Cómo tener más fuerza de voluntad: 10 Consejos

Cómo tener más fuerza de voluntad: 10 Consejos

¿Te apuntas al gimnasio y nunca logras ir de forma regular? ¿Empiezas actividades pero nunca consigues terminarlas? ¿Te planteas objetivos pero te cuesta mucho conseguirlos?

Estas tres acciones que acabamos de comentar son una pequeña muestra de los síntomas que provoca la ausencia de fuerza de voluntad.

fuerza de voluntad

No tener la fuerza de voluntad que uno quisiera puede ser una fuente que produce un elevado malestar e insatisfacción con un mismo.

No obstante, que no la poseas en este momento no significa que no puedas tenerla ya que, como muchos de los aspectos psicológicos, se puede trabajar e incrementar si se invierte esfuerzo y las acciones adecuadas.

En este artículo hablaremos sobre este fenómeno que está presente en muchas personas y comentaremos 10 consejos que te permitirán incrementar tu fuerza de voluntad hasta los niveles que deseas.

¿De qué depende la fuerza de voluntad?

La fuerza de voluntad es una variable psicológica que está estrechamente relacionada con la personalidad y el estilo de funcionamiento del individuo.

De este modo, mientras que una persona puede tener una fuerza de voluntad muy elevada, otra puede tenerla mucho más disminuida.

No obstante, a pesar de que las características personales puedan ayudar o dificultar tener fuerza de voluntad, ninguna persona tiene una fuerza de voluntad extrema de forma innata.

Este hecho se ve claramente ejemplificado en las tradiciones populares de proponerse nuevos objetivos y consecución de logros en los inicios de cada año.

Son muchas las persona que en año nuevo se proponen dejar de fumar, ir más al gimnasio, emprender nuevos estudios, adelgazar o realizar cualquier actividad que permita conseguir objetivos deseados.

Así pues, no puede ser casualidad que tanta gente realice patrones de funcionamiento como este, por lo que "los nuevos propósitos" ponen de manifiesto que tener fuerza de voluntad es un aspecto complicado para la mayoría de personas.

De hecho, estos acontecimientos han despertado el interés de las investigaciones científicas que se centran en el comportamiento y el funcionamiento humano.

Así pues, muchos estudios demuestran como de todas las personas que han realizado buenos propósitos al iniciar el año, sólo el 25% los mantiene a mediado de febrero.

Estos datos demuestran que la fuerza de voluntad es una variable psicológica muy difícil de mantener.

Este hecho plantea a los psicólogos y a los profesionales que se dedican a la investigación del comportamiento una clara pregunta: ¿por qué nos cuesta tanto a las personas tener fuerza de voluntad?

En esta línea de debate, muchos investigadores defienden que para el cerebro humano resulta muy cansado incorporar nuevos hábitos y resulta muy sencillo mantener las rutinas.

Así pues, cuando nos habituamos a realizar, o sobre todo a no realizar, ciertas acciones, cambiar este patrón de funcionamiento suele ser muy complicado.

No obstante, un estudio de la universidad de Chicago en 2001 demostró como las personas cuando tienen un impulso o deseo lo realizan en el 70% de los casos.

Este hecho demuestra cómo, a pesar de que al cerebro humano le cuesta realizar cambios en su funcionamiento, cuando hay voluntad de cambiar alguna cosa le resulta bastante sencillo realizarlo.

Así pues, todas las personas incrementan su fuerza de voluntad para esas cosas que realmente quieren hacer, por lo que el "quit" de la cuestión reside en las ganas y la motivación para realizar dichos cambios.

De este modo, todos podemos incrementar nuestra fuerza de voluntad si encontramos la motivación necesaria.

Sin embargo, encontrar motivación suele ser más complicado de lo que puede parecer a simple vista, por lo que si se quiere aumentar la fuerza de voluntad es conveniente realizar una serie de conductas que permitan ir incrementando la motivación y la adaptación al cambio de funcionamiento.

A continuación comentaremos 10 consejos que pueden resultar muy útiles para conseguir estos objetivos.

  1. Analízate a ti mismo

Como venimos comentando, incrementar la fuerza de voluntad no es algo sencillo y tampoco es algo que se pueda realizar de un día para otro a través de una fórmula mágica.

De este modo, como quien deberá realizar el cambio pertinente y brindar los esfuerzos necesarios para incrementar la fuerza de voluntad eres tú, primero de todo es conveniente que analices tu forma de funcionar.

Si conoces tu forma de comportarte y realizar las actividades, las acciones para incrementar tu fuerza de voluntad no las harás "a lo loco" y se adaptarán a tus características personales.

Así pues, analiza adecuadamente cómo realizas la acciones, qué haces cuando no tienes ganas de hacer una actividad y qué haces cuando estás motivado para realizarla.

Intenta conocer cómo es tu fuerza de voluntad y detectar cuáles son los aspectos que hacen que fracase en cada momento.

Hay gente que tiene poca fuerza de voluntad cuando tiene que levantarse de la cama, cuando está realizando una actividad que le distrae o le resulta más placentera, o cuando está aburrido.

Conocer estos aspectos sobre ti mismo será de vital importancia para poder ir incrementando poco a poco tu fuerza de voluntad.

  1. Encuentra tus puntos fuertes y tus puntos débiles

Este segundo prerrequisito para incrementar tu fuerza de voluntad va muy asociado al punto anterior.

De este modo, cuando analices tu forma de funcionar es necesario que no sólo analices las situaciones en las que te cuesta más tener fuerza de voluntad sino tus características personales que estén relacionadas.

Así pues, piensa en tu forma de ser e intenta detectar cuáles son los aspectos que te pueden dificultar más tu fuerza de voluntad.

Quizá eres una persona que se distrae con facilidad, una persona perezosa que le cuesta realizar actividades, una persona muy dinámica con dificultades de organizarte bien o una persona con niveles bajos de motivación para realizar esas actividades que te gustaría hacer.

Todas estas características (y otras) pueden dificultarte mucho tener fuerza de voluntad, sin embargo, la gestión que deberás realizar será distinta en cada caso.

Por lo tanto, antes de ponerte a realizar acciones específicas para incrementar tu fuerza de voluntad es oportuno que te conozcas bien a ti mismo, y detectes cuales son los puntos débiles que te pueden dificultar el aumento de tu fuerza de voluntad, así como los puntos fuertes que te pueden ayudar.

  1. Plantéate objetivos específicos

Una vez te conozcas bien puede empezar a realizar acciones que se conviertan en un punto de partida para incrementar la fuerza de voluntad.

Para ello, la actividad que te recomiendo y que te puede resultar de mayor utilidad consiste en plantarse objetivos específicos.

A menudo la fuerza de voluntad fracasa cuando nos planteamos objetivos muy grandes que requieren una elevada fuerza de voluntad y mucha energía para realizarlas.

De este modo, si nos plantemos objetivos muy grandes nos puede ser mucho más complicado conseguirlos.

Además, el hecho de no conseguir un objetivo suele ser el peor aliado de la motivación, y puede hacer que nuestra fuerza de voluntad se caiga en picado.

Así pues, divide tus propósitos en objetivos pequeños que sepas que puedes ir consiguiendo con un mínimo de esfuerzo.

Así mismo, intenta que estos objetivos específicos se adapten a tus características personales, puedan verse beneficiados por tus puntos fuertes y consigan sobrepasar tus puntos débiles.

Así pues, por ejemplo, si eres una persona que le cuesta mucho madrugar para realizar una actividad no te pongas como primer objetivo levantarse a las 7 de la mañana para ir al gimnasio. Este objetivo mejor lo dejaremos para el final, cuando la fuerza de voluntad ya esté incrementada.

  1. Realiza un autorregistro

Otro de los principales problemas de la fuerza de voluntad se basa en que muy a menudo los propósitos quedan poco definidos, no se recogen adecuadamente, y caen en el olvido o se evitan con relativa facilidad.

Para que esto no suceda es muy conveniente realizar autorregistros de actividad, de tal modo que tanto los objetivos que te planteas como las actividades que al final realices queden recogidas.

Con este simple ejercicio serás capaz de organizar lo que tienes que hacer y compararlo con lo que realmente haces.

Además, por el simple hecho de que lo que te propones y lo que haces queda recogido, tu motivación para cumplir tus objetivos incrementará, ya que ir viendo cada día en tu autorregistro que cumples los objetivos que te propones será una grata recompensa.

  1. Planifica bien tus actividades

Por otro lado, es importante que planifiques bien tus actividades ya que a pesar de que la motivación es el componente principal de la fuerza de voluntad, la sobrecarga o la desorganización de actividades puede jugar también un papel importante.

Así pues, cuando te plantees los objetivos específicos procura que el resto de actividades estén también bien planificadas y que cada una de las cosas que realices se compaginen bien entre sí.

Así mismo, tener bien planificadas tus actividades te permitiría poseer un mayor control sobre lo que haces y lo que no haces, por lo que te será más sencillo cumplir con tus objetivos.

  1. Busca motivación autónoma

Los consejos que hemos comentado hasta ahora van encaminados a plantear un funcionamiento mínimo que esté acorde con la fuerza de voluntad.

De este modo, si te planteas objetivos específicos y los vas cumpliendo, eliminarás los estímulos que puedan reducir tu fuerza de voluntad.

No obstante, reducir los estímulos que puedan reducir tu fuerza de voluntad no es suficiente para incrementarla.

Así pues, es muy conveniente que seas capaz de encontrar motivación en las cosas que haces y en los objetivos que te planteas.

¿Por qué tienes los propósitos que te planteas? ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Qué te aportan?

Clarificar bien estos puntos es de vital importancia ya que si lo haces verás cómo cada uno de tus objetivos tiene un motivo concreto, y que ir consiguiéndolos te irá aportando satisfacción de forma gradual.

  1. Recompénsate cuando lo hagas bien

La motivación autónoma es muy importante para encontrar motivos para los objetivos y las actividades que te planteas.

Sin embargo, cuando hablamos de fuerza de voluntad estamos haciendo referencia a un esfuerzo interno para realizar ciertas actividades que no nos apetecen al 100% llevarlas a cabo.

De este modo, una forma muy eficaz de ayudar a la motivación autónoma consiste en darnos recompensas a nosotros mismos cada vez que conseguimos los objetivos que nos planteamos.

Además, las actividades placenteras lo son mucho más cuando se realizan de forma posterior a un esfuerzo o un sacrificio bien realizado.

Prémiate yendo al cine o saliendo a cenar cuando hayas cumplido todos tus objetivos de la semana y verás lo bien que te sienta.

  1. Ves incrementando tus objetivos

A medida que vayas consiguiendo los objetivos específicos es importante que los vayas incrementando de forma gradual.

Como hemos dicho, tener propósitos muy difíciles puede ser una gran amenaza para la fuerza de voluntad, por lo que es conveniente que este incremento se haga poco  a poco.

Sin embargo, de nada te servirá conseguir objetivos específicos si te gustaría conseguir más, por lo que la mayor forma de incrementar tu fuerza de voluntad se basa en ir introduciendo nuevos objetivos cada vez que hemos conseguido los anteriores.

  1. Perdónate los errores

La base del éxito para incrementar la fuerza de voluntad reside en la consecución de los pequeños objetivos que nos vamos planteando.

Sin embargo, las personas no somos máquinas y a menudo podemos fallar o cometer errores.

De este modo, cuando dejes de conseguir alguno de tus objetivos intenta perdonarte, y sobretodo intenta tener en cuenta tus logros anteriores y realizar un análisis global del incremento de tu fuerza de voluntad durante las últimos días, semanas o meses.

  1. Evita el perfeccionismo

Finalmente, a pesar de que hayas conseguido incrementar tu fuerza de voluntad es importante que evites el perfeccionismo.

Por mucha fuerza voluntad que puedas tener el perfeccionismo puede inducir frustración y ansiedad con mucha facilidad, por lo que en esos casos, a pesar de tener mucha fuerza de voluntad la sensación global puede ser de insatisfacción.

De este modo, es importante que continúes analizando tu funcionamiento desde un punto de vista global y racional, y sigas teniendo en cuenta tanto tus puntos débiles como tus puntos fuertes.

¿Y tú qué otros consejos darías para incrementar la fuerza de voluntad?

Referencias

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  1. Herrera, F., Ramírez, M. I., Roa, J. M., y Herrera, I. (2004). Tratamiento de las creencias motivacionales en contextos educativos pluriculturales. Revista Iberoamericana de Educación, Sección de Investigación, N° 37/2. España.

  1. Naranjo, M. L. (2004). Enfoques conductistas, cognitivos y racional emotivos. San José, C. R.: Universidad de Costa Rica.

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