Litio para la Depresión y Trastorno Bipolar ¿Es eficaz?

Litio para la Depresión y Trastorno Bipolar ¿Es eficaz?

El litio se puede utilizar para tratar la depresión y trastorno bipolar gracias a sus propiedades estabilizadoras del estado de ánimo. Es un medicamento que se utiliza normalmente para tratar y prevenir los típicos episodios de manía que se experimentan en el trastorno bipolar.

El litio es un medicamento que forma parte de los fármacos conocidos como estabilizadores del estado de ánimo.

litio para la depresión

De este modo, sólo con la primera aproximación sobre qué es el litio ya vemos claro que su mecanismo de acción consiste en estabilizar el estado de ánimo, es decir, conseguir que el afecto no esté ni excesivamente alto ni excesivamente bajo.

No obstante, el mecanismo de acción del litio no es conocido en su plenitud. Se cree que este actúa modificando sistemas de segundos mensajeros.

De hecho, la hipótesis que se mantiene con mayor fuerza en la actualidad consiste en que el litio altera las proteínas G y su capacidad para enviar señales dentro de la célula una vez que el receptor es ocupado por el neurotransmisor.

Explicado de una forma menos técnica, esto significaría que el litio sería capaz de estabilizar el estado de ánimo a través de mecanismos indirectos.

Es decir, el litio podría alterar el funcionamiento mental y devolverlo a un estado estabilizado modificando las acciones de las proteínas que determinan el funcionamiento de las neuronas.

Litio para tratar la depresión

litio y otras pastillas

El litio no se considera un medicamento de primera elección para tratar la depresiones debido a la existencia de fármacos más eficaces para reducir los síntomas que se presentan en esta enfermedad.

De este modo, los fármacos más utilizados para tratar los episodios depresivos de la depresión son los antidepresivos heterocíclicos (como la impipramina), los antidepresivos ISRS (como la paroxetina) y los antidepresivos nuevos (como la mirtazapina).

Este hecho se explicaría porque los antidepresivos tienen un efecto más directos sobre la elevación del estado de ánimo. Mientras el litio lo que permite es estabilizar (incrementar o reducir) el estado de ánimo, los antidepresivos consiguen elevarlo directamente.

De este modo, en las depresiones el uso del litio queda reducido a la combinación con algún antidepresivo en las fases de mantenimiento para prevenir recaídas y recurrencias.

Sin embargo, no sucede lo mismo en el tratamiento de los episodios depresivos del trastorno bipolar.

En estos episodios, a pesar de que los síntomas pueden ser muy parecidos a los mostrados durante la depresión, el uso del litio adquiere mucha más importancia y se convierte en un medicamento vital para su tratamiento.

Este efecto se explica a través de las características del trastorno bipolar.

Como hemos dicho antes, el trastorno bipolar se caracteriza por la presentación de episodios depresivos los cuales van seguidos de la aparición de episodios maníacos.

De este modo, cuando aparece un episodio depresivo, es muy probable que de forma posterior aparezca un episodio maníaco.

Así pues, por norma general se desaconseja el uso de antidepresivos durante estas fases ya que estos pueden elevar el ánimo rápidamente y provocar la aparición de un episodio maniaco de forma inmediata.

Así pues, en estos casos, el litio se vuelve convertir en el fármaco de primera elección, ya que este, a pesar de que elevará el ánimo de una forma más lenta y menos eficaz que el antidepresivo, permitirá prevenir la aparición de un episodio maníaco.

Litio para tratar el trastorno bipolar

El tratamiento farmacológico del trastorno bipolar continúa siendo hoy en día un desafío para los psiquiatras, ya que cada fase de la enfermedad suele requerir un abordaje terapéutico distinto.

No obstante, durante los últimos 50 años se han experimentado ciertos cambios en las tendencias de uso de los diferentes fármacos disponibles para tratar este tipo de alteración psicopatológicas.

En este sentido, el litio ha sido, y continúa siendo, el fármaco por excelencia para el trastorno bipolar. De hecho, en las décadas de 1950 y 1960 ya tenía aceptación en Europa y se sigue manteniendo hoy en día.

