Cómo Pedir un Aumento de Sueldo y Conseguirlo: 7 Claves

Cómo Pedir un Aumento de Sueldo y Conseguirlo: 7 Claves

Probablemente, uno de los momentos que más generan estrés y ansiedad en el mundo laboral, después de la entrevista de trabajo, es el pararse frente al jefe para pedir un justificado y razonable aumento de sueldo o un más que merecido ascenso de cargo.

Por lo general es una decisión que se suele postergar, primero a la espera de que surja espontáneamente de nuestros superiores, luego tratando de dar con el momento perfecto para hacer la petición. Pero el temor hace que ese momento perfecto parezca no existir.

cómo pedir un aumento de sueldo

Sea cuál sea  tu interés, en este artículo te daremos hasta 7 claves para pedir un aumento y/o optar a un cargo superior.

El educar a nuestros empleados para ser más proactivos en la búsqueda de sus reivindicaciones laborales es algo útil también para los empleadores. Conseguirán empleados más satisfechos y motivados, y mantendrán la maquinaria humana trabajando en sinergia.

Y, por otra parte, aprender como empleados a superar esos fantasmas del “quizás no lo merezca” o “podría molestar al jefe”, entre otros, conseguirá mejorar su autoestima, y los hará ver como empleados más decididos, proactivos y, por tanto, más indispensables.

7 claves para antes de pedir el aumento o el ascenso

De poco sirve tener el discurso ideal memorizado y haberse puesto la corbata de la suerte, si antes de entrar a la oficina del jefe no se ha preparado el terreno para lograr que la reunión sea exitosa. Los pasos previos probablemente sean más importantes que el resto.

Desde el desarrollo personal psicológico para sentirnos seguros, valiosos y con menos ansiedad, hasta la elección del día idóneo, pasando por la visibilización del trabajo propio, si quieres un aumento de sueldo o un ascenso tienes bastante trabajo por hacer.

A continuación, te detallaremos las 7 claves que debes poner en práctica para que ese día tan esperado las cosas fluyan de la manera más natural, y ese discurso que pronuncies encuentre oídos atentos, pero sobre todo dispuestos a darte lo que te mereces.

Clave 1: procurar el desarrollo psicológico personal

No se trata de pararse frente a un espejo y repetirte cada vez más fuerte, cada vez más a grito en cuello “soy valioso”, “lo merezco”. Para ganar confianza, credibilidad, autoestima, mejorar temores y manejar la ansiedad no hay recetas mágicas.

Si sientes que tu autoestima es frágil, que tienes un autoconcepto devaluado, un psicólogo puede ayudarte a explorar las razones y darte herramientas para mejorarlo. En entornos tan competitivos como el laboral, es difícil no sentirse pequeño en muchas ocasiones.

No debería apenarte necesitar ayuda, pues son muchos los empleados que pasan por lo mismo. La única diferencia es que si buscas apoyo profesional estarás marcando distancia de todos esos otros trabajadores que tienen tus mismas dificultades y no intentan solucionarlas.

Pero es posible que lo que te afecte sea un profundo temor al fracaso, al rechazo, al ridículo o algo de miedo escénico. También es posible que la ansiedad de enfrentarte a ese momento te sobrepase o que estés sumido en un estrés elevado. Para eso también hay solución.

Igual que si lo que te afecta es no contar con las mejores herramientas expresivas, o sientes que eres poco creíble, asertivo o te faltan habilidades de persuasión. La psicología clínica tiene modelos de terapia muy efectivos para cada una de estas dificultades.

Y, si en tu empresa cuentan con un psicólogo que atiende consultas individuales, no temas asistir y abrirte ante él. Recuerda que te protege el derecho al secreto profesional, y nada de lo que digas llegará a los oídos de tus superiores o demás compañeros de trabajo.

Lo importante es que, si te tomas el tiempo de mejorarte como persona antes que como empleado, ganarás un terreno inmenso en la carrera por mayores logros laborales, y no solo para el caso puntual de esta petición de aumento o ascenso que tanto te preocupa.

Clave 2: darle más visibilidad al trabajo propio

mujer de rojo buscando trabajo

Tú y yo estamos completamente seguros de que mereces ese aumento o ese nuevo cargo. Pero ¿lo sabe alguien más en tu lugar de trabajo? ¿Lo saben tus superiores? ¿Has hecho esfuerzos notables por hacer que tu trabajo sea más visible a ojos de tus jefes?

Poco vale ser el mejor empleado que ha parido la Tierra, si solo tú lo sabes. Es más, si solo tú lo sabes, es como mínimo dudoso que realmente seas tan buen empleado. Porque incluso las acciones más silentes de un buen empleado se hacen notar. Y eso lo saben tus jefes.

No es necesario pasearse por los pasillos gritando “miren cómo trabajo” para ser tomados en cuenta. Pero tampoco esconderse en el último rincón del cubículo y entregar en anonimato un trabajo bien hecho, para que el mérito se lo lleven otros.

La clave está en hacerse ver sin demostrar que estamos ansiosos de reconocimiento. Se trata de hacerlo lo mejor que podemos y defender la titularidad de lo que hemos hecho en solitario, y nuestra cuota de participación en lo que hemos hecho en equipo.

Pero darle más visibilidad a nuestro trabajo, también significa ser más proactivos, asumir más riesgos, retos más complejos, ofrecernos como líderes de un proyecto y ejercer un buen liderazgo. Y en todo ello poner nuestra mejor actitud y ética profesional.

Pero ser más visible no es participar más, sino participar mejor. De nada te vale volverte un pulpo y estar dentro de cuanta actividad laboral haya en tu empresa. Eso solo te ganará estrés o un burn out. La idea es trabajar mejor, en mejores proyectos y darle eficiencia al tiempo.

Aunque en un principio solo seas más visible para tu entorno más inmediato, las buenas acciones hacen eco y pronto llegarán a los ojos y oídos de quienes te interesa. No tienes que poner tu escritorio frente a la oficina del jefe. El trabajo bien hecho sabe llegar solo.

Clave 3: apalancarse en los logros obtenidos

Seguro has estado bastante ocupado los últimos días dándole seguimiento a las dos primeras claves. Mejorar como persona y ser más visible para la empresa puede quitar mucho tiempo. Tanto como para retrasar una petición de aumento o ascenso. Pero ¿qué hay de los logros?

Mucho trabajo cotidiano bien hecho no puede contra la notoriedad de un solo logro laboral relevante. Ello quiere decir que el excelente trabajo de todo un mes por conseguir completar un proyecto no tiene más valor que el hecho de que el proyecto se complete exitosamente.

Y si todo ese excelente trabajo no deriva en un logro será mucho menos notorio. Pero también existen logros laborales que podemos obtener sin tanto esfuerzo y que son igual de notables y valiosos para la empresa. Algunos de ellos, incluso, pueden resultar fortuitos.

No importa cómo se haya completado esa meta o se haya obtenido el éxito. Si lo tienes, debes aprovecharlo. El éxito llama al éxito; lo atrae. Así que aprovechar los días en los que todavía tiene vigencia un logro para hacerse más visible es de lo más inteligente a hacer.

Algunos aprovechan esos momentos para pedir el aumento o el ascenso. Es posible que para ti también sea una opción. Igualmente, sigue leyendo las demás claves para que puedas decidir si ese es o no tu momento de oro: ese que no deberías dejar pasar.

Clave 4: trabajar en equipo y fomentar las buenas relaciones laborales

gente trabajando en grupo

Esta clave viene estrechamente conectada con las dos anteriores. Todo se trata de hacerte más visible a ojos de quienes tienen el poder de darte lo que buscas. Pero en una empresa hay muchas personas. No solo jefes con poder de ascenderte. Y todas son importantes.

Es casi un cliché de lo que significa ser un buen empleado el tener capacidad de trabajo en equipo. De modo que no te explicaremos aquí sus beneficios laborales. Pero hablemos, en cambio, de lo útil que resulten para que puedas escalar en la pirámide laboral.

Un empleado que logra buenas relaciones con sus compañeros de trabajo, que evita discusiones, que maneja los conflictos con asertividad y fomenta una camaradería respetuosa, es un imán para atraer el éxito laboral. Y los jefes buscan a este tipo de empleados.

No solo porque para ser líder es necesario tener don de gentes y saber trabajar en equipo, sino porque incluso en cargos que no requieran de liderazgo, empleados prosociales ayudarán a mantener un clima laboral sano, lo cual es uno de los mayores activos empresariales.

Así pues, si demuestras una actitud abierta a la buena socialización con tus colegas y una alta capacidad para trabajar en equipo, tus jefes empezarán a notarte más. Pero, mucho más importante, y aunque parezca raro: tus compañeros de trabajo empezarán a notarte más.

¿Y de qué sirve que tus compañeros de trabajo te noten más? ¿Acaso ellos tienen el poder de ascenderte o conseguirte un mejor salario? Pues, la verdad es que sí. Muchos empleadores toman en cuenta la opinión de los colegas para decidirse por mejorar las condiciones de otro.

Es posible que, después de que salgas de esa ansiada reunión, donde pediste un aumento de sueldo o un cargo superior, tus jefes no te den el sí inmediatamente. Seguro te dirán que lo pensarán y evaluarán muy bien. Parte de esa evaluación será a través de tus compañeros.

A través de conversaciones informales, le pedirán su valoración sobre la calidad de tu trabajo, pero más importante aún, sobre tu calidad como humano. Y si has sabido nutrir buenas relaciones, lo más seguro es que hablarán bien de ti. Y lo harán con gusto.

Porque, si has establecido lazos sanos con tus colegas, habrá menos competencia desleal y más respeto mutuo. De modo que ellos no te verán como un obstáculo para su crecimiento en la empresa. Porque saben que luego tú podrás hacer lo mismo por ellos.

Clave 5: imponerse una fecha

imponerse una fecha

Ya que raramente el tiempo perfecto existe, buscarlo puede retrasar de por vida la petición de un aumento de beneficios laborales. O si no de por vida, al menos puede hacer que se nos vaya la motivación o nuestros jefes la pierdan. Por eso fijarse una fecha puede ser la solución.

Esta fecha que te coloques debe ser inviolable. Y para ello no valen las excusas. Porque para ello no seleccionarás un día al azar, sino que tomarás en cuenta muchos factores para que la fecha sea la correcta o la más cercana a la correcta. Así podrás controlar tu ansiedad.

El primer punto a tomar en cuenta es el plan que has estado realizando tanto para tu desarrollo psicológico personal como para hacerte más notorio en la empresa. Lo ideal sería colocarte una fecha donde algunos de estos puntos ya hayan sido logrados o tú creas que lo estarán.

Si todavía te sientes muy inseguro, es mejor invertir más tiempo en tu atención psicológica. Si además no encuentras evidencia de que estás siendo más notado, quizás la inversión deba ir hacia el seguir profundizando en un mejor trabajo, más social y con logros relevantes.

Ahora bien, si ya todo esto está bien encaminado, pero estás a la espera de que se concrete un proyecto o un logro laboral mucho más relevante que todo el buen trabajo que estás haciendo, quizás un par de días después de esta fecha sea el momento correcto.

Pero, aun con esos elementos en juego, todavía hay más cosas que considerar. Qué día de la semana proponer la conversación, a qué hora, cómo va la vida laboral y personal de mi jefe, etc. De todo ello dependerá el éxito o fracaso de la reunión.

Cada empresa tiene sus propios ritmos, de modo que evaluar cuál es el día de la semana más distendido, cuál es la hora más relajada del jefe, o en la que suele mostrar su mejor actitud, te va a dar pistas vitales para definir la fecha. Y las demás pistas te las dará la empresa.

¿Está atravesando la empresa por una coyuntura, un litigio, un mal momento? ¿Está próximo una serie de cierres de contratos que colocan a todos los directivos con los pelos de punta? Entonces quizás tampoco sea buena época, por más que sea la hora y el día bueno del jefe.

Otro valor a tomar en cuenta es si hay estipulada una fecha próxima para la evaluación de prospectos para el cargo que buscas. En ese caso, tu petición debe llegar algunos días antes a esa fecha. Ese es uno de los beneficios que tienes por ya trabajar en la empresa.

Por último, hay empresas que realizan evaluaciones de desempeño cada tanto tiempo. Si se acerca una y sabes que obtendrás buenos resultados, algunos días después de la publicación de los resultados será el momento ideal.

Pero, aun con todo lo dicho y calculado, es posible que días antes de la fecha pautada notes que el clima es el ideal, que arribó ese utópico día perfecto, ya sea porque tienes el arrojo y la confianza (no la impulsividad) o todo se configuró alrededor de ti para lograr la reunión.

En ese caso, lo más inteligente que puedes hacer es olvidarte de tus planes previos y lanzarte al vacío de una reunión no planeada. A veces, las situaciones espontáneas son las más productivas. Pero si lo espontáneo te da pavor, la siguiente clave es fundamental para ti.

Clave 6: practicar la conversación

hombre en chaqueta

Desde que el mundo es mundo, probablemente ninguna persona que haya planificado una conversación ha visto cómo esta luego se reprodujo de forma exacta en la realidad. Pero ello no es un impedimento para no aplicar esta excelente estrategia.

Planificar y practicar una conversación, anticiparse a las posibles respuestas y desarrollar opciones para cada una, es una técnica ideal para eliminar un poco de la ansiedad que generan las grandes charlas, y además fortalece la confianza y ayuda a explorar escenarios nuevos.

Si nunca has pedido un aumento o un ascenso, o en el pasado siempre te ha ido mal en esa tarea, practicar la conversación te permitirá prepararte para sopesar tus puntos débiles y explotar lo mejor de ti. Y mucho mejor si al practicar usas el recurso de la visualización.

La visualización consiste en imaginar con lujo de detalles los elementos que te encontrarás en una situación. Pero la idea es que, al hacerlo, imagines un contexto relajado, donde las cosas salen como las deseas, donde tus palabras fluyen y son bien recibidas por los demás.

Hay personas que gustan, incluso, de escribir su visualización, y luego leerla de vez en cuando para darse ánimos con un escenario positivo de lo que enfrentarán. Otros quizás deseen hacer diagramas de flujo con posibles preguntas y respuestas. Hay para cada gusto.

Lo cierto es que, si has estado asistiendo a consulta psicológica para trabajar la clave 1, tu terapeuta estará más que dispuesto a ayudarte a practicar la conversación y visualizar, por medio del rol playing, la silla vacía u otras técnicas (por ejemplo, las del psicodrama).

También te puede enseñar técnicas de relajación y respiración, que puedes poner en práctica minutos antes de la reunión para devolver tus signos vitales al equilibrio que deben tener, y otras para el gran momento, cuando la conversación empiece.

Así pues, preparar la conversación es mucho más que pararse frente al espejo y repetir un monólogo elocuente. Como ya dijimos, eso rara vez se cumplirá. Lo importante es explorar opciones y que esto te ayude a llegar al gran día relajado e incluso dispuesto a improvisar.

Una sesión previamente practicada puede estar llena de tantos errores como una que no se practicó, pero una persona que se prepara le gana al que no en seguridad y equilibrio. Y pueden tener por seguro que sus jefes tomarán cada pequeño detalle como estos en cuenta.

Clave 7: conviértete en un estandarte del éxito que te deseas

Y por fin llegó el día. Pero todavía estás en casa. ¿Qué tomarás para vestirte? ¿Cómo ordenarás los elementos en tu maletín? ¿Cómo llegarás al trabajo? ¿Qué almorzarás? Aunque no todo parezca estar relacionado, son detalles que configurarán el resto de tu día.

No se trata solo de elegir la mejor ropa, sino de convertirte en la bandera que muestre el éxito que saliste ese día a buscar, y que desde siempre sabes que mereces y obtendrás. Por eso, ese día debes irradiar éxito. Pero no tanto para convencerlos a ellos, sino para convencerte a ti.

Porque si tú estás convencido, ellos se convencerán mucho más fácilmente. Ahora bien, ¿cuáles son las claves para lograr todo esto ese día? La primera sería recordar que debes estar más que presentable, pero menos que ostentoso.

Cuidar la apariencia pasa más por ser equilibrado que por exagerar. Ajustándote al código de vestimenta habitual de tu lugar de trabajo, sin ponerte el frac o el vestido de gala, es posible deslumbrar. Serán los pequeños detalles los que logren ese efecto.

La psicología del color, por ejemplo, tiene datos importantes para que decidas qué accesorios usar y en qué proporción. Pero, también es importante sentirse cómodo con lo que se tiene, pues de otra forma poco importa lo bien que se luzca.

No tiene que parecer que te vestiste para pedir un aumento de sueldo, pero sí que te vestiste para representar el éxito que vives de forma integral, con o sin aumento, con o sin nuevo cargo. Es más una cuestión de actitud que de piezas de ropa, marca o peinados extravagantes.

Y habrá los que sientan apego por alguna prenda, que consideran de suerte. Si ese es tu caso, vamos, úsala; pero siempre recuerda que te has preparado muchísimo para este día, que tú has estado construyendo tu suerte, más que suplicándole que aparezca.

En definitiva, todo lo que ese día funcione para tu confianza es bienvenido. Si deseas y tienes los recursos para una sesión de spa, o almorzar en un buen lugar (no importa si es solo), incluso usar una ropa interior que nadie verá pero que a ti te dará confianza, debes hacerlo.

Porque será la forma de vivir el éxito que pretendes encontrar antes de efectivamente tenerlo, y eso terminará reflejándose en tu mirada, en el apretón de manos que des, en el tono de tu voz y mucho más. De esa forma, serás mucho más convincente.

En definitiva, pedir un aumento de sueldo o un ascenso de cargo no es algo que se deba tomar a la ligera. Quizás has escuchado historias de grandes suertudos que consiguieron lo que tú quieres sin esfuerzo, pero eso depende justamente del azar y no es un modelo a imitar.

Ya conoces los pasos previos a la reunión para pedir mejorías en tus condiciones laborales. Ahora basta saber qué es lo que se debe hacer durante esa reunión, e incluso después, si no obtienes un sí inmediato. En un próximo artículo abordaremos esos puntos al detalle.

La invitación ahora es a usar el espacio de los comentarios, para que nos cuentes cómo ha sido tu experiencia pidiendo aumentos o ascensos, y qué técnicas usaste para prepararte. También que opines sobre las que hemos ofrecido en este artículo.

¿Y tú cómo vas a pedir o has pedido el aumento de sueldo?

You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW