Las 16 Características Más Importantes del Emprendedor

Las 16 Características Más Importantes del Emprendedor

El emprendimiento es un fenómeno que se encuentra a la orden del día. En un mundo inestable y de crisis en el que nos encontramos actualmente, muchas personas encuentran en el emprendimiento una alternativa a la falta de oportunidades laborales.

Emprender es algo complejo que se ha venido estudiando desde hace años en distintos ámbitos.

características de un emprendedor

Aunque no es una figura nueva, sí que se alza como una figura especialmente relevante en estos tiempos, dado que el emprendedor puede aportar ideas novedosas y mostrarse como agente de cambio ante la situación actual.

En este artículo te hablaré de qué es un emprendedor, su historia y origen y cómo ha ido cambiando el concepto a lo largo del tiempo, además de destacar cuáles son las características más importantes de un emprendedor.

¿Qué significa “ser emprendedor”?

Todavía hoy en día se sigue discutiendo cuál es la definición exacta de lo que significa “ser emprendedor”.

Su naturaleza es multifacética y los teóricos siguen sin encontrar la definición precisa. Se sabe que un emprendedor es completamente distinto a otro, lo que ha conllevado inconvenientes cuando lo que se pretende es definirlo y encontrar sus características.

El concepto de emprendedor proviene del latín “in, en y prendere”, significa “coger o tomar”.

Algunas definiciones han estado más consolidadas y nos ayudan a definir qué es el emprendedurismo.

En el propio diccionario, la acción de emprender se define como “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño o una empresa, especialmente si encierran dificultad o peligro”.

La definición de la persona emprendedora describe a un individuo que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas.

También podemos encontrar otras definiciones que hacen referencia a personas que tienen iniciativa y decisión para emprender negocios.

Otras, más completas, se refieren a la persona capaz de percibir oportunidades de producción o servicios y que ante ella formulan libre e independientemente una decisión para conseguir y asignar recursos para poner en marcha el negocio.

Además, el emprendedor crea un valor adicional en aquello que hace, crea valor para la economía, genera trabajo para él y en ocasiones para otras personas.

En este proceso creativo, el emprendedor invierte dinero, tiempo y también conocimientos, participa a la hora de poner en marcha y operar en el negocio y arriesga los recursos que tiene y su prestigio buscando recompensas.

Por todo ello, cuando hablamos de “ser emprendedor”, hablamos de alguien que pone en marcha un negocio. Sin embargo, los aspectos van mucho más allá de eso.

Las personas emprendedoras tienen unos atributos psicológicos y personales que los identifican y caracterizan como agentes específicos en el mercado de trabajo. Y tienen algunas diferencias con el “empresario común”.

Tipos de emprendedores

Se ha clasificado a los emprendedores a través de distintos criterios. Por un lago, algunos autores los clasifican según el grado de innovación. Así, distinguen a:

a) Innovadores: serían aquellos que crean o mejoran un producto, proceso o sistema y que poseen una educación y experiencia centrada en aspectos técnicos.

b) Administradores: que son dueños de grandes empresas.

Otros autores, como por ejemplo, Smith (1967) hace uso del nivel formativo de la persona e identifica dos categorías:

a) Artesanos: se caracterizan por presentar una educación limitada y una formación y experiencia técnicas. Además, es una persona poco sociable, propietario de una pequeña empresa y que trabaja duramente pero tiene poca planificación.

b) Oportunista: es más activo, escolarizado, con habilidades de comunicación, planificación, capaz de delegar en otros y sus empleados son colaboradores. Está orientado a crear una gran empresa.

Otros autores, como Knight (1983) los distinguen según su formación y características innovadoras y distinguen:

a) Artesano inventor: las mismas características que el emprendedor innovador.

b) Promotor: encuentra su papel en el marketing y las ventas.

c) Gerente-general: presenta un papel de coordinador.

Otros autores, como Amit, Glosten y Muller (1993) distinguen dos tipos de emprendedores según las motivaciones para involucrarse en la actividad empresarial.

Por un lado, los emprendedores “por empuje”, que son aquellas personas insatisfechas por su situación actual que se sienten obligadas a comenzar su propia aventura empresarial.

