Hodofobia: Síntomas, Causas y Tratamiento

Hodofobia: Síntomas, Causas y Tratamiento

El miedo, esa sensación que todos nosotros hemos sentido en algún momento de nuestra vida. Pero, ¿has llegado al punto en el que el miedo ha tomado el control, hasta hacerte sentir incapaz de gestionar aspectos de tu vida con normalidad?

En este caso, voy a hablarte la hodofobia, una fobia muy particular relacionada con el miedo a realizar viajes.

Hodofobia

Muchas personas habrán sentido este temor, en mayor o menor grado. Por ejemplo, miedo a tomar un avión, miedo a ser atracado por la calle, y otros muchos que condicionan nuestra forma de enfrentarnos a aquello que nos rodea.

A lo largo de este artículo, te mostraré que fobias como ésta pueden desembocar en problemas mayores a largo plazo si no se detectan y tratan a tiempo. Si éste es tu caso, no dejes que el miedo te supere y te limite a la hora de disfrutar de nuevas experiencias enriquecedoras.

¿Qué es la hodofobia?

Se trata de un miedo persistente e irracional a viajar: volar, navegar, conducir y trenes. Las personas que sufren esta fobia, evitan o reducen al máximo esta clase de viajes. Sentirse lejos de casa o la idea de distanciarse demasiado, produce ansiedad a las personas que padecen esta fobia.

Las personas hodofóbicas viven con el temor a la idea de perderse durante el viaje, entre otras muchas causas, llegando a causar en sí mismo una pérdida de control y bloqueo instantáneo. A continuación, te adentraré un poco más en el mundo de la hodofobia y en cómo saber detectarla.

Síntomas

Al igual que el resto de fobias, en este caso también se producen una serie de alteraciones en la persona que lo padece, siendo señales directas de que algo no está funcionando en nosotros.

Los síntomas físicos, pueden incluir desde sudoración excesiva, temblores, respiraciones irregulares, nauseas, diarrea hasta dolores de cabeza.

Estos síntomas leves, podrían agravar la situación si se interrelacionan con otros más graves como bien puede ser un ataque de pánico incontrolable.

El terror que se experimenta en el momento, puede derivar en un estado de confusión y angustia, y se trata de una sensación individual que puede tener matices dependiendo de cada persona.

Es decir, que algunas personas, cuando se enfrentan a éste miedo pueden experimentar señales de alerta físicas como las que te comentaba anteriormente (sudar, tener náuseas, dolor de cabeza, mareos, etc.) pero, otras personas pueden experimentar tal bloqueo interno que se quedan paralizadas a la hora de enfrentarse a una situación relacionada con su fobia.

Otros síntomas de la hodofobia podrían ser:

  • Boca seca
  • Desmayo
  • Rigidez muscular
  • Perdida de orientación
  • Sentimiento de desastre inminente

Cuando el miedo se vuelve progresivo hasta convertirse en un trastorno en el que la ansiedad radica en el estado emocional de la persona, surgen problemas de tipo social que no permitirán al individuo desplegarse en la sociedad que le rodea.

Causas

Como es común en las fobias, la persona afectada suele haber experimentado un trauma en algún momento de su vida relacionado con una experiencia tormentosa. En nuestro caso, una mala experiencia relacionada con un viaje.

Ese suceso traumático del que te hablo, se asocia posteriormente de forma automática con todos los hechos relacionados, que vivamos a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, alguien que haya tenido una experiencia traumática relacionada con el agua, seguramente desarrolle algún tipo de fobia relacionada y tenga miedo a nadar o a  meterse en una piscina.

Así pues, en este caso la persona hodofóbica tiene también alguna mala vivencia en el pasado que haya condicionado la forma de solventar situaciones similares en un futuro.

En general las fobias de éste tipo surgen a partir de una combinación de factores externos (eventos traumáticos) y predisposiciones internas (la herencia o genética). Así pues, dentro de las posibles causas a enumerar, destacaría las siguientes:

Por otro lado, existe una condición física que también puede causar síntomas similares y confundirse a menudo con la hodofobia. Se conoce con el nombre de cinetosis, y hace referencia a un trastorno causado por el movimiento. Se produce a raíz de los estímulos visuales en movimiento, produciendo una reacción física y emocional concreta, que se traduce en un ataque de pánico inminente.

Sus principales síntomas, muy parecidos a los que te mencionaba en la hodofobia, son malestar, náuseas y vómitos, sudoración, dolor de cabeza, aturdimiento, frío e incluso aumento del ritmo cardíaco.

Diagnóstico 

Normalmente, las fobias comienzan en la infancia, por eso es vital detectar el problema cuanto antes, ya que, aunque es complicado adelantarse a su aparición, sí se puede llevar un tratamiento que disminuya el problema gradualmente, hasta hacerlo desaparecer. Es importante que el tratamiento se lleve a cabo de una forma adecuada, ya que una mala práctica puede desencadenar en un trastorno de pánico irreversible.

Cabe destacar, que solamente debemos interpretar estas sensaciones como señal de alarma, si llegan a condicionar nuestro día a día. Es decir, cuando el miedo se vuelve irracional y descontrolado, se requiere tratamiento psicológico.

Es importante destacar el hecho de que gran parte de los casos de hodofobia, son auto diagnosticados por la misma persona. El individuo se da cuenta de que el miedo a los viajes es irracional y que estos, condicionan el ejercicio normal de sus relaciones interpersonales, constituyendo ésta fobia la base de su rutina diaria.

