Vuelta al Trabajo: 10 Tips para Llevarlo Bien

Vuelta al Trabajo: 10 Tips para Llevarlo Bien

La vuelta al trabajo puede resultar difícil tras unas largas vacaciones, especialmente para madres con recién nacidos o personas con un empleo duro. Es común que presentemos estrés, debido a un desajuste entre las demandas de la situación laboral y nuestras capacidades para enfrentarnos a dichas demandas.

En esta época, podemos presentar síntomas de estrés físico, como cansancio, dolor de cabeza, falta de concentración; o psicológicos, como irritabilidad, falta de motivación y tristeza, entre otros.

vuelta al trabajo

Esto es lo que comúnmente se denomina “Síndrome/estrés postvacacional”, y se trata de una reacción normal del organismo, puesto que está llevando a cabo un proceso de readaptación al entorno.

Según la psicóloga Ana Fortea, el estrés postvacacional, “es un síndrome pasajero, que puede durar unos 10 días y, en caso contrario, hablaríamos de un episodio depresivo u otra reacción”.

Para muchas personas, esta vuelta a la vida laboral constituye una fuente de estrés, debido al sobreesfuerzo que tienen que llevar a cabo.

Si eres una de ellas, deberías leer los consejos que te presentamos a continuación para que puedas reincorporarte de la mejor forma posible.

10 Consejos para llevar bien la vuelta al trabajo

1. Clasifica las tareas según su importancia

clasificar tareas

Es muy importante que sepamos diferenciar la prioridad que tiene cada tarea. Es preferible que perdamos algo de tiempo al inicio organizando nuestra agenda, en vez de comenzar a trabajar de forma desordenada y poco productiva.

Una opción es realizar una tabla con 3 columnas:

- En la primera, escribe las tareas urgentes y que sólo tú puedes realizar. Éstas son las que llevarás a cabo los primeros días.

- La segunda columna recogerá aquello que debes hacer a medio plazo. Puedes proponerte hacerlas al final de la semana.

- Por último, añade en la tercera columna todas las tareas que no requieran tu atención hasta dentro de unas semanas o meses. De éstas, puedes seleccionar aquello que otros pueden hacer por ti. Aprender a delegar tareas nos ayudará a concentrarnos en lo verdaderamente importante.

Lo importante es ser realistas estableciendo nuestro planning diario, de forma que no lleguemos a frustrarnos si no lo completamos.

2. Deja el trabajo en la oficina

Es mucho más productivo organizarnos con el horario que tenemos establecido. Si en algún momento no conseguimos llegar a nuestra meta diaria, nos conviene dejarlo por el momento, salir a hacer deporte, descansar o dedicarnos a otras tareas.

Al día siguiente, cuando hayamos descansado y reparado nuestras fuerzas, nos resultará mucho más fácil terminar lo que dejamos pendiente.

Al igual ocurre con los horarios de descanso para comer. No debemos prescindir de este espacio para adelantar nuestro trabajo. Tómate tu tiempo para disfrutar comiendo, en casa o con tus compañeros. Sin duda se trata de un momento social, así que no olvides disfrutarlo.

3. Duerme lo suficiente

descansar bien

No existe un número de horas de sueño adecuado para todo el mundo. No obstante, si eres de los que necesita varias tazas de café para afrontar la jornada laboral, deberías plantearte aumentar el número de horas de descanso.

Entre los beneficios que te aporta un sueño reparador, podemos destacar los siguientes:

- Aumento de la capacidad de concentración.

- Mejora de la atención.

- Mejor memoria.

Por tanto, un buen descanso influye positivamente sobre nuestro rendimiento laboral.

Después de unas vacaciones en las que nuestro horario de sueño ha sido irregular, nos resultará difícil retomar la rutina. A continuación te proponemos formas de adaptar tu sueño de forma eficaz.

- Siestas diurnas

Siempre que tu horario lo permita, en estas primeras semanas de adaptación al horario laboral, puedes plantearte realizar pequeñas siestas diurnas (30-45 minutos), tras las cuales te sentirás más descansado y activo.

- ¿Qué haces para dormir?

Es muy común leer o ver la televisión antes de irnos a la cama. Sin embargo, debemos tener en cuenta que si la tarea que estamos llevando a cabo nos resulta atractiva, actuará inhibiendo el sueño.

Es conveniente que realices actividades monótonas y aburridas que te ayuden a dormir más fácilmente.

- ¿Dónde duermes?

Cuida que las características físicas de tu lugar de descanso sean las adecuadas para conciliar el sueño.

Una habitación poco o nada iluminada, sin ruidos y con la temperatura adecuada, te ayudará a que duermas con mayor facilidad y tus horas de sueño sean más provechosas.

4. Retoma las actividades de ocio gradualmente

ocio

Al finalizar las vacaciones de verano, muchos nos proponemos comenzar nuevas actividades de ocio. Apuntarnos a clases de idiomas, de deporte o de cocina son algunos de los propósitos para esta nueva etapa.

Estos objetivos pueden aportarnos muchos beneficios, siempre y cuando no pretendamos comenzarlos todos al mismo tiempo.

Recuerda que cuanto menos cambio sienta nuestro cuerpo, menos estrés sufriremos y más partido le sacaremos a lo que estamos realizando.

Si iniciamos demasiadas actividades en un momento de adaptación laboral, terminaremos sintiéndonos abrumados y abandonaremos las actividades en poco

tiempo.

5. Practica ejercicio físico

ciclista

Algunos estudios ponen de manifiesto que existe una relación entre la práctica de ejercicio físico y la salud mental.

Ejercitando nuestro cuerpo paulatinamente conseguiremos relajarnos, combatir el cansancio físico diario y mejorar nuestra autoestima, entre otros muchos beneficios.

Además, se trata de un momento perfecto para desconectar de todos los medios tecnológicos que nos rodean.

A continuación te proporcionamos algunos consejos para que te resulte más fácil llevarlo a cabo.

Como hemos mencionado en el apartado anterior, debemos realizarlo gradualmente y no proponernos grandes cambios al inicio. Un simple paseo diario puede ayudarnos a percibir cambios positivos en nuestro organismo.

Si el ejercicio físico lo realizas entre el turno de mañana y el de tarde, te sentirás más descansado y preparado para afrontar las horas que quedan de trabajo.

Si no dispones de mucho tiempo para hacer deporte, intenta modificar algunos hábitos diarios, como ir caminando o en bicicleta al trabajo.

Aunque al principio pueda parecerte un gran esfuerzo, seguro que en pocas semanas notarás los beneficios que te aporta esta nueva rutina.

6. Consolida las rutinas en el fin de semana

Lo recomendable es retomar los horarios unos días antes de las vacaciones pero, si ya has comenzado a trabajar, puedes aprovechar el fin de semana para poner orden en tus hábitos diarios, de forma que no notes la diferencia con tu rutina del resto de la semana.

No ir a la cama demasiado tarde, dormir las horas necesarias y comer en los intervalos en que solemos hacerlo durante la semana nos ayudará a adaptarnos a la rutina semanal con mayor facilidad.

Además, no olvides dedicar un espacio del fin de semana para practicar ejercicio físico. Una opción es combinarlo con tu vida social, para que te resulte más entretenido.

Jugar a algún deporte en equipo, en pareja o simplemente dar un paseo en bici con tu familia, contribuirá positivamente a tu bienestar físico y emocional.

7. Valora los aspectos positivos de tu trabajo

trabajador feliz

No te centres únicamente en los aspectos negativos. Enumera las razones por las que estás en ese puesto de trabajo, además de las económicas.

Además, éste puede ser un buen momento para plantearte nuevos retos laborales. Valora lo que te aporta tu trabajo actual, piensa cómo puedes mejorar y ponlo en práctica. Sólo marcándonos nuevas metas, conseguiremos avanzar.