Por otra parte, “por atracción”, quienes se encuentran fascinados por un negocio o una idea y se implican personalmente en su aventura empresarial.

Otros autores, como Singer (1990) se centra en los rasgos de personalidad y establece cuatro categorías:

a) Descubridores: presentan un producto, servicio o proceso donde sí existe innovación, creando nuevas ideas.

b) Sintetizadores: agrupan varias ideas presentando varios productos, servicios o procesos donde sí existe innovación.

c) Generadores: aquellos que promueven el nuevo uso, presentando un producto, servicio o proceso y existe innovación.

d) Reproductores: no existe la innovación, ofrecen lo que ya existe.

Moriano y Palací (2003) los emprendedores se clasifican a partir de las motivaciones que les llevan a crear su propio negocio o a trabajar de forma independiente y se clasifican en:

a) Emprendedores “vocacionales”: sienten impulso, ilusión y sueño de crear su propia empresa. Presentan una alta motivación de logro que les conduce a asumir riesgos y marcarse objetivos cada vez más desafiantes.

b) Emprendedores “situacionales” o “por necesidad”: aquellos que crean su empresa para huir de una situación de precariedad laboral o la hacen empujados por las circunstancias del momento.

El autoempleo es un refugio que les permite un puesto de trabajo para ganarse la vida dignamente.

16 características de un emprendedor

  1. Son personas motivadas a cambiar

Son distintos los motivos que llevan a una persona a hacerse emprendedora. La tipología anterior da buena muestra de ello.

Sin embargo, podemos generalizar y afirmar que todos los emprendedores están motivados. Por ejemplo, por una alta necesidad de logro, o bien por buscar un refugio para sobrevivir.

Lo bien cierto es que existen muchos motivos que les llevan a desarrollar su carrera a través del autoempleo.

Todos ellos tienen algún motivo para cambiar y emprender, y esa es la primera característica común a todos ellos, aunque el motivo sea bien distinto.

  1. Son inspiradores y catalizadores del cambio

Las personas emprendedoras son inspiradoras, tienen mucho que decir y que aportar a la sociedad, sobre todo en esos momentos de crisis donde resulta difícil vislumbrar el aspecto positivo de las cosas (y del ámbito laboral).

El emprendedor es un catalizador del cambio, actúa para cambiar un equilibrio existente, genera nuevas oportunidades.

Es contrario al directivo, que tiene como misión mantener la estabilidad de la empresa, siendo más reactivo que proactivo.

El directivo no desea cambiar las cosas, sino gestionar de forma eficaz la empresa para mantener el máximo beneficio.

  1. Buscan la autorrealización o tienen alta necesidad de logro

Ser emprendedor resulta un desafío, pero el emprendimiento tiene que ver con la autorrealización, la pasión por lo que se hace, el sentido de la vida y de uno mismo.

En numerosas ocasiones se nos ha hecho creer que no podemos hacer nada respecto a diversas situaciones, se nos convence de que todos tenemos un lugar en el sistema establecido y que hay un modo correcto de hacer las cosas.

El emprendimiento nos ofrece un punto de vista diferente, nos abre la puerta a la acción y nos habla del poder de uno mismo.

McClelland (1961) estableció la necesidad de logro. En este sentido, se considera que aquellas personas altas en motivación de logro tendrán mayor probabilidad de crear empresas.

Si una persona desea superarse y mejorar cada día más, es mayor la probabilidad de que busque y mejore de manera continua y que pueda convertirse en emprendedor.

  1. Son tenaces y persistentes

Siguiendo la frase de Lao Tse, “un viaje de mil millas comienza con el primer paso”. Este podría ser perfectamente el eslogan de cualquier emprendedor.

Aunque no es necesario recurrir a la filosofía taoísta para comprender la figura del emprendedor, lo cierto es que esta cita es acertada porque si nos paramos a pensar, un emprendedor es alguien que decidió un día dar un primer paso.

Son personas insistentes y tenaces, que en un momento determinado fueron capaces de empezar y de llevar a cabo un proyecto que en el futuro les reportara algún tipo de beneficio.

  1. Se adaptan rápidamente a los cambios

Una de las características que define a los emprendedores es su capacidad resolutiva. Los emprendedores se mueven en un mundo que cambia rápido y en el que hay que actuar de la misma forma.

Los emprendedores son personas que suelen tolerar bien la ambigüedad y que saben tomar decisiones adecuadas en ambientes poco estructurados.

Su flexibilidad y adaptabilidad es una herramienta necesaria para hacer frente al mundo que cambia tan rápido y para tomar decisiones de la mejor manera posible.

  1. Son creativos e innovadores

Una característica fundamental en los emprendedores es que son creativos y son innovadores.

Desde el momento en el que se hacen emprendedores y deciden poner en marcha su negocio, deben también poner en marcha su innovación, su imaginación y su creatividad para conseguir con esfuerzo una oportunidad y hacerla un negocio.

Son personas creativas y flexibles, que son capaces de cambiar con la experiencia, de buscar nuevas experiencias, de sacar provecho de los errores y de manejar de manera creativa las presiones del entorno.

  1. Son personas orientadas hacia el futuro

El emprendedor orienta su idea hacia el futuro porque es capaz de imaginar si una determinada oportunidad o idea podrá convertirse en un negocio de éxito.

Son personas que perciben el futuro como una nueva meta a alcanzar y que se guían en el para desarrollarse, que se exigen y buscan de manera activa medios para lograr las metas que se han propuesto.

Suelen mirar al futuro para identificar oportunidades, para realizar innovaciones, obtener recursos, asumir riesgos y sacar adelante su empresa.

  1. Tienen iniciativa y son optimistas

Otras características personales de las personas emprendedoras son su iniciativa o su optimismo.

Algunos autores consideran que su naturaleza optimista les ayuda a solucionar y a hacer frente a los obstáculos con los que se encuentran por el camino.

La iniciativa es necesaria para desarrollar la idea, para buscar la mejor manera de solucionar problemas, para ser receptivos a las relaciones sociales, para orientarse hacia metas específicas…

  1. Son personas con mayor locus de control interno

Los emprendedores suelen tener un mayor locus de control interno, lo que les permite atribuir aquello que consiguen a capacidades que dependen de ellos mismos, como por ejemplo, de su esfuerzo.

Los emprendedores son personas que se sienten capaces de manejar las cosas que les suceden, de que pueden solucionar las dificultades y que son ellos quienes dirigen su destino, no la suerte o el azar.

Este mayor locus de control interno hace que sean personas más proactivas, que busquen resolver los problemas, son más creativas e innovadoras, asumen riesgos y no tienen miedo a equivocarse.

  1. Son personas que confían en ellas mismas

Las personas con mayor autoconfianza es más probable que acaben siendo emprendedoras, dado que confían en su propia capacidad a la hora de llevar adelante el proyecto y en que serán capaces de solventar las dificultades.

Así, diferentes investigadores argumentan que las personas que confían en sí mismas y en sus habilidades, suelen tener mayor éxito en los negocios.

  1. Son personas dispuestas a aceptar y asumir riesgos

Como decíamos en apartados anteriores, los emprendedores confían en sí mismos, en sus capacidades y tienen un mayor locus de control interno, lo que les lleva también a no tener miedo a equivocarse y por tanto a asumir riesgos.

Los emprendedores son personas que calibran y calculan bien los riesgos que están dispuestos a aceptar.

  1. Son personas que buscan independencia

Los emprendedores suelen caracterizarse por ser personas autónomas e independientes. Suelen ser personas líderes a quienes les gusta ser “su propio jefe”.

Esa ansia de independencia y de libertad suele empujarles a desarrollar su propia idea y negocio y quizá sea uno de los factores más relevantes cuando hablamos de emprendedurismo.

La autonomía y la independencia proporcionan al emprendedor gran satisfacción, porque piensan que pueden ser responsables de sus vidas.

Construyen valores, comportamientos y objetivos propios teniendo como parámetros los definidos socialmente, lo que les lleva a vivir de manera más plena.

  1. Son personas capaces de tolerar la incertidumbre y la ambigüedad

Para ser emprendedor uno ha de ser capaz de tolerar la incertidumbre de la vida y de las decisiones y todo lo que supone iniciar un nuevo reto o aventura.

La mayoría de las decisiones que toma una persona emprendedora lo hará guiándose en datos parciales o incluso en la intuición o lo que cree que puede suceder. Pero no tendrá nada claro. Y ello le llevará a tomar decisiones con duda y asumiendo riesgos.

La información muchas veces es ambigua y poco estructurada y las situaciones a las que hace frente el emprendedor son en muchas ocasiones nuevas.

Los emprendedores suelen tolerar bien la incertidumbre, suelen percibir oportunidades en las situaciones nuevas que se le presentan y encuentran nuevas motivaciones para llevar a cabo el proyecto.

  1. Son personas comprometidas con lo que hacen

El compromiso es realmente una características del emprendedor. Sin compromiso no hay emprendedor.

Ya hacíamos referencia al principio a la característica de la perseverancia, que podríamos unir también al compromiso.

El emprendedor es tenaz y persistente en la idea que persigue y eso le lleva a sobrellevar cualquier obstáculo y a seguir insistiendo pese a cualquier cosa.

Como son personas que también tienden a la autorrealización, son personas responsables, formulan bien sus objetivos y el compromiso los lleva a esforzarse de manera continua.

Los emprendedores son personas que dedican mucho esfuerzo, recursos y tiempo en el trabajo, incluso sacrificando otras cosas de su vida que también son importantes para ellos en pos del avance de su negocio.

Muchos de ellos logran el éxito, y la clave esté, posiblemente, en su naturaleza tenaz y su compromiso con el proyecto.

  1. Son flexibles, estables y con capacidad de resolver problemas

Además, los emprendedores son estables emocionalmente y gozan de autocontrol. Si esto no fuera así, difícilmente podrían alcanzar el éxito.

Estamos argumentando que el éxito depende, en gran medida, no de la suerte, sino de la tenacidad y de la persistencia de la persona.

Para asumir riesgos y actuar bajo condiciones ambiguas y de incertidumbre, la persona necesita ser estable emocionalmente y tener autocontrol, de lo contrario, no podría superar de manera exitosa la ansiedad que supone todo ello.

Además, los emprendedores son versátiles y flexibles, buscan la verdad y siempre se informan, lo que les ayuda a tomar decisiones.

Son personas muy organizadas y planificadas, con una gran capacidad de análisis y síntesis, lo que les lleva a resolver los problemas de la mejor manera posible.

  1. Se les dan bien las relaciones sociales

Otra característica importante de los emprendedores es su faceta social. Cuando uno crea un negocio y lo lleva adelante, tiene que darlo a conocer.

El marketing y la publicidad de la propia idea o negocio es algo fundamental para que éste tenga éxito. Para ello son necesarias las buenas relaciones sociales, el contacto con la gente y las buenas habilidades interpersonales.

Aquí incluiríamos también los valores que definen a un buen emprendedor: una persona honesta, íntegra y de confianza, lo que no quiere decir que no pueda ser individualista para llevar adelante su negocio.

Diferencias entre emprendedor y empresario

A veces hay debate en la diferenciación entre el emprendedor y el empresario, dado que la puesta en marcha de un negocio podría indicarnos que un empresario y un emprendedor es lo mismo, por lo que podrían considerarse sinónimos.

El emprendedor va más allá de la puesta en marcha de un negocio. Y la palabra emprendedor suele reservarse sólo para algunos casos.

Se utiliza para describir a aquellas personas que comienzan y llevan a cabo un proyecto alrededor del cual se articulan objetivos diversos (es decir, no sólo económicos, sino también personales).

También símbolos y concepciones respecto a su propia identidad, habilidades y características psicológicas específicas (que formarían lo que se denomina “mentalidad emprendedora”) y todo ello se mueve y se proyecta hacia el futuro con una intención creativa e innovadora.

El empresario es aquel que dirige una empresa pero aunque coincide con el emprendedor en identificar oportunidades de negocio, en ese vocablo no se percibe la innovación, la creatividad y el riesgo.

Además, los objetivos del empresario suelen ser fundamentalmente económicos (sustento, beneficios monetarios) mientras que en el caso de los emprendedores podemos encontrar también de crecimiento personal, altruistas, creativas, motivacionales…

Historia del emprendimiento

Se utilizaba ya alrededor del siglo XVI para hacer referencia a los aventureros que viajaban al Nuevo Mundo a buscar oportunidades sin saber qué podían encontrarse y también a aquellos que se relacionaban con expediciones militares.

Dos siglos más tarde, esta denominación se extendió también a los arquitectos y constructores de puentes y caminos.

En el siglo XVII el concepto de emprendedor cambia de manera radical. Pasa entonces a tomarse y a verse desde un punto de vista económico. Quien le da un giro al concepto es Richard Cantillon, un economista y escritor francés.

Él define al emprendedor como “el agente que compra medios de producción a precios determinados con el fin de combinarlos en un nuevo producto”.

Más adelante otros autores, entre los que podemos encontrar economistas, completan su definición. Añaden que los emprendedores habían de ser líderes.

Otros economistas como Adam Smith o John Stuart Mill teorizaron también sobre la figura del emprendedor y se percataron de que se debía realizar una labor de especificación respecto a la misma y “salvarla” del sometimiento del término inglés “gestión empresarial” (business managment), demasiado amplio y general.

Se apuntaba a la infravaloración del término y se subraya la importancia de la figura del emprendedor para el crecimiento económico.

Más tarde, Marshall, en 1890, defiende que el espíritu emprendedor es el elemento motriz, lo que mueve la maquinaria en la producción económica.

Cree que los empresarios deben ser líderes naturales, además de la capacidad de prever y adaptarse a los cambios, actuar de manera creativa y asumir riesgos.

Este autor establece la idea de que cada emprendedor es diferente a pesar de que sean comunes algunas destrezas en su figura y asumen que las habilidades que forman parte de lo que podría ser un emprendedor son difíciles de observar pero pueden aprenderse para convertirse en emprendedor.

Cabe destacar que todavía en la actualidad se sigue discutiendo acerca de los aspectos que envuelven al concepto de emprendedor sin llegar a un acuerdo tácito entre los diferentes teóricos e investigadores de múltiples campos.

Muchos siguen sin encontrar una solución aceptable. Pero todos están de acuerdo, por lo general, en que alguien que emprende debe ser imaginativo y poner en marcha su creatividad e imaginación.

Debe esforzare al máximo por crear y buscar una oportunidad y transformarla así en el negocio que quiere. Es la característica básica del emprendedor la naturaleza multifacética.

¿Y tú, consideras que los emprendedores se definen por alguna otra característica?

Referencias

  1. Cano, C.J., Garci?a, J., y Gea, A.B. (2004). Actitudes emprendedoras en estudiantes universitarios. En Roig, S., Ribeiro, D., Torcal, V.R., de la Torre, A. y Cerver, E. El emprendedor innovador y la creacio?n de empresas I+D+I (p. 143-160). Universidad de Valencia. Departamento de Direccio?n de Empresas.
  2. Círculo de emprendedores (2009). El espíritu emprendedor: elemento esencial para afrontar la crisis española. Madrid: España.
  3. Espíritu, R., y Sastre, M. A. (2009). Factores explicativos sobre la actitud emprendedora de los estudiantes universitarios de la Comunidad de Madrid. Santiago de Cali.
  4. Moriano, J. A. (2005). El perfil psicosocial del emprendedor: un estudio realizado en Castilla y León. Madrid: Consejo Económico y Social.
  5. Moriano, J. A., Trejo, E., y Palací, F. (2001). El perfil psicosocial del emprendedor: un estudio desde la perspectiva de valores. UNED: Revista de Psicología Social, 16(2), 229-242.
  6. Muñoz, L. A. (2012). El nuevo emprendedor socialmente responsable. Pamplona: Eunsa.
  7. Real Academia de la Lengua Española. Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
  8. Sánchez Almagro, M. L. (2003). Perfil psicológico del autoempleado. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid.

You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW