¿Cuáles son las Consecuencias de un Derrame Cerebral?

¿Cuáles son las Consecuencias de un Derrame Cerebral?

En este artículo vamos a explicar cuáles son las posibles consecuencias de un derrame cerebral, un fenómeno bastante frecuente y que puede tener serios efectos sobre la salud y el estilo de vida.

Según la National Stroke Association, cada 40 segundos ocurre un derrame cerebral en alguna parte del mundo. Y se registran, aproximadamente unos 800000 ataques al año.

consecuencias derrame cerebral

También es llamado “ataque cerebral” o “accidente cerebrovascular”, y ocurre cuando se detiene el flujo de sangre en un área del cerebro. Como consecuencia, las células cerebrales se quedan sin oxígeno y, por tanto, mueren. De esa forma, se van a ver afectadas aquellas habilidades que se asocian a las áreas cerebrales afectadas.

Aunque suponen una lesión en el cerebro, los derrames pueden afectar a todo el cuerpo. Pueden ser más o menos graves, perjudicando en mayor o menor medida la vida de la persona. Los efectos abarcan distintos grados de parálisis o debilidad muscular, problemas del habla, dificultades visuales, equilibrio, coordinación motora, adormecimiento de ciertas partes del cuerpo, cambios conductuales y cognitivos, etc.

Algunos logran recuperarse completamente de los derrames cerebrales, aunque la mayoría queda con algún tipo de secuela.

Las consecuencias de un derrame cerebral presentan una amplia variedad de signos y síntomas clínicos. La discapacidad va a variar según el grado de recuperación neurológica, el lugar de la lesión, el estado de salud anterior del paciente y los sistemas de soporte existente en el medio (Teasell & Hussein, 2013).

Puede existir temor e incertidumbre sobre las secuelas que van a llegar después de un derrame cerebral y cómo solucionarlas.

Actualmente existen tratamientos que pueden disminuir las lesiones causadas, siendo lo más importante reconocer rápido los síntomas y acudir al hospital. Si el paciente se trata durante la primera hora tras el derrame, se pueden prevenir muchas consecuencias negativas. En este artículo tienes información sobre cómo prevenir un derrame cerebral.

Las consecuencias de un derrame cerebral se pueden clasificar según la localización del daño y según el hemisferio cerebral donde se localiza.

1- Según la localización del daño

El primer paso después de un derrame cerebral es localizar la lesión. Existen ciertos tipos de ataques que tienden a ocurrir en áreas del cerebro concretas.

Sin embargo, aunque existan ciertas áreas dañadas, es importante saber que el cerebro actúa de manera integrada. Cualquier actividad sencilla, pone en marcha todo nuestro sistema nervioso. Por este motivo, cualquier lesión va a afectar a nuestro funcionamiento cerebral en su totalidad.

Provocando una interrupción del flujo sanguíneo en la circulación carótida o anterior, este tipo de derrame normalmente se manifiesta con hemiparesia o hemiplejia. La primera consiste en una reducción de la fuerza muscular sólo en un lado del cuerpo, el lado contrario al hemisferio cerebral dañado. La segunda, por otro lado, se refiere a la parálisis total de un lado del cuerpo.

También puede aparecer una pérdida sensorial o del campo visual (llamada hemianopsia), que significa que sólo podemos ver la mitad de nuestro campo visual, siendo “ciegos” para la otra mitad.

La arteria cerebral media es la que está involucrada más habitualmente en los derrames cerebrales, mientras que la arteria cerebral anterior no tanto (afectada en menos del 3% de todos los ataques cerebrales). Esto ocurre porque la arteria cerebral media riega las dos terceras partes de la superficie de cada hemisferio.

Vamos a hablar un poco de las consecuencias que tienen los derrames cerebrales en cada una de ellas:

- Arteria cerebral Media (ACM)

Implica áreas como la corteza motora primaria, áreas sensoriales de la cara y extremidades superiores, y áreas de Broca y de Wernicke (típicas asociadas al lenguaje).

