Enfermedad de Graves-Basedow: Síntomas, Causas, Tratamiento

Enfermedad de Graves-Basedow: Síntomas, Causas, Tratamiento

La enfermedad de Graves-Basedow es una patología que afecta al funcionamiento de la glándula tiroides (American Thyroid Association, 2016).

Es considerada una de las causas más frecuentes de hipertiroidismo, especialmente en la población infantil (Zanolli, Araya, Cattani, Orellana, Martínes-Aguayo, 2008).

Enfermedad de Graves-Basedow

A nivel clínico, suele identificarse una actividad tiroidea excesiva que produce diversas patologías relacionadas con las alteraciones oculares y las enfermedades cutáneas (American Thyroid Association, 2016).

Los signos y síntomas más frecuentes incluyen bocio, hipertiroidismo y oftalmopatía (Enes Romero, Martín-Frias, de Jesús, Cabellero Loscos, Alonso Blanco y Barrio Castellanos, 2014).

Las causas específicas de esta enfermedad no se conocen con exactitud. Generalmente se relaciona con procesos autoinmunes secundarios a una predisposición genética, eventos estresantes, etc. (American Thyroid Association, 2016).

En el diagnóstico de la enfermedad de Graves-Basedow resulta fundamental la identificación de las características clínicas. Lo habitual es que se efectué a través de la exploración física y la realización de pruebas de laboratorio (American Thyroid Association, 2016).

En cuanto al abordaje médico de esta patología, lo más común es emplear los procedimientos médicos clásicos del tratamiento del hipertiroidismo (American Thyroid Association, 2016).

Las opciones terapéuticas se basan en tres alternativas: la cirugía, la administración de radio-yodo o el tratamiento con fármacos antitiroideos (Boix, Moreno, López y Picó, 2004).

Definición

La enfermedad de Graves-Basedow se considera un trastorno del sistema inmunitario que resulta en una sobreproducción de hormonas tiroideas (Hipertiroidismo) (Mayo Clinic, 2014).

Existen una amplia variedad de patologías que pueden afectar al funcionamiento de la glándula tiroides, aunque la enfermedad de Graves-Basedow es una de las más comunes (Mayo Clinic, 2014).

La glándula tiroides se encuentra localizada en el cuello, en las áreas frontales (American Thyroid Association, 2016).

Su función principal es la producción de hormonas tiroideas que se dirigen al torrente sanguíneo y se expanden hacia todos los sistemas y tejidos corporales (American Thyroid Association, 2016).

Este tipo de glándulas tiene una amplia variedad de funciones. Todas ellas permiten que múltiples órganos como el cerebro, el corazón o los grupos musculares funcionen eficazmente (Cleveland Clinic, 2015).

Además, ayudan al organismo a gestionar la energía a través del gasto calórico y la regulación de la temperatura (National Institutes of Health, 2016).

En el caso de la enfermedad de Graves-Basedow la presencia de una alteración del sistema inmunológico da lugar a una producción excesiva de hormonas tiroideas (Cleveland Clinic, 2015).

La anomalía inmunológica que causa esta patología se basa en la producción de diversos anticuerpos (Inmunoglobulinas estimulantes de la tiroides -IET-) que estimulan el crecimiento de la glándula tiroidea y la producción de hormonas (Toft, 2014).

Cuando el cuerpo presenta niveles elevados de Hormonas tiroideas, esta condición médica recibe el nombre de hipertiroidismo (Cleveland Clinic, 2015).

El curso clínico de la enfermedad de graves suele relacionarse con complicaciones médicas secundarias al hipertiroidismo y el desarrollo de orbitopatía (Colegio Médico de Chile, 2016).

Las primeras referencias a esta patología corresponden a un cirujano oftalmólogo llamado Saint Yves. En el 1773 algunos de sus reportes clínicos hacían referencia a la orbitopatía tiroidea (Martínez Gutiérrez, 2007).

Posteriormente, Parry en el año 1786 consiguió describir una asociación entre el bocio y la presencia de exoftalmos (Martínez Gutiérrez, 2007).

Graves en 1835 realiza la publicación de tres casos cuyo síntoma principal era el exoftalmos y en 1840 Basedow refirmaba la asociación entre este y las alteraciones tiroideas (Martínez Gutiérrez, 2007).

La denominación de esta patología como enfermedad de Graves es común en Estados Unidos, mientras que el empleo del término Basedow es más frecuente en Europa (Toft, 2014).

La enfermedad de Graves no suele ser una condición médica potencialmente mortal (Cleveland Clinic, 2015).

El avance farmacológico y tecnológico ha permitido el desarrollo de diversos abordajes médicos para el tratamiento de los síntomas y las complicaciones médicas (Cleveland Clinic, 2015).

¿Es una patología frecuente?

El hipertiroidismo y las alteraciones relacionadas con el incremento de los niveles de hormonas tiroideas son trastornos frecuentes en la población general (Basedow, 2016).

Los padecen más de 200 millones de personas en todo el mundo, siendo la mayoría de los afectados mujeres (Basedow, 2016).

A nivel clínico y experimental, se han identificado diferentes tipos de hipertiroidismo asociados a causas diversas.  En el caso del origen inmunológico, la enfermedad de Graves- es la más común (Basedow, 2016).

Los estudios epidemiológicos sobre esta enfermedad han mostrado los siguientes datos (Jim Yeung, 2016):

Frecuencia

La enfermedad de Graves es la causa más común de hipertiroidismo en Estados Unidos. Algunas investigaciones cifran su incidencia en unos 30 caso por cada 100.000 personas cada año.

Esta patología representa más del 50% de los casos de tirotoxicosis en todo el mundo.  En el Reino Unido su incidencia alcanza los 100-200 casos por cada 100.000 habitantes.

Características Sociodemográficas

  • Raza: las investigaciones más recientes han identificado una susceptibilidad genética a padecer patologías relacionadas con la glándula tiroidea en las personas de raza blanca. La predisposición genética parece estar influenciada por diferentes genes localizados en el cromosoma 6.
  • Sexo: la proporción de mujeres afectadas por esta patología alcanza una ratio de 3,5:1 frente al sexo masculino.
  • Edad: aunque la enfermedad de Graves puede aparecer en cualquier rango de edad, el momento de aparición típico se sitúa entre los 20 y 40 años de edad.

Morbilidad

Si no se emplea un tratamiento adecuado, la enfermedad de Graves puede generar una amplia variedad de patologías secundarias: complicaciones cardíacas,  degeneración muscular o aparición de alteraciones neuropsiquiátricas.

Signos y Síntomas

Los signos y síntomas más frecuentes en la enfermedad de Graves están relacionados con el curso clínico del hipertiroidismo, la presencia de alteraciones oftalmológicas y el desarrollo de anomalías dermatológicas.

Hipertiroidismo

Los niveles elevados de hormona tiroidea en la sangre puede dar lugar a un amplio patrón de afectación multisistémica.

Algunas de las alteraciones más comunes incluyen (Basedow, 2016):

  • Taquicardia: pueden aparecer diversas alteraciones relacionadas con la velocidad de la contracción de los ventrículos del corazón. Lo más común es identificar un incremento de la frecuencia cardíaca.  
  • Hipertensión arterial: las complicaciones cardíacas pueden derivar en un incremento de la presión que la sangre ejerce al pasar por los conductos arteriales. Esta condición médica puede dar lugar a otras patologías como el desarrollo de aneurismas, alteraciones cognitivas, anomalías renales, lesiones oftalmológicas, infartos o ineficiencia cardíaca, etc.
  • Pérdida de peso: las hormonas tiroideas pueden ocasionar una reducción del apetito y la ingesta de alimentos. Consecuentemente puede identificarse una reducción significativa del peso corporal.
  • Intolerancia al calor y sudoración: suele aparecer un incremento de la sensibilidad a los cambios de temperatura. Puede apreciarse una profusión continua de sudor.
  • Temblor: pueden aparecer movimientos musculares rítmicos e involuntarios. Afecta de forma preferencial a las manos, los brazos y la cabeza.
  • Cambios de humor: las personas afectadas suelen caracterizarse por los episodios de irritabilidad y el estado de nerviosismo recurrente.
  • Parálisis repentina: si existe una afectación de las estructuras musculares o de regiones nerviosas, es posible que aparezcan episodios de parálisis.
  • Bocio: el incremento del tamaño de la glándula tiroides es una de las alteraciones más comunes. Esta patología puede ocasionar problemas respiratorios y/o fonatorios, dificultad para tragar alimentos sólidos e incluso episodios de dolor.
  • Trastornos menstruales: en las mujeres afectadas es posible identificar diversos trastornos buena parte de ellos relacionadas con la pérdida de ciclo menstrual.
  • Trastornos del sueño: los ciclos de sueño-vigilia pueden verse modificados generando episodios de somnolencia o insomnio.
  • Cambios en la visión: las estructuras oculares suelen desarrollar inflamación y rojeces.

Alteraciones Oftalmológicas

La enfermedad de Graves-Basedow pueden generar una inflamación grave de los tejidos blandos oculares y adyacentes (Colegio Médico de Chile, 2016).

Alrededor de un 30% de los afectados van a padecer algún tipo de síntoma relacionado con los ojos y la visión.  Algunos de los más comunes incluyen (Mayo Clinic, 2014):

  • Pérdida progresiva de visión.
  • Visión doble o borrosa.
  • Incremento de la sensibilidad a los estímulos lumínicos.
  • Inflamación o enrojecimiento de diversas áreas.
  • Inflamación o retracción de los párpados.
  • Sensación de dolor o presión.

Lo más frecuente es observar la presencia de orbitopatía y exoftalmos maligno (Colegio Médico de Chile, 2016).

  • Orbitopatía: esta patología produce un agrandamiento del volumen de los grupos musculares extraoculares acompañado de una acumulación anormal de grasa en las orbitas de los ojos. Es posible que aparezca irritación, lagrimeo, exposición corneal, estrabismo, disminución de la agudeza visual, etc.
  • Exoftalmos: la protrusión de los ojos oculares es otro de los hallazgos médicos frecuentes. En algunos pacientes puede convertirse en una condición grave debido al desarrollo de conjuntivitis, úlceras o edemas oculares.

Alteraciones Dermatológicas

La enfermedad de Graves también puede generar anomalías cutáneas.  

La piel suele presentar diversas características relacionadas con la presencia de dermopatía (Mayo Clinic, 2014):

  • Engrosamiento de diferentes áreas de la piel.
  • Desarrollo de lesiones, granos y espinillas. Afecta especialmente a la parte superior de los pies.

Otra de las patologías frecuentes es el mixedema pretibial (Cleveland Clinic, 2015). Ésta produce una inflamación en enrojecimiento grave de la piel debido a la infiltración de sustancias mucosas en los tejidos cutáneos.

Causa

El origen de la enfermedad de Graves-Basedow está asociado a la presencia de anomalías en el sistema inmunológico.

A pesar de que éste se encarga de la protección del organismo frente a agentes malignos (internos y externos), en ocasiones puede actuar contra las células sanas (Cleveland Clinic, 2015).

En esta enfermedad, diversos anticuerpos se conectan a la superficie de la glándula tiroidea estimulando la producción de hormonas y generando hiperactividad (Cleveland Clinic, 2015).

Las investigaciones actuales aún no han identificado de forma precisa cuál es el factor etiológico que genera este proceso inmunológico anómalo.

La Clínica Mayo (2014) señala alguno de los factores de riesgo más asociados al desarrollo de este tipo de alteraciones:

  • Estrés físico y/o emocional: se han identificado algunos casos cuyo inicio se ha asociado al padecimiento de un acontecimiento estresante.
  • Embarazo: la maternidad reciente o el embarazo pueden incrementar el riesgo de desarrollo de la enfermedad de Graves en mujeres con una predisposición genética.
  • Tabaquismo: el consumo de tabaco y otras sustancias perjudiciales puede incrementar el riesgo de padecer patologías inmunológicas.
  • Enfermedades autoinmunes: la presencia de otro tipo de alteraciones del sistema inmunológico puede generar un mayor riesgo de aparición de la enfermedad de graves.
  • Edad: esta patología es más frecuente en personas cuya edad no supera los 40 años.
  • Sexo: existe una mayor prevalencia en el sexo femenino. Las mujeres son más propensas a padecer este tipo de patologías.
  • Historia familiar: la presencia de antecedentes y una herencia familiar de patologías inmunológicas incrementa la probabilidad de aparición.

Diagnóstico

Como señalamos en la descripción inicial, la identificación de esta enfermedad se realiza en base a los signos y síntomas clínicos (American Thyroid Association, 2016).

Es fundamental la realización de un examen físico compuesto por un análisis oftalmológico y cutáneo (American Thyroid Association, 2016).

Además, otra parte fundamental del diagnóstico es el estudio de los niveles sanguíneos de hormona tiroidea a través de diferentes test de laboratorio (American Thyroid Association, 2016).

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Graves-Basedow se centra en tres abordajes básicos (Cleveland Clinic, 2015):

  • Fármacos antitiroideos: este tipo de medicación reduce la producción de hormonas. Los más empleados son el propiltiouracilo y el metimazol. En muchos casos, es necesario emplear una terapia combinada ya que presentan una alta probabilidad de recaída.
  • Yodo radiactivo: con esta terapia es posible eliminar las células tiroideas hiperactivas, aquellas que producen cantidades elevadas de hormonas.
  • Cirugía: se emplea para extirpar partes o la totalidad de la glándula tiroides. Cuando se elimina de forma completa es necesario empelar un tratamiento de compensación hormonal.

Referencias

  1. American Thyroid Association. (2016). American Thyroid Association. American Thyroid Association. Obtenido de American Thyroid Association.
  2. Basedow. (2016). Symptoms and signs of hyperthyroidism. Obtenido de Basedow: http://www.basedow.ch/.
  3. Boix, E., Moreno, O., López, A., & Picó, A. (2014). Tratamiento de la enfermedad de Graves-Basedow con tiromidas: una alternativa con riesgos. Endrocrinol Nutr.
  4. Cleveland Clinic. (2015). Graves' Disease. Obtenido de Cleveland Clinic: http://my.clevelandclinic.org/.
  5. Colegio Médico de Chile. (2016). Enfermedad de Graves-Basedow. Obtenido de Medicina Interna Basada en la Evidencia: http://empendium.com/.
  6. Martínez GutierrezJ. (s.f.). GRAVES-BASEDOW. 2007.
  7. Mayo Clinic. (2014). Graves' disease. Obtenido de Mayo Clinic: http://www.mayoclinic.org/.
  8. NIH. (2016). Enfermedad de Graves. Obtenido de MedlinePlus: https://medlineplus.gov/.
  9. Romero, E., Martín-Frías, M., Jesús, M., Caballero Loscos, C., Alonso Blanco, M., & Barrio Castellanos, R. (2014). Eficacia del tratamiento con I131 en la enfermedad de Graves. An Pedriatr (Barc).
  10. Toft, D. (2016). Graves’ Disease Overview. Obtenido de EndrocrineWeb: http://www.endocrineweb.com/.
  11. Yeung, J. (2016). Graves Disease. Obtenido de Medscape: http://emedicine.medscape.com/.
  12. Zanolli , M., Araya, A., Cattani, A., Orellana, P., & Martínez-Aguayo, A. (2008). Enfermedad de Basedow Graves en pacientespediátricos. Rev Chil Pediatr.