¿Sirve el tratamiento con Paroxetina para la ansiedad?

¿Sirve el tratamiento con Paroxetina para la ansiedad?

En el tratamiento de cuadros de ansiedad destaca la Paroxetina, un medicamento antidepresivo que parece poseer cualidades ansiógenas que podrían resultar eficaces para reducir este tipo de alteraciones.

La ansiedad es una alteración psicológica que cuando se presenta con elevada intensidad suele requerir la administración de psicofármacos para conseguir un adecuado abordaje terapéutico.

pastillas de paroxetina

Normalmente, para lidiar con problemas de ansiedad se suelen administrar los conocidos fármacos ansiolíticos como el Diazepam o el Lorazepam.

En este artículo revisaremos las cualidades de la paroxetina, explicaremos cómo funciona, qué cambios realiza en nuestro funcionamiento psicológico cuando lo tomamos y qué utilidades puede tener a la hora de tratar la ansiedad.

¿Qué es la Paroxetina?

La Paroxetina es un fármaco correspondiente a los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

Así pues, cabe destacar que es un medicamento con acción y potencial antidepresivo que permite aumentar el estado de ánimo.

Sin embargo, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) se suelen utilizar para tratar cuadros depresivos, trastornos de ansiedad y, en ocasiones, algunos trastornos de personalidad.

El funcionamiento de este fármaco, tal y como su nombre indica, consiste en inhibir la recaptación de la sustancia llamada serotonina.

La Paroxetina, se comercializa en España bajo distintos nombres: Casbol, Frosinor, Motivan, Seroxat y Paroxetina.

¿Cómo funciona el cerebro humano?

cómo desarrollar el cerebro

Para entender mejor la acción que realizan este tipo de fármacos, primeramente me gustaría hacer una rápida y breve revisión sobre cómo funciona el cerebro humano.

El cerebro está lleno de neuronas y sustancias diversas que transitan de un lado a otro, intercomunicándose unas con otras.

El funcionamiento de las neuronas y las sustancias que tenemos en el cerebro se encarga de realizar absolutamente todos los procesos mentales que poseemos las personas.

De este modo, la acción que realizan las sustancias y las neuronas marcan todas nuestras capacidades.

Desde nuestra capacidad para realizar los movimientos motores necesarios para caminar, pasando por nuestras facultades para pensar o recordar, nuestras sensaciones de hambre o placer, y por supuesto, nuestro estado de ánimo y nuestro funcionamiento psicológico.

Por lo tanto, se extrae fácilmente que el funcionamiento psicológico y el bienestar mental de las personas pasa por un adecuado funcionamiento de ciertas sustancias del cerebro.

De hecho, en cada alteración psicológica se producen una serie de disfunciones cerebrales que explican la aparición de los síntomas y las características de la patología.

Es por este motivo que surgieron los psicofármacos, ya que estos poseen la capacidad de introducirse en el cerebro y modificar el funcionamiento de las sustancias químicas que albergan en el interior.

Evidentemente, en el cerebro humano hay multitud de sustancias y cada una de ellas se encarga de realizar un sin fin de funciones.

Para que lo entendamos, el cerebro humano es como un súper ordenador con multitud de posibilidades, donde cada conexión y cada sustancia controla un gran número de actividades.

Además, en una misma acción, como por ejemplo la regulación emocional, participan un gran número de sustancias diversas e interconexiones entre estructuras cerebrales distintas.

De este modo, una alteración psicológica, como puede ser la ansiedad, no está causada por la disfunción de una única sustancia ni de una única región cerebral, ¡ojalá fuera todo tan sencillo!

Por lo tanto, la investigación sobre los posibles cambios que puede realizar un psicofármaco es de vital importancia ya que, dependiendo de sus cualidades puede provocar multitud de efectos en el funcionamiento cerebral.

No es el objetivo de este artículo ponernos a explicar cuáles son todas las sustancias que habitan en nuestro cerebro y qué funcionamiento posee cada una.

Sin embargo, ya que el fármaco que nos atañe realiza la específica función de inhibir la recaptación de una sustancia particular llamada serotonina, sí que me parece importante destacar qué cualidades tiene esta sustancia y qué sucede en el cerebro cuando se inhibe su recaptación.

¿Qué hace la Serotonina?

neurona de serotonina

La serotonina es una sustancia principal en el cerebro humano que habita en distintas regiones del sistema nervioso central.

A pesar de que las funciones de esta sustancia son múltiples, primero de todo cabe destacar que se trata de una sustancia inhibidora muy importante.

Más concretamente, se defiende que la serotonina tiene un papel importante en la inhibición de la ira, la agresión, la temperatura corporal, el humor, el vómito, la sexualidad y el apetito.

