10 Actividades para Niños Hiperactivos (desde 4 años)

10 Actividades para Niños Hiperactivos (desde 4 años)

Los niños hiperactivos o con déficit atencional se caracterizan por presentar comportamientos impulsivos, por su incapacidad para permanecer atentos en las actividades que realizan así como por su gran energía.

Hace unos años atrás, estos niños se caracterizaban por distraer a los compañeros y siempre han sido conocidos como los alumnos disruptivos de la clase o como los  niños traviesos.

Actividades para Niños Hiperactivos

Esto hace que trabajar con ellos dentro del aula sea extremadamente complicado por ello. A continuación os vamos a mostrar algunas actividades y dinámicas para niños hiperactivos que se pueden utilizar para mejorar las habilidades y competencias que no tienen completamente adquiridas.

Ejercicios de control visomotor y atencional

Realizar ejercicios que estimulen la capacidad de controlar los movimientos que se realizan con la mano, como por ejemplo escribir con algo que se está viendo o que se requiere una atención especial, son ejercicios muy recomendados para las personas que tienen hiperactividad.

A continuación, os presentamos algunos ejercicios con los que podréis trabajar la atención así como el control visomotor:

1. ¡Somos detectives!

Procedimiento: Se muestra al niño diferentes dibujos, imágenes o fotografías durante un período concreto de tiempo, por ejemplo, 1 minuto como mucho. Una vez que este tiempo ha finalizado, nos debe describir lo que ha visto y las características de aquellos dibujos o fotografías.

Por ejemplo: he visto a una niña con un vestido azul que cogía a un osito de peluche. Lo importante es que intente describirlas sin ayuda alguna del profesorado, esforzándose así en hacer memoria.

Material: Imágenes y fotografías sobre paisajes, personas y cosas.

Consejos: El profesorado durante la actividad, tiene que prestar atención al grado de atención que tiene cuando se encuentra visualizando los dibujos o las fotografías. Es recomendable, que si no lo realiza bien se repita esta actividad tantas veces como sea necesario.

Por otro lado, si vemos que el niño no sabe continuar por sí solo con la descripción, le ayudemos realizándole preguntas que le guíen.

2. ¿A qué grupo pertenece?

Procedimiento: En una mesa alargada, colocamos una serie de objetos diferentes en su color, geometría, así como procedencia  y material, como por ejemplo: botones, lápices, estuches, bolígrafos… La actividad consiste en que el niño sea capaz de agruparlos teniendo en cuenta las características que algunos de ellos tienen en común con otros como su forma, color y utilidad.

Material: Todo aquel que se quiera o se tenga por el aula: colores, lápices, estuches, bolígrafos, estuches…

Consejos: El profesor tiene que acompañar al alumno en su proceso de selección y exclusión de los materiales, haciéndole pensar y prestar atención cuando se equivoca o cuando intenta hacer las cosas sin pensar.

3. Secuencias

Procedimiento: En un papel se le presentan al niño diferentes secuencias con símbolos, letras, números o mezclas de los anteriores. A continuación, se le da para que visualice el primer ejercicio. Éste tiene que deducir por sí mismo que es una secuencia y que la tiene que ir completando.

Por ejemplo: 123- 1234- 1234…., abc1- abc2- abc…. Este tipo de actividad, nos permitirá que el niño mejore su atención y sus habilidades visomotoras.

Material: papel y lápiz.

Consejos: El profesor tiene que explicarle primeramente la actividad si no la ha realizado nunca ya que puede dar lugar a confusión si no se conoce la dinámica. Por otro lado, dependiendo de su dificultad tendremos que apoyarle, ayudarle y animarle.

Lo recomendable es ir intercalando diferentes secuencias para motivarlo y que no se aburra.

4. ¡Buscamos las diferencias!

Procedimiento: Para mejorar la atención del niño, también podemos utilizar el tradicional juego de buscar las diferencias que existen en dos dibujos o imágenes. Existen muchos  materiales que ya están hechos, pero para motivar más al niño puedes utilizar imágenes que sepas que le gusta de dibujos animados o de algún superhéroe que le guste.

Material: dibujos o fotografías con diferencias.

Consejos: El profesor debe acompañar al niño en este proceso dándole pistas de las diferencias que hay o donde están si fuera necesario a través de pistas cortas como: fíjate en la parte de arriba o mira lo que lleva puesto… Hay que intentar por todos los medios que sea él quien se dé cuenta de las diferencias.

5. ¿Dónde estoy?

Procedimiento: En un papel dibujaremos un laberinto con muchos caminos, de los cuales sólo uno de ellos lleva a una casa de chocolate. El niño, deberá de prestar atención para saber qué camino es el correcto para llegar a la casa y trazarlo con lápiz en el papel.

Esta actividad se puede ir complicando y modificando conforme queramos. El fin es que el niño sepa identificar el camino correcto y además, que mantenga su atención mientras lo va haciendo.  Al finalizar la actividad y como recompensa, puede colorear la casita de chocolate o elegir un juguete para jugar en el recreo.

Material: papel  y lápiz.

Consejos: Al comenzar la actividad, puede ser que el alumno no sea capaz de identificar el camino correcto y comience a pintarlos todos. Una buena idea para que preste atención a lo que está realizando, es poner una música relajante de fondo y visualizar con el todos los caminos haciéndole preguntas tipo: ¿Qué camino elegirías tu?, ¿crees que este nos lleva a la casita de chocolate?, ¿Por qué crees que si?.

Ejercicios de relajación o autocontrol de la impulsividad

Las personas con hiperactividad se caracterizan  por no controlar sus impulsos y tener mucha energía. Por ello, actividades tan sencillas como estar durante un tiempo sentados realizando alguna actividad académica puede ser algo casi imposible.

A continuación, os presentamos algunas actividades con las que se puede trabajar la relajación y el autocontrol de la impulsividad, con el fin de mejorar la calidad de vida del niño así como su vida en general:

6. ¿Cómo respiramos?

Procedimiento: el objetivo de esta actividad es que el niño realice un ejercicio de respiración para calmarse de una forma más lúdica y divertida. Para ello, le dejaremos un globo el cual tiene que ir llenando de aire poco a poco prestando atención al circuito que éste sigue por su cuerpo.

Una vez que hemos llenado el globo de aire, el niño tiene que desinflarlo poco a poco prestando atención a las indicaciones del profesor.

Material: un globo de color rojo u otro similar.

Consejos: El profesor tiene que ir controlando el proceso de inflado del globo, de forma que no se haga en cuestión de un momento, sino que lo gestione para que el niño sea capaz de ir prestando atención a cómo el aire pasa por todo su cuerpo hasta llegar al globo.

Por ello, el profesor puede ir verbalizando el proceso para hacer consciente al niño de la actividad que se está realizando. Una vez que el globo se ha inflado completamente, realizaremos la misma actividad pero al contrario, por lo que el profesor tiene que ir verbalizando lo que va ocurriendo.

7. Cerramos los ojos

Procedimiento: Ponemos una música de fondo relajante y hacemos que los niños se tumben en el suelo y cierren los ojos. A continuación, vamos contando una historia que se tienen que ir imaginando mientras van haciendo caso a nuestras indicaciones.

Por ejemplo, estamos tumbados en la playa escuchando el sonido del mar. Mientras tanto, levantamos el brazo derecho muy muy despacio para taparnos la cara. De pronto, movemos el cuerpo hacia la derecha para mirar el mar más cómodamente…

De esta forma vamos contando una historia mientras se van relajando y moviendo sus extremidades.

Material: música relajante, radio y toallas.

Consejos: El profesor tiene que ir contando una historia de forma calmada y pausada manteniendo la atención de los niños mientras se encuentran tumbados boca arriba de forma relajada.

8. Corremos a cámara lenta

Procedimiento: El profesor y el alumno tienen que atravesar el aula de forma vertical lo más lento posibles que puedan controlando así sus impulsos. Esta actividad les suele costar mucho a los niños con hiperactividad, ya que intentarán a toda costa atravesar el aula lo antes posible porque no tendrán la paciencia suficiente para hacerlo de forma lenta.

Para ello, utilizar de fondo una música relajante que le ayude a marcar el ritmo de los pasos hará que no se frustre o agobie y que sea capaz de controlar su cuerpo. Por otro lado, el profesor también puede ir ayudándole marcándole el ritmo o simplemente verbalizando los movimientos que tiene que ir realizando.

Material: música relajante y radio.

Consejos: El profesor debe situarse al lado del alumno e ir ayudándolo en los movimientos pausados que tiene que realizar. Es muy importante que vaya verbalizando los movimientos ya que al principio el niño intentará cruzar el aula lo más rápido posible a toda costa.

9. ¡Aprendo cómo controlarme!

Procedimiento: Esta actividad está diseñada exclusivamente para que los niños con hiperactividad controlen sus impulsos por sí solos. Al principio, les cuesta mucho interiorizar esta dinámica pero con el tiempo y a base de repeticiones pueden conseguir controlarlos en la medida de lo posible.

Consiste  en exponerles pequeñas situaciones reales en las que tienen que elegir  qué comportamientos serían los correctos y cuáles no. Por ejemplo: entre en clase rápido tirando mis cosas por el suelo y comienzo a pintar en la pizarra. De esta se hace reflexionar al niño con la intención de que lo extrapole a su vida diaria.

Material: No es necesario ningún tipo de material.

Consejos: El profesor tiene que intentar que el niño reflexione los comportamientos que son negativos y cuales son positivos. En algunos casos para su mejor interiorización se podrían realizar pequeñas simulaciones de la vida diaria del niño.

10. Hablamos en voz alta

Procedimiento: Esta actividad consiste en pedir al niño que vaya verbalizando las actividades y movimientos que va realizando con el fin de controlar su impulsividad. Por ejemplo: me estoy levantando, estoy moviendo la mano derecha para coger el lápiz…

Si se le pone al niño unos ejercicios como éstos en los que tiene que ir contando lo que está haciendo, no sólo mejorará su atención e impulsividad sino también sus habilidades comunicativas, ya que tendrá que aprender a hablar de forma pausada y respetar los silencios.

Material: No será necesario ningún material.

Consejos: El profesor tiene que animar al niño y darle reforzamiento positivo constantemente para captar su atención. Por otro lado, también se pueden hacer modificaciones en esta actividad y pedirle al niño que nos cuente las actividades que hizo en el día anterior.

Conclusión

Cualquier ejercicio tanto tradicional como digital  puede ser reutilizado para mejorar o reforzar las capacidades atencionales y los comportamientos impulsivos de los niños hiperactivos.

No es tan importante el ejercicio como el apoyo del monitor o del profesor que lo acompaña y guía durante la actividad. Su papel será imprescindible para mantener la motivación del niño en todo momento y hacerle la actividad divertida e interesante.

¿Qué otras actividades para niños hiperactivos conoces?

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