Cómo Ayudar a Personas con Discapacidad: 8 Claves

Cómo Ayudar a Personas con Discapacidad: 8 Claves

Para ayudar a personas con discapacidad física, visual, auditiva, motriz o intelectual, es necesario mejorar aspectos sociales, culturales, familiares y personales.

Son muchas las personas que presentan algún tipo de discapacidad en nuestra sociedad, por lo que deberíamos adquirir habilidades que nos permitan interactuar mejor con ellos.

cómo tratar a personas discapacitadas

Es labor de todos conseguir una adecuada integración social, y dejar de ver a las personas con discapacidades como menos válidas o menos autónomas.

Cómo fomentar la inclusión social de los discapacitados

No es cuestión de establecer unas facilidades generales para cualquier persona discapacitada, sino que deberían adaptarse los recursos a las necesidades específicas de cada persona.

Éstos son los aspectos en los que consideramos que se debería hacer hincapié para lograr el reto de integrar a las personas con discapacidades:

1- Lograr que puedan acceder a todos los servicios y recursos existentes en la comunidad

Para ello, es necesario que se mejoren las infraestructuras, que los productos lleven una escritura en lenguaje braille para que las personas ciegas puedan acceder a ellos, que los informativos cuenten con un intérprete que domine la lengua de signos, etc.

En definitiva, se pretende que todas las personas puedan ser autónomas e independientes, que no necesiten la ayuda constante de las personas de su alrededor para realizar tareas cotidianas.

2- Concebir a las personas con discapacitadas como activas en el proceso de inclusión

Tenemos que dejar a un lado la idea de que somos las personas “sin discapacidades” las que tenemos que trabajar para integrar a los discapacitados.

Las personas que tienen alguna discapacidad tienen que trabajar de forma activa para lograr un proceso de inclusión social.

Es tarea de todos luchar porque tengamos las mismas oportunidades y que no se produzcan situaciones de marginación ni rechazo.

3- Mejorar la educación

Es necesario que los profesores reciban una formación más completa para poder atender a todo tipo de población.

Los profesores son los que deben adecuar su enseñanza a las necesidades específicas de los niños –presenten o no discapacidades-, y no al revés.

Además, no sólo deberían centrarse en los objetivos académicos, sino asegurarse que ningún niño es motivo de burla o rechazo, y conseguir que todos se relacionen satisfactoriamente.

4- Cambios profundos en el ámbito laboral

No basta con facilitar a una persona con discapacidad el acceso a un puesto de trabajo.

Hay que llegar mucho más lejos: que se sienta bien con sus compañeros, con sus tareas, que no encuentre barreras arquitectónicas, etc.

Por ejemplo, si una persona que usa silla de ruedas necesita usar una fotocopiadora y ésta se encuentra en un lugar elevado, la persona discapacitada necesitará solicitar ayuda constantemente.

Por tanto, de nuevo encontramos un ejemplo en el que es necesario mejorar la accesibilidad a todos los recursos.

Y es que, de otro modo, se estará manteniendo una situación de dependencia y desigualdad.

Cómo ayudar a personas con discapacidad

hombre discapacitado

Uno de los grandes retos es conseguir que la sociedad tenga una concepción normalizada de esta situación, y que no se produzca rechazo, miedo, evitación ni compasión.

A continuación te facilitamos algunos consejos generales para tratar con personas discapacitadas:

1- No muestres rechazo, ni lo toleres

Aunque parezca sorprendente, algunas personas siguen evitando relacionarse con personas discapacitadas –ya sea en clase, en el trabajo, o en la vida social-.

En un entorno tan competitivo como el nuestro, una persona con algún déficit cognitivo o motor puede ser percibido como un obstáculo en la persecución de nuestros objetivos.

A pesar de que, como hemos comentado anteriormente, nuestra sociedad está avanzando en este aspecto, deberíamos poner más empeño en lograr la integración en todos los niveles.

Una población que puede ser especialmente cruel es la de niños y adolescentes.

Como padres, hermanos o educadores, es nuestro deber inculcarles unos valores propios de una sociedad respetuosa.

Si toleras que se produzcan gestos o palabras de rechazo, estás siendo partícipe de éste.

2- No sientas pena ni compasión

Seguro que alguna vez te has compadecido por una persona que iba en silla de ruedas, o por una persona ciega que esperaba su turno para cruzar un paso de peatones.

Muchas personas con discapacidad comentan que pueden llegar a acostumbrarse a usar una silla de ruedas o un bastón a diario, pero nunca se habituarán a las muestras de compasión de la gente de su alrededor.

Según comentan, estas muestras de compasión llegan a ser más hirientes que las actitudes de desprecio o indiferencia.

3- No intentes ayudarles si no necesitan tu ayuda

niño discapacitado

Es posible que alguna vez hayas intentado actuar correctamente ofreciendo tu ayuda a una persona discapacitada.

Esta actitud sobreprotectora es tan común como ofensiva, puesto que nos lleva a pensar que la otra persona es “inferior” a nosotros, cuando solo poseen capacidades diferentes.

Por ejemplo, te sorprendería conocer la capacidad acústica que desarrollan las personas ciegas, la cual les permite caminar por la calle, orientarse, etc.

Por tanto, no deberías dar por hecho que necesita tu ayuda hasta que no te la pida abiertamente.

Además, deberías aportar tu ayuda en la medida que te lo soliciten, no te excedas. Por ejemplo, si una persona ciega te pregunta el número del autobús que

ha parado, no hace falta que le acompañes todo el viaje.

4- Haz que sean personas con autonomía

Esto tiene relación con el apartado anterior, sobre no ofrecer tu ayuda si no es necesaria.

El objetivo que se persigue con las personas discapacitadas es que puedan valerse por sí mismas, que sean autónomas y que dejen a un lado el rol de dependiente.

Se recomienda que no soliciten ayuda para todo aquello que pueden realizar por sí mismos.

En algunos casos, como las personas que tienen Síndrome de Down, a veces pueden solicitar ayuda porque la tarea le resulta aburrida o difícil –como atarse los cordones de los zapatos-.

En estos casos, se debe aportar la mínima ayuda posible, puesto que las personas con discapacidad también deben realizar ciertos esfuerzos para dominar tareas cotidianas.

En realidad, las limitaciones no se las imponen sus discapacidades, sino ellos mismos.

Ahora comentaremos algunos aspectos a tener en cuenta con respecto a la interacción con personas que poseen discapacidades específicas.

Pautas específicas para interactuar con personas con discapacidad

Aquí abordaremos la discapacidad visual, auditiva, motriz e intelectual:

5-Discapacidad visual

-Lenguaje verbal:

- Debe ser claro y conciso, evitando divagar y hablando en un tono normal.

- Evita usar el lenguaje no verbal para contestar a preguntas. Es algo básico pero en nuestro día a día lo usamos constantemente, sin darnos cuenta.

- No pienses que verbos como “mirar”, “observar” o “ver” se consideran palabras tabú. Las personas con discapacidad visual las utilizan diariamente, por lo que no tienes que censurar tu lenguaje.

- Recuerda también que debes mirarlas a la cara, al igual que si no presentase esta discapacidad.

-Interacción social:

- No te muestres incómodo al hablar con una persona con discapacidad visual.

- Preséntate al llegar y despídete correctamente al irte, para que tenga constancia de que ya no estás presente.

- Vuelve a saludar si entras de nuevo en la estancia.

- Explícale cuántas personas hay en la sala.

- Si ves que está en una situación de peligro, como que las puertas del ascensor se cierran, es mejor que utilices palabras como “alto” en vez de “cuidado”, puesto que ésta es muy inespecífica. Al detener su marcha, debes explicarle lo peligroso de la situación.

6-Discapacidad auditiva

- Las personas sordas suelen leer los labios de las personas, por lo que es importante que vocalices de forma clara y despacio.

- No te tapes la boca con la mano u objetos.

- No tienes que elevar tu tono de voz.

- Gesticula con la cara como lo haces normalmente, no de forma excesiva y exagerada.

- Atiende a las expresiones de la persona con discapacidad auditiva. Suelen ser muy expresivas, por lo que entenderás perfectamente cuando no te ha

entendido, o quiere que repitas algo.

- Si la persona no te comprende, usa otras palabras.

- Cuando un intérprete acompañe a la persona, dirígete a la persona mientras hables y mantén el contacto ocular con ésta, no con el intérprete.

- No te incomodes por la situación, puesto que podéis llegar a entenderos sin grandes dificultades.

7-Discapacidad motriz

Cuando la persona usa muletas:

- Ajusta tu ritmo de caminar al suyo.

- No supongas que necesita ayuda al transportar objetos o subir escaleras. Ofrece tu ayuda sólo cuando te la solicite.

- Si la persona se cae, no le levantes sin preguntar previamente si necesita ayuda –y cómo puedes facilitársela, para no hacerle daño-.

- Con personas que usan prótesis en una extremidad, intenta no fijar la mirada en ella ni tampoco evitar mirarla. Lo recomendable es que actúes con

naturalidad.

Cuando usa silla de ruedas:

- Para hablar con la persona en silla de ruedas, ponte a la misma altura –o sentado frente a ella-.

- No apoyes cosas en la silla de ruedas, puesto que se trata de su espacio vital.

- Si te solicita tu ayuda, preguntar cómo manejar la silla de ruedas.

- Normalmente, se desaconseja levantarla por el apoya brazos.

- Para bajar un escalón, se inclina hacia detrás y se baja la silla apoyando las ruedas traseras.

8-Discapacidad intelectual

- Habla de manera natural y sencilla. Si se trata de un adulto, no tienes que dirigirte a él como te diriges a un niño.

- Responde a sus preguntas de forma clara y asegúrate de que te ha comprendido.

- Sé paciente y espera a que termine de hablar. No completes sus frases.

- No tomes una postura sobreprotectora. Si dejas que intente desenvolverse, se convertirá en una persona mucho más autónoma.

- Fomenta que interactúe con otras personas.

Como ves, sólo necesitas unas pautas básicas para tener un buen trato con personas que tienen alguna discapacidad.

De forma general, deberíamos interactuar de forma natural y satisfactoria, en vez de sentirnos incómodos.

Al fin y al cabo, lo que nos hace iguales es que todos somos diferentes.

Modelos de discapacidad

Estos son los tres grandes modelos que han predominado en nuestra sociedad desde hace unas décadas hasta la actualidad :

Modelo de castigo

En esta etapa, se creía que la discapacidad era un castigo enviado por Dios, por haber actuado de una forma incorrecta.

Por tanto, era algo por lo que sentirse avergonzado –tanto el afectado como su familia-.

Los familiares tendían a ocultar el problema y, hasta hace unas décadas, no les ofrecían ayudas específicas a las personas discapacitadas, por lo que no podían desenvolverse con autonomía.

El desconocimiento y la incultura eran los factores que más contribuían al mantenimiento de este modelo que, afortunadamente, ya no suele darse en nuestro país.

Modelo médico

Posteriormente, se pasó a tener una concepción rehabilitadora de la discapacidad sensorial, mental y física.

Ya no se culpaba a la persona discapacitada, pero se veía como una enfermedad sobre la que había que actuar.

Así, se consideraba que el problema lo tenía la persona en cuestión, que era quien debía adaptarse a la sociedad –en vez de atribuir a la sociedad el deber de adaptarse a las personas discapacitadas-.

La persona discapacitada era considerada como un ser pasivo que debía estar a la espera de la actuación médica.

Modelo inclusivo

En la actualidad, nos encontramos en una etapa en la que se persigue la inclusión social, académica y laboral de esta población.

Desde esta perspectiva, se pretende que las personas con discapacidad lleven una vida digna y equitativa, apoyándose en sus capacidades.

No se trata de negar que posean limitaciones, sino de facilitar la superación de éstas.

Como puedes ver, se ha conseguido tener una concepción de la discapacidad más real y humana a lo largo de estos años.

Sin embargo, aún nos queda mucho camino por recorrer para que las personas que poseen alguna discapacidad se sienten completamente integradas.

A continuación mencionamos algunos de los aspectos que deberían mejorarse.

¿Y tú tienes experiencia tratando con personas discapacitadas? ¿Qué consejos darías?

Referencias

  1. A. Palacios, F. Bariffi. La discapacidad como una cuestión de derechos humanos (2007).
  2. Fabio Adirón. ¿Qué es la inclusión? La diversidad como valor (2005).
  3. G. Maritza Céspedes. La nueva cultura de discapacidad y los modelos de rehabilitación (2005).
  4. http://bancadis.ibv.org/.
  5. http://www.once.es/.

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