7 Riesgos de Salud en Mujeres Deportistas

7 Riesgos de Salud en Mujeres Deportistas

Si bien los beneficios de la práctica deportiva superan largamente a sus riesgos, no debes olvidar tener precauciones para evitar llegar a tener algún inconveniente derivado de la actividad física intensa.

Así como en muchos ámbitos de la sociedad, en el deporte las mujeres también han ido ganando una relevancia cada vez mayor.

riesgos mujeres deporte

Un peso que se traduce en exigencia y por lo tanto en la exposición de ciertos riesgos para la salud en mujeres deportistas. Razón por lo cual deseamos que su práctica deportiva sea lo más saludable posible.

Consideraciones de salud para las mujeres deportistas

A continuación te presento un resumen de las principales precauciones de salud que debes tener en cuenta si eres una mujer deportista o estás determinada a llegar a serlo.

1- Anorexia

Muchas mujeres, por el entusiasmo de iniciar un programa de actividad física, le suman una restricción en la ingesta alimentaria, buscando un rápido descenso de peso con fines estéticos.

Esto un tremendo error, pues les acerca a muchos cuadros patológicos, y entre ellos a trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia, donde se privan de ingerir alimentos.

Por otra parte, muchas mujeres deportistas, sobretodo de disciplinas donde se busca un menor peso corporal para un mejor rendimiento (por ejemplo en la gimnasia artística), se obsesionan también con el control del peso corporal, muchas veces presionadas por el ambiente que incluye entrenadores demasiado exigentes o familia con expectativas demasiado altas.

Esto les acaba impulsando a desórdenes alimentarios como este, que acaban llevándole a alteraciones del ánimo y de ciclo menstrual entre otros problemas aún mayores.    

Las principales medidas de precaución son el manejo de expectativas reales de rendimiento, el apoyo de un equipo multidisciplinario que incluya un psicólogo (en caso de ser posible) y que el entorno de la mujer (sobre todo la familia) esté siempre atento a conductas de riesgo.  

2- Bulimia

Se suele confundir con la anorexia, pero la bulimia es una enfermedad de causas diversas (psicológicas y somáticas), que se caracteriza por desajustes en la ingesta de alimentos con periodos de compulsión por comer, asociado a vómitos y la ingesta de diversos medicamentos (laxantes y diuréticos).

Lamentablemente, en muchos deportes se trasmiten ideas desproporcionadas de un estereotipo de delgadez que conllevan a estas conductas de riesgo.

¿Cómo se puede detectar? Sus signos y síntomas se suelen enmascarar, pero puede presentarse con ansiedad o compulsión para comer, vómitos, abuso de laxantes y diuréticos y seguimiento de diversas dietas que generalmente encuentran en internet.

También diversos planes de ejercicio que llegan a ser compulsivos (inclusive en horarios poco habituales), se les suelen encontrar empaques desechados de pastillas para adelgazar, eméticos (fármacos que inducen el vómito) o diuréticos (fármacos que ayudan a eliminar líquidos).

También puede ser signo de alarma el ir al baño de manera inmediata después de las comidas o comprar grandes cantidades de alimentos que desaparecen de inmediato.

3- Amenorrea

La amenorrea se define como la ausencia permanente de menstruaciones, ya sea porque nunca la he tenido (no ha llegado la menarquía) o se interrumpió de alguna otra manera.

La alimentación pobre en grasas, junto con el entrenamiento físico, son las principales causas de este mal, por lo cual se suele asociar con algunos tipos de deporte y el sexo femenino.

La disminución del tejido graso en estas mujeres disminuye el aislamiento térmico del organismo, produciendo una confusión a nivel de sistema nervioso central, desencadenando que el mantenimiento de los ejes hormonales sexuales no sean prioridad para el organismo, ya que apenas alcanzan a cubrir las funciones vitales.

