Síndrome de Smith-Lemli-Opitz: Síntomas, Causas y Tratamiento

Síndrome de Smith-Lemli-Opitz: Síntomas, Causas y Tratamiento

Vamos a presentar una rara condición llamada Síndrome de Smith-Lemli-Opitz (SLO), que está relacionada con alteraciones en los niveles de colesterol y es de tipo hereditario.

A continuación podrás conocer más acerca de sus síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento.

Sindrome Smith-Lemli-Opitz

¿En qué consiste?

El síndrome de Smith-Lemli-Opitz (SLO) es un trastorno metabólico que engloba varios síntomas diferentes, como crecimiento significativamente lento, rasgos fáciles característicos, microcefalia (medida de la cabeza más pequeña de lo normal), retraso mental que puede ser leve o moderado, dificultades de aprendizaje y problemas de conducta.

También se acompaña de malformaciones en los pulmones, corazón, riñones, intestino e incluso en los genitales. Además, pueden presentar sindactilia o fusión de algunos de los dedos, o bien polidactilia; que significa que tienen más de 5 dedos en un pie o mano.

Parece deberse a la falta de una enzima que es importante para metabolizar el colesterol que se adquiere por herencia genética de patrón autosómico recesivo.

Sin embargo, dichas presentaciones parecen variar enormemente según la gravedad de la enfermedad incluso en la misma familia.

Este síndrome puede aparecer en la literatura con nombres como: deficiencia de 7-dehidrocolesterol reductasa, síndrome RSH o síndrome SLO.

Un poco de historia…

En 1964, los pediatras David Smith, Luc Lemli y Opitz John describieron a 3 pacientes varones con microcefalia e hipogenitalismo, y definieron esta condición como RSH por las iniciales de los apellidos originales de dichos pacientes.

Posteriormente, el nombre del síndrome se cambió por los apellidos de los descubridores (SLO).

Unos 30 años más tarde, Tint et al. (1994) descubrieron en 5 pacientes con esta condición, concentraciones significativamente bajas de colesterol en sangre, pero un incremento de más de 1000 veces los niveles de 7-dehidrocolesterol. Vieron que ese aumento se debía a la falta de una enzima que debería transformar el 7-dehidrocolesterol en colesterol.

Más tarde se identificó el gen DHCR7 asociado a esta enfermedad, clonándose en 1998 (Witsch-Baumgartner & Lanthaler, 2015).

¿Cuál es su frecuencia?

El síndrome de Smith-Lemli-Opitz afecta aproximadamente a 1 de cada 20.000 a 60.000 recién nacidos vivos en todo el mundo. Realmente puede llegar a heredarse en 1 de cada 1590 a 13.500 individuos, pero no se utiliza esta cifra porque muchos fetos con esta condición mueren antes de nacer (National Organization for Rare Disorders, 2016).

En cuanto al sexo, afecta por igual a hombres y a mujeres, aunque se diagnostica más fácilmente en varones ya que las malformaciones genitales son más visibles que en las mujeres. Además, parece que tiene más frecuencia en personas de descendencia europea; sobre todo de países pertenecientes a Europa central como República checa o Eslovaquia. Sin embargo, es muy poco frecuente en la población de África o Asia.

¿Cuáles son sus causas?

El síndrome SLO aparece debido a mutaciones en el gen DHCR7, presente en el cromosoma 11, que es el encargado de enviar órdenes para fabricar la enzima 7-dehidrocolesterol reductasa. Ésta es la enzima que modula la producción de colesterol y estaría ausente o en muy poca medida en este síndrome, lo que conlleva a una producción insuficiente de colesterol que impediría el crecimiento normal.

Esto produce un gran impacto ya que el colesterol es importante en el organismo. Consiste en un lípido parecido a la grasa que se obtiene principalmente por alimentos de origen animal, como las yemas de huevo, lácteos, carne, aves y pescado.

Es imprescindible para que el embrión se desarrolle sin dificultades, teniendo funciones importantes como la contribución a la estructura de las membranas de las células y de la mielina (sustancia que cubre las células del cerebro). También sirve para producir hormonas y ácidos digestivos.

La falta de la enzima 7-dehidrocolesterol reductasa ocasiona que los componentes que pueden ser tóxicos del colesterol se acumulan en el cuerpo. Así que tenemos, por un lado, niveles de colesterol bajos, y a la vez acumulación de sustancias que pueden ser tóxicas para el organismo; provocando falta de crecimiento, retraso mental, malformaciones físicas y problemas en los órganos internos.

Sin embargo, no se sabe con total certeza cómo estos problemas asociados con el colesterol dan lugar a la sintomatología del síndrome de Smith-Lemli-Opitz.

Actualmente se han encontrado en el gen DHCR7 más de 130 mutaciones relacionadas con el síndrome, de hecho, hay una base de datos donde se incluyen todos los casos descritos de SLO con sus variantes, sus fenotipos y genotipos.

Aunque hay tantas mutaciones posibles, la mayoría de los casos pertenecen a las 5 más frecuentes y el resto son muy raras (Witsch-Baumgartner & Lanthaler, 2015).

