Síndrome de Alström: Síntomas, Causas, Tratamento

Síndrome de Alström: Síntomas, Causas, Tratamento

El síndrome de Alström es un raro trastorno de origen genético caracterizado por una afectación multisistémica que sigue un curso evolutivo (Mendioroz, Bermejo, Marshalf, Naggert, Collin y Martínez Frías, 2008).

Suele identificarse durante la etapa prenatal o infantil y se caracteriza por la presencia de importantes alteraciones sensoriales (Bahmad, Sousa Alves Costa, Santos Teixeira, de Barros Filho, Moura Viana y Marshall, 2014).

Síndrome de Alström

Lo más habitual es el desarrollo progresivo de ceguera y sordera neurosensorial (Mendioroz, Bermejo, Marshalf, Naggert, Collin y Martínez Frías, 2008).

A nivel clínico, el síndrome de Alström también abarca otro conjunto más amplio de manifestaciones médicas entre las que se incluyen la obesidad, la diabetes tipo II, la miocardopatía y diferentes anomalías funciones a nivel hepático, renal, pulmonar y urológico (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

El origen etiológico de esta patología está asociado a mutaciones en el gen ALMS1 (Bahmad, Sousa Alves Costa, Santos Teixeira, de Barros Filho, Moura Viana y Marshall, 2014). Este gen se localiza en el cromosoma 2, en la región 2p13-p12 (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

El diagnóstico del síndrome de Alström se basa en diversos criterios clínicos que hacen referencia a la presencia de las principales manifestaciones sintomatológicas que acompañan a su curso clínico y a la identificación de las alteraciones genéticas (Mendioroz, Bermejo, Marshalf, Naggert, Collin y Martínez Frías, 2008).

No existe una cura para esta enfermedad (Registro Español de los Síndormes de Wolfram, Brardt-Biedl y Alstrom, 2012)

Los abordajes terapéuticos son sintomatológicos y se centran en el manejo y compensación de las alteraciones sensoriales y el control del resto de complicaciones médicas.

Definición

El síndrome de Alström es una enfermedad poco frecuente en la población general, pero se caracteriza por su amplia complejidad clínica (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Su curso habitual puede afectar de forma generaliza a múltiples sistemas y órganos corporales (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Esta enfermedad suele caracterizarse por el desarrollo progresivo de diversas alteraciones visuales y auditivas, acompañados de obesidad infantil, diabetes mellitus y otras complicaciones médicas (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Fue descrita inicialmente por el doctor Alström el año 1959, registrándose desde entonces más de 400 casos diagnosticados en todo el mundo (Mendoza Caamal, Castro Coyotl, Villanueva Mendoza, Kofman Epstein y Rivera-Vega, 2009).

En su reporte clínico inicial, describía las características clínicas de este síndrome en varias familias suecas con diversos miembros afectados (Registro Español de los Síndormes de Wolfram, Brardt-Biedl y Alstrom, 2012)

El síndrome de Alström no suele categorizarse de forma específica con otro tipo de patologías que tengan características comunes.

Sin embargo, se clasifica en los trastornos o enfermedades de origen congénito y dentro de las enfermedades raras (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Dada su escasa incidencia en todo el mundo, forma parte de los trastornos o enfermedades raras, es decir, aquellas patologías que las padecen un grupo muy reducido de individuos patologías (Richter et al., 2015).

Como muchas otras, el origen de las enfermedades raras está asociado a anomalías y alteraciones genéticas (Richter et al., 2015).

Además, como hemos señalado la presentación del síndrome de Alström es congénita.  Por lo tanto, las alteraciones primaras están presentes en la persona afectada desde el momento de su nacimiento, aunque algunas de las características clínicas tarden en mostrar un curso significativo o identificable.

¿Es una patología frecuente?

El síndrome de Alström es una patología poco común. A pesar de que los datos estadísticos exactos se desconocen, se estima que su incidencia es inferior a 1 caso por cada 10.000-1.000.000 personas en todo el mundo (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Los análisis clínicos y experimentales han llegado a identificar unos 900-1.200 casos diferentes de síndrome de Alström (Genetics Home Reference, 2016; National Organization for Rare Disorders, 2016).

Las características sociodemográficas de este síndrome de hacen referencia a una prevalencia diferencia asociada al sexo, la procedencia geográfica o la pertenencia a grupos étnicos y raciales particulares (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Signos y síntomas

El rasgo clínico fundamental del síndrome de Alström es el desarrollo progresivo de alteraciones sensoriales, auditivas y visuales.

Además, esto se acompaña de otro tipo de complicaciones médicas que describiremos a continuación.

Las manifestaciones clínicas no suelen ser evidentes en el momento del nacimiento, lo más habitual es que aparezcan de forma progresiva (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

El curso clínico del síndrome de Alström es evolutivo (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

Ceguera progresiva       

La pérdida de la capacidad y agudeza visual es uno de los signos centrales del síndrome de Alström (Mendioroz, Bermejo, Marshalf, Naggert, Collin y Martínez Frías, 2008).

Esta condición médica se debe fundamentalmente a una distrofia significativa de los conos y bastones oculares (Mendioroz, Bermejo, Marshalf, Naggert, Collin y Martínez Frías, 2008).

La retina es una de las estructuras oculares esenciales. Es sensible a los estímulos lumínicos y su función esencial es convertir esta información en señales eléctricas para que el nervio óptico las traslade hacia los centros cerebrales (National Institutes of Health, 2016).

Esta estructura está formada por diversas células, entre ellas encontramos los conos y los bastones.

Los conos se definen por ser unas células fotosensibles: existen conos capaces de detectar la luz roja, azul o verde. 

Por su parte, los bastones se encargan de la percepción lumínica ante condiciones ambientales de baja luminosidad.

La incidencia de factores patológicos, como las alteraciones genéticas puede alterar la integridad de las células retinianas dado lugar a una distrofia y a una pérdida de la función fotorreceptora (Hamel, 2005).

En los afectados por el síndrome de Alström, esta patología suele manifestarse a través de otras condiciones médicas secundarias (Mendoza Caamal, Castro Coyotl, Villanueva Mendoza, Kofman Epstein y Rivera-Vega, 2009):

  • Déficit visual progresivo: la agudeza visual se pierde poco a poco con el incremento de la edad biológica del paciente. Lo más habitual es la degeneración de la visión periférica seguida de la central.
  • Fotogfobia: es posible identificar una intolerancia a los estímulos lumínicos. Los afectados lo describen como una sensación molesta o dolorosa. Tienen a progresar hacia la intolerancia total a la luz.
  • Nistagmo horizontal: los ojos tienen a mostrar movimientos involuntarios, rápidos y espasmódicos en un plano horizontal.
  • Ceguera: la capacidad visual llega a perderse de forma completa debido a los signos descritos con anterioridad y al desarrollo de amaurosis.

Algunas personas también pueden desarrollar diferentes grados de cataratas, es decir, una opacidad en el cristalino ocular (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Aunque las alteraciones visuales no son evidentes en el momento del nacimiento, el curso clínico suele instaurarse de forma completa antes de los 15 meses de edad (Mendoza Caamal, Castro Coyotl, Villanueva Mendoza, Kofman Epstein y Rivera-Vega, 2009).

La visión tiende a empeorar poco a poco, durante la primera y segunda década de la vida. Es frecuente que en la etapa adolescente ya exista una situación de ceguera total (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Sordera neurosensorial

La capacidad auditiva es otra de las áreas más afectadas por el síndrome de Alström (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Al momento de nacimiento y en la fase neonatal, la agudeza auditiva presenta unos niveles normales o estándares, sin embargo, durante la primera década de la vida puede identificarse una pérdida progresiva de la audición (National Organization for Rare Disorders, 2016).

En más del 70% de las personas diagnosticada se identifica una sordera neurosensorial que afecta a ambos oídos, bilateral (National Organization for Rare Disorders, 2016).

El término sordera neurosensorial hace referencia a una pérdida de la capacidad auditiva resultante de lesiones ubicadas en el ido interno, en los terminales y fibras nerviosas auditivas. Los nervios auditivos pierden la capacidad de transmitir los estímulos sensoriales hacia el cerebro.

El grado de sordera es variable entre los afectados. Algunos afectados presentan una pérdida auditiva leve o moderada que tiene a progresar hacia un grado grave sobre la fase final de la infancia o el comienzo de la adolescencia (National Organization for Rare Disorders, 2016).

También podemos identificar otro tipo de patologías como la inflamación de las áreas del oído medio (otitis media) (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Otras alteraciones

La capacidad auditiva y visual constituyen los rasgos centrales del síndrome de Alström (National Organization for Rare Disorders, 2016).

El funcionamiento cognitivo e intelectual no suele verse afectado, sin embargo, algunas personas pueden mostrar algunos retrasos significativos en el desarrollo (habilidades lingüísticas, aprendizaje, etc.) (National Organization for Rare Disorders, 2016).

De forma adicional podemos identificar otro tipo de complicaciones médicas: obesidad, la diabetes tipo II, la miocardopatía y diferentes anomalías funciones a nivel hepático, renal, pulmonar y urológico (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

  • Obesidad: a pesar que la talla y el peso al nacer es normal, los niños afectados por el síndrome de Alström suelen mostrar una necesidad anormalmente elevada de comer (hiperfagia) lo que incrementa rápidamente el peso durante el primer año de vida.Algunos afectados desarrollan obesidad troncal, una acumulación de grasa en el pecho, el abdomen los brazos y las piernas.

  • Cardiomiopatía dilatada: en esta patología cardiaca se produce una dilatación e hipertrofia de las estructuras del corazón. Genera una debilidad importante, dando lugar a una situación de grave insuficiencia cardiaca. Algunos de los síntomas secundarios incluyen taquipnea, cianosis, disnea o anorexia.
  • Diabetes tipo II: a pesar de que el páncreas es capaz de producir insulina, el organismo de los afectados se vuelve resistente a su acción. Aparece una absorción deficiente de glucosa y se produce un incremento anormal y patológica de ésta en el torrente sanguíneo. Algunos de los síntomas secundarios incluyen poliuria, polidipsia, entre otros. 
  • Alteraciones hepáticas: el área hepática puede verse afectada por el incremento del tamaño del hígado (hepatomegalia) o incremento de las enzimas hepáticas. Es posible que estas patologías progresen hacia el desarrollo de cirrosis y disfunción hepática.
  • Alteraciones renales: las manifestaciones más habituales incluyen dificultad de control de los músculos vesicales, incontinencia urinaria, entro otros. En algunos casos es posible identificar una disfunción progresiva de la función renal.
  • Alteraciones pulmonares: las anomalías respiratorias se relacionan con las infecciones respiratorias como la sinusitis o la bronquitis.

Causa

El síndrome de Alström se debe a una mutación en el gen ALMS1 perteneciente en el cromosoma 2 y ubicado en la región 2p13-p12 (Martínez Fías, Bermejo, Rodríguez Pinilla y Martínez Fernández, 2010).

Este gen tiene un papel importante en la producción de instrucciones bioquímicas para la fabricación de la proteína ALMS1, cuyos niveles bajos provoca una pérdida de la función habitual de los tejidos y estructuras afectadas por el síndrome de Alström (Genetics Home Refrence, 2016).

Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome se realiza en base a una evaluación clínica completa y exhaustiva (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Los criterios diagnósticos más empleados en el área médica señalan la identificación de distrofia visual, sordera neurosensorial, cardiomiopatía, obesidad, disfunción renal y diabetes, entre otros hallazgos (National Organization for Rare Disorders, 2016).

No existe una única prueba que indique la presencia de este síndrome. Lo habitual es emplear diversas pruebas clínicas: electrorretinograma, audiometría, resonancia magnética, ecocardiograma, análisis genéticos, etc. (National Organization for Rare Disorders, 2016).

¿Existe tratamiento para el síndrome de Alström?

No existe una cura para el síndrome de Alström (Registro Español de los Síndromes de Wolfram, Brardt-Biedl y Alstrom, 2012)

El abordaje terapéutico más empleado es sintomatológico, centrado en el control de las alteraciones sensoriales, cardíacas y endocrinas (Registro Español de los Síndromes de Wolfram, Brardt-Biedl y Alstrom, 2012).

Para la mejora de las alteraciones visuales y auditivas, pueden empelarse métodos compensatorios como las lentes o los implantes cocleares (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Mientras que, para el manejo de algunas complicaciones secundarias, como la diabetes es fundamental el tratamiento farmacológico (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Referencias

  1. Hamel, C. (2005). Distrofia de conos y bastones. Obtenido de Orphanet: http://www.orpha.net/consor/.
  2. Marínez Frias, M., Bermejo, E., Rodríguez-Pinilla, E., & Martínez-Fernández, M. (2010). Síndrome de Alström: Características, Guías diagnósticas y anticipatorias. Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas.
  3. Mendioroz, J., Bermejo, E., Marshall, J., Naggert, J., Collin, G., & Martínez Frías, M. (2008). Presentación de un caso con síndrome de Alström: aspectos clínicos, moleculares y guías diagnósticas y anticipatorias. Med Clin (Barc).
  4. Mendoza Caamal, E., Castro Coyotl, D., Villanueva Mendoza, C., Kofman Epstein, S., & Rivera Vega, M. (2009). Síndrome de Alström.Reporte de una familia mexicana,manejo multidisciplinario y revisión de la literatura. Rev Med Hosp Gen Mex.
  5. NIH. (2016). Alström syndrome. Obtenido de Genetics Home Reference: https://ghr.nlm.nhttps://ghr.nlm.nih.gov/.
  6. NIH. (2016). Síndrome de Alström. Obtenido de MedlinePlus: https://medlineplus.gov/.
  7. NORD. (2016). Alström Syndrome. Obtenido de National Organization for Rare Disorders: http://rarediseases.org/.
  8. REWBA. (2012). Información al paciente. REGISTRO ESPAÑOL DE LOS SÍNDROMESWOLFRAM, BARDET-BIEDL, ALSTROM.