8. Sé paciente

Piensa que no eres la única persona que se siente abrumada en estas fechas. Tras las vacaciones, hay un exceso de trabajo acumulado que no nos permite avanzar tan rápido como nos gustaría.

No te impacientes si dependes de otros compañeros para finalizar tus tareas, o si te sientes presionado por un cliente para que tengas tu trabajo a tiempo.

Ésta es una etapa en la que muchos trámites se retrasan, por lo que sólo nos queda esperar a que todo se normalice.

9. No compares tu rendimiento con el de los demás

Ésta es una regla básica. No debemos comparar nuestro trabajo con el de nadie, ni siquiera con el de nosotros mismos antes de irnos de vacaciones.

Ahora estamos atravesando una etapa de readaptación al entorno, por lo que no podemos rendir al mismo nivel que hace unas semanas o meses.

Es mejor que nos propongamos superarnos a nosotros mismos cada día, aunque con una perspectiva realista y sin frustrarnos si no lo logramos.

10. Fomenta una actitud positiva con los compañeros

equipo feliz

La relación que mantenemos con las personas que nos rodean en nuestro entorno laboral puede influir positiva o negativamente sobre nuestro bienestar físico

y emocional.

La forma extrema de malestar la produce el “mobbing” o acoso laboral. Este acoso puede presentarse a través de aislamiento social, rumores, insultos, entre

otros. Las víctimas pueden llegar a presentar síntomas como ansiedad, depresión y alto afecto negativo.

Para estas personas resulta especialmente difícil retomar su vida laboral. A veces, incluso terminan abandonando su puesto de trabajo.

Por el contrario, una buena relación con los compañeros es uno de los factores que mayor bienestar nos produce laboralmente.

Cambiando algunos hábitos diarios, puedes fomentar una mejor relación con tus compañeros.

- Pide ayuda cuando lo necesites.

A veces tenemos reparos al solicitar ayuda de nuestros compañeros o jefes, por miedo a que nos vean como personas incompetentes.

Sin embargo, pidiendo ayuda podemos resolver el problema que tenemos frente a nosotros en menos tiempo y de una forma más eficaz.

- Ofrécete tu ayuda.

Así, estaremos potenciando el compañerismo y eliminando signos de competitividad presentes en algunas empresas. Por tanto, conseguiremos ser más felices en

el trabajo.

- Haz planes con tus compañeros después del trabajo.

Compartiendo actividades de ocio y tiempo libre, se percibirá una relación más dinámica y relajada durante las horas laborales.

Si pones estos consejos en práctica, podrás conseguir numerosos beneficios, entre los que cabe destacar:

- Mayor motivación.

- Menos quejas.

- Menor absentismo laboral.

- Aumento de la satisfacción laboral.

- Más productividad y eficiencia.

- Mayor satisfacción laboral.

Referencias

  1. A. Belloch, B. Sandín, F. Ramos. Manual de Psicopatología Volumen I. 2008.
  2. Antonio Cano Vindel “El Estrés Postvacacional” Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.
  3. Bonifacio Sandín El estrés: un análisis basado en el papel de los factores sociales, 2002.
  4. G. Rodríguez-Romo, M. Barriopedro, P. J. Alonso y M. Garrido-Muñoz. Relaciones entre Actividad Física y Salud Mental en la Población Adulta de Madrid. Revista de Psicología del Deporte 2015. Vol. 24, núm. 2, pp. 233-239.
  5. Harris, John H; Arendt, Lucy A. Stress reduction and the small business: Increasing employee and customer satisfaction S.A.M. Advanced Management Journal63.1(Winter 1998): 27-34.
  6. H. Kuper, M. Marmot. Journal Epidemiol Community Health 2003; 57:147-153 .
  7. Johann Wolfgang. Organizational, work group related and personal causes of mobbing/bullying at work. INTERNATIONAL JOURNAL OF MANPOWER 70–85.
  8. Fuente imagen 7.

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