Envejecimiento Activo y Saludable: 9 Actividades Prácticas

Envejecimiento Activo y Saludable: 9 Actividades Prácticas

El envejecimiento activo es la habilidad que presentan las personas mayores para mantenerse activos, con bajo riesgo de enfermar, comprometidos con las relaciones interpersonales y la participación en actividades significativas y alto nivel de actividad físico y mental.

Actualmente, el aumento de la población mayor de 60 años es una tendencia epidemiológica en todo el mundo. Es importante tenerlo en cuenta porque esto nos genera desafíos sociales a la hora de promover un envejecimiento saludable.

envejecimiento activo

El envejecimiento es un proceso de adaptación positiva de manera continua a cambios que van teniendo lugar con el paso de los años. La edad por sí sola indica muy poco sobre el estado de salud de una persona.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social y no simplemente la ausencia de enfermedad. Por tanto, el envejecimiento saludable incluye distintos componentes como son los biológicos, los psicológicos y los sociales.

El proceso de envejecimiento está muy influenciado por el entorno, el estilo de vida o las enfermedades.

Envejecer de manera activa es reforzar estilos de vida que permitan gozar de un nivel de salud máximo, que la persona viva de manera funcional, con bienestar y calidad de vida y acorde con su contexto sociocultural.

La OMS propone a los mayores a que se hagan mayores sin “envejecer” a través del desarrollo continuo de actividades físicas, sociales y espirituales a lo largo de toda la vida.

hombres mayores hablando

Si envejeces de manera saludable es porque tienes salud y un buen ajuste físico (te vales por ti mismo), presentas un buen funcionamiento cognitivo, bienestar y además participas y te implicas socialmente.

Ten en cuenta que la persona no es la única responsable de su proceso de envejecimiento. Tú como individuo estás dentro de una sociedad que actúa sobre tu proceso de envejecimiento y que también tiene que aportar para que se desarrolle adecuadamente.

Sin embargo, es cierto que las distintas investigaciones científicas han puesto de manifiesto que envejecer depende también de uno mismo; un envejecimiento activo y saludable y prevenir la enfermedad dependen, en cierto modo también, del comportamiento de la persona.

Ventajas del envejecimiento activo

hombre mayor con sombrero

Algunas de las actividades protectoras de la enfermedad y promotoras del envejecimiento saludable son: la actividad cognitiva, la relación interpersonal, el pensamiento y actitud positiva, los estilos de manejo del estrés, la resiliencia, la percepción del control y la autoeficacia para envejecer.

Todas estas formas de conducta son condiciones predictoras de longevidad y envejecimiento saludable.

La actividad mental es un pilar fundamental dentro del envejecimiento activo, así como también el ejercicio físico. Seguro que tienes claro que estos dos aspectos forman parte de una manera sana y adecuada de envejecer.

Sin embargo, ten en cuenta que una adecuada nutrición o la participación social son igual de importantes para ti.

Cuando hablamos de que debes mantenerte activo y ágil y que debes estimular tus capacidades cognitivas, puede parecer que tienes que hacer tareas aburridas para conseguirlo, pero para nada es así.

Hay distintas actividades, como las que te mostramos a continuación, que te ayudarán a conseguir agilidad física y mental dentro de un envejecimiento saludable y que pueden llegar a ser realmente divertidas.

Ten en cuenta que envejecer de manera exitosa depende, en mayor medida, de las acciones de prevención y promoción de la salud que pongas en marcha, ya que, como te he comentado, el concepto de vejez asociado al deterioro físico y mental está, al menos en parte, bajo tu control.

Algunos autores afirman, por tanto, que el envejecimiento con éxito es una cuestión de opción individual.

Actividades para el envejecimiento activo

1. Realiza ejercicios cognitivos

pasatiempos

Tanto los ejercicios cognitivos propios de un programa de estimulación cognitiva como la realización de pasatiempos, son una manera muy beneficiosa de mantener activa la mente y potenciarla.

Por ejemplo, la sopa de letras es una actividad idónea para trabajar la atención y el lenguaje y los laberintos pueden ser útiles para trabajar las habilidades de planificación o resolución de problemas.

Es necesario ejercitar las distintas capacidades mentales, a través de diversos ejercicios cognitivos que potencien diferentes aspectos para un trabajo de estimulación óptimo.

Otros ejercicios pueden ser relacionados con el cálculo, por ejemplo los sudokus, donde se trabaja lógica, memoria, planificación, memoria de trabajo, paciencia…

También existen los crucigramas, donde se trabajan las capacidades lingüísticas, la memoria semántica, la flexibilidad mental…

Otros ejemplos pueden ser buscar las diferencias o parejas de imágenes para trabajar la memoria.

Todas estas actividades incrementan la atención, mejoran la percepción y estimulan los sentidos, así como ayudan a activar la memoria.

