y un peso saludable, posiblemente no desarrollará megarexia cuando sea adulto.

Por otro lado, la prevención de la megarexia también pasa por generar en los niños hábitos alimenticios saludables.

Algunos padres creen equivocadamente que si un niño se ve delgado está enfermo y que si tiene algunos kilos de más está saludable, cuando en realidad es exactamente lo contrario.

Evita que tus hijos consuman comida chatarra y azúcares en exceso y estimúlalos para que coman frutas y verduras, y estarás previniendo varios trastornos alimentarios, entre ellos la megarexia.

El caso de Sara Bird

Y para terminar con este artículo, te contamos cómo Sara Bird descubrió y superó la megarexia.

Sara, de 44 años de edad, estaba muy conforme con su vida. Con su pareja Richard llevaban adelante un negocio familiar y tenía dos hermosas hijas.

Sara sabía que no era demasiado delgada y había realizado varias dietas a lo largo de su vida. En líneas generales, consideraba que su peso era bastante adecuado para su altura, 1,77 m.

Un día fue a ver su médico, por una consulta de control y éste le pidió que subiera a la balanza. Marcaba 107 kilos. Sara creyó que la balanza estaba funcionando mal.

Pero no fue eso lo que el médico le dijo. “Estás obesa” fueron las palabras que el galeno pronunció.´

Sara no podía creer lo que estaba oyendo. Ella miraba su atractivo rostro en el espejo, siempre maquillado y sus preciosos zapatos, iba siempre bien arreglada y pensaba que comía sanamente… Simplemente se negaba a aceptarlo.

Cuando llegó a su casa se animó a mirarse en un espejo de cuerpo entero, cosa que no hacía desde muchos años atrás. Fue un gran impacto, un verdadero shock, pues nunca había tomado consciencia de la cantidad de kilos de más que en realidad tenía.

Y allí Sara se puso a pensar en por qué no se había dado cuenta antes del estado en que se encontraba su cuerpo. Sin duda se debía a la megarexia.

Cuando Sara tomó consciencia de su verdadera imagen corporal, pudo seguir un régimen para adelgazar que la ayudó a perder algunos de los kilos que tenía de más.

Y como ella seguro hay muchas mujeres en el mundo. Si te sientes identificada o conoces algún caso como este, seguramente se trata de magarexia.

Lo que se debe hacer en estos casos es lograr que la imagen corporal que tiene la persona con este trastorno sea la real y luego, seguir una dieta para adelgazar que además ayude a mejorar los hábitos alimenticios a largo plazo.

Y además, ten en cuenta siempre que no tienes por qué enfrentar la megarexia tú sola. Sin duda alguna la ayuda profesional es muy importante, sino fundamental, para superar este trastorno con éxito.

¿Y tú qué casos de megarexia conoces? ¿Has superado este trastorno?

Referencias

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Megarexia.
  2. http://www.sura.com/blogs/mujeres/megarexia-trastorno-salud.aspx.
  3. http://redsalud.uc.cl/ucchristus/MS/RevistaSaludUC/MenteSana/fatorexia.act.
  4. http://www.dailymail.co.uk/femail/

  5. Fuente imagen 1.
  6. Fuente imagen 2.

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