17 Signos del Bullying Verbal y Cómo Enfrentarlo

17 Signos del Bullying Verbal y Cómo Enfrentarlo

En las últimas décadas, los medios de comunicación e internet han destacado las noticias relacionadas con la violencia adolescente y juvenil y, específicamente, con la que se produce en el ámbito escolar o derivada de ella (Gómez y otros, 2007).

Esto junto con los recientes suicidios de menores por acoso escolar tanto en España como en otros países, ha hecho que aumente el tráfico de información entre los profesionales de la educación y familiares sobre cómo identificar y afrontar este problema.

Bullying Verbal

A continuación os hablamos del bullying verbal y de sus señales más destacadas. También os explicamos cómo se puede abordar y prevenir tanto desde la escuela como desde el hogar.

¿Qué es el bullying verbal?

Existen diferentes tipos de bullying como el verbal, sexual, físico y cibernético, entre otros. En este vamos a hablar detalladamente sobre el bullying verbal por ello, hemos visto conveniente comenzar por su definición.

El bullying verbal son todos aquellos mensajes ya sea hablados o escritos que atacan a la integridad de la persona que los recibe. No por no ser físico este problema es menor ya que ataques como éstos afectan a la persona emocionalmente, por lo que suelen ser incluso peores que el maltrato corporal.

¿Cuáles son sus características?

El bullying verbal es algo bastante común en las escuelas independientemente de la edad, aunque sí es cierto que se puede dar con más frecuencia en la adolescencia, como ya sabemos, este hecho puede afectar al bienestar de la persona que lo sufre debido al tiempo de exposición y su prolongación.

Suelen aparecer en forma de amenazas, burlas, motes, acoso etc., por parte de un grupo de personas o el líder de éste. La víctima normalmente es una persona que podría considerarse como indefensa ya que no tiene las herramientas necesarias para afrontar esa situación, lo que le provoca miedo, hiere su autoestima significativamente y baja su rendimiento escolar.

Por otro lado, dado que es un tipo de acoso escolar que se ve o se escucha frecuentemente, todos los compañeros cercanos a su entorno o que forman parte de su grupo de clase, están al tanto de que este tipo de acciones están ocurriendo. Desgraciadamente, es muy común que éstos no hagan nada por remediarlo invitando al agresor a continuar con sus actos y pasar al siguiente nivel: el maltrato físico.

3. ¿Cómo lo podemos detectar?

En muchas ocasiones desde los centros educativos estos hechos pasan desapercibidos, llegando incluso a identificarlo cuando el acoso escolar se ha cobrado la vida de la víctima o ya ha causado daños irreparables en su bienestar psicológico y físico. Por ello, tener las herramientas adecuadas para saber identificarlo en sus primeras fases es fundamental. A continuación, os presentamos los principales signos del acoso escolar verbal más comunes:

  • Lenguaje corporal agresivo. Puede darnos una gran pista sobre lo que está ocurriendo en el patio del recreo o incluso en clase. Aunque no lo creamos, algunos gestos pueden convertirse en una forma de bullying verbal. Por ejemplo: si movemos las manos y los brazos hacia delante y hacia atrás mientras éstos están en tensión y medio doblados, podemos entenderlo como una amenaza de asfixia.
  • Gritos de forma frecuente. Si vemos que un grupo de alumnos o uno en particular siempre se dirige a un compañero gritándole o hablándole de forma despectiva, puede ser otro gran indicador de que algo está ocurriendo.
  • Ignorancia hacia la víctima. Otro indicador es ignorar a un compañero o no dirigirle la palabra durante las actividades grupales y excluirlo de éstas. Estos gestos harán que la víctima se sienta culpable o indignada ya que no sabe exactamente el por qué del comportamiento de sus compañeros.
  • Uso de comentarios despectivos. Los acosadores normalmente realizan comentarios despectivos de sus víctimas ya sea por su color de piel, género o religión. Suelen burlarse de ellas en cualquier lugar e insultan sus ideas, comportamientos o creencias. Normalmente, siempre niegan los hechos.
  • Bromas de mal gusto constantes. La víctima suele recibir bromas constantes por parte del agresor o de su grupo de mal gusto. Frases del tipo “eres un cuatro ojos”, “orejón, cabezón o gafotas” suelen ser “bromas” que utilizan y que pueden influir muy negativamente en las víctimas.
  • Hace sentir incómoda a la víctima. Ya sea a través de la exclusión que recibe por parte de sus compañeros acosadores en clase o por los insultos y bromas que recibe. Ésta se sentirá muy incómodo, por lo que estará sentado al final de la clase donde evitará participar y tener contacto con cualquier compañero por miedo a que estos hechos se repitan de forma frecuente.