Evidentemente, tal y como hemos comentado anteriormente, estas funciones no las hace la serotonina de forma autónoma, intervienen otras muchas sustancias que se juntan con ella y realizan las actividades de forma conjunta.

Sin embargo, parece bastante evidente que la serotonina es una sustancia importante que nos permite regular nuestro apetito a través, equilibrar el deseo sexual, controlar la temperatura corporal y atenuar las emociones de ira y los comportamientos de agresión.

¿Y qué significa esto? pues que si el funcionamiento de estas sustancia se ve alterado, todas estas funciones que acabamos de comentar también podrían ponerse en entredicho.

Además, estas acciones inhibitorias no constituyen toda la actividad de la serotonina, ya que esta realiza un mayor número de actividades.

Por ejemplo, la serotonina también controla la sensación de bienestar, los niveles de autoestima, y la capacidad de relajación y concentración.

Así mismo, la serotonina es la encargada de producir melatonina, una sustancia vital que controla nuestro ritmo de sueño y vigilia, por lo que, aunque de forma indirecta, también tiene un papel importante en el establecimiento de nuestro reloj biológico.

Finalmente, numerosas investigaciones han demostrado que esta sustancia, juntamente con las acciones realizadas por la noradrenalina, controlan cierta parte de los mecanismos de acción de la angustia, el miedo y la ansiedad.

Todos estos descubrimientos, han permitido connotar qué puede suceder en una persona cuando aumenta los niveles de serotonina en su cerebro, y qué le sucede cuando estos niveles disminuyen.

El aumento de serotonina en los circuitos nerviosos produce una sensación de bienestar, incremento de la autoestima, mayor relajación, mayor autoestima y concentración.

Así mismo, niveles bajos de serotonina se asocian a la depresión, pensamientos suicidas, síntomas ansiosos, dificultades para dormir y aumento de estados irritables, ansiosos y agresivos.

Estas características hacen patente que muchas alteraciones psicológicas podrían estar, en parte, originadas por una alteración de los niveles de serotonina en el cerebro del enfermo.

De este modo, se postuló que encontrar fármacos que consiguieran modular la actividad de estas sustancia en el cerebro de forma directa, podría ser útil para mejorar ciertos síntomas psicopatológicos.

¿Qué hace la Paroxetina?

Como hemos dicho, la Paroxetina es un fármaco categorizado como un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina.

De este modo, su principal acción consiste en inhibir la recaptación de estas sustancia en el cerebro.

Al inhibir la recaptación de esta sustancia, lo que hace es impedir a las neuronas que recojan y eliminen la serotonina que va de un lado para otro.

Al impedir que la neurona pueda recaptarla, la serotonina se queda más tiempo al espacio que hay entre las neuronas (al espacio presináptico), por lo tanto, por decirlo de alguna forma, se alarga la vida de la serotonina.

Al aumentar la vida de la serotonina de forma sistemática, la cual se queda más rato en el espacio presináptico estimulando las neuronas, los niveles de serotonina en el cerebro van aumentando.

Así pues, la acción que realiza la Paroxetina consiste en aumentar los niveles de serotonina en el cerebro al impedir que estas sean eliminadas por las neuronas.

Como hemos visto, el aumento de niveles de serotonina en el cerebro produce una serie de efectos: mayor sensación de bienestar, mayor relajación, mayor concentración, mayor autoestima, etc.

Sin embargo, como venimos comentando, en psiquiatría 2 y 2 rara vez suman 4, por lo tanto, que el incremento de serotonina y por lo tanto el efecto de la Paroxetina no siempre causan estos efectos de forma tan específica.

Además, a pesar de que la ansiedad constituye un síndrome psicopatológico, cada trastorno de ansiedad tiene unas características determinadas, y evidentemente, lo mismo sucede con cada persona.

Por este motivo, a pesar de que tal y como hemos expuesto, el incremento de serotonina puede apaciguar los síntomas de ansiedad, esto garantiza la eficacia de este fármaco para tatar cuadros de ansiedad.

¿Es eficaz para la ansiedad?

pensamientos negativos de la ansiedad

Los estudios realizados sobre la Paroxetina, tal y como sucede con la mayoría de psicofármacos, han sido abundantes durante los últimos años.

Debido a que la Paroxetina es en sí un fármaco con propiedades antidepresivas, primero comentaremos su eficacia para este tipo de trastornos.

De este modo, un reciente trabajo publicado por la edición "on line" de "The Lancet" defiende la eficacia de la Paroxetina como antidepresivo.

Sin embargo, cabe destacar que en la comparativa con otros fármacos antidepresivos, la Paroxetina obtuvo peores resultados en términos de eficacia, tolerancia, seguridad y coste que la Sertralina, el Escitalopram, la Reboxetina, la Mirtazapina y la Venlafaxina.