Recientemente, la Organización Médica Colegial y el Ministerio de Sanidad y Consumo han elaborado un manual de actuación en el caso de manía que recoge las evidencias a favor de la utilización de litio en estas patologías.

Concretamente, este estudio ha demostrado una evidencia sólida para el uso de litio en la manía aguda, es decir, en esos casos en los que los síntomas maníacos se expresan de forma autónoma.

Así pues, el estudio demostró como en ensayos controlados y aleatorizados de este tipo de psicopatologías, el litio conseguía una buena respuesta farmacológica en prácticamente la totalidad de los casos.

No obstante, en este mismo estudio, el litio sólo consiguió una evidencia limitada sobre su efectividad para tratar casos de manía mixta, es decir, para intervenir en esos episodios que se presentan síntomas depresivos y síntomas maníacos de forma simultánea.

En estos casos, otros fármacos como el valporato o la cabramazepina, demostraron una mayor eficacia de tratamiento.

Así pues, el litio ha demostrado poseer una mayor efectividad en el tratamiento de episodios maníacos que en el tratamiento de episodios mixtos, por lo que el diagnóstico de estas características del trastorno bipolar cobran mucha importancia a la hora de especificar el plan terapéutico.

Por lo que respecta las fases hipomaníacas, se ha demostrado que el litio es un fármaco eficaz para atenuar sus síntomas, estabilizar el estado de ánimo y recuperar un óptimo funcionamiento.

Este hecho fue constatado por un estudio retrospectivo realizado por Tono sobre la eficacia que mostraba el litio para revertir las fases hipomaníacas en un total de 129 personas con trastorno bipolar tipo II.

Además, en este mismo estudio se estudiaron los efectos del litio para tratar los síntomas maníacos presentados en un total de 188 individuos diagnosticados de trastorno bipolar tipo I.

En esta segunda revisión de Tono, se constató que la eficacia del litio era más eficaz para tratar síntomas hipertímicos (episodios maníacos y episodios hipomaníacos) que para tratar síntomas hipotímicos (episodios depresivos).

Finalmente, cabe destacar que suelen añadirse otros tipos de fármacos al tratamiento con litio para el trastorno bipolar.

Múltiples estudios han demostrado que ciertos antipsicóticos interactúan bien con el litio y permiten aumentar el potencial de tratamiento para revertir los síntomas del trastorno bipolar.

Más concretamente, en el manual elaborado por la Organización Médica Colegial y el Ministerio de Sanidad y Consumo, se constató que el Haloperidol, la Risperidona, la Olanzapina, la Quetiapina y el Arpiprazol son medicamentos óptimos para acompañar un tratamiento con litio.

Finalmente, cabe destacar que tal y como demostraron Goodwin y Jamison en 1990, el litio es un fármaco adecuado para el tratamiento de mantenimiento del trastorno bipolar ya que reduce la frecuencia, la duración y la intensidad de los episodios maníacos, hipomaníacos y depresivos.

Así pues, de todo esto podemos extraer las siguientes conclusiones acerca de la eficacia del litio para el trastorno bipolar:

  1. El litio es el fármaco más utilizado para tratar los trastornos bipolares.

  1. Junto a otros estabilizadores del estado de ánimo como la Carbamacepina o el Ácido Valproico constituye el tratamiento de primera elección.

  1. El litio se utiliza con mayor frecuencia que la Carbamacepina y el Ácido Valproico al demostrar tasas más elevadas de eficacia en el tratamiento del trastorno bipolar.

  1. El litio es especialmente eficaz para tratar los síntomas maníacos e hipomaníacos del trastorno bipolar y conseguir una disminución del estado de ánimo estabilizando el afecto del enfermo.

  1. La combinación de litio con algunos antipsicóticos es probablemente la combinación terapéutica más eficaz para tratar episodios maníacos.

  1. También es eficaz la combinación de litio con antipsicóticos para tratar episodios hipomaníacos, sin embargo, debido a la menor gravedad de estos episodios a menudo no es necesario añadir antipsicóticos al tratamiento con litio.

  1. A pesar de ser un fármaco adecuado para tratar episodios mixtos, su eficacia se ve algo reducida si se compara con el efecto que causa en el tratamiento de episodios maníacos o hipomaníacos.

  1. La eficacia del litio para tratar los episodios depresión es bastante más baja que para tratar los episodios de manía o hipomanía.

