Pareidolia ¿Qué significa? ¿Es peligroso?

Pareidolia ¿Qué significa? ¿Es peligroso?

La pareidolia es un fenómeno psicológico que nos hace ver un rostro, una silueta o una figura humana o animal en cualquier sitio: en una nube, en las manchas de una tostada, en la forma en que están colocadas las puertas y las ventanas de un edificio, etc.

Muchísimas personas se toman el trabajo de fotografiar estas imágenes y si las miras, seguramente tú también verás un rostro en ellas.

cara en roca

Algunas personas no ven esas caras o siluetas a primera vista, pero en cuanto alguien le menciona lo que debería estar viendo, entonces la imagen aparece inmediatamente en su cerebro, y ya es virtualmente imposible dejar de verlo.

¿Por qué ocurren las pareidolias?

Los científicos dicen que nacemos con “los cables preconectados” para detectar caras.

Un bebé de apenas unos minutos de vida fuera del vientre de su madre dirigirá su atención hacia algo que tenga los rasgos generales de un rostro antes que hacia otra cosa, explica Christopher French, de la Sociedad Psicológica Británica.

Y esa tendencia es la que le ayuda a reconocer precozmente el rostro de su madre y de sus familiares más cercanos.

La pareidolia es seguramente una carácteristica evolutiva, es algo que ha ayudado a la especie a sobrevivir.

Imagina lo siguiente:

Un hombre cavernícola nota que algo se mueve entre los arbustos que están cerca de él. Si vagamente reconoce la cara o la silueta del tigre en pocos segundos, tendrá más posibilidades de huir con tiempo y evitar ser el almuerzo del felino.

pareidolia

Por eso nuestros cerebros hoy en día son capaces de reconocer patrones fácilmente, y en especial, patrones que nos sirven para identificar rostros o siluetas.

Y no solo eso. También somos capaces de definir en fracciones de segundo, si una cara es alegre o triste.

Piensa por ejemplo en cómo interpretas los emoticonos hechos con el teclado. Si la línea de la boca es recta, se trata de un rostro serio. Y también es muy fácil dibujar un rostro enojado, con simples rayas y puntos.

Esta impresionante capacidad de tu cerebro también es el resultado de eones de selección natural. Quien resultó favorecido con esta capacidad pudo reconocer rápidamente los estados de ánimo de personas agresivas y peligrosas y por lo tanto tuvo la oportunidad de alejarse a tiempo.

Esta es una reacción totalmente inconsciente. Antes de procesar detalladamente la información que recibe, una cierta zona del cerebro interpreta y da significado a lo que ve, acelera la evaluación de la situación y la toma de decisiones, algo que fue (o aún es) muy importante para la supervivencia.

Esta habilidad, si bien es altamente especializada en el procesamiento y reconocimiento de rostros y emociones humanas, también funciona para interpretar el comportamiento de animales.

Otras teorías sobre la pareidolia

También hay algunos expertos que tienen otra teoría para explicar el fenómeno de la pareidolia y es la siguiente:

Nuestros cerebros permanentemente están procesando información sobre líneas, formas, superficies y colores totalmente aleatorios.

El cerebro interpreta estas imágenes otorgándoles un significado, el cual asigna de acuerdo al conocimiento almacenado a largo plazo.

Pero a veces la información que llega al cerebro puede resultar ambigua, y entonces el cerebro le da el significado más sencillo que encuentra, y es allí cuando surge la pareidolia.

cara en asiento

Por otro lado, la investigadora en neurociencias Sophie Scott, de la Universidad de Londres, cree que este fenómeno también puede ser resultado de nuestras propias expectativas.

Por ejemplo, las personas que dicen ver el rostro de Jesús en una tostada quemada, en realidad tienen esa expectativa y están interpretando esa mancha en la tostada en base a ello, en lugar de pensar simplemente en unas manchas en el pan o en un rostro cualquiera.

La pareidolia demuestra cuán poderoso puede llegar a ser el efecto perceptivo. Si estás esperando ver caras, probablemente las verás, y si estás esperando oír cosas, es probable que las oigas, pues nuestro sistema perceptivo se prepara para que así sea.

Incluso es posible que el fenómeno de la pareidolia sea una combinación de nuestra habilidad inconsciente para reconocer rostros y siluetas, y la cultura en la que estamos inmersos.

Por ejemplo, es probable que un budista reconozca a Buda en una mancha de café, mientras que un cristiano posiblemente dirá que ha visto a la Virgen María en los nudos de un árbol y un niño diría que encontró Mickey Mouse en su plato de comida.

Qué ocurre a nivel cerebral durante las pareidolias

Los investigadores han estudiado qué sucede a nivel cerebral cuando reconocemos un rostro en donde no lo hay.

Al parecer, existe una zona del cerebro que se llama área fusiforme facial, que está especializada en detectar rostros, y es la zona que se activa cuando miramos la cara de alguien.

Esa área también se activa cuando el cerebro une diferentes puntos y cree estar viendo una cara y esto fue comprobado mediante resonancia magnética.

cara en madera

Además se encontró que la actividad de esta región aumentaba en relación directamente proporcional a la nitidez con que los participantes del estudio percibían el rostro.

Otra región del cerebro que se activa con la pareidolia facial es la corteza prefrontal, la zona más evolucionada de nuestro cerebro. Se podría decir que esta zona es la que “sugiere” al área fusiforme facial como interpretar las señales visuales recibidas.

Estudio sobre pareidolia en bebés

Como ya dijimos, un bebé de muy poca edad ya puede imaginarse caras que en realidad no están allí.

Fíjate en este interesante estudio:

A un grupo de bebés de entre 8 y 12 meses de edad se les mostró esta imagen:

imagen de pareidolia

Al mismo tiempo, escuchaban un sonido.

Los bebés dirigían su mirada hacia la imagen de la izquierda (que se parece vagamente a una cara) y no hacia la de la derecha, que sería una cara invertida.

Desde tan pequeños, los bebés “saben” que un sonido puede provenir de una cara, y encuentran la imagen de la derecha parecida a un rostro, por eso lo miran más.

Casos famosos de pareidolia

Un buen ejemplo de ello es la conocida “cara de Marte”. El 25 de julio de 1976 la sonda espacial Viking tomó varias fotos del relieve del suelo marciano, en la región de Cidonia.

cara de marte

En una de las formaciones rocosas fotografiadas se pudo observar una gran similitud con un rostro humano, especialmente por el efecto de las sombras que se proyectaban sobre ellas, cuando los rayos de sol llegaban con una inclinación de 20 grados.

Posteriormente, fueron tomadas muchas otras fotos de esta formación, con mayor resolución y sin que haya sombras, y en esas otras fotos ya no se aprecia tan claramente el rostro humano.

¿Recuerdas los antiguos despertadores a cuerda? Pues la parte posterior de los mismos muchas veces recuerda un rostro humano, si tienes uno, fíjate y verás.

La leyenda del monstruo del lago Ness es mundialmente conocida. Pues bien, el origen de esta leyenda, al parecer, se encuentra en un fenómeno de pareidolia.

monstruo ness

En el año 1934 el coronel Robert Wilson tomó una foto del lago, en la cual aparecía también una sombra similar al cuello y la cabeza de un plesiosaurio. Y en ese momento comenzó a correrse la voz sobre la presencia de un gran monstruo subacuático en el lago.

Algunos años después, se supo que la foto estaba trucada, pero ya habían sido publicadas varias fotos más en las cuales supuestamente se veía al monstruo y la leyenda ya estaba instalada.

Una aplicación muy conocida de la pareidolia es la del test de Rorschach. Si alguna vez has acudido a una terapia psicoanalítica, tal vez el terapeuta te hizo esta prueba.

En este test el psicólogo muestra al paciente unas manchas de tinta que tienen simetría bilateral pero que en realidad no tienen forma de nada. Y le pide al paciente que le diga qué es lo que ve allí.

Según sus respuestas, el psicólogo se hace una idea del estado mental y de las características de la personalidad del paciente.