Por su parte, el ejercicio (especialmente de alta intensidad) produce endorfinas que inhiben la liberación de gonadoliberina, encargada de la activación de las funciones reproductivas del hipotálamo. Esto puede acarrear como consecuencia infertilidad y osteoporosis.

4- Dismenorrea

Similar a la anterior, la dismenorrea define como un cuadro en que se presentan ciclos menstruales irregulares en cuanto a su periodicidad, pudiendo la mujer tener periodos muy cortos y otros excesivamente prolongados.

La incidencia es de 10 a 20% en deportistas, mientras que solo un 5% afecta a la población general.

Con diferencias entre distintos tipos de deportes, trae consecuencias que se manifiestan por infertilidad, abortos espontáneos o disminuciones de la densidad mineral ósea.

5- Osteoporosis

En las mujeres con actividad física intensa y una mala alimentación, se puede llegar a provocar esta enfermedad esquelética que se caracteriza por una baja masa ósea y deterioro de la microestructura de este tejido.

Se puede desencadenar en cualquier tipo de deporte, pero con una mayor incidencia en deportistas competitivas por su altísima exigencia y carga emocional y en deportes en los cuales sea muy importante mantener un peso bajo por fines estéticos o por rendimiento.

6- Anemia

En mujeres deportistas (o con actividad física regular), y que aun presentan una función menstrual considerada como normal, tienen más necesidades de fierro.

Todo esto se debe a las pérdidas de este mineral a través del sudor (de los entrenamientos y competiciones) y la eliminación microscópica que se produce de sangre a nivel intestinal (especialmente en mujeres deportistas de fondo).

Si bien los requerimientos normales de fierro de una mujer sedentaria se estiman en 18 miligramos al día, estos valores en deportistas se podrían incrementar a más de 30 miligramos diarios.

Te recuerdo que una de las principales fuentes alimentarias donde puedes obtener Fierro son las carnes rojas (2 a 3 miligramos en cada 100 gramos de estos productos), por lo que las debes incluir en tu alimentación regular (al menos día por medio).

Si no gustas demasiado de las carnes, dentro de los productos vegetales con aporte de Fierro destacan cereales como la avena (4 miligramos en cada 100 gramos) o las legumbres como porotos, arvejas o lentejas (3 miligramos en 100 gramos).

Lo negativo de estas fuentes es que la absorción intestinal del fierro de origen vegetal es mucho menor. Para mejorar esta situación, te recomiendo asociar la ingesta de estos alimentos junto a otros que sean muy buenas fuentes de vitamina C como el limón o naranjas.

7- Alteraciones del apetito sexual

Las investigaciones dicen que el ejercicio regular puede llegar a provocar un ligero aumento de los niveles de testosterona y, aunque las mujeres tienen niveles mas bajos que los hombres, en una buena proporción de ellas la práctica de deporte moderado puede aumentar el deseo sexual.

Ahora bien, hay que considerar que si una persona se excede en las horas e intensidad de su actividad física, puede sufrir el síndrome de sobre-entrenamiento que se caracteriza por un cansancio físico excesivo y decaimiento general.

Por esta razón su rendimiento disminuye, se produce fatiga excesiva  y esto deriva en que se pierda el deseo sexual y disminuya la libido.

En definitiva, la práctica deportiva bien desarrollada (en cuanto a intensidad, cargas de trabajo y duración) no debe ser ninguna limitante a una vida sexual activa y normal. Si te sucede lo contrario, debes revisar las condiciones de tu entrenamiento.

El deporte a través del ciclo vital de la mujer

Infancia y adolescencia

La mujer durante la infancia presenta patrones de crecimiento muy similares a los varones hasta los 9-10 años de edad. Es a partir de los 11 años aproximadamente cuando aceleran su crecimiento (2 años antes que la mayoría de los hombres).

Sin embargo, este ritmo de crecimiento se desacelera con la menarquia, logrando llegar a su estatura definitiva entre los 16 y 17 años de edad.

Si bien la edad de la menarquia suele aparecer a los 11-12 años, en atletas de alto rendimiento la primera regla se retrasa por la combinación de ejercicio intenso y bajo peso.

Embarazo y postparto

Si estás embarazada, esto no te excluye de las recomendaciones de tener una actividad física de manera regular. Simplemente es importante adecuar el ejercicio es su intensidad y tipo, recomendándose especialmente el trabajo de piso pélvico, donde el apoyo de un kinesiólogo o fisioterapeuta capacitado en estas técnicas es fundamental.

Posteriormente a un parto vaginal, la práctica deportiva se puede reiniciar lo más pronto posible, tras unos días de reposo, de manera gradual y confortable. En definitiva, cuando la mujer se sienta segura de hacerlo.

En caso de una cesárea, se recomienda evitar ejercicios de impacto y de contacto las primeras 6 semanas posteriores al parto, evitándose ejercicios con mucho peso las primeras 12 semanas, ya que pueden existir daños en los músculos abdominales, en la musculatura del piso pélvico y dolor en músculo transverso abdominal.

Mujer Deportista Adulto Mayor

Nos satisface muchísimo ver a muchos adultos mayores que se mantienen activos físicamente, algo que como mínimo repercutiendo positivamente en el aumento de su esperanza de vida.

Las mujeres suelen participan en múltiples talleres de actividad física o visitan los parques para trotar o pasear en bicicleta. Pero existen muchos más actividades adaptadas a adultos mayores

La mujer adulto mayor es susceptible a muchas lesiones, entre las que destacan las siguientes: Fracturas por estrés, disfunción de rodilla, ruptura ligamento cruzado anterior, lesiones en vulva (trauma), lesiones en mamas (golpes, heridas en el pezón), deshidratación y golpes de calor.

La recomendación más simple para la práctica deportiva en mujeres adultas mayores es hacerlo siempre acompañadas  y disfrutando plenamente de la actividad.

Consideraciones finales

La práctica deportiva debe ser una habitualidad tanto para hombres como para mujeres, ya que no existe limitancia de género para prácticamente la totalidad de las disciplinas deportivas.

Las recomendaciones finales son claras:

  • Siempre será aconsejable que lleves una vida activa físicamente.
  • Sea cual sea el problema de salud que tengas, siempre hay algún deporte que se puede adecuar a tu realidad.
  • No olvides llevar una alimentación saludable, no te obsesiones con tu peso corporal.
  • Es recomendable que recibas chequeos médicos en forma regular, sobre todo si llevas una actividad muy intensa.
  • Tanto en embarazo como en lactancia, te puedes mantener físicamente activa.
  • Es vital que disfrutes el deporte, si lo sufres puedes estar haciendo algo mal.

Toda persona que exija su cuerpo al máximo a través del deporte, debe tomar en cuenta ciertas consideraciones para proteger su salud, y en especial al tratarse de mujeres, las precauciones deben ser prioridad.

Recuerda que tanto el sedentarismo como el exceso de actividad física son perjudiciales para tu salud.

Referencias

  1. London 2012 Olympics: The Olympics of Women, Educación Física y Deportes 2012, n.º 109, 3.er trimestre (julio-septiembre), pp. 7-10.
  2. Brukner & Khan?s. Clinical Sports Medicine, Edición 2012.
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  4. Izquierdo Miranda, Z et al, Update, prognostic and intervention ruling to the female athlete triad, Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte – vol. 6 - número 24 - diciembre 2006.
  5. Sambanis, M.; Kofotolis, N.; Kalogeropoulou, E.; Noussios, G.; Sambanis, P.; Kalogeropoulos, J. A study of the effects on the ovarian cycle of athletic training in different sports. J Sports Med Phys Fitness, 2003; 43(3):398-403.
  6. Rumball, J. S.; Lebrun, C. M.; Preparticipation physical examination: selected issues for the female athlete. Clin J Sport Med, 2004; 14(3):153-60.
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