  1. El litio se utilizan para tratar los episodios depresivos del trastorno bipolar pero suele ser más prescindible para tratar los episodios depresivos de la depresión.

  1. El litio es un medicamento adecuado para el tratamiento de mantenimiento del trastorno bipolar.

    Depresión y Trastorno Bipolar

    Depresión y trastorno bipolar son dos enfermedades mentales que forman parte del mismo grupo diagnóstico, sin embargo, rara vez se interpretan como trastornos parecidos.

    De hecho, la depresión suele ser interpretado como una alteración psicológica bastante común, mientras el trastorno bipolar suele ser visto como un trastorno mental bastante más extravagante.

    No obstante, las diferencias entre ambos trastornos no son tan notorias y ambas constituyen una alteración del estado de ánimo.

    Depresión

    mujer con depresión

    Por su parte, la depresión se caracteriza por el padecimiento de episodios depresivos que modifican el estado de ánimo de la persona.

    El padecimiento de este tipo de episodios se determina por presentar un estado de ánimo depresivo, y una pérdida de interés y/o una disminución de la capacidad para experimentar placer.

    Así mismo, durante el episodio depresivo la persona suele experimentar tristeza, quejas físicas vagas, alteraciones del apetito, del sueño y de la libido, dificultades para concentrarse, agitación o enlentecimiento psicomotor.

    Finalmente, el pensamiento se torna pesimista y puede impregnarse de ideas de minusvalía y culpa. También pueden presentarse ideas de muerte o suicidio.

    Así pues, el diagnostico de depresión se realiza al connotar la presencia de al menos un episodio depresivo como el que acabamos de comentar.

    Trastorno bipolar

    trastorno bipolar

    En el trastorno bipolar, a diferencia de la depresión, se pueden experimentar un mayor número de episodios distintos.

    En primer lugar, cabe destacar que en este trastorno se pueden experimentar exactamente el mismo episodio depresivo que se experimenta en la depresión, por lo que las similitudes entre ambas alteraciones se ponen de manifiesto en seguida.

    No obstante, el trastorno bipolar y la depresión, también difieren en muchas otras características.

    Estas características se basan principalmente en que en el trastorno bipolar no sólo se experimentan episodios depresivos, sino que se tiene que presentar otro tipo de episodios.

    Uno de ellos es el episodio de manía. Este episodio se define por un período de tiempo igual o superior a una semana en el que se presenta un estado de ánimo anormal y persistentemente elevado.

    En la manía aparecen estados de euforia, expansividad constante y momentos recurrentes de irritabilidad.

    Así mismo, síntomas como la autoestima excesiva, la grandiosidad, la disminución del sueño, la verborrea, la fuga de ideas, la distracción o la desinhibición suelen aparecer con frecuencia.

    Así pues, la manía constituiría un episodio contrapuesto a la depresión, donde en vez de presentarse una disminución del estado de ánimo, este se eleva por encima de lo normal.

    Otro episodio que se puede presentar en el trastorno bipolar es la hipomanía.

    La clínica de estos episodios es idéntica a la explicada en los episodios maníacos pero se presenta en una menor intensidad y no suele provocar un claro deterioro en la persona que lo sufre.

    Finalmente, el último episodio que puede aparecer es el episodio mixto, el cual se caracteriza por la aparición simultánea de sintomatología maníaca y sintomatología depresiva.

    Diferencias y semejanzas entre depresión y trastorno bipolar

    Así pues, cuando relacionamos la depresión con el trastorno bipolar podemos exponer las siguientes conclusiones.

    • En ambos trastornos se presencia una alteración del estado de ánimo.

    • Ambos trastorno pueden presentar episodios depresivos.

    • El trastorno bipolar se diferencia de la depresión por la presencia de episodios maníacos, hipomaníacos o mixtos con síntomas opuestos a los presentados en la depresión.

    • Ambos trastornos requieren una estabilización del estado de ánimo para devolver un óptimo funcionamiento afectivo.

    Así pues, no es de extrañar que un medicamento que consigue eutimizar el estado de ánimo como es el litio, se convierta en un fármaco adecuado para tratar este tipo de alteraciones psicológicas.

Referencias

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