Celotípia: Cuando los Celos se Vuelven Enfermizos

Celotípia: Cuando los Celos se Vuelven Enfermizos

Los celos son emociones que surgen por querer poseer en exclusiva a la pareja o a la persona amada.

Esta emoción es una reacción totalmente normal y aparece ante el miedo, real o no, de perder a la pareja o a otra persona querida.

celotípia

No obstante, no siempre los celos son normales ya que en algunas ocasiones, debido a la intensidad, frecuencia o interferencia extrema que pueden adoptar, pueden convertirse en patológicos.

En esta línea, aparece lo que se conoce como celotípia, una emoción con un grado de intensidad tan elevado que se transforma en pensamientos delirantes.

En esta artículo hablaremos sobre este fenómeno psicopatológico, explicaremos sus características y plantearemos intervenciones terapéuticas para este tipo de problemáticas.

Los celos: una emoción normal

Los celos constituyen una reacción emocional que todas las personas pueden experimentar en algún momento respecto a un ser querido con el que se posee un vinculo afectivo.

Normalmente se asocia este sentimiento con las relaciones de pareja ya que las relaciones amorosas son las que más propician la aparición de este tipo de emociones.

No obstante, también se pueden experimentar celos hacia personas afectivamente importantes que no sean la pareja como hermanos, padres o amigos.

Por otro lado, también se suelen asociar los celos con relaciones específicas, sin embargo, a pesar de que se requiera una relación afectiva con una persona para experimentar celos, esta reacción emocional es propia del individuo que los presenta y puede ir muy ligado con su personalidad.

Como venimos comentando, los celos suelen ser una manifestación de amor que puede ser totalmente normal e incluso positiva.

Sin embargo, la persona que presenta celos experimenta malestar con síntomas como la ansiedad, el nerviosismo o incluso la impulsividad.

Así mismo, las comparaciones que suelen aparecer en los momentos de celos pueden producir obsesiones y rumiaciones cognitivas que causan malestar.

No obstante, el punto fundamental que cataloga los celos como normales y positivos o patológicos es la intensidad de la emoción y la racionalidad de los pensamientos asociados.

De este modo, los celos pueden aparecer de una forma razonable en múltiples situaciones.

Por ejemplo, las emociones celosas pueden aparecer cuando una persona intenta iniciar una relación sentimental con tu pareja.

Así pues, ante el surgimiento de una persona que pueda ocupar tu lugar (ya sea con tu pareja, con un amigo o con un familiar) es totalmente normal que aparezcan sensaciones desagradables y alteraciones emocionales.

En estos casos, la aparición de los celos puede estar más relacionada con una situación concreta que con la forma de ser o el pensamiento interno de la persona que los experimenta.

Por lo tanto, en muchas ocasiones se puede entender esta reacción emocional como una respuesta adaptativa ante ciertas situaciones complicadas.

Ante este tipo de celos, no se considera que exista ningún tipo de alteración psicológica y la problemática se puede abordar desde el punto de vista relacional con la pareja.

De este modo, intentar descubrir en qué momentos aparecen los sentimientos celosos y razonar su origen puede ser de mucha utilidad para empezar a abordar el conflicto de pareja y gestionar la aparición de los celos.

Posteriormente, es necesario hablarlo con la persona en cuestión (pareja, amigo, familiar, etc.) para encontrar soluciones y recibir información que pueda reducir la intensidad de las sensaciones y los pensamientos celosos.

Así mismo, suele ser aconsejable fortalecer la relación, trabajar la confianza y el respeto mutuo.

¿Qué es la celotípia?

Hasta ahora hemos revisado qué son los celos como respuesta emocional normal, sin embargo, la celotípia no se puede insertar dentro de este concepto.

La celotípia constituye esas expresiones de celos que resultan desadaptadas e incongruentes  con la realidad.

Cuando hablamos de celotípia hablamos de los celos que se sienten hacia otra persona de una forma extremadamente intensos y se convierten en una obsesión que destruye completamente el bienestar del individuo que lo padece.

La persona celotípica puede experimentar celos de una forma tan exagerada que sus pensamientos celosos se vuelen totalmente irracionales, obsesivos e incluso delirantes.

Así pues, la celotípia hace referencia a un trastorno formal del pensamiento en el que las ideas que se poseen sobre todos los aspectos relacionados con los celos son irreales, desproporcionados y productos del funcionamiento de su propia mente.

De este modo, mientras que una persona que padece celos de una forma normal puede experimentar estas sensaciones cuando su pareja habla con una persona que podría atraerle o tiene relación con alguien que podría ocupar tu lugar, una persona celotípica puede experimentar los celos de forma constante y ante cualquier estímulo.

Por ejemplo, una persona celotípica puede pensar que su pareja le está siendo infiel al verle vestirse, ponerse unos zapato o comer un palto de verdura.

Como vemos, en estos casos los pensamientos son delirantes y no poseen ninguna congruencia, por lo que los celos ya no constituyen una reacción normal y confeccionan una alteración psicopatológica.

Así mismo, la persona celotípica no puede permanecer en paz y armonía con su pareja ya que todos sus actos y todas sus acciones están determinadas por sus celos, por lo que la relación se basa en los pensamientos y las emociones celotípicas que experimenta los celos.

¿Cuáles son sus síntomas?

La diferenciación entre la celotípia y los celos normales a menudo puede resultar confusa debido a la carga emocional que contienen estas situaciones.

De este modo, una persona puede experimentar celos de una forma relativamente intensa e irracional, pero no confeccionar un síntoma delirante en sí mismo como la celotípia.

Para poder clarificar un poco las características que diferencia los celos normales de la  celotípia, a continuación comentamos los síntomas de esta última.

Los síntomas que presenta una persona celotípica son:

  • Presenta ansiedad y preocupación de forma constante por su pareja (o la persona de la que está celosa).

  • Analiza y sospecha cada una de las acciones que realiza su pareja.

  • Presenta actitudes paranoicas e incluso violentas con la pareja.

  • Se va aislando de su núcleo familiar y su grupo social ya que su pensamiento se centra únicamente en los aspectos celosos.

  • Presenta una necesidad permanente de estar junto a su pareja de forma constante.

  • Presenta sospechas constantes de infidelidades.

  • Relaciona dichas sospechas con cualquier tipo de acción o estímulo totalmente arbitrario e irracional.

  • Presenta sentimientos de abandono constantes y sus emociones celotípicas se extreman cuando no está junto a su pareja.

  • Lleva a cabo comportamientos de control y supervisión de su pareja de forma exagerada.

Componentes de los celos patológicos

Uno de los componentes que más se han asociado a las relaciones a la experimentación de sentimientos de celos es la entrega.

Entendemos por entrega una serie de actitudes que se realizan con el objetivo de brindar apoyo y ayuda a una persona con el objetivo de que ella realice lo mismo contigo.

De este modo, cuando alguien se entrega, espera, cuanto menos, ser correspondido en la misma mediad.

No obstante, suele ser complicado que las parejas posean una relación perfecta y la reciprocidad esté siempre al 50%.

Así pues, las descompensaciones en una relación entre dos personas pueden ser fuentes generadoras de tensión, malas interpretaciones y, por lo tanto, experimentación de una gran gama de emociones como los celos.

Del mismo modo, la entrega también incluye un componente posesivo ya que entregarse, en cierto modo, significa poseer ciertos aspectos de una persona.

En la práctica, es evidente que nadie es de nadie, sin embargo, en las relaciones los aspectos de posesión suelen ser más complejos y, por lo tanto, hace más propensa la aparición de celos.

Sin embargo, la entrega no es el único factor importante en el desarrollo de emociones celotípicas.

De hecho, los celos patológicos pueden aparecer en un gran número de situaciones y están sujetos a muchas variables psicológicas y situacionales.

Por lo que respecta los componentes psicológicos, los más relevantes son los siguientes.

  1. Autoestima

Uno de los aspectos más destacables de la autoestima se basa en la capacidad que esta brinda de desarrollar recursos necesarios para solventar las dificultades que se vayan presentando.

De este modo, una elevada autoestima se podría interpretar como la antítesis de la dependencia emocional.

Teniendo en cuenta la estrecha relación entre los celos y la dependencia emocional, la autoestima podría jugar una papel fundamental en el desarrollo de sentimientos de celos.

Evidentemente, tal y como venimos remarcando a lo largo del artículo, la relación inversa entre autoestima y celos no hace referencia a los celos catalogados como "normales", sino a los celos patológicos, es decir, a la celotípia.

Así pues, a pesar de que el desarrollo de celotípia va mucho más allá del nivel de autoestima de la persona, el sentido de posesión puede resultar más patológico en esas personas que poseen una autoestima baja y, por lo tanto, puede hacer más propensa la aparición de celos irracionales.

