17 Juegos Para Personas Mayores

17 Juegos Para Personas Mayores

A finales de 1990 la Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como el proceso que consiste en aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida. Y hace especial hincapié en que además de continuar siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente.

La lista de 17 juegos para personas mayores de este artículo mejoran la memoria, atención, lenguaje, autoestima, motricidad y mucho más.

juegos para personas mayores

Ejercicios/actividades para adultos mayores

Tal como explica la psicóloga Úrsula Staudinger, presidenta de la Sociedad Alemana de Psicología dedicada al estudio del envejecimiento en la Universidad de Bremen, incluso en la vejez el cerebro continúa formando neuronas nuevas, que son las encargadas de transmitir la información.

Por eso recomienda buscar desafíos mentales y situaciones novedosas tan a menudo como sea posible. Desde relacionarse con personas nuevas, adquirir nuevos conocimientos como el aprendizaje de un idioma, o visitar lugares en los que nunca antes habíamos estado. La novedad y la variedad ayudan a mantener activo el cerebro y preservar la capacidad intelectual.

Los ejercicios que proponemos tienen varios objetivos. Algunos de ellos van dirigidos al mantenimiento o mejora de la motricidad manual, además fomentan la creatividad y aumentan la autoestima.

Y por otro lado proponemos una serie de actividades para mejorar o mantener la capacidad mental mediante la estimulación de funciones como la memoria, la atención o el lenguaje.

1- Elaboración de pulseras, collares, pendientes, etc. con el uso de abalorios

Siguiendo un modelo establecido o diseñando uno propio se pueden confeccionar diferentes piezas de adorno.

Este ejercicio fomenta la concentración y atención en una actividad, además de contribuir a la creatividad y mantenimiento de la destreza manual.

2- Pintar

Esta actividad puede ser muy variada, desde pintar mandalas o colorear figuras, hasta realizar cuadros sobre lienzo o en diferentes superficies como azulejos.

Este ejercicio potencia la agilidad manual y de nuevo contribuye a mantener la atención y concentración. Además fomenta la autoestima y autosatisfacción.

3- Laboras para la motricidad manual

Diferentes labores como el macramé, ganchillo, punto, encaje de bolillos, etc. Todas estas actividades contribuyen a mejorar la motricidad manual, la agudeza visual y la capacidad de mantener la atención.

4- Plastilina para hacer figuras

El uso Uso de plastilina para la elaboración de figuras favorece el movimiento y la articulación de las manos y los dedos. Además de contribuir a la autoestima y reforzar el sentimiento de superación personal.

5- Realizar puzles

De nuevo esta actividad permite elegir el grado de dificultad que se quiere emplear. Ayuda a mantener el reconocimiento táctil a través de las piezas y favorece la concentración así como la observación.

6- Cada oveja con su pareja

Este juego consiste en agrupar todos los elementos de una misma categoría que se presentan mezclados encima de una mesa.

Los objetos a utilizar pueden ser muy variados, desde legumbres (en este caso se pueden mezclar lentejas, garbanzos y judías para posteriormente separarlas en su categoría correspondiente), botones de diferentes tamaños o colores, las cartas de una baraja, etc.

Este ejercicio contribuye a mantener la capacidad intelectual de la persona, así como la movilidad de los dedos y las manos. Y también facilita la coordinación viso-manual.

7- Palabras encadenadas

Esta actividad consiste en ir encadenando palabras de tal forma que la última sílaba de una palabra sea el comienzo de la siguiente.

Por ejemplo: me-sa, sa-le-ro, ro-pa, pa-ti-ne-te, y así sucesivamente. Esta actividad se puede realizar de forma individual o en grupo, en el que cada persona dice o escribe una palabra. Ayuda mantener y fomentar capacidades como la memoria, el lenguaje o el razonamiento lógico.

8- Lectura y comentario de textos

Se realiza una lectura comprensiva de una noticia, o un capítulo de un libro. Posteriormente se realiza un resumen de lo leído o se responde a una serie de preguntas sobre el mismo.

Fomenta la memoria y la comunicación verbal. Además mantiene la atención y concentración.

9- Adivinar qué es

Para realizar este juego es necesario un grupo de personas. Se esconde un objeto en una bolsa o bajo una tela y la persona debe describirlo mediante el tacto.

El resto de los participantes tienen la tarea de adivinar de qué objeto se trata. Contribuye a ejercitar el lenguaje, la memoria táctil y la comunicación verbal.

10- Descripción de recorridos

La persona tiene que explicar al oyente o grupo el recorrido que realiza por ejemplo para ir a comprar el pan, y todos los obstáculos, personas o particularidades que se encuentra en el camino.

Potencia el reconocimiento y la orientación espacial, además de fomentar capacidades cognitivas como la memoria y la atención.

11- Quién es quién

Para realizar este juego es necesario un grupo de personas. Se trata de reconocer quién es sólo por la voz. Uno de los miembros del grupo se tapa los ojos y el resto se pone en círculo. Uno dirá una palabra previamente elegida y la persona que tiene los ojos tapados tendrá que adivinar quién es.

Si con una palabra no lo consigue la otra persona continuará diciendo otra palabra, y así hasta que lo identifique. Este ejercicio potencia las funcionen auditivas mediante el reconocimiento e identificación de estímulos sonoros.

12- Veo veo

Este juego clásico también puede servir para mantener y fomentar diferentes capacidades cognitivas. Uno de los miembros del grupo elige un objeto diciendo la letra por la que empieza.

Los demás participantes van diciendo posibles objetos hasta que lo identifican. La persona que elige el objeto puede dar pistas e informar sobre el lugar de la sala en el que se encuentra si los compañeros no consiguen adivinarlo. Este ejercicio estimula la memoria, la concentración visual así como la comunicación verbal.

13- Al compás

Para realizar esta actividad también son necesarias un grupo de personas. Uno de los miembros realiza una secuencia de sonidos bien dando golpes sobre la mesa o con algún objeto y los demás tienen que repetir la misma secuencia y con el mismo ritmo.

Esta actividad potencia la agudeza auditiva, y la atención a través del reconocimiento de estímulos. Además contribuye a mantener y mejorar la memoria a corto plazo.

14- Formar palabras

Se presentan un conjunto de letras y la persona tiene que formar tantas palabras con significado como pueda en un periodo determinado de tiempo. Esta actividad fomenta capacidades como la memoria, el lenguaje o la observación.

15- Realizar pasatiempos

Crucigramas, sopas de letras, sudokus, etc. Existen diversas actividades con diferentes grados de dificultad. Contribuyen a mantener y mejorar el léxico, la memoria y la concentración. Además favorece el pensamiento lógico y la agudeza visual.

16- ¿A qué huele?

Este ejercicio consiste en poner una serie de objetos y sustancias en diferentes recipientes, por ejemplo jabón, manzanilla, una rosa, etc. se le tapan los ojos a la persona y deberá averiguar qué objeto es a través del aroma que desprende.

Este ejercicio potencia el reconocimiento e identificación a través de la capacidad olfativa. Fomenta la memoria y la concentración.

17- Recordar y describir imágenes

Se presenta una imagen de un paisaje o persona durante unos segundos. La persona deberá retener en ese tiempo el mayor número de detalles posible porque posteriormente tendrá que describir todo lo que recuerde de la imagen. Esta actividad fomenta la capacidad visual, la memoria y concentración.

Estos son solo un ejemplo de los ejercicios y juegos que se pueden realizar para fomentar diferentes capacidades cognitivas y servir como entretenimiento para las personas mayores.

Además de estas actividades es recomendable que las personas mayores realicen diferentes ejercicios encaminados a fomentar y mantener las condiciones físicas, siempre en función de las posibilidades de cada uno.

Existen diferentes actividades que mantienen o mejoran la fuerza muscular, la coordinación, el equilibrio o los reflejos. Estas actividades pueden incluir ejercicios para estimular partes concretas del cuerpo como el cuello, los brazos, las manos o las piernas.

O aquellos que están dirigidos a fomentar una capacidad concreta como el equilibrio, por ejemplo andando sobre una línea dibujada en el suelo o al ritmo de la música. Así como ejercicios más generales como andar, practicar alguna actividad dirigida como el taichí o nadar.

Los efectos del envejecimiento

A medida que nos hacemos mayores y vamos envejeciendo sufrimos una serie de modificaciones morfológicas y fisiológicas que suponen una disminución de la capacidad de adaptación y de respuesta.  

Tras ello comienza el proceso de deterioro de los órganos y de sus funciones asociadas. Este envejecimiento es normal y natural y debemos entenderlo como parte del proceso vital que vivimos.

Acontecimientos que ocurren en el proceso de envejecimiento

  • Pérdida de la capacidad visual.
  • Déficit auditivo progresivo.
  • Pérdida de la elasticidad muscular, de la agilidad y de la capacidad de reacción refleja.
  • Alteración en los ritmos del sueño.
  • Degeneración de estructuras óseas: aparición de deformaciones, osteoporosis, artritis reumatoides.
  • Aparición de demencias seniles y pérdida de la capacidad de asociación de ideas.
  • Pérdida progresiva de la fuerza muscular y de la vitalidad. Distensión de los tejidos de sostén muscular por efecto de la gravedad.
  • Aumento de la hipertensión arterial.
  • Pérdida de la capacidad inmunitaria.
  • Pérdida progresiva de los sentidos del gusto y de la audición.
  • Pérdida progresiva de la libido.

Además aparecen una serie de cambios psicológicos que vienen determinados por una serie de acontecimientos propios de la edad, como por ejemplo la jubilación, las enfermedades crónicas, los nuevos roles que tienen que desempeñar o la pérdida de seres queridos.

La adaptación a estos cambios depende de varios factores, como por ejemplo la influencia de las propias experiencias vividas, el contexto educativo y social en el que vive la persona, sus relaciones con el entorno y la actitud con la que se afrontan estos acontecimientos.

Los cambios psicológicos incluyen los cambios a nivel afectivo, cognitivo y la modificación de la propia personalidad.

Cambios afectivos

  • Proliferación del interés por los pensamientos y los sentimientos interiores.
  • El sentimiento de autoestima puede verse afectado negativamente por las enfermedades, las pérdidas de seres queridos y los cambios físicos, sociales y económicos que puede sufrir la persona.
  • El mantener unas buenas relaciones sociales y una red óptima de apoyos es un factor de protección ante las pérdidas de seres queridos que se producen durante esta época. Además las relaciones satisfactorias ayudan a la persona a afrontar los acontecimientos estresantes y a prevenir la depresión.

Cambios cognitivos

  • La vejez normal se caracteriza por un ligero deterioro cognitivo que surge de forma gradual.
  • Aparece un cierto enlentecimiento en la comprensión de la información que depende de los órganos de los sentidos, y un enlentecimiento a la hora de dar respuesta a la información recibida.
  • Se enlentece y dificulta el aprendizaje de nuevas tareas.
  • En cuanto a la capacidad de atención y concentración se mantienen en las tareas simples, pero estas capacidades se ven afectadas cuando se trata de realizar tareas más complejas.
  • A partir de los 60 años son frecuentes las pérdidas leves de memoria, en parte por la pérdida de atención y en parte a consecuencia de un registro inadecuado de los acontecimientos. El tipo de memoria que se ve más afectado es la denominada memoria reciente. La memoria remota se conserva prácticamente intacta.

En cuanto a la personalidad, hay diferentes factores del carácter del individuo que se pueden ver afectados, perdiéndose o acentuándose a medida que la persona se hace mayor:

  • La introversión.
  • La rigidez.
  • La desconfianza y el egoísmo.
  • Las actitudes hipocondriacas.
  • La indiferencia.

Por todos estos motivos es muy importante promover una vejez activa, satisfactoria y competente que transcurra con las mejores condiciones posibles para la persona. El tener una vejez activa disminuye la probabilidad de enfermar y fomenta un alto funcionamiento físico y funcional, alto funcionamiento cognitivo y afectivo y con un gran compromiso con la vida y la sociedad.

Este tipo de vejez es la más deseable, porque significa un mantenimiento en la medida de lo posible de las cualidades de la persona. Según indican algunos estudios, lograr envejecer bien depende, hasta en un 75% de nuestros hábitos y de la actitud con la que se afrontan estos cambios.

Referencias bibliográficas

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  3. Güvendik, E. (2016) Active aging offers new lifestyle for seniors. Daily Sabah.
  4. Harris, D. (2015) Study shows brain training for elderly improves every day life and memory skills. Mirror.
  5. Indina University, Johns Hopkins University, University of Florida and University of Washington. (2014). Just a few brain workouts can have long-lasting benefits in seniors, study says. The Washington Post.
  6. Chai, C. (2013) Brain exercise trumps medication in maintaining seniors’ cognitive health: study. Canada
  7. Ardila, A., Rosselli, M. (2009) Neuropsychological characteristics of normal aging. Developmental Neuropsychology.

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