Estos y otros signos pueden indicarnos de que algo está ocurriendo en nuestra clase. En algunas ocasiones y debido a una discusión o malentendido se pueden dar algunos, no por ello debemos de alarmarnos pero sí estar atentos y observar las conductas de nuestros alumnos.

4. ¿Cómo afecta a la persona que lo recibe?

Los jóvenes que sufren bullying verbal pueden llegar a sentir un cúmulo de sentimientos y emociones negativas que afectarán de forma drástica a su bienestar emocional y por ende a su vida en general.

Aunque a simple vista nos pueda parecer que las víctimas de este tipo de acoso se encuentran en perfecto estado, no debemos olvidar que tenemos que observar que las secuelas que causa son de tipo mental y psicológica y que por miedo, suelen disimular las consecuencias de este tipo de violencia.

No solo tienen que acarrerar con que todos los días le estén llamando cosas y que lo amenacen, sino también con el hecho de que tienen que ocultarlo a sus amigos y familiares por miedo a que las agresiones pasen a otro nivel, el físico. Estas personas suelen sufrir mucho por todo lo que conlleva y a menudo puede cambiar su comportamiento de forma drástica.

Por otro lado, también pueden mostrar sus sentimientos de forma diferente, por lo que como familiares y profesionales de la educación, debemos de saber identificar los signos que este tipo de acoso puede mostrar en las víctimas que lo sufren:

1- Disminución de ingesta de alimentos

Las víctimas de este tipo de acoso escolar comienzan a perder el apetito. Normalmente fingen que comen y cuando se encuentran solos tiran la comida o la esconden para que nadie la vea. Esto puede ser debido a la gran tensión que sienten.

2- Nervios y tensión diarios

Suelen estar todo el tiempo en alerta y nerviosos por lo que pueda pasar o le puedan hacer tanto los compinches como su principal agresor. Esa incertidumbre constante les crea inseguridad y hace que no puedan vivir una vida normal.

3- Miedo

Todos los puntos anteriores desembocan en el miedo, miedo a lo que le puedan decir, miedo a la broma que le puedan gastar o incluso miedo a que el día de mañana comience a sufrir bullying físico.

4- Evita las redes sociales o internet en general

No quiere conectarse a las redes sociales ni a internet, ya que en muchas ocasiones el bullying verbal es la base de todos los tipos de bullying que existen. Por ello, en muchas ocasiones hasta se borran los perfiles de las redes sociales con el fin de evitar que aumenten las agresiones.

5- No quiere participar en las actividades

Por miedo a que le puedan gastar bromas en presencia del profesor y que sus compañeros tanto compinches como los que permiten este tipo de actos se rían de él y lo humillen públicamente, evitará participar en todo tipo de actividades en los que haya que hablar o salir a la pizarra.

6- Prefiere estar solo

Una vía de escape a su sufrimiento es estar solo. De esta forma, piensa que no habrá nadie que lo amenace o que le haga sentir inferior y débil. Este es un error que suele cometer la mayoría de los jóvenes que sufren este tipo de acoso.

7- Siente ansiedad cuando tiene que ir a la escuela

Hará todo lo posible por no ir a la escuela hasta fingir que se encuentra enfermo. Para las víctimas tener que enfrentarse al centro escolar puede causarle incluso ataques de ansiedad debido a la tensión que sufren.

8- Consumo de drogas

Otra de las vías de escape a su sufrimiento son las drogas. Cuando se sufre bullying en la adolescencia, muchos jóvenes deciden apoyarse en ellas para evadir sus pensamientos y su malestar.

9- No quiere salir a la calle

Por temor a encontrarse con sus agresores fuera del colegio, muchas víctimas no quieren salir a la calle solas o acompañada de otros iguales, por lo que siempre estarán en casa.

10- Faltas continuadas al centro

Por otro lado, debido a la gran ansiedad que le produce el acudir al colegio, intentará evitar ir a toda costa incrementando así sus faltas en el centro.

11- No quiere salir al recreo

En clase debido a la presencia del profesorado el acoso verbal puede darse en menor medida. Sin embargo, en el recreo aunque exista supervisión de los maestros no pueden controlar este tipo de acoso de forma sencilla. Será ahí en ese momento, cuando el acosador y sus compinches se ensañen con su víctima.

Estos y otros signos nos pueden ayudar a identificar que nuestro hijo o alumno está siendo víctima de bullying verbal. Tenemos que enfatizar que en muchas ocasiones un niño puede presentar algunos de estos indicadores, esto no quiere decir que sea víctima de estas acciones. Por ello, tenemos que observar muy bien nuestro alrededor y tener presente estos y otros signos que puedan ser determinantes para su identificación.

¿Por qué ocurre?

Aunque es complicado entender exactamente por qué existen agresores y realizan este tipo de acciones hacia otros compañeros. Pueden existir varias razones que nos ayuden a explicar este tipo de conductas:

  • Para impresionar a sus amigos o construir algún tipo de reputación. En muchas ocasiones, los agresores también suelen ser víctimas debido a que tienen una baja autoestima y necesitan sentirse queridos y aceptados por su grupo de iguales. Por ello, una forma de hacerlo es atentando contra un compañero que es más débil que el.
  • Pueden haber sido intimidados. Otra de las razones por las que deciden realizar este tipo de acoso, puede ser porque incluso el mismo fue en otro tipo acosado. No es lo más común pero también puede pasar y es una forma que tiene de revelarse contra el mundo y contra su propio acosador.
  • Para recibir atención. En muchas ocasiones, los agresores no han tenido una infancia feliz o no han visto sus necesidades del todo cubiertas por el estilo de crianza o educación que sus padres le han dado. Por ello, una forma de que le presten atención aunque no sea la más adecuada, es acosar a un compañero.
  • Como forma de evadirse. Debido a los problemas que pueden existir en casa utilizan como vía de escape para sentirse mejor el acosar a un compañero.

Los verdaderos motivos por los que un acosador decide serlo dependen de la persona y de sus características. Aquí hemos presentado algunas ideas que nos pueden servir para entender exactamente por qué se da este tipo de acoso escolar.

¿Cómo se puede prevenir o enfrentar este tipo de acoso?

A continuación exponemos algunas pautas sobre cómo se puede prevenir o enfrentar este tipo de acoso desde las escuelas, el entorno familiar así como con la víctima:

Desde la familia

  • Ambiente de desarrollo estable y regido por normas. En la mayoría de ocasiones el problema comienza aquí, sin darnos cuenta estamos forjando a un posible acosador con nuestro estilo de crianza y educación. Tenemos que ser conscientes de que el niño necesita un ambiente estable y seguro colmado de amor para su correcto desarrollo físico y mental. Por lo que tener un entorno con normas y valores hará que el menor sea una persona estable y tranquila. Un estilo de crianza permisivo y un ambiente sin normas podría ser la causa o el detonante de posteriores comportamientos agresivos y por ende del acoso escolar.

