10 Alimentos Anticancerígenos Fundamentales

10 Alimentos Anticancerígenos Fundamentales

¿Cuanto influye la alimentación en nuestra calidad de vida? ¿Qué impacto tiene lo que comemos en nuestro estado de salud? Estoy segura que ya sabes la respuesta: muchísimo.

La alimentación juega un papel determinante hasta en el riesgo de desarrollar un cáncer. Hoy me quiero centrar en alimentos anticancerígenos que nos puede ayudar a prevenir esta enfermedad, uno de los enemigos mayores del siglo  21.

alimentos anticancerígenos

Más allá de una predisposición genética para el desarrollo de tumores malignos, hoy en día la ciencia nos ha abierto los ojos sobre el impacto que tiene el estilo de vida que tenemos.

Así como el tabaco, responsable de un tercio de los tumores malignos, también una incorrecta alimentación tiene importantes repercusiones en el riesgo de desarrollarlos.

Piensa que el 75% de los casos de cáncer de colon tiene causas alimentarias.

En Norte América, por ejemplo, 1 mujer cada 9 padece de cáncer de mama, y se ha demostrado que solo uno 0,3 % de estos casos tiene causas genéticas. Los demás están relacionados con el estilo de vida.

Por otro lado, las mujeres Asiáticas son las que tienen un menor porcentaje de cáncer de mama del mundo. Este porcentaje aumenta de cuatro veces en las que emigran a Occidente.

Curioso, ¿verdad?

Pues, lo que pasa es que la alimentación asiática y occidental son muy diferentes y esto parece estar a la base de estas estadísticas tan distintas.

Por ejemplo cada vez se hace más evidente que el consumo regular a base de soja y de algas marinas esté conectado con una baja aparición de cáncer de mama.

Hipócrates, considerado el padre de la medicina moderna,  decías: Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento sea tu medicina."

¡Que gran verdad!

Tenemos a disposición la mejor medicina que se haya jamás inventado para prevenir y curar muchas enfermedades: la naturaleza.

En la sociedad en la que vivimos, en la que los ritmos de vidas están acelerados y en que es más fácil y económico comprar comida industrial o precocinada que fruta y verdura, no es de extrañar que los casos de muchas enfermedades como el cáncer estén aumentando.

Entonces que podemos hacer para romper este mecanismo?

Lo primero es aprender a comer de manera diferente, eligiendo alimentos naturales que nos proporcionen todos los nutrientes necesarios para mantener y cuidar nuestro estado de salud.

https://www.youtube.com/watch?v=eyR-XYfUHpg&feature=youtu.be

Hoy te quiero hablar de algunos de estos, para que sean tus aliados para toda la vida.

10 Alimentos sanos y anticancerígenos

1- Algas marinas

Como os conté antes, varios estudios han comprobado que en Asia hay una menor incidencia de tumores femeninos (mama, endometrio, ovarios). Estos tipos de canceres están relacionados con la acción nociva que las hormonas sexuales tienen sobre estos tipos de tejidos.

La alimentación de las mujeres asiáticas hace que los niveles de estas hormonas en la sangre sea inferior respecto a la de las mujeres occidentales.

Entre los alimentos más asociados con este tipo de mecanismo están las algas marinas.

Experimentos sobre conejillos de la India han demostrado que cuando se alimentaban con algas tenían un ciclo menstrual más largo y una concentración de hormonas sexuales inferior.

Las algas contienen además dos sustancias estrechamente relacionadas con la prevención del cáncer: el flucoidan (un tipo de azúcar) y la fucoxantina (un pigmento amarillo). Ambos interfieren con el proceso de crecimiento de las células tumorales .

Las algas hoy en día se empiezan a vender en muchos supermercados en forma.

Las más famosas son las NORI (la que se utiliza para preparar el sashimi), las wakame (la de la sopa de miso del restaurante japonés) y las kombu.

Su sabor se casa perfectamente con el pescado y se pueden añadir sin problemas a ensaladas y a sopas de verduras.

2- Setas

Como las algas, muchas setas pertenecen a la cocina tradicional Asiática (el shiitake, maitake, enokitake), otras a la nuestra  (portobello, seta común, champiñones y seta de cardo).

Todos contienen los betaglucanos (entre ellos el lentinano), sustancias que estimulan la actividad de las células inmunes, y, por lo tanto, potencian nuestro sistema defensivo.

En Japón, estas setas son alimentos de primera necesidad, hasta el punto de que hoy en día están también presentes en los hospitales, donde se suministran a los pacientes durante el tratamiento de quimioterapia.

Se pueden comprar frescos o secos, y ambos mantienen activas sus propiedades anticancerígenas.

3- Frutos secos y semillas

Frutos secos naturales (no fritos), como almendras, nueces y semillas (linaza, girasol, calabaza, sésamo) son ricos de ácidos grasos Omega 3.

Estos ácidos grasos pertenecen a las grasas poliinsaturadas, que nuestro cuerpo no es capaz de producir solo y que necesita asumir a través de la alimentación.

Las grasas poliinsaturadas se dividen en grasas Omega 3 y Omega 6: las primeras tienen un efecto anti-inflamatorio, las segundas pro- inflamatorio.

En una alimentación equilibrada la relación entre las grasas Omega 3 y Omega 6 debería de ser 50% cada uno.

Lo que pasa es que la alimentación industrial, que caracteriza nuestra sociedad, hace que se rompa este equilibrio y que una persona suela comer alimentos que tienen 25 veces más cantidad de Omega 6 respecto a los Omega 3.

¿Cuál es la consecuencia? Que vamos a desarrollar en nuestro cuerpo un ambiente pro-inflamatorio.

Aprender a utilizar semillas a diario (sobre todo de linaza) y frutos secos en la correcta cantidad es una buena estrategia para evitar que esto pase.

4- Verduras tipo col

Estas verduras se llaman crucíferas. Entre ellas puedes encontrar: col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas, berza.

Sus propiedades anticancerígenas están conectadas con la presencia de glucosinolatos, sustancias que inhiben el potencial cancerígeno de los factores que tienen el poder de alterar la célula y de hacerla mutar.

Además mejoran las defensas del organismo y tienen un efecto protector contra las hormonas sexuales.

Se deberían de consumir estas verduras por lo menos 3 veces a la semana y la mejor forma de cocinarlas es al vapor, ya que de esta manera no pierden su propiedad anticancerígena.

5- Probióticos (yogur y miso)

Los alimentos probióticos son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos.

Ingeridos en cantidades suficientes, pueden tener efectos beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la flora bacteriana intestinal y potenciar el sistema inmune.

Entre ellos el más conocido es el yogur, sin embargo últimamente se está poniendo muy de moda también el kéfir.

Es importante que te fijes en una cosa: no todos los yogures son iguales. Siempre es mejor escoger los naturales sin azúcar y sin edulcorantes, ya que uno de los alimentos principales de las células tumorales es el azúcar mismo.

Otro probiótico excelente es el miso. Es un alimento de origen Japonés que deriva de la fermentación de la soja, a la que se le puede añadir durante la fabricación un cereal como la cebada o el arroz.

Tiene el aspecto de una pasta vegetal perfecta para ser añadida a caldos de verduras, tomando en cuenta de que el miso no se tienen nunca que hervir si queremos que sus propiedades beneficiosas no se pierdan.

El miso tiene unos efectos sorprendentes sobre la salud: alcaliniza la sangre, nutre el sistema nervioso, regenera la flora intestinal, desintoxica y lo más sorprendente es su capacidad para eliminar residuos tóxicos, incluida la radioactividad.

De hecho se utilizó en muchos hospitales Japoneses después de las bombas atómicas, para curar las personas afectadas por las radiaciones.

6- Te verde

El té verde es un increíble aliado contra el cáncer gracias a su elevado contenido en catequinas y en concreto en epigalocatequina galato-3 (EGCG).

Es muy conocido por su actividad antioxidante; la capacidad de proteger a las células contra el daño causado por las moléculas inestables conocidas como radicales libres, que están implicados en la aparición del cáncer.

Tiene actividad antiangiogénica, es decir previene el desarrollo de nuevas vasos y con ello la progresión del tumor y la aparición de metástasis. Muchos estudios han demostrado que potencia el efecto de la radioterapia en las células cancerosas.

Además es un excelente diurético, ayudando al riñón a eliminar toxinas y está implicado en bajar los niveles de colesterol en la sangre.

Como ya sabrás, el té, así como el café, es un alimento estimulante por su contenido en teina.

De todas formas existen algunos, como el té ban-cha, que tienen muy poca cantidad de esta sustancia y que se pueden tomar sin ningún tipo de contraindicación.

Tomarse tres tazas de té verde al día constituye un buen hábito para prevenir el cáncer.

7- Frutos del bosque

Los frutos rojos son un excelente aliados en la lucha contra el cáncer. Entre estos frutos encontramos las fresas, cerezas, arándanos, frambuesas y moras.

Todos son ricos en ácido elágico (sobre todo fresas y frambuesas), y también los frutos del bosque tienen una acción antiangiogénica, evitando que el tumor se expanda y haga metástasis.

Además eliminan las toxinas, evitando que las sustancias cancerígenas del medio ambiente se conviertan en sustancias tóxicas para las células.

La cereza contiene también otra sustancia, el ácido glucárico, que tiene un efecto desintoxicante.

Los arándanos negros contienen antocianidinas y proantocianidinas, ambas con importante actividad para inducir la muerte las células tumorales. También son ricos en vitamina C, que es un importante antioxidante.

8- Cítricos

Las naranjas, las mandarinas, el limón y el pomelo contienen flavonoides, sustancias  antiinflamatorias. Además, estimulan la desintoxicación de sustancias cancerígenas por parte del hígado.

Se ha demostrado que los flavonoides de la pie de la mandarina (tangeritina y nobiletina) penetran en las células del cáncer, facilitan su muerte por apoptosis y reducen su capacidad de invadir tejidos cercanos.

Tomarse un buen zumo de naranja natural por la mañana es una manera fácil y sencilla de protegernos de la aparición de muchos tipos de tumores.

9- Curcuma

Es una planta herbácea de la familia de las zingiberáceas (a la misma pertenece también el jengibre). Su raíz es ampliamente usada en la gastronomía india, donde se utiliza como ingrediente del curry al que aporta un color amarillo intenso característico.

De todas las especias es la que mayor poder antiinflamatorio tiene por la presencia de la curcumina, capaz de inhibir el crecimiento de muchos tipos de células tumorales (ovario, mama, colon, hígado, pulmón, páncreas, estómago, vejiga).

La curcumina viene asimilada mejor del organismo cuando se junta con la piperina (presente en la pimienta negra). Por esta razón se aconseja de juntar la cúrcuma con la pimienta a la hora de tomarla.

Entre sus beneficios recordamos que:

  • Frena la progresión de las metástasis, induce la autolisis de las células tumorales (el suicidio de las células cancerosas).
  • Disminuye la inflamación peritumoral. Inhibe al factor NF-kappaB, que es el que protege a las células tumorales frente a los mecanismos de nuestro sistema inmune a la hora de eliminarlas.
  • Potencia la actividad de la quimioterapia y radioterapia.
  • Protege a las mucosas, hígado y riñones de los efectos secundarios de la quimioterapia.

10- Ajo

El ajo es una de las plantas medicinales más antiguas del y utilizadas del mundo.

Cuando lo trituramos, se libera una sustancia llamada aliína, que se transforma por un proceso químico en otra sustancia llamada alucina, responsable a su vez de la formación de muchas sustancias con poder anticáncer.

De hecho estas ayudan a eliminar sustancias tóxicas cancerígenas de nuestro cuerpo, además es capaz de detener el crecimiento de las células cancerosas.

También ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre disminuyendo la secreción de insulina y IGF, inhibiendo así el crecimiento de las células cancerosas.

Para aprovechar al máximo de la propiedades positivas del ajo, lo mejor es triturarlo y dejarlo a reposo unos diez minutos, tiempo necesario para que todas las sustancias entren en contacto las unas con las otras y se activen.

El procesos implicado en el cáncer

Me gustaría explicarte unos procesos importantes implicados en el desarrollo de esta enfermedad, porque es solo cuando descubrimos como funciona algo que entonces tenemos la posibilidad de influir sobre él.

Imagínate una semilla plantada en una maceta.

¿Que va a pasar?

Si encuentra en la tierra los nutrientes necesarios para su desarrollo y recibe agua en cantidad suficiente, entonces saldrá un brote y poco a poco la planta se irá desarrollando y creciendo.

Pero si no encontrara un ambiente parecido, si por ejemplo plantaras la misma semilla en un desierto, seguro que se secaría y moriría.

Lo mismo pasa con el cáncer: no se desarrolla de un día a otro sino que de forma lenta y progresiva, cuando encuentra las condiciones “ambientales” favorables.

La mayoría de los tumores malignos se originan a partir de células normales que han sufrido un “trauma”, es decir un evento que ha desencadenado en ella una mutación genética.

El trauma que causa este cambio puede ser la entrada en el organismo de algunas substancias cancerígenas  (virus, radiaciones, radicales libres).

En este estadio la célula es precancerosa, es decir, que aunque haya sufrido este cambio, todavía no origina el tumor, solo hay una probabilidad de que lo haga. Es como si fuera una semilla, que potencialmente puede transformarse en planta.

¿Y cuando lo hace? Cuando encuentra las condiciones ambientales propicias para el crecimiento.

Para transformarse en tumor maligno la célula necesitará aprender a reproducirse, a escaparse de los mecanismos del sistema inmunitario y adquirir una red de vasos sanguíneos necesarios para que pueda alimentarse. Para conseguir todo esto necesita mutar más y, para hacerlo, necesita  un ambiente que lo permita.

Aquí entra en juego el estilo de vida saludable, y con él una alimentación equilibrada, factor imprescindible para evitar que se generen las condiciones propicias para el desarrollo “de esta semilla”.

¿Cuáles son las condiciones para prevenir el cáncer?

En este artículo te voy a hablar de una de ellas: la inflamación  de los alimentos que nos protegen de ella.

La inflamación es un proceso natural de nuestro organismo en respuesta a un agente patógeno (un virus, unas bacterias, unas substancias nocivas etc).

En particular entran en acción unos glóbulos blancos llamados macrófagos (¿te acuerdas de los dibujitos de “erase una vez el cuerpo humano”? Los macrófagos eran los policías blancos) que liberan unas substancias muy reactivas para eliminar los intrusos. Esto causa la irritación de la zona afectada.

La inflamación tiene como objetivo reparar los tejidos afectados y lo hace produciendo muchos factores de crecimiento para que se produzcan células sanas y se cree una nueva red de vasos sanguíneos para alimentarlas.

Cuando la inflamación se hace crónica (persiste en el tiempo a causa de factores determinantes como el tabaco, la obesidad, una alimentación desequilibrada…), las células cancerígenas se aprovechan de esta situación para crecer y reproducirse.

Existen alimentos que promueven la inflamación (alimentos pro-inflamatorios) y otros que la reducen (anti-inflamatorios).

Si introduzco en mi dieta alimentos anti inflamatorios voy a crear un ambiente preventivo contra el cáncer.

Referencias

  1. World cáncer Research Fund/American Institute for cáncer Research, Food, nutrición and the prevention of cáncer: a global perspective, 1997.
  2. Doll, R. Peto, “Quantitative estimates of avoidable risks of cáncer in the United States today”, Journal of the natural  cáncer institute, 1981, 66, pp. 1196-1265
  3. N. ames, I.S. Gold, W.C. Willet, The causes and prevention of cáncer, in proceedings of the National Academy of Sciencies USA, 1995, 92, pp 5258-5265
  4. LM Coussens, Z Werb, Inflammation and cáncer, Nature, 2002, 420 pp. 860-867
  5. P. Rose, J.M. Connolly, Omega-3 fatty acids as cáncer chemopreventive agents, in Pharmacology and Therapeutics, 1999, 83, pp 217-244
  6. Beliveau, D. Gingras, Foods to Fight Cancer: Essential Foods to Help Prevent Cancer.
  7. Prevenire i tumori mangiando con gusto, Anna Villarini, Giovanni Allegro
  8. http://www.cancer.gov/
  9. http://www.misrecetasanticancer.com

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