Tratamiento

Cuando el miedo a viajar se vuelve tan profundo hasta condicionar cada detalle de la vida del sujeto, existen diversas técnicas terapéuticas para tratar esta fobia:

  • Hipnoterapia: se trata de una terapia que basa en el uso del hipnotismo. La hipnosis se centra en reducir los niveles de atención del sujeto para liberarlo de ataduras mentales y emocionales. De este modo, estará capacitado para contestar a una serie de preguntes formuladas por el profesional, sin estar condicionado.
  • La terapia de exposición: es uno de los procedimientos más efectivos para el tratamiento de la  ansiedad. Es una técnica muy útil para trabajar con trastornos obsesivo compulsivos, trastornos  de pánico  y fobias específicas. El resultado de la exposición a determinados estímulos acaba generando nuevos aprendizajes y  posibilidades de mejora en el sujeto.
  • La relajación muscular progresiva: según esta técnica, el nerviosismo provocado por un estado de alerta, genera en nuestro cuerpo un estado de tensión muscular. Por ello, esta terapia se basa en la relajación de los diferentes grupos de músculos, para controlar poco a poco nuestros niveles de estrés.
  • Los grupos de apoyo: se trata de una terapia grupal con otras personas que se encuentran en la misma tesitura con esta fobia. Mediante las técnicas utilizadas en el grupo de apoyo, se consigue trabajar la asertividad de los participantes fomentando la interacción entre ellos.
  • Terapia cognitivo-conductual: se ha convertido en una de las terapias más utilizadas entre los psicólogos debido a su evidencia científica en trastornos como las fobias.
  • Medicamentos: En los casos más graves, se puede prescribir un tratamiento médico para controlar los estados de pánico.

Complicaciones

El hecho de padecer esta u otras fobias, puede desencadenar una serie de reacciones que a la larga constituyen problemas graves de salud:

  • Efectos físicos: el estrés asociado con las fobias, contribuye al desarrollo de complicaciones como: hipertensión arterial, asma o incluso problemas digestivos.
  • Efectos psíquicos: el hecho de no ser capaz de tolerar ciertas situaciones o actividades que otras personas tienen normalizadas, nos vuelve retraídos en relación a nuestro ámbito personal, profesional y en las relaciones con otras personas. De este modo, podemos experimentar ciertos problemas relacionados con la perdida de seguridad en nosotros mismos, llegando incluso a estados depresivos permanentes.
  • Abuso de sustancias: muchas personas que se encuentran absorbidas por su fobia, utilizan las drogas o el alcohol como vía de escape para evadirse de su alto grado de estrés. Lógicamente, el consumo de estas sustancias derivan en mayores problemas en la vida de la persona.

Otras fobias relacionadas

Además de la hodofobia, existen otros tipos de miedos relacionados con los viajes y la conducción que seguro te sorprenderan. A continuación, te presento algunos de ellos:

  • Acrofobia (miedo a las alturas): El miedo al tránsito por pasos elevados, como la circulación por carreteras de montaña, puede aparecer en personas que padecen vértigos.
  • Tacofobia (miedo a la velocidad): La conducción a una velocidad elevada, genera en algunas personas una sensación de pérdida de control.
  • Gefirofobia (miedo a meterse en túneles): El paso por túneles largos donde el sujeto tarda en ver la salida, provoca síntomas relacionados con la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados).
  • Amaxofobia (miedo a conducir): Es un trastorno emocional psicológico relacionado con el miedo a conducir. El sujeto experimenta una serie de reacciones que le impiden ejecutar la conducción con normalidad.
  • Miedo a los demás conductores: Se refiere al miedo que siente el sujeto sobre el peligro que representan los demás conductores. Por ejemplo, las colisiones que han sufrido muchos conductores por parte de otro vehículo, crea en ellos un estado de sensibilización excesiva.
  • Miedo del copiloto: Se basa en el miedo a circular como copiloto o pasajero, posiblemente a consecuencia de alguna experiencia traumática en carretera, como en el caso de los accidentes. Esta preocupación excesiva se extiende también a los viajes como pasajero en autobús o cualquier otro medio de transporte.
  • Miedo a generar daños colaterales: Este miedo es muy común en los padres con hijos pequeños. De hecho, hay muchas personas que prefieren viajar solas para evitar arriesgar la vida de sus seres queridos.
  • Miedo a las condiciones climatológicas: El estado del temporal que puede perjudicar conducción (lluvias, tormentas, niebla, etc,.) vuelve vulnerable al conductor.
  • Miedo a las vías sin escape: Muchas personas evitan carreteras en las que no tengan posibilidad de escape por la velocidad que se alcanza, como es el caso de las autovías. También suelen evitar la conducción por carreteras que no dispongan de un arcén amplio para detenerse. Este miedo, puede llegar a desencadenar comportamientos obsesivos en el sujeto, como por ejemplo, llegar a estudiar previamente las carreteras por las que va a circular para llegar a un sitio en concreto.

Referencias

  1. http://www.healthcentral.com/anxiety/c/1443/164973/hodophobia-fear-traveling/
  2. http://www.fearofstuff.com/travel/fear-of-road-travel/
  3. http://www.phobia-fear-release.com/hodophobia.html
  4. http://www.changethatsrightnow.com/hodophobia/
  5. http://wanderlustandlipstick.com/2012/hodophobia-the-fear-of-travel/.

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