¿Qué es el coaching?

¿Qué es el coaching?

Coaching es un término que se utiliza mucho hoy en día, pero la mayoría de las veces no sabemos con certeza en qué consiste ni para qué se utiliza. Desde hace años se ha venido escuchando esta palabra asociada al entrenador físico, debido a su aplicación en el ámbito deportivo y a su difusión en los medios.

Para poder entender en profundidad qué significa coaching, vamos a conocer de dónde viene esta palabra y su historia hasta llegar a considerarse una profesión. 

qué es el coaching

El origen del coaching

El término coach procede del nombre de un carruaje del siglo XV que se utilizaba en Hungría para realizar viajes largos. Se caracterizaba porque resultaba muy cómodo para los viajeros.

En ese mismo siglo, el término fue adaptado al inglés como coach y al español como coche. En Inglaterra, además de usarlo para denominar este tipo de vehículo, comenzó a aplicarse para nombrar al profesor que, durante el tiempo que duraba el viaje, realizaba las tareas con los niños.

En el siglo XIX, comenzó a utilizarse en las universidades inglesas para referirse primero a los profesores académicos y más tarde a los deportivos. Ya en el siglo XX empezó a usarse el término para determinados programas educativos, y es que, es a partir de 1980 cuando comienza a considerarse como una profesión con formación y aplicaciones específicas.

Podemos considerar el coaching como un proceso de asesoramiento para ayudar a una persona o grupo de personas en los procesos de decisión y de superación. Se pretende alcanzar el máximo de sus posibilidades en diferentes ámbitos de su vida, como el laboral o personal.

Es un proceso de entrenamiento que busca potenciar las competencias de las personas en todos los niveles y empoderarlos en sus vidas. Facilita el aprendizaje y promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que expanden la capacidad de acción en función del logro de las metas propuestas.

Definición de coaching

La ICF (International Coach Federation), principal asociación profesional de Coaching a nivel mundial, lo define como la “relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresas o negocios de las personas.

Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida”. Podemos constatar cómo se encuentra especialmente relacionado con la actividad deportiva, sobre todo en su faceta de búsqueda constante de mejora del rendimiento y de la obtención de logros significativos.

Del ámbito deportivo pasará a ser empleado también en las actividades empresariales y de comercio, claramente orientadas hacia esos fines.

Diferencias entre coaching y Psicología

En ocasiones se confunde el coaching con la Psicología, sin embargo son dos términos totalmente diferenciados, aunque pueden utilizarse los dos de forma integradora adaptándolo a las necesidades específicas de cada cliente.

Un primer aspecto diferenciador relevante y determinante consiste en que la Psicología es una ciencia. Por su parte, el coaching es básicamente una metodología o enfoque para el desarrollo personal en diferentes ámbitos que se sustenta en los conocimientos y estrategias desarrolladas principalmente por el ámbito de la Psicología.

Aunque el coaching se vale de los pensamientos, las emociones, la actitud y la motivación en su aplicación al igual que lo hace la Psicología, no trata en ningún caso las posibles patologías mentales que pueda sufrir la persona.

La Psicología por su parte se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento de estas patologías aunque no lo haga de forma exclusiva y existan diferentes ámbitos de aplicación.

Por último, podemos señalar otro aspecto que puede ayudar a aclarar la diferencia entre coaching y Psicología. Ésta última apunta a resolver problemas auto-limitantes, generados por norma general en el pasado, mientras que el coaching se centra en logros positivos y una visión de futuro.

Características del Coaching

Como hemos visto, el Coaching se trata de un proceso individualizado, que se adapta a cada persona ajustándose a su realidad y a sus objetivos particulares.

Partiendo de su definición podemos nombrar una serie de características que definen el proceso y nos pueden servir para comprender mejor este término y los objetivos que persigue:

  • Es personal. Se trata de un proceso centrado en la persona y por tanto es necesario realizar un diagnóstico y un plan de acción individualizado. Debe ajustarse a las necesidades y posibilidades de cada situación o individuo.
  • Enfocada hacia los resultados. El coaching ayuda a poner el enfoque en los objetivos y las soluciones, no en los problemas. Mira hacia el futuro y busca la manera de avanzar en lugar de centrarse en los inconvenientes que hayan aparecido en el pasado.
  • Explícita. Es imprescindible que la comunicación entre coach y coachee sea clara, concreta y explícita.
  • Requiere la implicación activa y la implicación de todas las partes pero siempre desde la voluntariedad para lograr la motivación del cambio.
  • Es algo más que un proceso dirigido. Un aspecto fundamental es el vínculo de confianza y empatía que se genera entre las partes que será la base durante todo el proceso.
  • Confidencialidad. Es importante asegurar durante todo el proceso y sobre todo lo que se trata en cada una de las sesiones.
  • Garantías. Es necesario que existan garantías (económicas, personales, etc.) estables que permitan al proceso de coaching una eficacia e independencia funcional en un plazo de tiempo determinado.

El proceso de coaching

En el proceso de coaching existen diferentes fases que aunque responden de forma genérica a las mismas etapas, hay variaciones en función de las escuelas u orientaciones. También hay diferencias dependiendo de si el contexto es individual, de equipos u organizativo.

Pero la ICF (International Coach Federation) indica una serie de directrices comunes. El proceso se inicia con el establecimiento del objetivo que se quiere conseguir y se acaba cuando dicho objetivo se ha materializado.

Se establecen una serie de fases teniendo en cuenta que no es necesario que se siga este orden en todos los casos:

Fase 1: Generación de contexto

Se considera la fase inicial. En ella el coach explica en qué consiste el proceso y sus marcos generales, incluye una parte de formación en el proceso y la metodología que se utiliza.

Por otro lado, el coachee expone sus objetivos y expectativas. El objetivo de esta fase es crear un ambiente de confianza mutua. Esta primera fase se puede concretar en:

  • Toma de contacto.
  • Creación de una relación y primer acuerdo sobre los objetivos.

Fase 2: Observación e indagación

Se trata de obtener información sobre la situación actual del coachee con el objetivo de entenderla, detectar creencias, clarificar los objetivos, etc. Se concreta en:

  • Tasación de la situación inicial individual.

Fase 3: Feedback

Por un lado se trata de resumir y entender la situación actual del coachee para contrastarla con lo que ha entendido el coach y por otro lado con esta devolución de información incrementa su nivel de conciencia sobre su situación, lo que le puede llevar a valorar nuevas posibilidades. Esta fase se concreta en:

  • Retroalimentación con la información obtenida.
  • Segundo acuerdo de los objetivos (ya se realizó un primer acuerdo en la primera fase).

Fase 4: Planes de acción

Diseño, evaluación y puesta en marcha de distintas alternativas para lograr los objetivos marcados. Se concreta en:

  • Realizar la intervención propiamente dicha.
  • Evaluación del proceso. En el caso de que la evaluación sea negativa se vuelve sobre los pasos anteriores para realizar de nuevo el proceso.

Fase 5: Feedback de seguimiento

Se realiza la valoración sobre lo que ha funcionado correctamente, sobre las posibles mejoras o modificaciones y el nivel de satisfacción general con el proceso. También se establecen unas bases o directrices para poner en práctica en el futuro.

  • Es el final formal del proceso de Coaching.

Características del coach

Además de los conocimientos necesarios en esta materia y de la metodología a emplear es importante que la persona que vaya a desempeñar las funciones del coach piense y actúe de forma positiva.

También se tienen en cuenta una serie de actitudes que van a contribuir a conseguir la eficacia del proceso:

  1. Personalidad equilibrada. Implica cualidades como la madurez psicológica y afectiva además de seguridad personal y sentido común.
  2. Esta actitud permite entender las necesidades y particularidades de cada coachee. Se refiere tanto a la variedad de herramientas que debe tener disponibles para utilizarlas en el proceso, como a los diferentes ángulos desde los que percibir un problema y sus posibles soluciones.
  3. Necesario para contagiar entusiasmo y motivación en el coachee para impulsar procesos de mejora personal.
  4. Entendida tanto como la disponibilidad de tiempo y recursos como respeto y cumplimiento de los compromisos realizados
  5. Seguridad personal y profesional. Debe trabajar con confianza y firmeza, actuando para disminuir la aparición de cualquier daño potencial.
  6. Actitud permisiva o no directiva. Esta actitud es lo que diferencia un proceso de coaching del liderazgo. Permite delegar responsabilidad hacia el coachee para que sea él el que tome las decisiones y decida hacia dónde quiere ir.

Tipos de coaching en función del ámbito de aplicación

Existen diversos ámbitos en los que se puede aplicar un proceso de coaching y en función de los objetivos que se quieran conseguir. A continuación enumeramos los contextos más comunes:

  1. Coaching personal. Se trata de un proceso para el desarrollo personal y/o profesional cuyo objetivo principal es mejorar la calidad de vida del coachee. Permite desarrollar el potencial de las personas para conseguir objetivos coherentes y cambios en profundidad.
  2. Coaching empresarial. Se centra en lograr eficacia en los resultados y a la vez motivar y conseguir la satisfacción de los trabajadores de la empresa u organización.
  3. Coaching ejecutivo. El coaching ejecutivo se enfoca en optimizar el rendimiento del ejecutivo en sus distintas fases de liderazgo. Es un proceso enmarcado en el ámbito laboral, estructurado y con indicadores del ambiente laboral que combina las expectativas del ejecutivo con las de la empresa.

Beneficios del Coaching

Numerosos estudios demuestran la eficacia y los beneficios del coaching a difentes niveles.

Un trabajo de investigación académica realizado por Suzy Wales en el 2010 exploró las experiencias de un grupo de directivos que participan en un programa de coaching.

Por un lado la investigación concluye que el coaching aumenta sustancialmente la eficacia de los vínculos entre el desarrollo personal, el desarrollo de la gestión y la eficacia de la organización sobre la que se aplica el proceso.

Por otro lado, se pone de manifiesto que las cualidades personales como la auto-conciencia y la confianza en uno mismo contribuyen a aumentar la asertividad, la comprensión y el manejo del estrés. Por último, concluye que la buena comunicación es imprescindible durante todo el proceso para que éste sea eficaz.

Otra investigación realizada en el año 2006 en Estados Unidos en un centro educativo indica que el proceso de coaching puede ser un medio para elevar el nivel de la educación porque contribuye a mejorar el desarrollo profesional y fomenta la transmisión de un mayor aprendizaje por parte del profesor al alumno.

Por otro lado Marshall J. Cook, profesor y coach de la Universidad de Wisconsin, enumera una serie de características que se concretan en los siguientes beneficios del coaching:

  • Ayuda a desarrollar las habilidades de los empleados: Es importante comprender que un éxito engendra otro e infunde la autoconfianza que conduce a grados elevados de motivación y desempeño en muchas tareas.
  • Ayuda a diagnosticar problemas de desempeño: Si la persona no se desempeñan con eficiencia óptima hay que averiguar la razón para llegar a la solución.
  • Ayuda a corregir el desempeño insatisfactorio. Busca alternativas y soluciones.
  • Ayuda a diagnosticar un problema de comportamiento.
  • Fomenta relaciones laborales productivas
  • Centra su atención en brindar asesoría: El coach puede y debe ser un guía de la persona a través de los obstáculos que puedan surgir.
  • Brinda oportunidades para dar a conocer el aprecio: Proporciona oportunidades naturales para elogiar el buen trabajo y el esfuerzo.
  • Estimula comportamientos de autocoaching: Cuando se brinda asesoría para enfrentar un desafío se enseña a la persona a comprender la manera de tratar problemas similares en el futuro.
  • Mejora el desempeño y la actitud: Al permitir que el coachee asuma la responsabilidad y tome la iniciativa en su vida, su trabajo, sus relaciones, etc.

Bibliografía

  1. KILBURG, R. DIEDRICH, R. (2007) The Wisdom of Coaching: Essential Papers in Consulting Psychology for a World of Change. Estados Unidos.
  2. COUTU, D. KAUFFMAN, C. (2009) What Can Coaches Do for You? Harvard Business review.
  3. WALES, S. (2010) Why coaching? Journal of Change Management.
  4. RODHES, C. BENEICKE, S. (2006) Coaching, mentoring and peer-networking: challenges for the management of teacher professional development in schools. Journal of In-Service Education
  5. CLUTTERBUCK, D. (2003) Creating a Coaching Climate. The Coaching and Mentoring Network.
  6. BRITNOR, A. (1999) A Coach, a Mentor... a What? The Coaching and Mentoring Network.
  7. BRITNOR, A. (1999) Coaching and Mentoring - A Strategy for Success. The Coaching and Mentoring Network.

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