Las 3 Fases del Alzheimer y su Duración

Las 3 Fases del Alzheimer y su Duración

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que va camino de convertirse en una pandemia, y es que ¿quién no tiene algún conocido o familiar que la padezca o esté pasando por los primeros síntomas? 

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre unas 17 y 25 millones de personas en todo el mundo sufren esta enfermedad, siendo una de las enfermedades degenarativas del cerebro que más se da entre la población geriátrica.

fases del Alzheimer

En su momento ya hablamos de los síntomas, causas y tratamientos de esta enfermedad, y cómo poder prevenirla. En este artículo vamos a analizar las distintas fases del alzheimer, su duración y daño, una patología de la que aún quedan muchas incógnitas por resolver.

Etapas principales del Alzheimer

Primer estadio (fase inicial)

Esta primera etapa se caracteriza por pérdidas de memoria, como olvidar su propio domicilio, no encontrar el sitio de objetos, olvidar nombres de personas conocidas, etc.

También suelen ser frecuentes, según indican los familiares, los cambios de humor y personalidad. Suelen comentar que se vuelven descorteses, agresivos, maleducados o rígidos.

En esta fase inicial, el paciente aún puede que sea consciente de su enfermedad y darse cuenta de que cada vez va perdiendo más facultades psíquicas. Es en esta etapa cuando van perdiendo iniciativa, desinterés por las cosas que hacía, lo que puede terminar en depresión.

Pero aún no está claro si la depresión es una reacción psicológica al proceso o una parte intrínseca del mismo. No obstante debe ser también tratada.

La duración de esta etapa puede durar entre 2 y 4 años dependiendo de las diferencias individuales, dado que no todos lo sujetos permanecen el mismo tiempo en cada una de las fases.

Segundo estadio (fase moderada)

En esta fase los cambios de personalidad se hacen más evidentes. Pueden manifestar síntomas psicóticos, alucinaciones, delirios, etc.

En cuanto al lenguaje, cada vez sigue siendo más pobre, suelen repetir frases, les cuesta relacionar conceptos, no encuentran las palabras que quieren decir, pierden el hilo de la conversación, etc.

Además las pérdidas de memoria empiezan a ser más acusadas ya que no son capaces de recordar grandes eventos, fechas o quién es el presidente.

Es en este estadio cuando comienzan a mostrar una desorientación espacio-temporal, pudiendo deambular durante horas sin sentido, por lo que es muy frecuente que se pierdan.

En esta etapa necesitan supervisión, ya que pueden tener caídas espontáneas, pérdidas de equilibrio o dificultad para llevar a cabo las actividades cotidianas como por ejemplo elegir su propia ropa o hacer la comida.

Este estadio suele durar de tres a cinco años.

Tercer estadio (fase avanzada)

En esta fase el sujeto es totalmente dependiente de terceras personas, ya que necesita ayuda para las actividades básicas de la vida diaria como comer, vestirse, ducharse..

Los síntomas neurológicos comienzan a aparecer, como la espasticidad, mayor rigidez, paratonia, exageración de los reflejos ostendinosos, etc.

También, tanto la memoria a corto plazo como a largo plazo, se va perdiendo y ya no se reconocen en el espejo ni adivinan a saber quienes son sus cónyuges, hijos, familiares o amigos.

Su comportamiento termina siendo como el de un niño, creando una sensación de que retroceden en el tiempo. Balbucean, lloran, gritan, se vuelven aún mas agresivos y completamente dependientes.

Suele ser también característico la “marcha a pasos”, de ahí que sean muy frecuentes las caídas y las fracturas, a causa de la pérdida de equilibrio.

Esta etapa termina con el encamamiento del paciente que, al adoptar una postura fetal, desarrollará ulceras de presión.

Finalmente, su estado pasa a ser vegetativo y la muerte le puede sobrevenir bien por deshidratación, desnutrición, traumatismos, caquexia o por el propio encamamiento, pero generalmente suele ser por problemas de tipo cardiovascular.

Como dijimos anteriomente, cada fase tiene una duración aproximada y por tanto cada paciente no tiene por que evolucionar de la misma manera.

Para finalizar este artículo te daré las señales que la Alzheimer`Association ha creado para detectar un posible deterioro cognitivo. No obstante si usted o algún familiar padece alguna de estas, por favor consulte a su médico.

Definición y diagnóstico previo

El Alzheimer fue descrito por primera vez en 1907 por Alois Alzheimer. Este se refería a una mujer de unos 50 años, la cual comenzó a tener pérdidas de memoria, como no encontrar su casa, o pérdida de objetos, hasta que progresó hacia una demencia generalizada, que terminó con su muerte a los 4 años de iniciarse los síntomas.

alois alzheimer

Aunque su causa sigue siendo un misterio, si que se conoce que el cerebro va perdiendo cada vez mas neuronas y conexiones sinápticas.

