28 Graves Consecuencias del Maltrato Infantil

28 Graves Consecuencias del Maltrato Infantil

Vivimos en un mundo lleno de violencia de la que tampoco se pueden escapar los niños. ¿Sabías que el maltrato infantil está aumentando considerablemente?.

Por esto es necesario informar de este problema en todos los ámbitos en especial en el educativo, con el fin de prevenirlo e identificarlo.

consecuencias del maltrato infantil

Como veremos a continuación las consecuencias del maltratao infantil en el menor pueden ser increíblemente negativas para su bienestar y posterior desarrollo.

¿Qué tipos de maltrato infantil existen?

Antes de comenzar a desarrollar los efectos negativos que tienen los diferentes tipos de maltrato en los menores que lo sufren. Hemos visto útil explicarlos de forma breve para una mayor comprensión del artículo:

Abuso físico

Se entiende al abuso físico como toda aquella acción de forma consciente por parte del progenitor o persona que cuida al niño que es capaz de producirle daño a nivel físico o lo sitúa en riesgo de sufrirlo (Robaina, 2001).

Esto se traduciría en encontrar en el cuerpo del niño huellas del objeto con el que se le ha agredido como por ejemplo: plancha de la ropa, cinturón, zapato… Por otro lado, el menor también presentaría inflamaciones de algunas partes del cuerpo, fracturas así como frecuentes ingresos en los hospitales por lesiones de cuya causa no es muy clara.

Maltrato emocional

Se entiende el maltrato emocional como todas aquellas acciones que realizan los progenitores o cuidadores del menor con el fin de ridiculizarlos, insultarlos, regañarlos o menospreciarlos. Los niños que reciben este tipo de maltrato no suelen jugar y se detectan porque siempre se ven tristes y silenciosos (Bullejos, 2008).

Negligencia o abandono físico

Se considera como la falta de atención frecuente a las necesidades de tipo física del menor por parte de las personas que lo cuidan. Esto se traduce en que estos niños tienen una higiene deficiente, en ocasiones están desnutridos o incluso van con ropa inadecuada para el clima o el lugar, entre otras.

Abuso sexual

Son todas aquellas acciones que puede realizar el adulto de tipo sexual hacia el niño. Estos menores además de presentar problemas en los genitales suelen tener problemas para caminar así como muchas infecciones.

Maltrato psicológico

Se entiende el maltrato psicológico “como toda aquella acción que produce un daño mental o emocional en el niño causándole perturbaciones de magnitud suficiente para afectar la dignidad, alterar su bienestar o incluso perjudicar su salud” (Bullejos, 2008).

¿Cuáles son sus consecuencias para el menor?

A continuación os explicamos las consecuencias que pueden tener en el menor los diferentes tipos de maltrato. Sin embargo, aunque lo abordemos de forma general estos síntomas se pueden dar en cualquier niño y tener una mayor o menor presencia dependiendo del maltrato que esté sufriendo así como de su personalidad y temperamento.

1- Actitudes agresivas y/o destructivas

Una respuesta que se suele dar ante el maltrato físico es una actitud agresiva ante el mundo que le rodea, digamos que es un mecanismo de defensa que lo hace de algún modo sentirse mejor por lo que le ocurre.

2- Rebeldía

Las anteriores actitudes agresivas llevaran al niño a desobedecer las normas que se le imponen con la intención una vez más de querer huir y/o enfrentarse a su dura realidad.

3- Hiperactividad

Otra de las consecuencias puede ser la indudable hiperactividad. El menor al ser víctima de maltrato físico puede encontrarse nervioso y en tensión dado que estará esperando que su progenitor le pegue de un momento a otro sin causa alguna.

4- Timidez

Esto le puede llevar a tener una actitud tímida. Un ejemplo pueden ser los niños que no hablan ni se relacionan en clase porque tienen miedo a equivocarse o a hacer algo de forma incorrecta.

5- Miedo, ansiedad y aislamiento

El niño al encontrarse todo el tiempo en tensión desarrollará miedo y ansiedad lo que le llevará a querer estar siempre solo y a no querer relacionarse con nadie y mucho menos participar en clase.

6- Culpa

Al no entender por qué ocurre, los niños que sufren algún tipo de maltrato suelen culparse e incluso creerse que verdaderamente se merecen ese tipo de castigo, lo que por otra parte les lleva a presentar una baja autoestima que repercutirá en su vida de forma determinante (Santana y otros, 1998).

7- Bajo rendimiento académico

Al no querer participar en las actividades, pasar tiempo solo e incluso estar la mayor parte del tiempo en tensión por el miedo y la ansiedad que presenta, estos niños por regla general tendrán un bajo rendimiento académico.

8- Desconfianza

En su gran mayoría los niños que sufren maltrato de tipo sexual son los que suelen ser más desconfiados con los adultos aunque podemos generalizar esta consecuencia a todos los demás.

9- Enfado

El no entender o saber el por qué están siendo maltratados les puede llevar a sentir enfado y sentimientos de injusticia ante su situación.

10- Deterioro de facultades mentales

Problemas de atención y de aprendizaje que se traducen en sufrir problemas cognitivos (Forero, 2010).

11- Retraso psicomotor

Sufrir estos tipos de maltrato puede desencadenar problemas en el desarrollo psicomotor. Es decir, capacidades que los niños deben de ir adquiriendo a unas determinadas edades que no están apareciendo. Por ejemplo: el desarrollo del habla.

12- Autodevaluación

Más bien conocido como el desprecio hacia uno mismo. Normalmente este tipo de sentimiento lo podemos apreciar en el maltrato de tipo sexual ya que en su gran mayoría pueden ser muy traumáticos.

13- Atracción homosexual o anorgasmia

En muchas ocasiones los niños que son maltratados sexualmente pueden llegar a sentirse atraídos por personas del mismo sexo. Es decir, si de una menor abusa su padre, ésta preferirá tener relaciones con personas del mismo sexo como mecanismo de defensa aunque lo haga de forma inconsciente.

Por otro lado, pueden llegar a presentar anorgasmia que se traduce en un mal funcionamiento del orgasmo durante el acto sexual.

14- Pérdida o disminución de la líbido

También los menores que han sufrido este tipo de maltrato pueden presentar poco o ningún deseo de tipo sexual en su etapa adulta debido a los traumas psicológicos.

15- Apatía

Los niños pueden sufrir apatía debido al sufrimiento que tienen por estar viviendo algún tipo de abuso o maltrato por parte de sus padres o de algún familiar cercano.

Se mostrarán apáticos en todos los aspectos de su vida. Es decir, no mostrarán interés o motivación por nada ni nadie.

16- Retraimiento

Como se ha expuesto anteriormente preferirán estar solos antes de tener trato con sus iguales o con cualquier persona de su alrededor.

17- Problemas para relacionarse

Esto le llevará en su etapa adulta o en la adolescencia a tener problemas para relacionarse con los demás, ya que no habrá tenido la oportunidad de desarrollar adecuadamente sus habilidades sociales o por el contrario, su nivel de desconfianza hacia las personas no le dejará hacerlo.

18- Poca expresividad

Los niños que han sufrido maltrato de tipo emocional suelen mostrarse más inexpresivos que los demás debido al sufrimiento que han sentido. Se suelen mostrar tímidos y callados así como ausentes en la mayoría de los casos (Santana y otros, 1998).

19- Bloqueo emocional

En algunos casos suelen presentar bloqueo emocional debido al chock traumático que sufren. No saben expresar lo que sienten ni tampoco identificar sus sentimientos.

20- Sensación de rechazo

Suelen tener sensación de rechazo los menores que son maltratados a nivel emocional ya que sus progenitores no les prestan atención, lo que les llevará a sentir un gran vacío de amor y cariño que intentarán suplir con otras actividades.

21- Asistencia irregular a la escuela

Los niños que sufren maltrato por negligencia suelen faltar muchísimo a la escuela entorpeciendo así su aprendizaje y su futuro.

22- Indiferencia del medio ambiente externo

Debido a que suelen ser vistos como una carga los niños llegan incluso a no identificar el medio exterior en el que viven ya que apenas salen de su hogar.

23- Sensación de no ser queridos

Los niños que son maltratados emocionalmente llegan incluso a sentir que no son queridos por sus progenitores dados los estilos de crianza, educación y cuidados que reciben.

24- Efectos psiquiátricos

Diferentes estudios han revelado que existe una clara relación entre sufrir violencia en la infancia y padecer o desarrollar problemas de personalidad en adultos (Forero, 2010).

25- Problemas con consumo de sustancias

Los adultos con problemas de ingesta de sustancias prohibidas o alcohol suelen presentar con mayor frecuencia historias de abusos o negligencia durante la infancia ( Shin y otros, 2010).

26- Conductas delictivas

Las conductas rebeldes y los sentimientos de apatía pueden hacer que durante la etapa de la adolescencia o la adultez el niño presente conductas delictivas.

27- Potenciales maltratadores

Por otro lado y aunque nos resulte extraño, también debido a lo que han sufrido por los constantes abusos los menores pueden convertirse en agresores (Frías y Gaxiola, 2005)

28- Depresión

Algunos estudios apuntan a que existe una relación entre la violencia que se experimenta en la niñez y la posterior depresión en la etapa adulta (Frías y Gaxiola, 2005).

A modo de resumen, podemos decir que sufra el maltrato que sufra por parte de sus progenitores, ésto le afectara de forma drástica. Traduciéndose en problemas escolares así como cognitivos y sociales (Barnett y otros, 1996).

También sufrirán problemas de conducta debido a una infancia plagada de agresiones e incluso retraimiento. Por otro lado, todas estas consecuencias pueden hacer que el niño llegue a abusar de sustancias tóxicas o terminar por tener comportamientos prohibidos por la sociedad (Luntz y Spatz, 1994).

¿Qué perfil tienen los diferentes agresores?

  • Maltrador físico. Los agresores de tipo físico se caracterizan por ser incapaces de controlar sus impulsos. Suelen estar siempre enfadados por cualquier motivo lo que les llevará a que por cualquier cosa respondan con alguna agresión física. Por otro lado, suelen sentirse frustrados con su vida e incluso en muchas ocasiones pueden haber sido víctimas a su vez de maltrato.

  • Maltratador de tipo sexual. Los progenitores o agresores del menor de tipo sexual suelen ser personas que presentan algún tipo de adicción normalmente suelen ser a sustancias como el alcohol o las drogas duras. No se reconocen como maltratadores y tienen a no querer relacionarse con nadie es decir, al aislamiento.

Por otro lado, no quieren que el menor tenga amigos o se relacione con nadie de su sexo opuesto e incluso llega a excitarlo sexualmente con revistas, películas o propias exhibiciones.

  • Maltratador psicológico. Son incapaces de buscar ayuda profesional y suelen tener una imagen distorsionada del niño por lo que siempre le exigen más de lo que el niño por ser niño es capaz de hacer.

También devalúa al niño tanto en público como en privado constantemente y lo culpa de todo lo malo que les sucede en su día a día. No suele mostrar afectos de cariño hacia el menor amenazándolo y aterrorizándolo con frecuencia.

  • Maltratador emocional. Este tipo de agresores suelen ser personas inestables emocionalmente que tienden a la depresión, ya que no han incorporado las herramientas necesarias para desenvolverse de forma exitosa en su día a día, por ello tendrán problemas de adicción al alcohol y a las drogas, entre otros.

Dado que no se encuentra bien, rechazará al niño y será poco tolerante con este. Esto le llevará a no prestarle atención ni a dedicarle tiempo, por lo que el niño estará siempre solo.

  • Maltratador por negligencia. Los maltratadores por negligencia se caracterizan por tener problemas con su pareja así como económicos. Ven al menor como una auténtica carga de la que no se quieren hacer responsables por lo que serán apáticos y no mostrarán interés hacia él (Santana, 1998).

Conclusiones

Como hemos podido comprobar en este artículo el maltrato infantil puede afectar gravemente al correcto desarrollo tanto físico como mental de los niños, no solo en la etapa en la que lo sufren sino también en la adulta.

Por ello, saber identificar el perfil del maltratador y los signos de alarma en las escuelas o desde su entorno más cercano es una acción cada vez más necesaria para prevenir y paliar los síntomas o consecuencias que hemos explicado en este artículo.

Referencias

  1. Barnett D,Vondra IJ, Shonk MS. Self-perceptions, motivation and school

2. Bullejos Gonzáles, M. (2008). El maltrato infantil. Revista Innovación y Experiencias Educativas.

3. Forero, L. C. A., Araújo Reyes, A. P., Godoy Díaz, A. P., & Vera Rueda, M. E. (2010). Maltrato infantil y sus consecuencias a largo plazo. Medunab, 13(2).

4. Frías Armenta, M. y Gaxiola Romero, J.C (2005). Las consecuencias del maltrato infantil: Un estudio con madres mexicanas. Revista Mexicana de Psicología.

5. Barnett D,Vondra IJ, Shonk MS (1996) Self-perceptions, motivation and school functioning of low-income maltreated and comparison children. Child Abuse Negleted.

6. Luntz BK, Spatz WC (1994). Antisocial personality disorder in abused and Neglected children grown up. Am J Psychiatry.

7. Robaina Suárez, G. (2001). El maltrato infantil. Revista Cubana de medicina general integral, 17(1), 74-80.

8. Santana, R., Sánchez, R., & Herrera, E. (1998). El maltrato infantil: un problema mundial. Salud pública de México, 40(1).

9. Shin SH, Hong HG, Hazen AL (2010). Childhood sexual abuse and adolescent substance use: a latent class analysis. Drug Alcohol Depend.

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