Odio Mi Trabajo: 7 Consejos para Solucionarlo

Odio Mi Trabajo: 7 Consejos para Solucionarlo

Si piensas a menudo "odio mi trabajo", es importante que comiences a hacer algo para remediarlo. Si tu trabajo es de 8 horas diarias, estas dedicando 1/3 de tu día a el. No merece la pena pasar tu vida en algo que te esta amargando.

¿Qué es lo que te hace odiar tu trabajo? Puede ser tu puesto en sí mismo, tus funciones, tus compañeros, tu nivel salarial, tu horario laboral, tu jefe… Son muchos los motivos por los que puede que no te guste tu entorno laboral; no obstante, no tienes por qué soportar esa sensación a largo plazo.

odio mi trabajo

La mayor parte de los profesionales invertimos un elevado número de horas al día en nuestro trabajo, por lo que fomentar que esos momentos sean agradables, en la medida de lo posible, no sólo supondrá un cambio para ti como profesional, sino para el conjunto de tu día a día como persona.

7 Consejos prácticas si odias tu trabajo

1. Haz una lista de cosas de las que disfrutes en tu trabajo

lista cualidades

El contexto laboral está compuesto por muchos factores distintos. Aunque en una valoración general de tu trabajo te parezca que lo odies, entre todos estos factores seguro que hay algunos que no te disgusten y de los que incluso disfrutes.

El hecho de reflexionar sobre ellos y de plasmarlos en una lista, hará que seas más consciente de los puntos positivos y que los tengas más presentes en tu día a día de trabajo; en lugar de que en tu mente únicamente veas aquellas cuestiones que te desagradan o te molestan.

Factores que pueden ser positivos en tu trabajo:

- Logro personal de haber sido escogido para desempeñar tu puesto.

- Compañeros del trabajo con los que mantienes una relación de amistad.

- Salario con el que cubres tus gastos y otros beneficios que obtienes periódicamente.

- Satisfacción personal que se obtiene como consecuencia de haber cumplido con el deber encomendado.

- Perseguir tu propia vocación, desempeñando tareas para las que te has formado profesional y académicamente.

2. Establece buenas relaciones con tus compañeros y otros profesionales

relaciones interpersonales en el trabajo

Las relaciones sociales, tanto en el contexto laboral como fuera del mismo, son muy importantes si odias tu trabajo.

Por un lado, tus compañeros pueden apoyarte en tu situación personal actual y podrás compartir con ellos experiencias y sensaciones.

Por otro lado, las relaciones sociales que establezcas fuera del trabajo te aportarán un punto de vista exterior al entorno de tu propia organización, lo que te aportará una visión más global y te permitirá comparar impresiones.

Además, los contactos profesionales son hoy en día una de las mejores cartas de presentación que puedes tener. Si un compañero u otra persona cercana a ti, con quien tienes una amistad o una buena relación profesional, conocen o les presentan un proyecto afín a tus expectativas, se acordarán de ti y te referenciarán como el candidato idóneo para aceptar un nuevo reto.

Por estos motivos, es aconsejable tanto que mantengas las buenas relaciones que ya tengas establecidas dentro de tu entorno laboral, como que amplíes tu red de contactos profesional. 

3. Desafíate a ti mismo

desafío

Para no caer en la rutina y monotonía derivada del sentimiento de odio hacia tu trabajo, y para no reforzar así dicho odio, necesitarás sentirte retado y fomentar tu motivación más a menudo de lo que de una forma natural puede surgir.

Puede que no te guste alguna de las tareas o funciones que debas desarrollar en tu trabajo. En este caso, desafíate a hacerlo como un auténtico profesional a pesar de tu tormento. Deja a un lado los motivos por los que odias tu trabajo y demuestra que vales como profesional y que no vas a rebajar la calidad de tu trabajo ni tu esfuerzo.

Cada tarea realizada con éxito que hayas asumido como tu propio reto personal, no hará que odies menos tu trabajo, pero sí te hará ver y ser consciente de que eres todo un profesional y que debes sentirte orgulloso de ello.

4. Habla con tu jefe

buen jefe

Si no estás a gusto con tu trabajo, puedes intentar cambiar algunas de las cosas que te disgustan y fomentar aquellas que más disfrutes (las que hayas reunido en el listado del primer consejo).

Según el tipo de trabajo que tengas y tu nivel de responsabilidad y autonomía sobre el mismo, podrás realizar cambios solo y, en otros casos, tendrás que valorarlos junto a tu jefe o superior directo.

“Las personas no huyen de malas empresas, sino de malos jefes”. El mayor deseo de cualquier jefe debería ser la satisfacción de las personas que colaboran junto a él o para su organización. A mayor satisfacción de estas personas, más elevado será el nivel de desempeño en su trabajo y, por consiguiente, mejores resultados obtendrá el conjunto de la compañía.

Si te dispones a hablar con tu jefe sobre tu situación en el trabajo, exponiéndole el caso de forma objetiva y aportando oportunidades de mejora y planes de acción para el avance, tu superior debería estar encantado de colaborar y apoyarte. ¡Obtendréis beneficios ambos!

5. Disfruta de tu tiempo libre, desconecta del trabajo

hombre jugando al tenis

Cuando odias tu trabajo, el tiempo en tu puesto se te hace eterno y la cabeza se te satura de pensamientos y sensaciones negativas y agotadoras, ¿verdad?

No dejes que los efectos negativos de tu situación se acumulen dentro de ti, para no reforzar así tu sentimiento de odio por tu trabajo. Para evitar este círculo vicioso, aprovecha tus ratos libres para desconectar, descansar, y pensar en otras cosas más de tu agrado.

Concéntrate al 100% en tu trabajo durante tu jornada laboral pero, a cambio, permítete desconectar en tu tiempo de descanso. De esta manera afrontarás con menos dificultad las nuevas situaciones que te encuentres en tu trabajo, evitando así sentimientos negativos a las primeras de cambio.

Varios ejemplos de actividades que puedes realizar en tu tiempo libre y que harán que desconectes de tu trabajo, pueden ser:

- Hacer deporte para liberar tensiones.

- Viajar a destinos desconocidos para ti o que te transmitan sensaciones positivas.

- Hacer una selección de música que te ayude a desconectar.

- Dedicar tiempo a tus aficiones o hobbies.

- Vive con más intensidad las relaciones familiares, especialmente con tus hijos, si los tienes.

6. Busca un proyecto mejor

mujer de negocios hablando

Si, pese a haber intentado disminuir tu sensación de odio hacia tu trabajo, este sentimiento continúa aumentando y no te permite sacar a relucir el profesional exitoso que puedes llegar a ser, tal vez haya llegado el momento de buscar un proyecto mejor y afrontar nuevos retos que sean completamente de tu agrado.

Los pasos que debes seguir para la búsqueda de un nuevo proyecto son:

- Actualiza tus herramientas de búsqueda de empleo:  pon al día tu currículum, tu carta de presentación, tus perfiles en los diferentes canales de empleo o redes sociales profesionales en las que estés presente… Deja constancia de cuál es tu recorrido profesional y de cuáles son las expectativas que tienes frente a un nuevo reto profesional.

- Diferénciate de otros profesionales: analiza y potencia tus puntos fuertes, aquello que te hace más competitivo y destaca los motivos por los que te mereces un punto diferencial como profesional.

- Mantén una actitud positiva: hacer borrón y cuenta nueva puede resultar más difícil de lo esperado en un principio. No te desanimes por ello. Evalúa periódicamente tu estrategia y recondúcela cuando sea necesario.

- No permitas que el sentimiento de odio hacia tu trabajo actual contagie tus ganas de afrontar nuevos retos: en muchos momentos, tu sensación de desagrado hacia tu situación actual puede alcanzar tales dimensiones que podrá parecerte que odias todo lo que esté relacionado con el trabajo, sea cual sea. En esos momentos, deberás diferenciar tus sentimientos hacia cada una de las situaciones y no dejar que las sensaciones negativas oculten o disminuyan tus ganas por alcanzar nuevos objetivos.

- Proponte objetivos alcanzables, regístralos y revísalos periódicamente: anota cuánto tiempo al día te vas a dedicar a la búsqueda de un nuevo proyecto de tu agrado, cuántas páginas de ofertas de empleo vas a revisar, a cuántos contactos vas a informar de tu situación y a través de qué vía vas a hacerles llegar la información, cuántas entrevistas o reuniones te propones como objetivo conseguir…

Los datos deben de ser realistas y deberás cumplir tus propios objetivos con rigurosidad. Si detectas que no vas a poder cumplirlos, ajústalos hasta dar con la estrategia más oportuna.

7. Solicita orientación laboral profesional

hombre leyendo inteligente

En ocasiones, cuando odias tu trabajo y no dispones del tiempo u otros recursos suficientes como para buscar un nuevo reto profesional, puedes llegar a entrar en un interminable bucle de malestar.

En estos casos, no disminuye tu sensación de no estar a gusto en tu trabajo, tampoco consigues encontrar otro, y todo ello refuerza de nuevo la sensación de estar a disgusto en tu situación actual.

Si precisas de un apoyo para salir de este bucle, cada vez más habitual en el mercado de trabajo actual, puedes solicitar orientación laboral profesional.

Hoy en día existen este tipo de servicios tanto en Consultorías de Recursos Humanos como otros organismos o entidades dedicadas al fomento de empleo. Ofrecen un asesoramiento y trato individual para acompañarte de forma personalizada y apoyarte en tu búsqueda de un nuevo empleo.

Este tipo de empresas están constantemente tratando con el mercado laboral, trabajan en él, observan sus cambios y atienden las demandas que las empresas les trasladan. Por estos motivos, son conocedoras de cuáles son las mejores estrategias a seguir en función de cuáles sean tus expectativas y objetivos profesionales.

¿En qué puede apoyarte la orientación laboral profesional?

- Analizar tus motivaciones laborales.

- Autoconocerte a través de ejercicios para definir cuáles son tus puntos fuertes, áreas de mejora, posibles límites y características personales.

- Establecer tus propios objetivos personales y laborales.

- Identificar, desarrollar y perfeccionar las herramientas necesarias para conseguir tus metas.

-Resolver todas tus dudas en cuanto a cómo reencaminar tu vida profesional de la mejor forma posible.

- Acompañarte y apoyarte anímicamente en el camino hacia un nuevo proyecto profesional.

- Obtener un punto de vista externo sobre tu situación personal, ya que no siempre podemos autoevaluar nuestra situación de una forma objetiva.

Conclusiones finales

En definitiva, si sientes que odias tu trabajo, no tienes por qué soportar esa situación a largo plazo. Si no te gusta algo, ¡cámbialo! Hay muchas oportunidades para hacerlo y diversas formas de llevarlo a cabo.

Focalizar tu observación hacia las cosas positivas, establecer buenas relaciones interpersonales con tus compañeros, ampliar tu red de contactos profesionales, afrontar desafíos personales, hablar con tu jefe y disfrutar del tiempo libre y la familia, son actividades recomendables para reducir el nivel de odio hacia tu trabajo.

Si, pese a tu esfuerzo, continúas odiando tu trabajo y deseas cambiarlo por completo, comenzando a colaborar en otro puesto o en otra empresa, puedes buscar nuevos proyectos que te resulten motivadores y sean de tu agrado.

Por último, si deseas un apoyo extra en la búsqueda de nuevos retos y seguir la mejor estrategia posible de la mano de profesionales expertos en el ámbito, no dudes en solicitar orientación laboral.

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