Estas mutaciones en el gen DHCR7 son heredadas con un patrón autosómico recesivo, esto significa que una persona para presentar el síndrome debe haber heredado el gen mutado por parte de los dos padres. Si sólo lo recibe de uno de los padres, no presentará la enfermedad; pero sí podría ser portadora y transmitirla en el futuro.

Existe un riesgo del 25% de que los dos padres portadores tengan un hijo afectado, mientras que el riesgo de que el niño sea portador también sería del 50% en cada embarazo. Por otro lado, en un 25% de los casos puede nacer sin estas mutaciones genéticas ni ser portador; siendo todos estos datos independientes del sexo que tenga el bebé (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Hay que tener en cuenta que existe más probabilidad de tener hijos con cualquier trastorno genético recesivo si los padres que son parientes cercanos (o consanguíneos) que  los padres que no poseen estos vínculos.

¿Qué síntomas tiene?

Los síntomas varían según el afectado, dependiendo de la cantidad de colesterol que pueden producir.

Según Jiménez Ramírez et al. (2001), las características clínicas abarcan varios aspectos y pueden ser muy diversas. Generalmente, se encuentran en la cara, miembros y genitales; aunque pueden involucrar otros sistemas corporales.

Muchos de los afectados tienen rasgos típicos del autismo, afectando a la interacción social. Si la afección es leve pueden sólo verse algunos problemas en el aprendizaje y en la conducta; pero en los casos más graves, la persona puede tener una gran discapacidad intelectual y anormalidades físicas que le pueden llevar a la muerte.

Hay síntomas que pueden estar ya presentes desde el nacimiento del individuo, aunque vamos a incluir los que se dan en todas las etapas de la vida:

En más del 50% de los pacientes:

- Falta de desarrollo físico observada tras el nacimiento.

- Retraso mental (100%).

- Microcefalia (90%).

- Sindactilia o fusión de 2 o 3 dedos de los pies (<95%).

- Ptosis palpebral, es decir, tener uno de los párpados superiores caído (70%).

- Meato urinario ubicado en un lugar diferente del normal en varones, como puede ser en la parte inferior del glande, tronco o unión entre escroto y pene. Está presente en un 70% de los casos.

- Paladar hendido, que se manifiesta como una especie de agujero alargado en el paladar (50%).

- Mandíbula muy reducida o micrognatia.

- Lengua muy pequeña (microglosia).

- Orejas de implantación baja.

- Nariz corta.

- Descenso incompleto de uno o los dos testículos.

- Hipotonía o bajo tono muscular.

- Trastornos en la alimentación.

- Trastornos en la conducta: comportamientos de tipo antisocial, autodestructivos y violentos. Aparecen también conductas de autoestimulación propias del autismo como movimientos repetitivos de balanceo.

- Autismo.

Del 10 al 50 % de los casos:

- Cataratas tempranas.

- Polidactilia o un dedo más después del meñique.

- Retraso en el crecimiento en la etapa fetal.

- Genitales ambiguos.

- Defectos cardíacos.

- Riñón multiquístico.

- Ausencia de un riñón o ambos al nacer.

- Enfermedades hepáticas.

- Hiperplasia adrenal

- Anomalías pulmonares.

- Sudoración en exceso.

- Anomalías cerebrales en les estructuras situadas en la línea media, como desarrollo incompleto del cuerpo calloso, septum y vermis cerebeloso.

- Acrocianosis: vasoconstricción cutánea que provoca un color azulado en manos y pies.

- Pies equinovaros.

- Estenosis pilórica (15 %)

- Enfermedad de Hirschprung, que provoca falta de motilidad intestinal (15 %)

- Fotosensibilidad.

Otros síntomas:

- Obnubilación o coma.

- Acumulación de líquido en el cuerpo del feto.

-Alteraciones en el desarrollo neurológico.

- Problemas neuropsiquiátricos, que aparecen con más frecuencia cuando llegan a la edad adulta.

- Insuficiencia respiratoria debida a problemas en los pulmones.

- Pérdida auditiva.

- Alteraciones en la visión, que pueden acompañarse de estrabismo.

- Vómitos.

- Estreñimiento.

- Convulsiones.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Este síndrome aparece desde la concepción a pesar de que cuando el bebé nace, los síntomas no están muy claros y son más sutiles que en la infancia tardía o en la adultez; sobre todo si son formas más leves de la enfermedad. Por este motivo, en varias ocasiones se detecta tarde.

De todas formas, lo más habitual es que esta condición ya se sospeche poco tiempo después de nacer por las malformaciones que suele presentar (Steiner, 2015).

Según el National Organization for Rare Disorders (2016) el diagnóstico está basado en exámenes físicos y un análisis de sangre que detecte los niveles de colesterol. Es esencial que el niño se evalúe en todos los aspectos posibles asociados a la enfermedad como los ojos, oídos, corazón, músculos esqueléticos, genitales y trastornos gastrointestinales.

En cuanto a los análisis de sangre, un sujeto con SLO tendrá una alta concentración de 7-dehidrocolesterol (7-DHC) en la sangre (precursor que debe ser transformado por la enzima 7-dehidrocolesterol reductasa para obtener colesterol), y unos niveles muy bajos de colesterol.

También puede ser detectado antes del nacimiento a través de una ecografía o técnica de ultrasonido, un aparato que se vale de las ondas sonoras para examinar el interior del útero de la embarazada. Con esta técnica pueden observarse las deformidades físicas propias de este síndrome.

Otra prueba es la amniocentesis, que consiste en una extracción de una pequeña muestra de líquido amniótico (dond el feto se desarrolla) para detectar defectos de tipo genético. La misma información puede obtenerse a través de un muestreo de vellosidades coriónicas (MVC), extrayendo una muestra de tejido de la placenta.

Por otro lado, pueden utilizarse pruebas de genética molecular para el diagnóstico prenatal con el objetivo de observar si existen mutaciones en el gen DHCR7, y si va a presentar la enfermedad o sólo va a ser portador.

¿Cuál es el curso de la enfermedad?

Por desgracia, la mayoría de los casos más graves de SLO mueren poco después de nacer. Si existe discapacidad intelectual severa, es complicado que estas personas puedan desarrollar una vida independiente.

Sin embargo, si se recibe la atención médica adecuada y una buena dieta, estos pacientes pueden llevar una vida normal.

¿Qué tratamientos existen?

Actualmente no existe un tratamiento específico para el síndrome de Smith-Lemli-Opitz. Esto se debe a que no se conoce hoy por hoy con absoluta certeza el origen bioquímico de la enfermedad ya que el colesterol tiene varias funciones complejas en el metabolismo.

El tratamiento médico para SLO se basa en los problemas específicos que se encuentren en el niño afectado y lo mejor es que se intervenga de forma precoz.

Puede ser de gran ayuda recibir suplementos de colesterol o aumentar la ingesta de éste por medio de la dieta, para mejorar el nivel de desarrollo y disminuir la fotosensibilidad. A veces se combina con ácidos biliares.

Para la intolerancia al sol, es aconsejable para estos pacientes que utilicen crema solar, gafas de sol y ropa adecuada cuando salgan al exterior.

Se ha demostrado que el suministro de fármacos como la simvastatina pueden disminuir la gravedad de la enfermedad. Aunque, como el fenotipo clínico se produce durante una falta de colesterol en la embriogénesis, debe administrarse en ese momento (Witsch-Baumgartner & Lanthaler, 2015).

Por otro lado, puede utilizarse también un fármaco antagonista del precursor tóxico del colesterol que se encuentra en exceso (7-dehidrocolesterol) para evitar que aumente. Pueden ayudar a esto suplementos de vitamina E.

Otro tipo de medicamentos específicos pueden ser de ayuda para síntomas como vómitos, reflujo gastroesofágico o estreñimiento.

La cirugía o aparatos ortopédicos puede ser necesaria si se presentan deformidades físicas o problemas musculares vinculados a este síndrome como paladar hendido, defectos cardiacos, hipotonía muscular o alteraciones genitales.

En conclusión, es necesario continuar la investigación en este síndrome para que se desarrollen tratamientos más efectivos y específicos.

Referencias

  1. Jiménez Ramírez, A.; Valdivia Alfaro, R.; Hernández González, L.; León Corrales, L.; Machín Valero, Y. y Torrecilla, L. (2001). Síndrome de Smith Lemli Opitz. Presentación de un caso con diagnóstico bioquímico. Gaceta Médica Espirituana, 3(3).
  2. Smith Lemli Opitz Syndrome. (s.f.). Recuperado el 6 de julio de 2016, de National Organization for Rare Disorders (NORD): http://rarediseases.org/rare-diseases/smith-lemli-opitz-syndrome/
  3. Smith-Lemli-Opitz Syndrome. (s.f.). Recuperado el 6 de julio de 2016, de University of Utah, Health Sciences: http://learn.genetics.utah.edu/content/disorders/singlegene/slos/
  4. Smith-Lemli-Opitz Syndrome. (s.f.). Recuperado el 6 de julio de 2016, de Counsyl: https://www.counsyl.com/services/family-prep-screen/diseases/smith-lemli-opitz-syndrome/
  5. Smith-Lemli-Opitz syndrome. (5 de julio de 2016). Obtenido de Genetics Home Reference: https://ghr.nlm.nih.gov/condition/smith-lemli-opitz-syndrome#
  6. Steiner, R. (1 de abril de 2015). Smith-Lemli-Opitz Syndrome. Obtenido de Medscape: http://emedicine.medscape.com/article/949125-overview#showall
  7. Tint, G.S., Irons, M., Elias, E.R., et al. (1994). Defective cholesterol biosynthesis associated with the Smith-Lemli-Opitz syndrome. N Engl J Med,330: 107–113
  8. Witsch-Baumgartner, M., & Lanthaler, B. (2015). Birthday of a syndrome: 50 years anniversary of Smith–Lemli–Opitz Syndrome. European Journal of Human Genetics, 23(3), 277–278.

You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW