Neuropatía Alcohólica: Síntomas, Causas, Tratamiento

Neuropatía Alcohólica: Síntomas, Causas, Tratamiento

Una de las sustancias más consumidas en el mundo es el alcohol. El problema es que si se ingiere en grandes cantidades y por largos periodos de tiempo puede afectar a nuestra salud.

Una de las enfermedades ocasionadas por este abuso es la neuropatía alcohólica. Esta condición causa una serie de daños que afectan a la calidad de vida de la persona que la sufre (Tanwir et al., 2015).

neuropatia alcoholica

Por suerte, si este consumo de alcohol se interrumpe también se puede detener el desarrollo de la neuropatía alcohólica. (Allen & Boskey, 2016).

A continuación, se presenta todo lo que deberías saber de esta enfermedad: su definición, su prevalencia, síntomas, factores de riesgo, etc.

¿Qué es la neuropatía alcohólica?

Es una enfermedad neurológica que se caracteriza por una degeneración de los axones y una disminución de la mielina de las fibras neurales que se encargan de controlar el sistema sensorial y el sistema motor (Yerdelen, Koc & Uysal, 2008). Esto causa un desequilibrio en el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Es decir, los nervios periféricos se deterioran debido a un consumo de alcohol abusivo. Se caracteriza principalmente por fuertes dolores, temblores y sensación de debilidad que comienza en las extremidades (manos y pies) y poco a poco se van extendiendo a partes del cuerpo más centrales.

¿Qué tipos existen?

Puede tener varios niveles de gravedad, incluso algunas veces los síntomas son difíciles de reconocer. Los casos más graves van a dar lugar a problemas físicos importantes.

Es interesante señalar que la deficiencia de tiamina le da mucha más variabilidad a la presentación de la neuropatía alcohólica. (Laker, 2015).

¿Cuál es su prevalencia?

En EE.UU. la neuropatía prevalece entre el 22% y el 66% de las personas con problemas crónicos de alcoholismo. Evidentemente, es más frecuente en alcohólicos que llevan más tiempo consumiendo y que beben más cantidad. (Chopra & Tiwari, 2012). Por este motivo, la mayoría de pacientes diagnosticados tienen entre 40 y 60 años. (Laker, 2015)

Parece ser más frecuente en mujeres que en hombres, como se manifiesta en un estudio de Dina et al. (2007):

"La neuropatía alcohólica aparece más rápidamente y de forma más grave en las ratas hembras que en machos."

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollarla?

La neuropatía alcohólica puede aparecer si:

- Se consume alcohol en grandes cantidades durante un periodo prolongado de tiempo (aproximadamente 10 años o más).

- Existe falta de tiamina, folato, niacina, vitaminas B6, B12 y vitamina E. Estos nutrientes son esenciales para mantener el funcionamiento adecuado de los nervios y alcohol parece alterar sus niveles. Si se detiene el consumo, estos nutrientes vuelven a la normalidad, aunque el daño ya producido es permanente. (Allen, 2016)

- Antecedentes familiares de alcoholismo.

¿Cuándo comienza?

La neuropatía alcohólica surge de manera gradual, durante meses o años de consumo excesivo de alcohol. Es importante saber que la degeneración axonal normalmente aparece antes de que se presenten los primeros síntomas.

En la mayoría de los casos, el deterioro empieza primero en los pies y las piernas y más adelante en las manos y los brazos.

¿Qué signos y síntomas presenta?

Los signos y síntomas pueden variar según la persona. En la mayoría de los casos surge de forma lenta y progresiva, aunque algunas personas presentan una aparición aguda y rápida. De todas formas, algunas veces puede ser asintomático y sólo se reconoce con un examen médico exhaustivo.

Primero se perjudica el sistema sensorial y a lo largo del tiempo se va deteriorando el sistema motor, aunque en casos raros se pueden notar molestias de ambos tipos al mismo tiempo.

Como veremos a continuación, estos síntomas pueden ser muy incapacitantes para quienes lo padecen:

- Sensación desagradable de hormigueo, calambres o entumecimiento de las extremidades (parestesia), incluso en casos más graves llega a aparecer dolor. Este dolor puede variar siendo afilado y punzante en algunas personas y en otras más leve y constante.

- Ausencia de sensaciones provenientes de las extremidades. Los pacientes puede que no sientan en qué posición están éstas.

- Alteraciones motoras simétricas (si la enfermedad afecta al pie derecho, también va a afectar al izquierdo casi simultáneamente).

- Intolerancia al calor de las zonas afectadas, siendo frecuente el ardor en los pies.

- Disminución de la motricidad fina.

- Debilidad muscular.

- Pérdida de masa muscular y disminución de reflejos tendinosos profundos.

- Pérdida de equilibrio, pudiendo ocasionar posibles accidentes y fracturas.

- Disfunción eréctil en los hombres.

- Resfriados frecuentes.

- Mareo o aturdimiento (Allen, 2016)

- Problemas urinarios que abarcan: incontinencia, sensación falsa de tener la vejiga llena y problemas para comenzar a orinar.

- Diarrea o estreñimiento.

- Disminución de peso.

A largo plazo:

- Los daños abarcan a partes del cuerpo más centrales

- la piel se vuelve áspera y seca (Mehta, 2016).

- Espasmos e incluso atrofia de los músculos.

- Aunque no es muy frecuente, se puede llegar a alterar el nervio laríngeo. Esto se observa por alteraciones en el habla, ronquera y dificultad para tragar (Laker, 2015).

Otros síntomas ligados al alcoholismo pueden darse en la persona con esta enfermedad como enfermedades del hígado o varices (Brillman, 2005).

¿Cuáles son sus causas?

La causa exacta de la neuropatía alcohólica es aún desconocida.

Aunque las investigaciones señalan que la causa principal probablemente es el alcoholismo prolongado además de desnutrición, actualmente se está debatiendo si es más importante para el origen de la neuropatía alcohólica el abuso de esta sustancia o bien la deficiencia de nutrientes.

Esto es comprensible, ya que las personas alcohólicas van a llevar un estilo de vida más irregular, relacionado probablemente con malos hábitos alimenticios.

Además, el alcohol hace que disminuya el apetito, ya que afecta al estómago causando náuseas, vómitos y gastritis. También provoca que el revestimiento del sistema digestivo se altere, disminuyendo la absorción de nutrientes.

Esto se ha observado en estudios con ratas, en los que se ha comprobado el efecto neurotóxico del acetaldehído (un metabolito del etanol) directamente en la médula espinal. Además, el etanol también perjudica el transporte axonal y altera el citoesqueleto de las neuronas (Laker, 2015).

Sin embargo, todavía no se conoce exactamente qué cantidad de alcohol es la que da lugar a los síntomas (Mehta, 2016).

Según Brillman (2005):

"Muchas personas beben gran cantidad de alcohol durante mucho tiempo y comen de forma equilibrada, sin embargo, no presentan esta enfermedad".

Por lo que, podemos decir que la dieta juega un papel fundamental en el desarrollo de la neuropatía alcohólica.

¿Cómo se diagnostica?

A veces, la neuropatía alcohólica puede ser difícil de diagnosticar por su parecido con otras polineuropatías degenerativas.

Para hacer un diagnóstico seguro deben descartarse primero otras enfermedades como:

- Beriberi (déficit de Tiamina).

- Esclerosis lateral amiotrófica.

- Neuropatía diabética.

- Deficiencia de Folato.

- Falta de vitamina B12.

- Enfermedad de Charcot Marie Tooth.

- Plexopatía lumbosacra diabética.

- Mononeuritis múltiple.

- Síndrome postpolio.

- Neuropatía provocada por medicamentos (como disulfiram).

En primer lugar, se necesita obtener del paciente una historia detallada sobre su consumo de alcohol, sus síntomas y sus hábitos alimenticios.

Los típicos hallazgos que se encuentran en un examen físico de una persona que sufre neuropatía alcohólica son los siguientes:

- Disminución propioceptiva.

- Alteraciones en la sensación térmica.

- Poca sensibilidad a la vibración o a pinchazos con distribución en “guante y calcetín” (afectación de manos y pies de forma simétrica).

- Deficiencia de reflejos musculares.

- Debilidad del tobillo o dorsiflexión de los dedos del pie o del tobillo.

- En casos graves, atrofia de la musculatura intrínseca del pie.

- Ataxia de la marcha y pie pendular.

- Otros daños relacionados con el abuso de alcohol.

Se recomiendan pruebas de laboratorio que examinen:

- Esencialmente, los niveles de tiamina, vitamina B12 y ácido fólico.

- Incremento de enzimas en el hígado.

- El nivel de creatinina (un nivel alto refleja insuficiencia renal que puede causar neuropatía periférica).

- Estimar los niveles de azúcar en sangre para descartar la existencia de diabetes.

Estudios de imagen como:

- Radiografía de las zonas afectadas.

- Electromiografía (EMG): Si se encuentran alteraciones musculares en las extremidades con esta prueba, es recomendable hacerla en partes del cuerpo más superiores para ver la extensión de la neuropatía.

- Pruebas de conducción nerviosa y velocidad de la conducción: puede ayudar a detectar la gravedad de neuropatía periférica existente. La velocidad de conducción por lo general es normal o ligeramente más lenta en los pacientes con neuropatía alcohólica. La lentitud aumenta cuando son neuropatías desmielinizantes.

- Test de captación de la vibración: útiles para observar los primeros signos de la neuropatía alcohólica.

- Biopsia de piel: en un estudio se demostró que se podía diagnosticar esta enfermedad a través de una biopsia en la piel que detectaba la densidad de las fibras nerviosas. Se comprobó que las fibras nerviosas son significativamente menos densas en el grupo de sujetos alcohólicos comparados con los no alcohólicos (Mellion et al., 2004).

Se pueden realizar estas pruebas para descartar otros trastornos que dan lugar a síntomas similares:

- Existencia en sangre de metales pesados tóxicos, causando neuropatía.

- Velocidad de sedimentación globular: aparece en pacientes con neuropatía pero debida a inflamaciones.

- Test de VIH y de enfermedades venéreas: las polineuropatías simétricas pueden ser manifestaciones tempranas de VIH y de sífilis.

¿Qué tratamientos existen?

Actualmente, los tratamientos están enfocados a paliar los síntomas y detener el avance de la enfermedad:

- Lo principal para detener el desarrollo de esta enfermedad es interrumpir el consumo de alcohol.

- Tomar suplementos de vitaminas del grupo B, principalmente B12 y tiamina. También se recomienda ácido fólico.

- Ingerir las calorías correspondientes diarias (Brillman, 2005).

- Fármacos para reducir el dolor: gabapentina, amitriptilina, o fármacos de venta libre como la aspirina o el acetaminofén.

- Crema tópica: es recomendable también la capsaicina, un compuesto químico natural proveniente de plantas que alivia los dolores de músculos y articulaciones de manera temporal.

- Órtesis del tobillo y pie: puede ayudar al enfermo a mejorar su propiocepción del tobillo, facilitar la marcha y reducir la probabilidad de que se produzcan esguinces de tobillo. Mejor utilizar los zapatos adecuados y que tengan la zona de los dedos del pie más ensanchada. Así se evitarían úlceras.

Intervención psicológica

Esta intervención debería estar centrada a ayudar a la persona al abandono del consumo de alcohol. Entre las estrategias existentes se destacan:

- Aumento de la motivación, asumiendo las ventajas de dejar el alcohol.

- Ponerse objetivos factibles a alcanzar

- Establecimiento de un compromiso con el psicólogo para cumplir las metas establecidas cada semana.

- Cambiar los hábitos: al principio, se debe evitar acudir a bares y fiestas. Alejarse de los “colegas” con los que se salía a beber.

Si quieres más información sobre cómo dejar el alcohol visita Los 10 Pasos Esenciales Para Dejar el Alcohol.

Sería aconsejable la entrada en un grupo de apoyo para luchar contra el alcoholismo como puede ser Alcohólicos Anónimos (AA).

Terapia física integral

- Ejercicios de amplitud de movimientos, con objetivo de mantener una mecánica de la marcha normal y prevenir contracturas.

- Entrenamiento del equilibrio y la marcha.

- Ejercitar los músculos más débiles.

Consulta nutricional

Recomendada para desarrollar estrategias alimenticias para que el paciente reciba los nutrientes esenciales, sobre todo en condiciones de malnutrición.

Se debe tener precaución con los baños de pies calientes, ya que puede ser peligroso. Hay que tener en cuenta que estos pacientes pueden tener las extremidades insensibles y no perciben las quemaduras.

Es muy importante que se fomente las visitas periódicas a los especialistas de la salud para controlar la progresión de la neuropatía alcohólica. Además, es útil para evaluar si los tratamientos están siendo efectivos o si es mejor realizar algún cambio.