Los síntomas adicionales dependerán de en cuál de los dos hemisferios se encuentra la lesión. También influye en cuál de las dos subdivisiones (superior o M1, o inferior o M2) se encuentra la lesión. Los principales son:

  • Hemiparesia o hemiplejia: que se manifiestan conductualmente por problemas importantes de coordinación y equilibrio, ya que la mitad “fuerte” del cuerpo tira y arrastra a la “débil”. De esa forma, el afectado puede tener notables dificultades para sentarse, levantarse o caminar.
  • Pérdida sensorial
  • Hemianopsia
  • Afasia (si se perjudica el hemisferio izquierdo) que abarca un conjunto de distintas afectaciones del lenguaje, como puede ser su producción o expresión o su comprensión cuando lo escucha o lee. Además, es debida a lesiones en las áreas cerebrales que afectan al lenguaje.
  • Déficit perceptivos visuales si se daña en el hemisferio derecho.

- Arteria cerebral Anterior (ACA)

Presenta las siguientes consecuencias:

  • Debilidad o pérdida de sensibilidad del lado del cuerpo contrario a la lesión cerebral, afectando más a las extremidades inferiores.
  • Mutismo acinético
  • Incontinencia urinaria
  • Rigidez paratónica: dificultades para mover rápido una extremidad, ya sea en flexión o en extensión, y que no ocurre cuando el movimiento se realiza lentamente.
  • Afasia Motora Transcortical (si es en el hemisferio izquierdo).
  • Apraxia de la marcha: problemas para ejecutar los movimientos necesarios para caminar correctamente, sin tener problemas de musculares o parálisis.

- Circulación vertebrobasilar

La circulación vertebrobasilar es la que irriga los lóbulos temporales mediales, los occipitales, el tronco cerebral y el cerebelo. Las consecuencias de un derrame en estos circuitos dependen de estructuras específicas y son muy variados:

  • Vértigo.
  • Naúseas y vómitos.
  • Dolores de cabeza.
  • Alteraciones de la conciencia, de manera que pueden entrar en coma.
  • Desviaciones y déficits oculares, como puede ser el nistagmo o espasmos involuntarios en los ojos.
  • Disartria (problemas para articular sonidos por lesiones cerebrales que controlan los movimientos de los órganos fonatorios).
  • Diplopía (ver doble)
  • Parestesia o entumecimiento el rostro
  • Alteraciones motoras como hemiparesia o cuadriparesia.
  • Ataxia o falta de control muscular de las extremidades.
  • Pérdida auditiva.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Disfagia o problemas para tragar: a veces estos pacientes pueden tener dificultades para comer, lo que provoca que bajen mucho de peso e incluso lleguen a estados de desnutrición. Hay que controlar que el afectado no inhale los alimentos, se atragante, o incluso se quede comida en el lado afectado de la boca. Esto se ve más en aquellos pacientes que tienen un lado de la lengua paralizado o con falta de sensibilidad (Caregivers Library, 2016).
  • Arritmias cardiacas o irregularidades respiratorias (asociadas con derrames en la arteria basilar).
  • Crisis de caída brusca o “drop attacks”: se trata de una caída repentina sin causa (aparentemente) mientras que la persona está caminando o de pie.
  • Hemianopsia, pérdida de memoria (si el daño es en el área temporal medial), alexia (o incapacidad para leer) siendo capaz de escribir, prosopagnosia o condición en la que no se pueden reconocer las caras, ceguera cortical, etc. Son consecuencias típicas de derrames en la Arteria Cerebral Posterior (PCA).

2- Según cada hemisferio cerebral:

Es importante saber que normalmente y en la mayoría de las funciones, un hemisferio del cerebro va a controlar el lado opuesto del cuerpo. Por lo tanto, si un derrame cerebral abarca el lado derecho del cerebro va a ocasionar problemas de tipo neurológico en el lado izquierdo del cuerpo (American Stroke Association, 2016).

- Hemisferio derecho afectado

El hemisferio derecho participa en las conductas aprendidas de inicio voluntario, la percepción y orientación espacial, la planificación, etc. Las consecuencias de tener un derrame que abarque esta zona pueden ser:

  • Negligencia espacial unilateral: se da entre el 22% y el 46% de los pacientes con afectación del hemisferio derecho (Kawasnica, 2002). Se manifiesta en que el paciente ignora sólo un lado de su cuerpo, como si no existiera. Por ejemplo, sólo se afeita, viste o peina en un lado del cuerpo; o bien sólo come la mitad del plato de comida o dibuja la mitad de los objetos.

Sin embargo, esta afectación se recupera en unas 9 semanas de media.

  • Anosognosia: significa que se da una falta de conciencia sobre la propia enfermedad o condición, es decir, el paciente no siente que tenga ningún problema. Es importante en este tipo de pacientes que el profesional les haga saber sus déficits para así fomentar que colabore con el tratamiento.
  • Alteraciones emocionales: como indiferencia, apatía, falta de motivación, impulsividad o labilidad emocional. Es normal que después de un derrame cerebral sea más complicado controlar las propias emociones.

En el grupo de pacientes que normalmente no tiene conciencia sobre la propia enfermedad, las afectaciones a nivel emocional se deben más bien a problemas de funcionamiento cerebral en sí.

  • Problemas de comunicación: no tienen problemas en producir el lenguaje o comprenderlo. Más bien es que no pueden utilizar habilidades del lenguaje de forma adecuada en su componente pragmático. Se refiere a interpretar el contenido lingüístico a través de la entonación, metáforas, ironías… no respecta lo turnos de conversación, etc.

- Hemisferio izquierdo afectado

Este hemisferio está asociado principalmente con el aprendizaje y uso del lenguaje en la mayoría de las personas. Las consecuencias que acarrea un ataque en esta zona son:

  • Afasias: que abarca diferentes déficits en la comprensión, expresión del lenguaje, la lectura o la escritura.
  • Apraxia: problemas para llevar a cabo movimientos voluntarios a pesar de tener una fuerza, movilidad, coordinación y comprensión adecuadas. Existen distintos tipos, como pasa con las afasias, como la ideomotora, la constructiva, la del habla…
  • Trastornos emocionales: como la depresión, que se da en un 50% de los pacientes tras un derrame, sobre todo si el daño ocupa áreas frontales. También se observa rabia y frustración de forma muy común, ya que los afectados se percatan muchas veces de sus incapacidades, y notan su cambio después del derrame cerebral.
  • Comportamientos y movimientos relentizados y cautelosos.
  • Posibles problemas de memoria.

3- Infartos lacunares

Se trata de una interrupción del flujo de la sangre en arterias pequeñas que irrigan el tronco cerebral y las zonas mediales y basales profundas del cerebro.

Se caracterizan por lesiones muy pequeñas repartidas en diferentes estructuras subcorticales. Están muy asociados con la hipertensión arterial. Si son muy pequeños, este tipo de infartos pueden ser asintomáticos.

Los más frecuentes (65%)se producen en el núcleo lenticular (en el núcleo caudado del cerebro), sobre todo en el putamen (Teasell & Hussein, 2013).

Consecuencias de los infartos lacunares:

  • Hemiparesia motora pura: debilidad de un lado de la cara, brazo y pierna (sin existir síntomas sensoriales).
  • Derrame sensorial puro: síntomas sensoriales sólo en una mitad del cuerpo (sin existir hemiparesia).
  • Disartria, disfagia, debilidad de un lado de la cara o de la lengua, torpeza motora en una mano.
  • Hemiparesia atáxica, un síndrome que ocurre en el 87% de los infartos lacunares. Se caracteriza tanto por falta de coordinación como debilidad en una mitad del cuerpo, principalmente en las piernas.

4- Otras alteraciones cognitivas

Después de un ataque cerebral, pueden alterarse diversas funciones cognitivas como puede ser la planificación, la resolución de problemas, seguir instrucciones, la toma de decisiones, la atención, concentración, memoria, etc.

Además, todos estos aspectos pueden verse empeorados si el paciente también presenta fatiga o cansancio y problemas emocionales como rabia, depresión o ansiedad.

  • Deterioro Cognitivo Vascular: Déficits asociados a las lesiones que afectan a la atención, función ejecutiva y velocidad de procesamiento, siempre que se mantengan intactas la orientación espacial y la memoria.
  • Demencia Vascular: pérdida de funciones cognitivas que provienen de enfermedades cerebrovasculares o patologías cardiovasculares, en las que además de las funciones anteriores también se pierde la memoria y la orientación.

Es 10 veces más probable que alguien con un derrame cerebral desarrolle demencia que alguien que no lo ha sufrido.

  • Fatiga: es muy frecuente, ocurriendo entre un 30% y un 60% de los supervivientes. Se puede extender desde 3 hasta 13 meses después del derrame.

La fatiga o cansancio excesivo surge a raíz de las alteraciones debidas al accidente, y ésta acarrea otras consecuencias negativas. Puede ser un síntoma muy limitante tanto a nivel físico como psicosocial, afectando a la independencia funcional, vinculándose con discapacidad y problemas neuropsicológicos; y fomentando la institucionalización y la mortalidad.

Parece que no influye en la aparición de la fatiga el tiempo desde el accidente, su gravedad o el lado derecho o izquierdo de la lesión, aunque hay algunas evidencias de que la localización del daño puede aumentar el riesgo de la fatiga (Staub et al. 2000).

Se debe tener en cuenta para la rehabilitación cognitiva que estos pacientes se agotan rápido. Por ello, hay que procurar hacer sesiones cortas o con muchos descansos y, poco a poco, ir aumentando su duración.

Por otro lado, hay que entender que estos pacientes pueden mostrar una gran confusión. Como hemos mencionado, muchos no saben que tienen déficits, pero notan levemente que hay cosas que han cambiado: ahora sienten dolor, entumecimiento, no comprenden su alrededor, etc.

Por ello es esencial que los afectados conozcan su situación, y sean motivados por la familia y profesionales para que colaboren con el tratamiento.

Referencias

  1. Arboix, A. (2004). Hemiparesia atáxica: estudio de 23 pacientes. Medicina Clínica, (9), 342.
  2. Kwasnica C.M. (2002). Unilateral neglect syndrome after stroke: theories and management issues. Critical Reviews in Physical and Rehabilitation Medicine; 14(1): 25-40.
  3. Effects of Stroke. (s.f.). Recuperado el 12 de Agosto de 2016, de American Stroke Association: http://www.strokeassociation.org/STROKEORG/.
  4. Physical And Mental Effects Of Stroke. (s.f.). Recuperado el 12 de Agosto de 2016, de National Caregivers Library: http://www.caregiverslibrary.org/caregivers-resources/grp-diseases/hsgrp-stroke/.
  5. Post-Stroke Conditions. (s.f.). Recuperado el 12 de Agosto de 2016, de National Stroke Association: http://www.stroke.org/we-can-help/.
  6. Staub F., Bogousslavsky J. (2000). Fatigue after stroke: a pilot study (abstract). Cerebrovasc Dis; 19: 62.
  7. Teasell, R. & Hussein, N. (2013). Clinical Consequences of Stroke. Evidence-Based Review of Stroke Rehabilitation: http://www.ebrsr.com/
  8. What is stroke? (s.f.). Recuperado el 12 de Agosto de 2016, de National Stroke Association: http://www.stroke.org/understand-stroke/.

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