Mimetolitos: caras en las rocas

cara en montaña

En las rocas que sufren las inclemencias del tiempo, diversos procesos de formación y erosión, también es posible encontrar patrones reconocibles como siluetas o caras.

En la mayoría de los casos, la escala de tamaño de la roca es mayor que el objeto que representa, por ejemplo, un gran peñasco puede parecerse a un rostro humano.

Pero en algunas personas puede suceder lo contrario: encuentran figuras o siluetas reconocibles en escalas muy pequeñas, en pequeñas piedras o huesos.

Un caso bastante peculiar fue el de un investigador japonés llamado Chonosuke Okamura, quien a fines de los años 70 y comienzos de los 80 fotografió pequeñas inclusiones en rocas del periodo Siluriano, que identificó como “pequeños fósiles” de humanos, gorilas, perros, dragones, dinosaurios y otras criaturas, todas de pocos milímetros de longitud.

“No ha habido grandes cambios en los cuerpos de estas especies desde el periodo Siluriano, excepto por su crecimiento en estatura, de 3.5 mm a 1700 mm”, decía el investigador, en tono jocoso. Este trabajo le valió un premio Nobel Ig (una parodia de los verdaderos Premios Nobel), por su “descubrimiento” en el área de biodiversidad.

Pareidolia y religión

El fenómeno de la pareidolia puede ser realmente muy evocativo, especialmente para quienes son muy religiosos y creen en los milagros.

Para estas personas los rostros identificados, pertenecientes a importantes personajes bíblicos, son la evidencia de un fenómeno paranormal y el objeto donde se encuentra puede llegar a adquirir un significado muy especial.

Las personas religiosas asumen que el fenómeno ha sido producido por una fuerza divina, y por lo tanto, pueden llegar a gastar mucho dinero para comprar el objeto (una tostada con el rostro de Jesús, por ejemplo) o realizar una larga peregrinación para ir a verlo.

Hay cientos de casos en todo el mundo, seguro has oído hablar de algunos de ellos.

Curiosidades

  • ¿Sabías que algunas personas dijeron haber visto al silueta del diablo en el humo que salía de las torres gemelas en el atentado del 11 de setiembre de 2001?

  • El año pasado estaba a la venta en eBay un trozo de pollo supuestamente con la forma del ex presidente de Estados Unidos, George Washington. Una persona lo adquirió por 8100 dólares.

  • Diana Duyser, una ciudadana estadounidense, se encontraba desayunando en su hogar y acababa de dar un mordisco a una tostada cuando se dio cuenta de que en ella se podía ver una imagen de la virgen. La señora conservó la tostada durante muchos años, antes de venderla en eBay por la módica suma de 18500 dólares. Sí, así como lo lees.

  • El estudio de diseño Onformative de Alemania creó un programa llamado Google Faces, el cual estudia miles de imágenes de la topografía de la faz de la Tierra, tomadas por los satélites y subidas a Google Maps, en busca de “caras”.

Se trata de la mayor búsqueda de pareidolia hasta el momento, realizada en forma totalmente automatizada. El programa sencillamente busca patrones compatibles con un rostro, y los ha encontrado en muchísimas imágenes satelitales.

Por ejemplo, halló un perfil espeluznante en Magadan, una remota región de Rusia, una criatura de aspecto muy desagradable en las montañas de Alaska, y un tipo con pelos en la nariz en Kent, Inglaterra.

El fenómeno de la pareidolia es realmente muy interesante. En Internet fácilmente encontrarás muchas páginas donde las personas han subido fotos, puedes divertirte un rato observando los lugares más extraños donde la gente se ha imaginado caras.

Referencias

  1. http://www.bbc.com/mundo/noticias/
  2. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4331561/
  3. https://en.wikipedia.org/wiki/Pareidolia
  4. http://www.biobiochile.cl/2014/05/09/
  5. http://www.abc.es/ciencia/20140309/abci-caras-nubes-201403071657.html
  6. Fuente imagen 1.
  7. Fuente imagen 2.
  8. Fuente imagen 3.
  9. Fuente imagen 4.
  10. Fuente imagen 7.

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