También es esencial educar al enfermo para que desarrolle conductas de autocuidado. Enseñarle los efectos negativos que tiene el consumo de alcohol en su equilibrio, fuerza, percepción y marcha. Señalarle además la importancia de una alimentación adecuada.

Según un estudio reciente en ratas, se ha demostrado que los síntomas de dolor producidos por la neuropatía alcohólica pueden mejorar con la administración conjunta de curcumina y vitamina E (Kandhare et al. 2012).

Terapia ocupacional

- Mejorar la adaptación de la persona a su entorno desarrollando un entrenamiento en actividades de la vida diaria (AVD).

- Transformar el medio de la persona si es necesario (adaptar el entorno en el que vive para disminuir sus déficits, reducir peligros y maximizar su independencia)

Intervención quirúrgica

En casos en los que exista un daño hepático muy grave, se debe considerar un trasplante de hígado.

Se ha encontrado un caso en el que el sujeto se recuperó de la neuropatía alcohólica al realizarse un trasplante de hígado, además de mejorar sus deficiencias nutricionales.

Complicaciones a largo plazo

La neuropatía alcohólica si no es tratada y se mantiene por largo tiempo, puede producir aumentar las consecuencias negativas.

A continuación, presentamos las más frecuentes:

- Caídas, ataxia de la marcha.

- Quemaduras.

- Úlceras por presión.

- Daños en los órganos como el corazón y los ojos. De hecho, puede desarrollarse neuropatía óptica, aunque no es muy frecuente (Donnadieu-Rigole et al., 2014).

- Alteraciones tanto en el cerebelo como en la propiocepción (sentir las propias partes del cuerpo) debidas al consumo de alcohol. Esto puede hacer que caminar de forma correcta y sin ayuda sea prácticamente imposible.

¿Cómo se puede prevenir?

Según Allen & Boskey (2016):

- Una forma adecuada de prevenir esta enfermedad es reduciendo o eliminando el consumo de alcohol. Esto es esencial si se comienzan a notar los primeros síntomas.

- Si dejar o disminuir la ingesta de alcohol resulta un problema, pedir ayuda a un especialista.

- Habituarse a una dieta equilibrada y saludable.

- Realizarse exámenes médicos periódicos si se tiende a tener deficiencias de vitaminas y nutrientes.

- Tomar suplementos vitamínicos si es necesario (siempre supervisado por un médico).

Pronóstico

El daño que ya se ha producido en los nervios puede ser permanente. Esta enfermedad no es peligrosa para la vida, pero puede empeorar gravemente la calidad de vida de la persona que la sufre (Kantor, 2015). Sin embargo, la neuropatía alcohólica mejora de forma importante tras dejar el consumo de alcohol (Laker, 2015).

Bibliografía

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  6. Kandhare, A. D., Raygude, K. S., Ghosh, P., Ghule, A. E., & Bodhankar, S. L. (2012). Therapeutic role of curcumin in prevention of biochemical and behavioral aberration induced by alcoholic neuropathy in laboratory animals. Neuroscience Letters, (1), 18.
  7. Kantor, D. &. (6 de Enero de 2015). Medline. Obtenido de Alcoholic neuropathy: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000714.htm
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  9. Mehta, S. S. (2016). Alcoholic neuropathy and remedies. Journal of Innovations in Pharmaceuticals and Biological Sciences, 3(2), 66-70.
  10. Mellion, M. L., Silbermann, E., Gilchrist, J. M., Machan, J. T., Leggio, L., & de la Monte, S. (2014). Small-fiber degeneration in alcohol-related peripheral neuropathy. Alcoholism: Clinical And Experimental Research, 38(7), 1965-1972.
  11. Tanwir, A. (2015). A case study of dietary deficiency on peripheral nerve Functions in chronic Alcoholic Patient. International Journal of Scientific & Technology Research, 4 (11): 341-344.
  12. Wikipedia. (s.f.). Recuperado el 31 de Mayo de 2016, de Alcoholic polyneuropathy: https://en.wikipedia.org/wiki/Alcoholic_polyneuropathy
  13. Yerdelen, D., Koc, F. & Uysal, H. (2008). Strength-duration properties of sensory and motor axons in alcoholic polyneuropathy. Neurol Res. 30(7): 746-50.

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