Cuanto más activa mantengas las habilidades cognitivas y tu capacidad de aprendizaje, mayor rendimiento tendrás y durante más tiempo.

Procura leer cada día el periódico, libros, revistas… mantente informado de lo que pasa en el mundo y a tu alrededor. Todo esto te ayudará a mantener la mente ágil.

Aquí puedes encontrar ejercicios para mejorar la memoria.

2. Los juegos de mesa… ¡en compañía!

jugando al ajedrez

Los juegos como el dominó, las cartas, el bingo… no sólo son adecuados porque presentan beneficios cognitivos, sino también porque facilitan la participación social, que como decíamos al principio, también es un aspecto fundamental dentro del envejecimiento activo.

El juego debe ser una diversión para ti, algo que contribuya a que ejercites las capacidades cognitivas a la par que te ayuda a potenciar las relaciones sociales.

Algunos estudios, por ejemplo realizado por el Instituto Tecnológico del Juguete, han puesto en evidencia que los juegos de mesa aportan muchos beneficios en la salud física, social y afectiva de las personas mayores.

Por ejemplo, a través de los juegos de mesa, se mejora el estado de ánimo y la automotivación, la autoeficacia percibida y la satisfacción, se ejercitan las habilidades cognitivas, se gestiona el afrontamiento ante el estrés, se incrementa la autoestima y se disminuye el sentimiento de soledad.

3. Haz ejercicio físico y ejercicios físicos específicos

persona mayor en biciEs adecuado que hagas ejercicio físico. Por ejemplo, apúntate si puedes a gimnasia adaptada, a natación o a yoga, por poner algunos ejemplos, dado que son ejercicios adecuados para esta etapa evolutiva.

Además, estas actividades en grupo cercanas a tu domicilio te ayudarán en resistencia, control postural, flexibilidad, postura, ritmo y harás amistades de manera lúdica y divertida.

Pasear también es una buena opción, de 30 a 40 minutos a un ritmo medio y mejor acompañado. Todas las actividades relacionadas con la música también aportan muchos beneficios. Por ejemplo, los bailes de salón.

Dado que en el envejecimiento se produce un deterioro físico del cuerpo, puedes realizar determinadas actividades dirigidas a potenciar el sistema musculoesquelético, los reflejos, el equilibrio, la fuerza muscular, la coordinación, etc.

Se trata de ejercicios específicos para trabajar zonas concretas. Puedes hacerte un plan semanal o mensual donde te propongas ejercitar cada día un grupo muscular concreto: la cara, las rodillas, los hombros… Y realices actividades específicas para ello.

Puedes incluso realizarlo en grupo con tus amigos, de manera que potencies al mismo tiempo la socialización.

Algunos de estos ejercicios pueden ser de relajación, faciales (para mejorar la circulación y la coordinación y potenciar los músculos de la cara), para la cabeza y el cuello (mejorar el equilibrio, prevenir mareos y caídas), para manos y pies (previniendo rigideces articulares y favoreciendo la coordinación) o para las rodillas (favoreciendo la independencia muscular y la movilidad).

El ejercicio físico es uno de los estilos de vida en la vejez que ayudan a alcanzar el máximo nivel de salud y bienestar, reduciendo la comorbilidad de enfermedades crónicas y degenerativas e incrementando la calidad de vida.

4. ¡Ocúpate!

mayor pintando

Dado que antes te indicaba que para mantenerte activo y envejecer de manera saludable debes desarrollar diferentes aspectos de tu vida, la productividad laboral, de ocio o bien ocupacional son adecuadas para potenciar un envejecimiento saludable.

Intentar buscar alguna ocupación del tiempo y ser útil para los demás puede ser muy beneficioso para tu autoestima.

Hay personas que encuentran atractivo cuidar de sus nietos, mientras que otras prefieren apuntarse a clases de música, dibujo y pintura, corte y confección, teatro…

Existen hoy en día también las llamadas “Universidad para Mayores”, donde se puede asistir como oyente a clases universitarias de las temáticas que a uno más le gusten.

Puedes apuntarte también a un club de animación a la lectura, de cine-fórum, de jardinería, de estimulación de la memoria… En algunos hogares de los jubilados hay clases específicas. Pregunta en las que hay cerca de tu casa.

Las investigaciones muestran los beneficios de actividades de ocio a la hora de contribuir al bienestar psicológico de los mayores y la satisfacción vital.

5. Cultiva tus relaciones sociales

amigos mayoresAunque a lo largo del artículo ya te he mostrado la importancia de cultivar las relaciones sociales, es interesante recalcarlo en un punto individual.

El crecimiento personal de cada uno, su adaptación e integración en sociedad da lugar al concepto de bienestar que indicábamos antes que también forma parte del envejecimiento saludable.

Es necesario tener relaciones sociales estables, tener amigos, salir con ellos, mantener conversaciones…

El aislamiento social, la pérdida de apoyo y falta de relaciones sociales se relacionan con la enfermedad y acortan la vida.

6. Sé autónomo

andando con carrito

Es importante que desarrolles tu autonomía lo máximo posible. El concepto de bienestar al que hacíamos referencia antes incluye la aceptación de uno mismo, el dominio del entorno, el crecimiento personal… ¡y la autonomía!

Intenta mantener tu independencia, tu propia autoridad y resistir a la presión social.

Ser independiente y autónomo previene la discapacidad y la dependencia. Intenta satisfacer tus propios deseos y márcate tus propias metas y acércate a ellas. ¡Nunca es tarde!

7. ¡Piensa en positivo!

mayor sonriendo

La autoaceptación es uno de los componentes centrales del bienestar. Aceptarse a uno mismo, con sus capacidades y sus limitaciones es esencial.

A veces, cuando nos hacemos mayores, tenemos que dejar de hacer cosas a las que estábamos acostumbrados y esto nos produce malestar y pensamientos negativos hacia nosotros mismos.

Tener actitudes positivas hacia uno mismo es una característica fundamental del funcionamiento psicológico positivo.

Se ha demostrado que los sentimientos de tristeza y depresión se incrementan en la vejez, sobre todo cuando se dan situaciones de falta social.

También es importante que seas capaz de prevenir y detectar de modo temprano los problemas de salud mental como un estado depresivo, dado que se asocia a deterioro cognitivo y en estados iniciales tiene solución más fácil.

La depresión es un trastorno psicoafecitvo que cursa con una disminución del estado de ánimo y tiene repercusiones a diversos niveles en la vida y en la salud de la persona.

La depresión tiene tasas altas durante la vejez, reduciendo la capacidad de la persona para llevar el control sobre su vida (abuso de alcohol, mal uso de los medicamentos, etc.), por lo que es preciso atajarlo a tiempo.

Puedes dedicar al menos 5 minutos al día para relajarte. Iniciarte en meditación o instruirte en técnicas de relajación puede ayudarte mucho. Siéntate de manera cómoda, aprende a respirar y a relajarte y déjate llevar por pensamientos positivos.

Variables de personalidad como el optimismo, el sentido del humor y el pensamiento positivo se asocian a mayor satisfacción en la vida durante esta etapa. Es un protector contra el declive físico y funcional.

8. Participa socialmente

mayores altruismo

Muchas personas mayores, dentro de la ocupación de su tiempo libre y en búsqueda de ayudar a los demás, encuentran como forma de participación social el voluntariado.

Se trata de una vivencia altruista y social, percibiéndolo como compromiso y ayuda a otras personas. Esto fomenta también la autoestima, favorece el compromiso y ayuda a que la persona se sienta útil y necesaria.

Los modelos de envejecimiento coinciden en que envejecer de manera saludable pasa por mantener una alta competencia social expresada a través de la participación y productividad social.

En este sentido, el voluntariado se ofrece para muchos mayores como una actividad útil que cumple muchas de las características para fomentar el envejecimiento saludable.

9. Realiza actividades agradables que te proporcionen bienestar

personas mayores turismoAdemás de todo esto, la importancia del bienestar también radica en realizar actividades que producen placer y nos divierten.

Es importante entrenar el cuerpo y la mente pero también nuestro interior. Pero también son necesarias las actividades agradables, sean estas cuales sean, pero que nos produzcan sensaciones positivas y que sean significativas para nosotros.

En este sentido, también es adecuado saber manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad para disfrutar de la vida. Como te he dicho antes, puedes encontrar técnicas de relajación o iniciarte en la meditación.

Los estilos de afrontamiento en el manejo del estrés o de la adversidad permiten prevenir condiciones psicopatológicas durante la vejez.

Se ha relacionado la vida espiritual intensa como un factor protector de adaptación durante la vejez.

Distintos estudios han relacionado las actividades de ocio y el bienestar subjetivo. De hecho, muchos autores sitúan las actividades de ocio entre los mejores predictores de la satisfacción vital en personas mayores.

Quienes las realizan se sienten más competentes, con mayor autoconfianza. Se ha relacionado con una disminución del sentimiento de soledad, aumenta el estado de ánimo y la capacidad de afrontar los cambios propios del envejecimiento.

En definitiva, la tercera edad debe ser una etapa donde el individuo se abra a todo lo nuevo, a relacionarse con su entorno (amigos, familia, comunidad), inicie proyectos de vida, continúe con otros ya iniciados, se involucre en aprendizaje de habilidades y actividades…

Por todo lo que te he dicho hasta ahora, para envejecer de manera saludable se necesita buena salud física, funcional, cognitiva y social.

¿Y tú, qué haces para mantenerte activo?

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