Sexting: una nueva moda entre adolescentes

Sexting: una nueva moda entre adolescentes

Hoy en día es muy complicado guardar las fotos personales para uno mismo. Entre los adolescentes esto es algo casi imposible o inimaginable, ya que sienten la necesidad de compartir sus fotos constantemente.

El problema surge cuando estas fotos que circulan entre sus móviles o redes sociales tienen un contenido sexual, tendencia denominada sexting, que aunque los jóvenes no lo sepan, puede convertirse en un problema grave si no se controla.

qué es el sexting

Definición

El sexting, según McLaughlin (2010) englobaría aquellas conductas o prácticas entre adolescentes consistentes en la producción, por cualquier medio, de imágenes digitales en las que aparezcan menores de forma desnuda o semidesnuda, y en su transmisión a otros menores, ya sea a través de telefonía móvil o correo electrónico, o mediante su puesta a disposición de terceros a través de Internet.

Relacionado con el sexting se encuentra el llamado sex-casting. Con este término se identifica la grabación de contenidos sexuales a través de la webcam y difusión de los mismos por e-mail, redes sociales o cualquier canal que permitan las nuevas tecnologías.

Para que exista sexting tienen que darse varios factores:

  • Voluntariedad inicial. Es decir que sean generados por la misma persona que realiza la foto y la cual sale en ella.
  • Es necesaria la utilización de dispositivos tecnológicos, es decir, móviles, ordenadores, tablets…
  • Quien  se autofotografía tiene que posar en las imágenes o videos en situación erótica o sexual.
  • No podemos cometer el error de pensar que el sexting es una actividad que sólo realizan los menores. Los adultos también se hacen fotos de este tipo y las difunden con sus móviles.

Tipos de sexting

Podemos encontrarnos diferentes tipos de sexting según Agustina (2010) entre los cuales podemos destacar:

  • Imágenes de personas que aparecen desnudas y que se envían a otras personas. Entre adolescentes es muy común que se tomen fotos o se graben para mandarlas a través de Internet o teléfonos.
  • A diferencia de las anteriores, también existen fotografías de parejas que son captadas manteniendo relaciones sexuales. Si estas imágenes se mandan a terceros también sería un tipo de sexting.
  • Otro tipo de sexting sería cuando alguien tiene en su poder fotos de su pareja, pares etc., y las envía por venganza. Estas fotos al igual que las demás muestra la imagen de una persona en poses sugestivas.
  • Por último, otro tipo de sexting se da cuando seguimos la cadena de transmisión de imágenes reenviándolas a otras personas.

¿Por qué se origina?

El sexting pone al creador/a en graves riesgos para su seguridad. Pues se trata de enviar contenidos muy íntimos mediante grabación de sonidos, fotos o videos en actitud sexual, desnudos, semidesnudos con destino normalmente a una pareja sexual o amorosa. Pero, ¿por qué los adolescentes realizan esta actividad?:

  • Confían plenamente en el destinatario y piensan que esa relación va a durar para siempre. De este modo, producen y difunden sexting como regalo a su pareja o elemento de coqueteo.
  • La necesidad de identificación con el grupo, unida a la menor consciencia del riesgo y al exceso de confianza, puede suponer una amenaza para el menor. Debido a estos factores, éstos tienen a compartir más sus temas sexuales, especialmente en el entorno cercano entre iguales, ya que son a quienes consideran importantes para su definición y encaje social o pertenencia al grupo.
  • La normalidad de que aparezcan este tipo de contenidos en la red, hace que sea algo común y familiar.
  • Desconexión entre la vida virtual y real. Es decir, pensar que lo que se haga en el mundo virtual no va a tener repercusión en la vida real.

Aunque los chavales lo pueden hacer por diversión, también lo hacen para impresionar a alguien o para sentirse bien (autoafirmación).También suelen enviarse a su pareja, a alguien que les gusta, a exparejas o a amigos.

Otro factor importante es el contexto en el que crecen los adolescentes, ya que se promueven este tipo de actividades como algo que es normal, a través del culto al cuerpo, a las celebridades etc. Además también lo vemos en los medios de comunicación, ya que promueven esos y otros valores.

Riesgos

Los riesgos son diversos y difícilmente se encuentran aislados. Normalmente, las situaciones de sexting derivan en diferentes amenazas que aparecen entrelazadas.

Amenazas a la privacidad del menor

Una vez que enviamos los contenidos que hemos realizado desde el móvil, desde nuestro propio aparato perdemos todo control de ese material.

Pero, ¿cómo puede escapar una imagen de sexting del móvil de una persona? Suele ser voluntariamente pero también existen casos en los que ha sido involuntariamente por robo o pérdida del teléfono móvil o por acceso de terceros sin consentimiento al dispositivo.

Riesgos psicológicos

El menor que ve una imagen suya de tono sexual difundida en la red, puede llegar a someterse a una humillación pública que derive en una afección psicológica: ansiedad, depresión, etc.

El ciberacoso o ciberbullying entre iguales supone el hostigamiento de un menor hacia otro menor, en forma de insultos, vejaciones, amenazas etc., utilizando el canal tecnológico.

Derivado del apartado anterior, puede surgir ciberacoso en caso de que los compañeros del menor utilicen estas imágenes para burlarse, hacer comentarios etc.

Sextorsión

Las fotografías o vídeos de contenido sexual, en manos de la persona inadecuada, pueden ser un elemento de peso para chantajear al protagonista de las imágenes.

Se llama sextorsión al chantaje en el que alguien utiliza estos contenidos para obtener algo de la víctima, amenazando con su publicación.

Grooming

Se define según INTECO (2012) como “el ciberacoso ejercido deliberadamente por un adulto para establecer una relación y un control emocional sobre un menor con el fin de preparar el terreno para su abuso sexual”.

Al hilo del apartado anterior, un adulto puede utilizarlos para obligar al menor a enviarle más contenidos de carácter sexual o incluso encuentros físicos,. En este caso estaríamos ante un caso de grooming que utiliza sextorsión.

Riesgos físicos y geolocalización

Los riesgos más graves son los riesgos físicos, y se materializan sobre todo por pederastas. Las imágenes o vídeos que se comparten pueden tener elementos que ayuden a identificar a quienes aparecen en ellos o faciliten su localización.

¿Qué datos y cifras encontramos sobre el sexting?

  • Según el estudio que realizó INTECO en el año 2009,  en España 2 de cada 3 menores de 10 a 16 años (un 64,7%) posee un terminal de telefonía móvil.
  • Este porcentaje aumenta con la edad y se generaliza entre los adolescentes (15 a 16 años): un 89,2% tiene teléfono móvil.
  • Según el estudio de INTECO y Orange (2010), el 88,6% de los menores españoles con móvil entre 10 y 16 años hace fotografías con su terminal, el 48, 2% las envía a otras personas, y el 20,8% las publica en internet.
  • El 8,1% de los menores españoles recibe fotos o vídeos de chicos/as de su entorno en posturas provocativas o inapropiadas. El 4,0% reconoce haberse hecho fotografías o vídeos a ellos/as mismos/as en posturas provocativas o inapropiadas. La incidencia directa es algo mayor entre los adolescentes de 15 y 16 años: 6,1%.
  • En otro estudio realizado en 2009 con 655 chicos estadounidenses, se observó que el 19% de ellos habían enviado, recibido o reenviado fotos con desnudos o semidesnudos sexualmente sugerentes, por medio de mensajes de móvil o mediante correo electrónico. El 60% de ellos los habían enviado a su novio/a, pero el 11% afirmó haberlos enviado a personas que ni siquiera conocían. El 80% de quienes practican sexting, según esta encuesta, es menor de 18 años.

Respecto al papel de los padres ante el sexting encontramos que:

  • El 59,9 de los padres y las madres de menores españoles de 10-16 años con teléfono móvil considera que sería muy grave si su hijo se hiciese fotos a sí mismo en una postura sexy.
  • El 60,2% encuentra muy grave que su hijo reciba fotos de chicos/as que conoce en postura sexy.

Consejos y recomendaciones

Hemos recopilado algunas recomendaciones que hacen fuentes especializadas de protección a menores en Internet a padres, educadores y adolescentes.

Padres, madres y educadores

  • Hacer hincapié en la privacidad. Es recomendable que tanto los padres como las madres hablen con sus hijos/as sobre la privacidad. Como hemos podido comprobar, el sexting es un fenómeno que se acentúa con la pérdida de claridad de las fronteras de privacidad, especialmente con lo intrusivas que pueden llegar a ser las redes sociales.
  • El menor, dado que no tiene más de 18 años, no debería tener su propia cuenta de móvil.
  • No es recomendable que un menor tenga su portátil u ordenador en su habitación. El ordenador debe de estar en un sitio transitado de la casa como la cocina o el salón, es decir, en un área donde siempre haya alguien.
  • Algunas veces los menores no saben cómo hay que enviar la información ni las repercusiones que existen una vez le hemos dado al botón de enviar. Por ello, debemos de hablar con ellos sobre el alcance que pueden tener los mensajes que se mandan a otras personas.
  • Dado que no sabemos el alcance real que puede tener un mensaje que mandemos, es necesario que hablemos con los menores sobre el hecho de no reenviar las fotografías que le lleguen de otras personas.
  • Hacerles conscientes de que el sexting es un delito y que como tal está penado por la ley. Independientemente de si las fotografías fueron tomadas con o sin consentimiento del protagonista de éstas.

    Adolescentes

  • Dado que en la actualidad teniendo los conocimientos adecuados pueden hackear nuestras cuentas, es necesario que los adolescentes sean conscientes de la seguridad y privacidad de sus dispositivos.
  • Tener presente que no deben ceder a ningún chantaje o petición de otra persona. Es decir, aunque le pidan alguna fotografía conozcan o no a esa persona no deben de facilitársela.
  • No participar en ninguna forma de sexting: ni creándolo, ni reenviándolo, ni fomentándolo. Cuando se reenvía a otras personas una imagen de sexting, se está participando activamente en el juego. Se recomienda que el menor no participe ni en su creación ni en su difusión y que elimine la imagen.

También te puede interesar este artículo para prevenir el ciberbullying.

¿Qué hacer en un caso de sexting? ¿Dónde tenemos que denunciar?

Si algún menor de nuestro alrededor está realizando sexting no podemos perder la calma. Como adultos que somos, debemos de hablar con él pausadamente y hacerle consciente de los riesgos que tiene el difundir esas imágenes personales. Haríamos lo mismo si el menor recibiera algún contenido de este tipo.

En el caso de que por cualquier motivo, fuera demasiado tarde en el sentido de que las imágenes estén expuestas en alguna red social o en otro lugar público, se debe actuar con el fin de eliminarlos. La persona que solicita la retirada de la imagen debe ponerse en contacto con las administraciones del sitio web donde está publicada.

Si existe algún hecho que puede ser delito, como puede ser en este caso, debe denunciarse a la policía Nacional (Brigada de Investigación Tecnológica) o a la Guardia Civil (Grupo de Delitos Telemáticos).

Contexto legal y sexting

En algunos países están dando pasos en la regulación del sexting, como por ejemplo en Estados Unidos, donde recientemente se han presentado proyectos de ley prohibiendo a menores de 12 a 17 años la transmisión electrónica de fotografías donde se muestran ellos mismos u otros adolescentes en una actividad sexual o en estado de desnudez.

No ocurre lo mismo en España, donde la legislación española no contempla una figura específica para el sexting.

Referencias

  1. Agustina, J. (2010). ¿Menores infractores o víctimas de pornografía infantil?: Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, RECPC 12-11.
  2.  Cox Communications. Teen Online & Wireless Safety Survey. Cyberbullying, Sexting and Parental Controls.
  3. INTECO y PantallasAmigas (2011). Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo. Observatorio de la Seguridad de la Información.
  4. McLaughlin, J. H. (2010). Crime and Punishment: Teen Sexting in Context. Florida Coastal School of Law. From the SelectedWorks of Julia Halloran McLaughlin. Recuperado el 1 de Junio de 2016, de http://works.bepress.com/julia_mclaughlin/
  5. Observatorio INTECO (2009). Estudio sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por niños y adolescentes y e-confianza de sus padres. Disponible en: http://www.inteco.es/Seguridad/Observatorio/Estudios_e_Informes/Estudios_e_Informes_1/Estudio_ninos
  6. Observatorio INTECO y Orange (2010). Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles. Disponible en: http://www.inteco.es/Seguridad/Observatorio/Estudios_e_Informes/Estudios_e_Informes_1/Estudio_moviles_ menores
  7. Observatorio INTECO y Orange (2010). Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles.
  8. Sanllehí, J. R. A. (2010). ¿Menores infractores o víctimas de pornografía infantil?: Respuestas legales e hipótesis criminológicas ante el Sexting. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, (12), 11.

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