Acupuntura para la Ansiedad ¿Es eficaz?

Acupuntura para la Ansiedad ¿Es eficaz?

La acupuntura para la ansiedad se considera un tratamiento alternativo basado en la estimulación de distintas puntos del cuerpo mediante la inserción de agujas en la piel.

En este artículo te explicaremos cómo funciona, sus características y qué dicen los estudios sobre la efectividad de esta técnica para tratar la ansiedad.

acupuntura para la ansiedad

¿Cómo funciona la acupuntura para la ansiedad?

La acupuntura es un tratamiento fundamental dentro del sistema médico chino y se utiliza para intervenir un gran número de enfermedades.

Este tratamiento consiste en inserir agujas en puntos precisos, favoreciendo el reequilibrio del sistema energético-vital de las personas.

Los puntos en los que se colocan las agujas se encuentran situados en una serie de canales, también conocidos como "meridianos" del cuerpo.

Según este tipo de medicina, las personas tenemos 14 puntos básicos. Cada uno de ellos corresponde a un órgano distinto del cuerpo. Además, se sostiene que la energía vital de cada persona se distribuye por todo el organismo a través de estos puntos.

Según la medicina china, cada uno de estos puntos tiene una aplicación determinada basada en tres conceptos principales: reequilibrar, estimular o sedar el flujo vital.

Para entender adecuadamente la aplicación de este tratamiento, según la MTC, tanto los órganos que son de naturaleza "Yin" como las vísceras que son de condición "Yan", realizan muchas más funciones de las que les otorga la medicina y la cultura occidental.

Pongamos un ejemplo: el corazón, según nuestra medicina, regula el flujo y el ritmo cardíaco, la circulación de la sangre y el funcionamiento de los vasos sanguíneos, por lo que intervenimos en esta región del cuerpo cuando se connotan este tipo de alteraciones.

Sin embargo, según la medicina tradicional china, el corazón, aparte de realizar estas funciones que acabamos de comentar, también controla el pensamiento, el habla, la memoria, la calidad del sueño y los estados de ánimo como la alegría o la tristeza.

De este modo, las intervenciones médicas orientales se basan en una concepción global de cuerpo-mente, por lo que tratamientos que puede ser útiles para intervenir una alteración física, también se consideran adecuados para tratar problemas psicológicos.

La acupuntura se basa en la idea de que la energía o "Qi" fluye por el cuerpo a través de unas líneas hipotéticas, los canales o meridianos. Estos canales unen los 14 puntos específicos de nuestro cuerpo, los cuales están situados en la piel.

Según esta técnica y este tipo de medicina, el estado de salud de una persona depende del balance global de esa energía y de su equilibrio en el sistema de meridianos.

El tratamiento empieza insertando las agujas en los respectivos puntos, y se van manipulando con la intención de liberar los bloqueos en el flujo de la energía. De este modo, se consigue balancear el Yin y el Yan para conseguir restaurar la salud del enfermo.

Esta concepción de las enfermedades y de los tratamientos a seguir para prevenirlas o curarlas dista mucho de la visión médica occidental, hecho que ha provocado un gran cuestionamiento sobre este tipo de intervenciones.

En nuestra cultura, este tipo de técnicas fueron concebidas y catalogadas como extrañas, carentes de evidencias científicas y con poco fundamento médico.

Sin embargo, a la década de los 70 se iniciaron muchas investigaciones científicas para verificar la eficacia de este tipo de tratamientos, especialmente

la acupuntura.

Así pues, en la actualidad, la Organización Mundial de la Salud reconoce la utilidad de la acupuntura para el tratamiento, aunque de forma auxiliar, de un total de 49 enfermedades, basándose en evidencias científicas sobre su eficacia y efectividad.

La acupuntura se considera un tratamiento eficaz para tratar problemas como la artritis, la tendinitis, la parálisis facial, el dolor de cabeza, el polio, las luxaciones, la parálisis cerebral, el asma, la diarrea, el estreñimiento, la indigestión, la diabetes, el insomnio, el dolor de garganta y la alergias.

En nuestra cultura se entiende que la acupuntura es una técnica que permite realizar una estimulación periférica, produciendo una máxima activación del sistema inmunológico del organismo y liberando varios neurotransmisores que modulan nuestra actividad fisiológica.

Así pues, a pesar de que la acupuntura sea un tratamiento basado en una medicina muy distinta a la que reina en occidente, se ha demostrado que es una intervención eficaz para lidiar con múltiples enfermedades.

¿Es eficaz la acupuntura para tratar la ansiedad?

Se ha demostrado científicamente que la acupuntura es una intervención médica fiable que sirve para curar y tratar muchas enfermedad, sin embargo, ¿es la ansiedad una de ellas?

Primero de todo, cabe destacar que, tal y como hemos comentado anteriormente, la Organización Mundial de la Salud no incluye los problemas de ansiedad como una de las 49 enfermedades que se pueden tratar eficazmente a través de la acupuntura.

No obstante, esto no significa que esta técnica no sea eficaz para tratar la ansiedad ni que no pueda aportar beneficios a las personas que sufren ansiedad.

De hecho, según la misma Organización Mundial de la Salud, en Europa y América, se ha connotado un uso elevado de medicinas alternativas y/o complementarias entre las personas que padecen ansiedad o depresión.

En concreto, en una encuesta aplicada en la Ciudad de Nuevo México, se connoto que el 26,7% de personas con ansiedad y el 18% de personas con depresión, utilizaban algún tipo de medicina alternativa, entre las cuales, la acupuntura era la más frecuente.

Así mismo, la Encueta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica demostró que el 6,5% de personas con trastornos afectivos, el 7,3% de personas con problemas de ansiedad y el 3,9% de personas con problemas de acción, utilizaban algún tipo de medicina alternativa.

No obstante, no existen en la actualidad estudios concluyentes que demuestren la eficacia de la acupuntura para el tratamiento de alteraciones de ansiedad, hecho que justifica que la OMS no la incluya como una de la enfermedades que se pueden tratar con esta técnica.

Por ejemplo, en el estudio realizado por Kurebayashi y da Silva sobre la eficacia de la acupuntura para el tratamiento del estrés entre personal de enfermería, se obtuvieron datos muy ambiguos.

Por su parte, Rojas y Delgadillo realizaron una investigación sobre los efectos de la acupuntura para tRatar niveles de ansiedad en una población de la Clínica de Medicina Alternativa XUE-HAY, en la que tampoco se extrajo una firme evidencia sobre su eficacia.

No obstante, cabe destacar la poca cantidad de estudios llevados a cabo sobre los efectos de la acupuntura para el tratamiento de la ansiedad a la hora de interpretar la ausencia de evidencias científicas.

Actualmente se conoce que el cerebro y el sistema inmunológico están estrechamente interrelacionados a través del sistema endocrino.

Por lo tanto, una técnica como la acupuntura que ha demostrado tener efecto directo en la regulación del sistema inmunológico, podría también aportar beneficios y reducción de síntomas en esas personas que sufren ansiedad u otro tipo de alteración emocional.

Por todo esto, y teniendo en cuenta el notable número de personas con ansiedad que recurre al tratamiento con esta técnica, no me gustaría afirmar que la ausencia de evidencia científica convierte automáticamente la acupuntura en una intervención ineficaz para tratar la ansiedad.

Es evidente que son necesarias más investigaciones para demostrar la eficacia de dicho tratamiento para reducir los niveles de estrés o nerviosismo, pero esto no significa que nadie pueda beneficiarse de la acupuntura para reducir sus niveles de ansiedad.

Claro está que no se puede recomendar la acupuntura como un tratamiento principal para tratar la ansiedad, pero sí puede ser una opción alternativa para esas personas que no responden bien a los tratamientos habituales y quieren optar por intervenciones distintas.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una sensación desagradable que puede manifestarse en mayor o menor intensidad, en la cual el individuo padece inquietud difusa, angustia, sentimientos de amenaza, desconcierto, indecisión, insatisfacción e incapacidad para alcanzar la tranquilidad.

A pesar de que las opiniones sobre la ansiedad pueden ser muy diversas, hoy en día existe cierto consenso en definirla como:

  • Una sensación de aprensión difusa, desagradable, que suele estar acompañada por sintomatología autónoma y que indica peligro.

  • Un estado de ánimo negativo caracterizado por síntomas corporales de tensión física y aprensión hacia el futuro.

De este modo, la ansiedad se puede considerar como la activación que realiza nuestra mente sobre nuestro cuerpo entero cada vez que se requiere realizar una cosa importante.

Por ejemplo: una deportista tendrá niveles de ansiedad elevados antes de jugar el partido más importante del año, un estudiante estará más nervioso cuando realice su examen de final de curso y un empresario lo estará antes de la reunión que dictaminará el futuro de su negocio.

Sin embargo, la ansiedad se puede volver patológica en esos momentos en los que es excesiva en cuanto a su intensidad, aparece sin ningún estímulo o motivo, se manifiesta de una forma permanente sin poder alcanzar la recuperación, y afecta al funcionamiento diario.

Todo esto ha llevado a los profesionales médicos a consensar universalmente que la ansiedad es un problema de índole psicológica que está causada por una alteración o un mal funcionamiento de nuestro estado mental.

Además, se han conseguido categorizar distintos trastornos de ansiedad: fobia social, fobia específica, agorafobia, trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad por separación, etc.

Sin embargo, tal y como pasa con otras alteraciones psicológicas, la ansiedad no sólo produce síntomas mentales o referentes al pensamiento, sino que puede producir una amplia gama de alteraciones físicas.

Estas manifestaciones conocidas como periféricas de la ansiedad son: diarrea, mareos, hipertensión, palpitaciones, taquicardia, sensación de ahogo, rigidez muscular, hiperhidrosis, inquietud, hormigueo y dolor en las extremidades, malestar gástrico, y opresión torácica.

Así pues, se hace notorio que la ansiedad, a pesar de originarse en el funcionamiento psicológico y en el pensamiento ansioso de la persona que la padece, por lo general, va acompañada de una sensación interna y dificultades de relajarse.

Estas características explican que la medicina china (MTC) contemple la ansiedad como una alteración del "Qi" o flujo de energía dentro del enfermo.

Las terapias orientales, conciben el cuerpo como un global e interpretan las alteraciones patológicas como una disfunción del flujo de energía saludable y una distorsión entre el equilibrio entre mente y cuerpo.

De este modo, en la MTC, los tratamientos para problemas físicos y problemas psicológicos no varían en su forma, hecho que justifica la utilización de la acupuntura para el tratamiento de enfermedades mentales como la ansiedad.

Tratamientos occidentales para la ansiedad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una serie de terapias como eficaces para cada uno de los trastornos de ansiedad.

Así pues, para el trastorno de ansiedad generalizada considera como intervenciones eficaces el tratamiento farmacológico (ansiolíticos), las técnicas de relajación, la planificación de actividades, la terapia cognitiva y el tratamiento en hiperventilación.

Para las fobias, considera eficaces tanto la terapia cognitiva, como la terapia conductual, como la combinación de ambas (terapia cognitivo conductual). Además, otros tipos de psicoterapia como la terapia dinámica se consideran oportunas.

Así mismo, la OMS recomienda para el tratamiento de los trastornos de pánico con o sin agorafobia, la terapia cognitivo conductual con técnicas cognitivas y técnicas conductuales, y la psicoterapia sistémica.

Por lo que respecta el trastorno obsesivo convulsivo se aconseja la utilización de fármacos ansiolíticos o antipsicóticos, juntamente con la psicoterapia cognitivo conductual.

Finalmente, por lo que respecta el trastorno por estrés post traumático, la OMS justifica la utilización de psicofármacos y diversos tipos de psicoterapia: cognitivo conductual, conductual, cognitiva, dinámica, relacional, etc.

De todo esto se connota que en la cultura occidental, la ansiedad es considerada una enfermedad mental que puede tratarse tanto a través de medicamentos como a través de psicoterapia.

Así pues, la OMS no reconoce la acupuntura como un tratamiento eficaz para intervenir este tipo de alteraciones, a pesar de que sí le considera como una buena terapia para tratar 49 enfermedades distintas a la ansiedad.

Referencias

  1. http://www.tlahui.com/educa/comunidad/tesinas/acupuntura_ansiedad_tratamiento.pdf.
  2. http://digibuo.uniovi.es/dspace/bitstream/10651/17314/1/APLICACION%20DE%20LA%20ACUPUNTURA%20EN%20EL%20TRATAMIENTO%20DE%20LA%20ANSIEDAD%20EN%20MUJERES%20SOMETIDAS%20A%20PROCEDIMIENTOS%20DE%20FERTILIDAD.pdf.
  3. http://www.medigraphic.com/pdfs/pinar/rcm-2014/rcm144e.pdf.
  4. http://www.scielo.br/pdf/rlae/v22n3/es_0104-1169-rlae-22-03-00371.pdf.

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