De este modo, en términos generales, la Paroxetina no sería el primer fármaco de elección para tratar cuadros depresivos, ya que existen en la actualidad medicamentos más eficaces.

Sin embargo, otros estudios han puesto de manifiesto los efectos ansiolíticos de la Paroxetina, hecho que pone de manifiesto la posibilidad de que sea un fármaco eficaz para tratar cuadros de ansiedad.

Por ejemplo, una investigación realizada por los doctores Vega y Mendiola de la Universidad Autónoma de Guadalajara, puso de manifiesto la eficacia de la Paroxetina para el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada y la depresión.

Más concretamente, se estudió la eficacia de este fármaco junto al Alprazolam (un fármaco ansiolítico) para tratar 56 pacientes con doble diagnóstico de ansiedad generalizada y depresión.

Este estudio demostró la buena sinergia entre ambos medicamentos y cómo las propiedad es ansiolíticas de la Paroxetina eran de gran utilidad para potenciar el efecto del Alprazolam.

Así mismo, otros estudios han demostrado que la Paroxetina contiene mecanismos de acción que permiten reducir niveles de ansiedad.

Ahora bien, ¿significa esto que la Paroxetina sea un medicamento adecuado para tratar los trastorno de ansiedad?

Otra vez volvemos al dilema de que dos y dos casi nunca suman cuatro en psiquiatría, por lo que no existe una única respuesta para esta pregunta.

Lo que sí se ha demostrado, tal y como venimos comentando, es que la Paroxetina contiene potencial ansiolítico, por lo tanto, puede ayudar a reducir la ansiedad.

Sin embargo, el potencial para reducir la ansiedad que presenta es, en general, menor al que presentan fármacos ansiolíticos como por ejemplo las benzodiacepinas.

De este modo, ante problemas graves de ansiedad y sintomatología ansiosa muy elevada, la Paroxetina podría no ser el fármaco de primera elección.

No obstante, sus propiedades antidepresivas le constituyen en una muy buena opción farmacológica en esos pacientes que presentan sintomatología depresiva y sintomatología ansiógena de forma simultánea.

En estos casos, tal y como ha demostrado el estudio de Vega y Mendiola, el combinación de Paroxetina con algún fármaco ansiolítico, puede ser la mejor opción de tratamiento.

Así pues, a modo de resumen, podemos concluir que la Paroxetina es un fármaco que tiene propiedades tanto antidepresivas como ansiolíticas, por lo que se considera un fármaco adecuado tanto para tratar cuadros depresivos, como cuadros de ansiedad leves, como cuadros mixtos.

En esta línea, el Manual Estadístico y de Diagnóstico (DSM), considera que la Paroxetina está indicada en el tratamiento de:

No obstante, que esté indicado para el tratamiento de estos trastornos no significa que deban tratarse siempre con Paroxetina, ya que habrá algunos casos en los que será adecuado su uso y habrá otros casos en los que quizá es más conveniente el uso de otro fármaco.

Es por ello que para finalizar me gustaría destacar que todas estas propiedades que hemos definido sobre la Paroxetina deben ser siempre evaluadas por un profesional médico.

La Paroxetina, como todos los fármacos, causan una notable alteración en el funcionamiento del cuerpo humano, por lo que debe ser siempre un profesional de medicina quien decida su administración.

Referencias

  1. Asociación Americana de Psiquiatría. DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. 1ª Edición. Barcelona, España: Elsevier Masson; 2002.
  2. Baldessarini RJ. Fármacos y tratamiento para trastornos psiquiátricos. Depresión y trastornos de ansiedad. En: Goodman, Gilman: Las Bases Farmacológicas de la Terapéutica. McGraw Hill Interamericana Editores; 2003, p. 455-91.
  3. Bertera H, Zieher L. Nuevos antidepresivos. En Zieher L y col. Psiconeurofarmacología clínica y sus bases neurocientíficas. 3ª Ed. Buenos Aires. Editorial Ursino; 2003; 223-237.
  4. Calvo G, García-Gea C, Luque A, Morte A, Dal-Ré R, Barbanoj M. Lack of Pharmacologic Interaction Between Paroxetine and Alprazolam at Steady State in Healthy Volunteers. J Clin Psycopharmacol 2004; 24: 268-76.
  5. Ganetsky M, Selective serotonina reuptake inhibitor poisoning. Official topic review from UpToDate, 2008.
  6. Tallarida RJ, Stone DJ Jr, Raffa RB. Efficient designs for studying synergistic drug combinations. Life Sci 1997; 61: 417-25.

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