  • Controlar los medios de comunicación. La televisión y las nuevas tecnologías en general, pueden afectar a los menores de forma negativa. Normalmente, éstos están expuestos a programas que utilizan la violencia verbal, por lo que desde casa los progenitores deben de ser conscientes de vigilar los tipos de programas que ven a diario para controlar sus contenidos.
  • Hablar con tus hijos sobre el acoso. Es importante que desde la familia se hable con los menores sobre el acoso escolar en general y sus consecuencias negativas para las personas que lo sufren con el fin de sensibilizar a los niños y prevenir que ocurra.

Si eres víctima de bullying verbal

  • No te calles. Pide ayuda a un adulto ya sea profesor o alguien de tu confianza. Ellos pueden ser capaces de tomar medidas contra tu acosador y sus compinches. No pienses que la situación podría ir a peor si lo cuentas, lo mejor es pararlo cuanto antes y una de las posibles formas es dando este primer paso
  • Cuéntalo en casa. No puedes pasar por esto solo, tienes que pedir ayuda a tu familia y contarlo. Éstos te ofrecerán apoyo y comprensión, justo lo que necesitas para mejorar tu bienestar emocional y mental. Por otro lado, también te ayudarán en el proceso de detención y a buscar soluciones a lo que te está ocurriendo.
  • Intenta parar al agresor. Habla con el agresor y su grupo para hacerles entender que se están equivocando y que realicen otro tipo de actividades que no sean el insultarte o molestarte.
  • Ignora a tus agresores y aléjate de ellos. Lo mejor que puedes hacer es evitar todo lo posible a tus agresores aunque te cueste. Tal vez se cansen de que les ignores y paren.
  • Mantén la calma. Tienes que mantener la calma en todo momento, si ven que te pones nervioso sabrán que están consiguiendo lo que quieren en ti y actuarán más frecuentemente.

Como profesor

  • Habla con tus alumnos. Es importante que desde la escuela se den charlas a los jóvenes sobre el acoso escolar con el fin de sensibilizar y prevenir este tipo de violencia escolar. En ocasiones, realizar jornadas con personas que lo hayan sufrido de forma real y quieran contar su experiencia puede ser una actividad excelente.
  • Mantente informado. Estar al tanto de las pautas de prevención y actuación en estos casos es esencial así como de las herramientas existentes para detectarlo en sus primeras fases. De esta forma evitaremos sus posibles consecuencias en las víctimas y hasta podremos salvar vidas.
  • Observa tu clase. No esperes a que sea demasiado tarde o a que el acoso escolar esté muy desarrollado, observa a tus alumnos en clase así como en el recreo o en las diferentes actividades que hagáis.
  • Actúa. En el caso de que te encuentres con algún caso de acoso escolar actúa inmediatamente, no le quites importancia.

Conclusiones

El bullying verbal es una problemática muy común en nuestra actualidad principalmente en las instituciones educativas. Sus consecuencias pueden ser devastadoras para aquellas personas que la sufren ya que podría decirse que el acoso escolar verbal sólo es el comienzo de una lucha que irá en aumento dando pasos a otros tipos de acoso como el físico o el cibernético.

Nuestro deber como familiares y profesionales de la educación es intentar reducir el número de casos de acoso escolar en general y de bullying verbal en particular. Por ello, saber identificar estos hechos desde sus inicios así como hablar con nuestros hijos y alumnos del tema se convierte en algo verdaderamente importante.

Referencias

  1. Cardona Gaviria. A y otros (2012). Determinación de riesgos y consecuencias que ocasiona el bullying verbal en la institución educativa Colegio Loyola para la Ciencia y la Innovación.

2. Gómez, A., Gala, F., Lupiani, M., Bernalte, A., Miret, M., Lupiani, S. (2007). El" bullying" y otras formas de violencia adolescente. Cuadernos de medicina forense(48-49), 165-177.

3. http://www.bullying.co.uk/general-advice/verbal-bullying/

4. https://nobullying.com/verbal-abuse-signs/

5. http://www.bullyingstatistics.org/content/verbal-bullying.html

You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW