17 Ejercicios de Estimulación Cognitiva para Personas Mayores

17 Ejercicios de Estimulación Cognitiva para Personas Mayores

El deterioro cognitivo es un proceso que se produce en el envejecimiento normal. Es decir, todas las personas a partir de una determinada edad empiezan a sufrir ese deterioro, que no siempre tiene las mismas consecuencias y varían en función de cada persona.

Entre otras funciones, las que principalmente se ven alteradas son la memoria, la atención y la velocidad en el procesamiento de la información. La practica con regularidad ejercicios cognitivos y una mente activa puede mejorar las habilidades cognitivas e incluso prevenir enfermedades neurodegenerativas o el deterioro progresivo producto del envejecimiento normal.

Ejercicios de estimulación cognitiva para personas mayores

A continuación exponemos una serie de 17 ejercicios de estimulación cognitiva recomendadas para mantener la actividad cerebral.

Ejercicios de estimulación cognitiva para personas mayores

  1. Actividades como leer y escribir. Ayudan a mantener y fomentar la creatividad y la concentración.
  2. Ir al teatro o al cine. Además de favorecer a funciones como la memoria o la concentración, favorece la empatía y el desarrollo y expresión de las emociones.
  3. Visitar museos. Una buena actividad para mejorar la atención y la memoria puede consistir en recordar los cuadros que más han impactado y el nombre del autor. Pasadas unas horas o después de la visita, se pueden comentar estos cuadros con otra persona recordando el mayor número de detalles posibles.
  4. Jugar al parchís, el dominó o las cartas. No sólo es una forma de ocio y de mantener relaciones sociales, sino que es una de las formas más agradables de mantener el cerebro activo.
  5. Mantener unas relaciones sociales adecuadas y conocer a personas nuevas. Ayudan a mejorar el estado de ánimo y mantiene el cerebro activo.
  6. Realizar crucigramas y sudokus. Ayudan a ejercitar la memoria y mantienen el cerebro activo.
  7. Llevar una alimentación sana. Evitar los alimentos que general colesterol denominado malo porque obstruyen las arterias e impiden que el oxígeno llegue al cerebro.
  8. Modificar la rutina diaria. El realizar siempre las mismas actividades, de la misma forma y en el mismo orden deriva en hacerlas de forma automática. Al modificar esas rutinas ponemos nuestros recursos a disposición del cerebro, tenemos que prestar atención a lo que estamos haciendo y requiere concentración en la tarea.
  9. Escuchar música, y si puede ser en directo mejor. Numerosos estudios han demostrado que escuchar música mantiene y mejora las funciones cerebrales, ya que hace que se estimulen las células del cerebro, y esto potencia la memoria, la concentración y el desarrollo visual y auditivo.
  10. Encadenar palabras. La última sílaba de una palabra será la primera de la siguiente. Este ejercicio se puede practicar escribiendo las palabras o sólo diciéndolas. Además es más beneficioso si se realiza con un grupo de personas, familiares o amigos.
  11. Agrupar palabras por categorías. De un conjunto de palabras mezcladas hacer grupos de por ejemplo, animales, alimentos, plantas, etc.
  12. Dibujar y colorear. Es un ejercicio que cada vez se utiliza más en cualquier edad porque ha demostrado que beneficia en la atención, la concentración y la creatividad. Además se utiliza como método para relajarse y evadirse del entorno por unos minutos.
  13. Realizar ejercicios de cálculo. Para mantener la concentración y la actividad cerebral.
  14. Realizar manualidades. Estas actividades pueden ir desde hacer jarrones, realizar objetos decorativos, construir un collage con fotos antiguas o hacer un álbum de los recuerdos con fotos de la propia persona. También puede incluir actividades como hacer punto, ganchillo o encaja de bolillos. Además de contribuir a la creatividad, y la concentración pueden ayudar a prevenir o mejorar enfermedades degenerativas como la artrosis en las manos.
  15. Realizar ejercicio físico. En la medida de las posibilidades de cada persona, es muy importante además de la actividad cerebral, mantener una actividad física. Puede ser diferentes tipos de ejercicios como: caminar, nadar o realizar actividades como tai chi o yoga. Van a contribuir la autoestima de la persona, a reducir la torpeza de movimientos y prevenir dolores de espalda, de cuello, etc.
  16. Plantar un huerto o cuidar plantas. Son tareas que la mayoría de las personas mayores han realizado por proceder de un ambiente rural. Estas actividades contribuyen a mantener una vida activa, además de utilizarse como parte del ocio de la persona.
  17. Participar en actividades culturales con otras persona mayores, por ejemplo, excursiones, talleres o viajes. Además de fomentar las relaciones sociales y ser una buena actividad de ocio, contribuye a mantener una vida activa, a conocer nuevas personas y lugares y aumentar la sensación de bienestar de la persona.

El envejecimiento normal

El envejecimiento se define como una serie de modificaciones morfológicas y fisiológicas que aparecen como consecuencia de la acción del tiempo.

Esto supone una disminución de la capacidad de adaptación y de respuesta a los estímulos del entorno. Con este proceso comienzan una serie de procesos de deterioro de los órganos y de sus funciones asociadas.

Existen diferentes teorías que explican el envejecimiento:

Teoría del desgaste de órganos y tejidos

Esta teoría indica que las células se van estropeando conforme pasa el tiempo debido a su uso. Las personas que han vivido forzando su cuerpo o que han tenido un estilo de vida poco saludable, viven menos, debido a que sus células se habrían ido desgastando por la acción de los radicales libres, sustancias relacionadas con los estilos de vida nocivos.

Teoría de la intoxicación por sustancias intrínsecas

Durante la vida se acumulan sustancias de desecho en el interior o exterior de la célula como por ejemplo el colesterol, que va a tener un efecto nocivo en el organismo.

Teoría del trastorno glandular o endocrino

Esta teoría considera que los órganos endocrinos como las gónadas, son los responsables del envejecimiento. Se fundamenta en el estudio con personas diabéticas o hipotiroideas que envejecen de forma precoz.

Teoría de los genes

Sostiene que el envejecimiento podría deberse a la existencia de uno o más genes que se inactivan provocando el envejecimiento. Este gen al sufrir alteraciones provoca el proceso de envejecimiento.

Las características que aparecen en la persona ante el envejecimiento, varían en función de cada persona, pero de forma general suelen ser las siguientes:

  • Pérdida de capacidad visual.
  • Hipoacusia progresiva.
  • Pérdida en la elasticidad muscular, de la agilidad y de la capacidad de reacción refleja.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Degeneración de las estructuras óseas: aparición de deformaciones, osteoporosis, artritis reumatoide, etc.
  • Pérdida progresiva de la fuerza muscular y de la vitalidad. Distensión de los tejidos de sostén muscular por efecto de la gravedad.
  • Aumento de la hipertensión arterial.
  • Alteraciones en la próstata en el caso de los hombres.
  • Pérdida de la capacidad inmunitaria, debilitamiento del sistema inmunológico.
  • Disminución del colágeno de la piel y de la absorción de proteínas.
  • Pérdida progresiva de los sentidos del gusto y de la audición.
  • Pérdida progresiva de la líbido.

Principales cambios cognitivos derivados del envejecimiento

La vejez se caracteriza por un deterioro cognitivo, que será de mayor o menor gravedad dependiendo de la persona.

De forma general se da un enlentecimiento en la comprensión de la información que depende de los órganos de los sentidos, y un enlentecimiento a la hora de dar respuesta a la información recibida.

También aparece un enlentecimiento en el aprendizaje de nuevas tareas.

Vamos a detallar a continuación las modificaciones que aparecen con el envejecimiento en relación a cada una de las funciones cognitivas:

  • Se entiende por conciencia el estado de alerta de la persona y su capacidad para percibir los estímulos internos y externos, para darles respuesta. En el envejecimiento normal esta función se mantiene.
  • Atención. Es la capacidad de la persona para mantener la concentración suficiente para hacer alguna tarea. Con la edad se mantiene la capacidad de concentración en tareas simples, pero la concentración se deteriora cuando se trata de realizar tareas más complejas.
  • Aparecen problemas de denominación. La capacidad para describir la función de las cosas o decir sus características se mantiene intacta.
  • La memorización es un proceso complejo que implica varios pasos. A pesar de que se notan pérdidas leves de memoria en la adultez, a partir de los 60-70 años son más frecuentes, por culpa de la falta de atención y de un registro inadecuado.

La memoria reciente es la que se ve más afectada, ya que la memoria remota se mantiene prácticamente intacta.

  • Funciones ejecutivas. Se entiende por funciones ejecutivas la capacidad de planificar, organizar y ejecutar la secuencia para llevar a cabo de forma satisfactoria una tarea en un tiempo razonable y de forma correcta.

Con la edad se observa un cierto deterioro de estas funciones. A partir de los 70 años hay una menor tolerancia a los cambios, que no tienen por qué afectar a la toma de decisiones.

  • Son las habilidades que suponen movimientos voluntarios. Con la edad no se modifican y, salvo que aparezca alguna alteración, sólo se enlentece su ejecución.

El envejecimiento activo y sus beneficios

La vejez activa, satisfactoria o competente es aquella que cursa en las mejores condiciones posibles. Algunas de las características del envejecimiento activo son:

  • Baja probabilidad de enfermar.
  • Alto funcionamiento físico y funcional.
  • Alto funcionamiento cognitivo y afectivo. Gran compromiso con la vida y la sociedad.

Este tipo de envejecimiento es el más deseable y se ha demostrado que lograrlo depende hasta en un 75% de los hábitos que sigue la persona y de aprovechar las oportunidades que brinda el entorno.

ACTIVE y otros estudios

En el año 2001 George W. Rebok y sus colaboradores comenzaron una investigación que duraría los siguientes 10 años.

Su estudio se denomina ACTIVE (Advanced Cognitive Training for Independent and Vital Elderly) y contó con la participación de 2800 personas mayores residentes en Estados Unidos que vivían de forma autónoma e independiente.

Todos los sujetos realizaron pruebas periódicas y test con la finalidad de evaluar su capacidad para hacer frente a las actividades cotidianas, como hacer la compra o mantener una higiene personal adecuada, sin necesidad de ayuda.

El total de sujetos se dividió en tres grupos. Uno de ellos no recibió ningún tipo de entrenamiento. Los otros tres recibieron un entrenamiento de diez sesiones a lo largo de cinco o seis semanas. De estos tres grupos, uno recibió entrenamiento en memoria, otro en razonamiento y otro en velocidad de procesamiento.

Además a un grupo de los participantes se les dieron cuatro sesiones de repaso al año y también a los tres años de haber recibido el entrenamiento inicial.

Los resultados del estudio no dejan lugar a dudas:

  • Todos los sujetos que recibieron intervención lograron mejoras inmediatas en la capacidad mental entrenada.
  • Los beneficios del entrenamiento se mantienen con el tiempo. Un 73% y un 70% de los que recibieron sesiones de razonamiento y velocidad respectivamente mantuvieron la mejorar que habían logrado cuando se les evaluó diez años después. En el caso de los sujetos que habían recibido entrenamiento en memoria el porcentaje es ligeramente menor.
  • Las sesiones de repaso cada cierto tiempo ejercen un resultado positivo para el mantenimiento de la mejora adquirida.
  • Todos los sujetos que habían sido sometidos al entrenamiento contestaron en la evaluación diez años después que tenían menos dificultades a la hora de realizar las actividades cotidianas que el grupo que no tuvo entrenamiento.

Numerosos estudios e investigaciones han demostrado que el entrenamiento cognitivo tiene múltiples beneficios ante este proceso de deterioro.

En el año 2008 Valencia y sus colaboradores han concluido tras sus investigaciones, que el entrenamiento cognitivo presenta  numerosos efectos positivos que compensan el deterioro.

Este entrenamiento puede desarrollarse en programas generales o más específicos para entrenar una función concreta, como la memoria o la atención.

Por otro lado, investigaciones realizadas con pacientes que padecen daño cerebral, han demostrado que a pesar de la lesión un programa de entrenamiento cognitivo mejoraba las funciones de estos pacientes.

Referencias bibliográficas

  1. Güvendik, E. (2016) Active aging offers new lifestyle for seniors. Daily Sabah.
  2. Harris, D. (2015) Study shows brain training for elderly improves every day life and memory skills. Mirror.
  3. Indina University, Johns Hopkins University, University of Florida and University of Washington. (2014). Just a few brain workouts can have long-lasting benefits in seniors, study says. The Washington Post.
  4. Chai, C. (2013) Brain exercise trumps medication in maintaining seniors’ cognitive health: study. Canada
  5. Ardila, A., Rosselli, M. (2009) Neuropsychological characteristics of normal aging. Developmental Neuropsychology.
  6. Rebock, W.G. (2014) Ten-Year Effects of the ACTIVE Cognitive Training Trial on Cognition and Everyday Functioning in Older Adults. US National Library of Medicine National Institutes of Health
  7. https://www.nia.nih.gov/newsroom/2014/01/cognitive-training-shows-staying-power

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