Esto parece ser debido a la acumulación de una proteína llamada amiloide, que deriva en lesiones como las placas seniles o los ovillos neurofibrilares.

El Alzheimer, tanto de inicio temprano como de inicio tardío, es de las demencias que más se diagnostican en toda la población.

Si esta tiene un progreso rápido suele durar de 2 a 4 años, aunque si su trayectoria es lenta puede durar hasta los 15 años, finalizando con la muerte.

Dado que la esperanza de vida ha aumentado, cada vez son más los casos detectados de Alzheimer en personas mayores de 65 años.

Es necesario saber que previo a su diagnóstico, suele existir un déficit cognitivo ligero principalmente de tipo amnésico.

Para su evaluación, existen varias escalas entre ellas la más revelante para la gente que tiene alzheimer es la Escala de Reisberg.

Una vez hecho el diagnóstico de Alzheimer, podemos decir que el paciente pasa por tres fases o niveles, pero su duración en cada una de ellas puede variar de unos sujetos a otros.

¿Qué señales nos podría indicar que estamos ante un posible deterioro cognitivo?

1- Cambios en la memoria que dificultan las actividades básicas de la vida diaria.

2- Dificultad para resolver problemas y llevar a cabo una planificación.

3- Dificultad para llevar a cabo las tareas del hogar.

4- Desorientación espacio-temporal. Se pierden con facilidad.

5- Dificultad para relacionar unos objetos con otros y comprender imágenes visuales.

6- Aparición de neologismos, problemas en la escritura y en el uso de las palabras.

7- Pérdida de objetos.

8- Disminución o falta del buen juicio.

9- Pérdida de iniciativa y desinterés en actividades que solía realizar.

10- Cambios en el humor o personalidad.

No obstante siempre y que tengamos dudas sobre algunos de los síntomas, se recomienda la visita a su médico de atención primaria.

Cuantos antes se lleve a cabo una detección precoz, mejor será su pronóstico de evolución.

A continuación os comentaré cuales son los factores de riesgo y como prevenir alguno de ellos.

Factores de riesgo

Según los investigadores, se confirma que existen varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Actualmente el factor de riesgo más poderoso es sin duda el envejecimiento, predominante además en el sexo femenino.

Otro de los factores es poseer el genotipo (ApoE4), tener niveles elevados de colesterol o de la proteína de la homocisteína.

La diabetes, haber sufrido traumatismos craneoencefálicos, estrés, hipertensión o el tabaquismo aumentan las probabilidades de desarrollar Alzheimer.

Por otra parte, también existen otros condicionantes que se asocian a una menor probabilidad para desarrollar la enfermedad como: tener un buen nivel educativo, llevar una dieta mediterránea saludable y realizar regularmente ejercicio físico. En resumen, como dice el dicho mens sana incorpore sano.

Aunque a día de hoy no exista tratamiento que detenga la enfermedad o la retrase, es necesario seguir realizando investigaciones científicas para poder erradicarla. Además del grave deterioro que causa tanto a pacientes como familiares, los gastos sociales y los recursos sanitarios suponen un gran coste económico.

El único tratamiento que existe, además de fármacos, es la estimulación cognitiva. Una serie de ejercicios con los que podremos ayudar a que el deterioro sea más lento y con ello mejorar la calidad de vida tanto del paciente como de sus familiares.

Pautas de comportamiento

Para finalizar este artículo te daré unas pautas de comportamiento a seguir, que te servirán para relacionarte con este tipo de pacientes, ya que su cuidado es difícil y en algunas ocasiones puede llegar a ser estresante.

En cuanto a la comunicación:

-escoge frases cortas y sencillas.

-mantén un tono de voz tranquilo.

-evita hablarle como si fuera un bebé.

-mire a la persona a los ojos y llamala por su nombre, asegurándote que tiene su atención en ti, antes de hablarle.

-dale el tiempo que necesite para responder.

-preste atención a sus preocupaciones, aunque te cueste trabajo entenderlas.

-no discuta si la persona está confundida.

-trate de realizar la preguntas o darle instrucciones de manera positiva.

-se empático, cariñoso y amable.

-mantenga un buen contacto visual.

-evite discutir.

-utilice la comunicación no verbal, como señalar o hacer gestos.

-se paciente, flexible y compasivo.

Espero haberte ayudado, si tienes alguna pregunta, no dudes en dejarnos un comentario ¡Gracias!

Referencias

  1. http://www.alzheimer.com
  2. http://www.alz.org
  3. http://www.dipsanet.es
  4. http://www.alzheimersresearchuk.org
  5. https://www.nia.nih.gov
  6. Belloch, A., Sandín, B., Ramos, F.(2008). Manual de psicopatología vol 1. Madrid. McGraw-Hill/Interamericana De España, S. A. U.

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