  1. La paranoia

Cuando hablamos de celotípia estamos hablando de una forma de pensar y razonar ilógica, paranoica y en ocasiones psicótica.

De este modo, no se puede hablar de celos sin tener en cuenta su componente paranoico, ya que los celos no paranoicos y racionales no entran dentro de la catalogación de esta alteración psicológica.

Una persona con celotípia tiene un convencimiento sobre "su verdad" totalmente inamovible a pesar de encontrar evidencia que desmientan sus pensamientos celotípicos.

La persona celotípica configura una forma de pensar totalmente fijada en su paranoia y su percepción queda totalmente gobernada por el pensamiento celotípico, por lo que suele ser totalmente imposible convencer a la persona de cosas que contradigan sus ideas.

  1. Personalidad

Finalmente, existen ciertos rasgos de personalidad que caracterizan a las personas celosas y, por lo tanto, hacen más propensa la aparición de celotipia.

Entre los rasgos más característicos de las personas celotípicas destacan la desconfianza, el egocentrismo, la dependencia emocional, la inseguridad y el narcicismo.

Cabe destacar que los celos son una emoción que puede surgir de forma normal en cualquier persona que viva situaciones que inciten a la desconfianza e inseguridad.

No obstante, la forma en que vayan creciendo estos sentimientos en la persona que lo padece determinarán la aparición de celos patológicos, por lo que personas con rasgos caracteriales como los que acabamos de comentar podrían tener una mayor predisposición a convertir sus celos en celotipia.

Intervención para la celotípia

La celotípia suele ser una alteración psicológica que produce mucho malestar en la persona que lo padece y puede acarrear consecuencias muy negativas en la relación celosa.

De este modo, intervenir en esta alteración cuanto antes es de vital importancia para el bienestar de las dos personas de la relación.

Existen muchas terapias psicológicas para intervenir la celotípia e intentar mitigar los efectos negativos de los pensamientos que producen los celos y el malestar en la relación.

En esta línea, desde la psicología clínica y las terapias de pareja, se postulan 4 intervenciones básicas para este tipo de problemas. Estas son:

  1. Ejercitar el freno de los pensamientos negativos

Se trabaja a través de distintas técnicas cognitivas para disminuir la intensidad de los pensamientos celotípicos y se intentan sustituir por otros más racionales, que aporten seguridad y confianza a la persona.

  1. Evitar la conductas comprobatorias

Uno de los principales componentes que mantienen e incrementan los pensamientos celotípicos son las conductas que se realizan para comprobar el contenido de lo que se piensa.

Así pues, se trabaja para disminuir la frecuencia con que se realizan estas acciones y se proponen actividades alternativas que aporten serenidad y tranquilidad en vez emociones intensas de celos.

  1. Aceptar los espacios individuales y lo compartidos

La intervención para la celotípia no se puede basar únicamente en la persona que presenta la alteración sino que es importante incluir a las dos personas de la pareja y trabajar conjuntamente para aceptar los espacios individuales de cada uno.

  1. Practicar habilidades de comunicación y de autocontrol emocional

Se buscan soluciones para los distintos problemas que vayan surgiendo y se trabaja para desarrollar el control emocional necesario para gestionarlos adecuadamente.

Referencias

  1. Echeburúa, E. y Fernández-Montalvo, J. (1999). La patología de los celos: análisis descriptivo y propuestas terapéuticas. Análisis y Modificación de Conducta, 25 (99), 5-25.
  2. Echeburúa, E. y Fernández-Montalvo J. (2001). Celos en la pareja: una emoción destructiva. Barcelona: Ariel.
  3. Molina Cobos, FJ., Gómez Becerra, I. y Molina Moreno, A. (1998). Análisis e intervención funcional en celotipia. En M.C. Luciano, F Molina y J. Gil (Eds.), Análisis funcional e intervención en psicología clínica (págs. 151-165). Granada: Némesis.
  4. Mullen, P.E. y Martin, J. (1994). Jealousy: a community study. British Journal of Psychiatry, 164 (1), 35- 43.
  5. Wilson, K.G., Luciano, C. (2002). Terapia de aceptación y compromiso. Un tratamiento conductual orientado a los valores. Madrid: Pirámide.
  6. Fuente imagen.

Celotípia: Cuando los Celos se Vuelven Enfermizos
You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW