Disfemia (Tartamudez): Síntomas, Causas, Tratamientos

Disfemia (Tartamudez): Síntomas, Causas, Tratamientos

La disfemia o tartamudez puede ser normal en los niños pequeños cuando comienzan a elaborar frases largas.

¿Eres tartamudo y te avergüenza hablar en público? Tal vez has observado que tu hijo tartamudea al hablar y te estás preguntando si se trata de un trastorno temporal o si también será tartamudo cuando sea mayor.

Pero si el tartamudeo se prolonga en el tiempo y causa frustración y vergüenza, entonces la disfemia se puede transformar en un verdadero problema.

Si quieres conocer más sobre los diferentes tipos de tartamudez y sus causas, continúa leyendo este interesante artículo.

disfemia o tartamudez

¿Qué es realmente la disfemia?

La disfemia, más comúnmente conocida como tartamudez, es un trastorno de la comunicación que afecta a cientos de miles de personas en el mundo entero.

Si bien es un trastorno bastante frecuente, en realidad aún no se conocen exactamente sus causas.

Esta alteración del habla afecta la fluidez verbal y se caracteriza por pausas anormalmente largas al hablar y repeticiones involuntarias de sílabas, entre otros síntomas, lo que provoca una distorsión notoria al hablar y en general causa incomodidad y frustración en quien la padece.

¿Alguna vez te has preguntado por qué las personas no pueden controlar su tartamudez? ¿Has notado que cuando están nerviosas o ansiosas los síntomas empeoran?

Las causas que se relacionan con este trastorno son variadas, si bien comparten una raíz en común.

Frecuencia de la tartamudez

Según informa la Asociación Americana de la Tartamudez, alrededor del 5% de los niños atraviesan una etapa de tartamudez que dura seis meses o más.

Aproximadamente, 3 de 4 niños que empieza a tartamudear deja de hacerlo en la adolescencia.

Ya sea por ayuda profesional, o por las condiciones favorables que su familia y/o el entorno le ofrecen, la mayoría de los niños supera el problema y logra comunicarse fluidamente. Solo el 1% continúa con el problema de manera crónica.

Tan solo en Estados Unidos, se estima que 3 millones de personas son tartamudas.

Cuando se analizan las cifras en función del sexo, se encuentra que un 75% de los niños o adolescentes tartamudos son varones. En ciertas familias la tartamudez es más frecuente, por lo que se cree que hay factores genéticos que influyen.

Tipos de tartamudez

  • Tartamudez inicial o de desarrollo

El tartamudeo que comienza a edades tempranas (entre los tres y los cuatro años) y más tarde desaparece por sí sola, se considera una etapa normal del desarrollo del lenguaje y en general no representa ningún problema. Se le llama tartamudez inicial o de desarrollo.

Los niños de esta edad suelen elaborar frases mentalmente con cierta rapidez pero aún les cuesta pronunciar ciertas palabras, y es natural que hagan pausas o repitan sílabas, pero no se trata de disfemia propiamente dicha.

La mayoría de los niños no sienten vergüenza ni frustración cuando repiten las sílabas y muchas veces ni siquiera se dan cuenta de lo que les sucede.

Este tipo de tartamudez puede aparecer y desaparecer durante un cierto tiempo para luego disminuir y desaparecer definitivamente, sin necesidad de tratamiento.

  • Disfemia o tartamudez

Por otro lado, la tartamudez que empeora con el tiempo, que presenta un patrón regular, que hace que la persona se muestre tensa y evite hablar en público por temor al ridículo, es la verdadera disfemia.

Este trastorno también suele aparecer en la infancia y afecta cuatro veces más a los varones que a las mujeres.

Estos son sus síntomas:

  • Repetir sonidos, partes de palabras y algunas veces, palabras enteras.

  • Hacer pausas largas entre las palabras o dentro de un mismo vocablo.

  • Tensión o incomodidad al hablar, angustia y ansiedad.

  • Frases incompletas.

  • Retraimiento, evitar hablar en público, rubor, timidez.

  • Tics, movimientos involuntarios en los músculos de la cara al hablar.

  • Falta de coordinación respiratoria al hablar.

  • Los síntomas empeoran cuando la persona está nerviosa, ansiosa, estresada o cansada.

Según cuáles sean las alteraciones que se presentan al hablar, existen diferentes categorizaciones de la tartamudez:

  • Tartamudez tónica. En este caso, el habla se ve interrumpida totalmente. La persona parece necesitar tomar aliento y al cabo de unos minutos, pronuncia palabras de manera rápida. Luego, nuevamente se produce el silencio.

A nivel orgánico se produce una inmovilización muscular o un espasmo. El diafragma se contrae y luego libera el aire en cuanto se produce la expresión verbal.

  • Tartamudez clónica. Aquí se aprecia una reiteración de ciertas sílabas, completamente involuntaria. La persona se da cuenta de que lo repite pero no lo puede controlar. Las palabras suenan de manera explosiva.

¿Alguna vez has escuchado a alguien que intenta tres o cuatro veces decir una palabra y recién a la cuarta o quinta vez la puede expresar? Esa tipo de tartamudez es la clónica.

  • Tartamudez tónica-clónica. Esta tercera clase es una combinación de las dos anteriores. Es la más frecuente.

Causas de la disfemia

Actualmente, se cree que la tartamudez es un problema en el que influyen varios factores. Aunque no se sabe exactamente la causa, se cree que estos son los factores más importantes:

  • Diferencias en el funcionamiento de los hemisferios cerebrales

Los investigadores han demostrado que en las personas tartamudas, los hemisferios cerebrales se activan de manera distinta.

  • Causas genéticas

La tartamudez puede ser hereditaria; un hijo de una persona tartamuda tiene un riesgo mucho mayor de ser tartamudo.

Se cree que en las personas tartamudas los genes se expresan de manera diferente, alterando la comunicación entre las neuronas encargadas de la zona del habla en el cerebro y las neuronas que mueven los músculos necesarios para hablar.

  • Lesiones cerebrales

Los traumatismos y los infartos cerebrales provocan lesiones en el cerebro que pueden causar tartamudez.

  • Causas psicológicas y sociales

Sobre este terreno se ha ahondado más. Los distintos tratamientos para corregir o disminuir la tartamudez van en esta dirección.

Cuando un niño muestra problemas en el uso del lenguaje, inmediatamente comienza a sufrir condiciones que le son desfavorables.

La burla de sus congéneres, la impaciencia de sus maestros, e incluso la de su propia familia. Muchas veces los padres piensan que el niño simplemente no ha aprendido a hablar bien y lo presionan para que no tartamudee más.

Un problema que en realidad puede tener solución si es tratado adecuadamente, se ve sensiblemente agravado y prolongado en el tiempo debido a sus consecuencias psicológicas y sociales.

Todos estos patrones de conducta que el entorno adopta para con el niño, van lastimando su autoestima y su confianza. Eso trae aparejado un complejo de inferioridad, que lo llevará por distintos caminos. Pero ninguno de ellos lo ayudará a corregir su tartamudez.

Otro factor de riesgo psicológico es la ansiedad. Los niños o adultos que son ansiosos o que están atravesando situaciones que le generan ansiedad son más propensos a tartamudear. Al tartamudear, se genera más ansiedad, estableciéndose un círculo vicioso del cual es difícil salir.

De todas maneras, hay que tener presente que un tartamudo puede pronunciar fluidamente todas las palabras. Solo que con algunas se bloquea, y este bloqueo puede ser sistemático. Si se logra hallar y neutralizar el estímulo que causa el tartamudeo, el habla puede mejorar notoriamente.

¿Es tu hijo tartamudo?

En el caso de los niños puede ser difícil diferenciar entre el tartamudeo que es normal en el proceso de aprendizaje al hablar y un verdadero trastorno de comunicación.

Como se mencionaba anteriormente, si tienes un hijo de tres o cuatro años, es normal que aprecies una serie de “errores” al hablar. En esa etapa, la función del lenguaje está en pleno desarrollo y es normal que hagan pausas y repitan sílabas.

Cuando quieren decir una frase larga y se equivocan, repiten o vuelven a comenzar. Hasta aquí es algo normal, y se trata de disfluencias normales.

Ahora bien, cuando el niño comienza a dejar espacios largos de tiempo entre una palabra y la otra o cuando muestra dificultades en determinado tipo de sílabas, tienes que prestar atención.

Si al pequeño le haces una pregunta y demora en responder, es una señal de alerta. Los principios y los finales de oraciones, son los que más cuestan pronunciar para las personas tartamudas.

Cuando la dificultad al pronunciar determinadas sílabas no disminuye o desaparece con el tiempo, es otro síntoma de disfemia. En todos los casos, este tipo de trastorno debe ser diagnosticado por un profesional de la salud (logopeda especialmente).

Tratamientos para la disfemia

Es importante resaltar que los síntomas de la disfemia pueden mejorar mucho, porque que los factores psicológicos asociados al trastorno se pueden neutralizar.

Para ello es fundamental no reaccionar negativamente ante las dificultades para hablar, disminuyendo la ansiedad, la autocrítica o la impaciencia, pues de esta manera el problema empeorará en lugar de mejorar.

El apoyo de la familia y el entorno también es muy importante, especialmente en los niños. Existen técnicas que ayudan a conversar en un ambiente relajado, reforzando el habla con gestos y movimientos de cabeza, lo cual ayuda a mejorar la fluidez verbal y evitar el tartamudeo.

Si eres tartamudo o crees que tu hijo lo es, infórmate adecuadamente sobre el tema y busca ayuda profesional, porque la tartamudez tiene solución. No dejes que se transforme en un estigma.

¿Cuál es tu experiencia con la disfemia?

Referencias

  1. http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/prevemi/disfemia_tartamudez.pdf
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Tartamudez
  3. http://www.tartamudez.org/content/prevalencia-e-incidencia
  4. http://www.nidcd.nih.gov/health/spanish/pages/stutter_span.aspx
  5. http://www.guiadepsicologia.com/infantil/lenguaje-tartamudezcausa.html
  6. http://www.psicoterapeutas.com/pacientes/tartamudez.html.
  7. Fuente imagen.

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