Las 10 Señales Alarmantes de las Relaciones Tóxicas de Pareja

Las 10 Señales Alarmantes de las Relaciones Tóxicas de Pareja

Las relaciones tóxicas pueden darse en parejas, familiares, amigos o conocidos y su característica principal es que la relación tienen consecuencias negativas para las dos partes, siendo uno de los dos miembros el que normalmente tiene mayor influencia negativa.

En este artículo encontrarás 10 signos característicos que se dan en las relaciones tóxicas de pareja que te ayudarán a descubrir si te encuentras en esta situación.

relaciones tóxicas

Cuando sientes el deseo de compartir tu vida con una pareja, buscas obtener cariño y apoyo del otro. Que cada día y cada momento compartido con esa persona, signifiquen emociones positivas y que te alegren la vida.

También deseas que eso sea en ambas direcciones, es decir que la otra persona también pueda sentir lo mismo que tú.

Pero a veces, en lugar de ello, cada momento en común con tu pareja solo te hace sentir triste, indignado/a o incluso desvalorizado/a. Cuando esa situación es recurrente, es que estás viviendo una relación perjudicial para tu bienestar mental.

10 señales de las relaciones tóxicas de pareja

Presta atención a algunas de las siguientes situaciones y conductas, pueden ser señales de que estés viviendo una relación tóxica:

1-Una persona es la que lidera la relación

¿Qué significa liderazgo en un contexto emocional? Que una de las dos personas es quien toma las decisiones importantes, es la que pauta los tiempos y es en definitiva quien define el rumbo que esa pareja lleva.

Esta situación es más proclive que se dé cuando uno de los dos integrantes tiene un temperamento más permeable frente a ciertas presiones. También una mayor vulnerabilidad hace que el otro tome las riendas de la pareja.

Este comportamiento no es sano, si bien puede resultar muy cómodo para quien es “liderado” pero a la larga, esa persona se sentirá desvalorizada y poco contribuyente.

Es fundamental que ninguno de los dos miembros de la pareja sea dependiente emocionalmente.

2-Los dos integrantes de la pareja son co-dependientes

Similar al primer signo, pero en este caso ambas personas dependen uno del otro.

A veces es fácil confundir el amor con dependencia, pues se cree que por amar se necesita del otro para vivir.

Nadie debe necesitar de nadie para vivir, para poder tener una relación saludable. Aunque parezca que el dolor de una separación será insoportable, la necesidad o el miedo nunca son razones válidas para mantener una pareja.

La principal consecuencia que esto trae es el resentimiento. Con el tiempo, se va alimentando un rencor hacia el otro.

En el momento menos pensado la culpa estallará y el otro será el culpable de todo lo malo que te esté ocurriendo.

Cada integrante debe ser responsable de sí mismo y de las decisiones que toma, en otro caso los problemas no tardarán en aparecer.

3-El pasado tiende a justificar el presente

Cuando esto ocurre se está ante una de las principales señales de una relación tóxica.

Se recurre al pasado de cada uno, con sus aspectos positivos y negativos, para justificar los hechos actuales.

Generalmente, en una relación tóxica se usan las cosas que el otro hizo mal para así culparlo.

Cuando uno de los dos integrantes de la pareja, recurrentemente habla del pasado para referirse a las acciones presentes, lo que busca es manipular al otro.

En el caso en que sean los dos, los que “apelen” a este recurso, esto se traducirá en una competencia para ver quien se equivocó más.

Si esto te está sucediendo estás en el camino equivocado, pues nada bueno puede construirse a partir de la culpa y los reproches.

4-Cuando se habla en términos de “completarse”

Cuando una pareja expresa y vive ciertas conductas en términos de completarse mutuamente, es una clara señal de que hay problemas.

Frecuentemente se escucha frases como, “en una verdadera pareja se completa el uno al otro”, o que “ambos encuentran en el otro lo que cada uno no tiene”.

Esto es un error, pues cada persona debe “completarse” y llenar sus expectativas por sí mismo.

El que cada uno aprenda de las virtudes del otro y comprenda sus defectos, no significa complementarse. Cada persona tiene sus defectos y sus virtudes y con base en ello es que debe tratar de mejorar cada día.

No se puede buscar en el otro lo que a tí me falta. Si realmente necesitas algo, trata de cultivarlo y procurarlo tú mismo.

5-Cuando la mentira es recurrente

Si estás en una relación en la que sabes que el otro te oculta algo, o en la que tú escondes algo, entonces estás en una relación tóxica.

Nunca y bajo ninguna circunstancia debes justificar esta actitud, aunque sea una omisión. Si hay cosas que a la otra persona no le puedes decir, ya sea por temor o por falta de confianza, entonces es una señal de que las cosas no están funcionando como deberían.

Es común que en determinadas situaciones las personas omitan decirle cosas a su pareja porque así creen “que reaccionarán mejor” o simplemente no quieren amargarlas.

Si tu caso es uno de estos, entonces estás mintiendo. Y la mentira nunca se puede justificar.

6-El chantaje es moneda corriente

Cuando en una relación el chantaje emocional pasa a ser un recurso, entonces estás en una relación enfermiza.

Para que ocurra el chantaje, tiene que haber dos partes que lo consientan. Si tienes que chantajear al otro es que no estás obteniendo naturalmente la respuesta que desearías, y si eso ocurre hay que hablarlo.

Si eres el chantajeado, es que has contribuido a crear espacios para que se generen estas situaciones poco saludables en una pareja.

7-El perdón auténtico no existe

Cuando estás en una relación en la que no puedes pedir, recibir o brindar perdón, simplemente porque sabes que no sería de corazón, entonces es otra señal de toxicidad.

Cuando en una pareja no hay espacio para un perdón genuino y auténtico, es que no hay suficiente apertura ni disposición a que esa pareja crezca.

A veces es fácil decir “te perdono” pero en tu interior queda un resentimiento, porque te parece que lo que hizo es muy grave y no lo olvidarás.

Cuando al poco tiempo de haber pedido perdón la situación es recurrente, entonces no hubo sinceridad al pedir perdón o al aceptarlo.

8-Cuando en la relación hay un integrante agresivo y otro pasivo

Las personas son diferentes y es esperable que en una pareja haya uno que tenga un carácter más prominente que el otro. Pero esto no significa que se deba establecer una relación de dominación.

Cuando el integrante que tiene un carácter más pasivo pasa a ser objeto de malos tratos, entonces el vínculo es enfermizo.

9-La relación se proyecta en escenarios ideales

Cuando una pareja vive una relación proyectada en situaciones perfectas, no es una relación saludable.

Nada ni nadie puede basarse en hechos ideales, por la sencilla razón de que la idealidad y la perfección no existen.

Cuando una pareja piensa en términos de perfección e idealización no está viviendo la realidad, por lo cual no está creciendo.

10-La relación está en un segundo plano

Si cada integrante de la pareja tiene proyectos independientes es una buena señal.

Sin embargo, el extremo opuesto si es negativo: que no exista ningún plan en común.

Para que exista una relación sana se recomienda que compartas proyectos en común con tu pareja y que tengas proyectos y vida a parte.

¿Por qué nos involucramos en una relación tóxica?

Existen varias razones, pero entre las más frecuentes se encuentran las siguientes:

-Un deseo casi incontrolable de estar en pareja, solamente para no estar solos. Es tal la necesidad que se siente por tener una pareja, que se está dispuesto a pagar cualquier precio.

En este caso, puede que exista un trastorno de personalidad por dependencia.

-Baja autoestima. Esto puede hacer que la persona justifique muchas conductas propias de una relación enfermiza.

Una persona puede llegar a pensar que es merecedora de vivir una relación que no la satisfaga plenamente. Siente que eso es lo que merece, no más.

-Dificultad para vivir en “soledad”. Socialmente hay una presión importante en cuanto al vivir en soledad. De hecho, la palabra soledad suele adquirir un significado erróneo en este contexto.

Siendo casi un sinónimo de fracaso, está mal visto reunirse con amigos, y justo ser el único que no está en pareja. “¡Pobre! Qué pena que no tiene pareja”, es una frase común para representar esta conducta.

Cuando una persona es vulnerable, se pone en pareja en la primera oportunidad que se le cruza en el camino.

Conclusiones

La buena noticia es que puedes salir de una relación tóxica, mientras la mala es que no suele ser un proceso sencillo.

Una de las grandes razones por las que no es fácil, es porque muchas veces puede costar darte cuenta que estás involucrado en una pareja tóxica.

La familia o el entorno más próximo es el primero que advierte que la situación no está bien. Te ven triste y preocupado/, y suelen ser cómplices de situaciones en las que la pareja muestra su crisis.

Cada ser humano tiene su estrategia, pero hablar del tema y buscar ayuda suelen ser las mejores herramientas a la hora de visualizar el problema en su verdadera dimensión.

Una vez que lo has logrado, podrás llevar el plan que mejor se adapte a tu caso y así terminar con esa relación que te enferma.

¿Y tú has vivido alguna de estas señales de las relaciones tóxicas? Me interesa tu opinión. ¡Gracias!

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