¿Cuáles son los Signos y Síntomas del Alcoholismo?

¿Cuáles son los Signos y Síntomas del Alcoholismo?

El alcoholismo constituye una alteración mental caracterizada por el abuso y la dependencia al alcohol.

De este modo, una persona que padece alcoholismo presenta un patrón de consumo de esta sustancia de manera desadaptada, acarreándole consecuencias negativas tanto para su salud física como para su salud mental.

Signos y Síntomas del Alcoholismo

Sin embargo, muchas veces determinar si una personas sufre alcoholismo resulta complicado, ya que delimitar cuando una persona ingiere cantidades normales de alcohol y cuando realiza un patrón de consumo patológico puede generar muchas dudas.

Para superar esta ambigüedad y adquirir conocimientos sobre esta alteración mental, se han descrito una serie de signos y síntomas que definen el alcoholismo como tal y, por lo tanto, permiten diferenciar los distintos modelos de consumo.

Así mismo, conocer los síntomas principales del alcoholismo resulta especialmente eficaz para detectar cuales son los patrones de consumos que pueden resultar peligrosos, conllevando a la aparición de alcoholismo, y cuáles no.

Conceptualizaciones previas

El alcoholismo constituye una alteración psicológica. Es el primer concepto que hay que tener claro para poder delimitar cuando una persona padece dependencia al alcohol.

Este trastorno está originado por el consumo de alcohol, es decir, lo crea la sustancia cuando esta se ingiere de forma habitual y abusiva. Sin embargo, el alcohol de por sí no crea ninguna patología mental.

Dicho de otro forma, el alcoholismo no lo origina el alcohol en sí sino el consumo de estas sustancia que realiza un individuo.

El alcoholismo constituye una psicopatología que la padece el consumidor, por lo que puede equipararse a otros trastornos mentales como la depresión o la ansiedad ya que, aunque el elemento principal lo configura el alcohol, la patología está presente en las regiones cerebrales del consumidor.

Así pues, para poder delimitar el alcoholismo, no sólo tendremos que prestar atención a la cantidad de alcohol que se consume, sino que se tendrá que tener en consideración la sintomatología que presenta el consumidor.

De hecho, los elementos principales que definen el alcoholismo son la aparición de una serie de síntomas que demuestran la presencia de adicción y dependencia.

Síntomas y signos de alarma

La mayoría de personas tienen serios problemas con el alcohol sin tener todos los signos y síntomas del alcoholismo.

En estos casos, los individuos ya realizan un consumo desadaptado y peligroso de la sustancia pero, como la adicción al alcohol suele ser lenta, todavía no han llegado a generar una dependencia franca a la sustancia.

Poder detectar estos casos resulta de extrema importancia ya que, aunque en estos casos la persona ya presenta una cierta adicción, si se interviene en estos momentos el tratamiento puede resultar más fácil y se puede evitar el desarrollo del alcoholismo.

Sin embargo, si no se interviene en estos casos, lo más probable es que la persona continúe con sus problemas con el alcohol hasta acabar desarrollando la enfermedad de alcoholismo.

Los signos que mejor indican que alguien puede tener problemas con la bebida y estar en riesgo de desarrollar alcoholismo son:

Sentir compulsión al beber

Es uno de los primeros síntomas que aparecen y que permiten diferenciar un consumo sin adicción de un consumo con ciertos componentes adictivos.

Las personas que al beber esta sustancia lo realizan de una forma más compulsiva, como beber rápido o apresurarse para adquirir la bebida, pueden presentar ya alteraciones psicológicas típicas de la adicción.

No ser capaz de limitar la cantidad de alcohol consumida

En relación al punto anterior, las personas que están en riesgo de generar alcoholismo presentan dificultades para ser consciente de la cantidad de alcohol que se ha consumido y  para decidir que no se consumirá más.

Así pues, a diferencia de alguien que no presenta problemas con la bebida, este tipo de personas se intoxican con facilidad incluso cuando no tienen intención de hacerlo.

Más alcohol para el mismo efecto

La tolerancia al alcohol es el principal síntoma que indica que el cuerpo se está habituando a la sustancia.

De este modo, las personas que consumen en exceso cada vez requieren mayores cantidades de alcohol para sentir el efecto deseado, por lo que van incrementando su consumo.

Necesidad de beber para sentirse bien

La típica frase "necesito una copa" puede resultar más o menos irrelevante cuando se realiza de forma esporádica o en momentos especiales de estrés, cansancio o saturación mental.

Sin embargo, cuando la necesidad de beber para sentirse bien aparece de forma frecuente, se pone de manifiesto que el organismo empieza a requerir la sustancia para funcionar con normalidad, es decir, se está empezando a generar adicción al alcohol.

Beber solo o esconder la bebida

Ingerir alcohol a escondidas puede manifestar que el consumo de la sustancia produce cierto malestar a la persona.

En los momentos previos al alcoholismo, la persona puede ser consciente de que su patrón de consumo es excesivo, tener vergüenza de beber tanto, querer que los demás no lo sepan y esconder las cantidades de alcohol que ingiere.

¿Cómo se puede detectar el alcoholismo?

Lejos queda la conceptualización del alcoholismo como un individuo que "bebe mucho" o que "está siempre en el bar". El alcoholismo en sí, constituye una enfermedad bastante más compleja que la simple observación de un patrón de consumo de alcohol abusivo.

Para poder delimitar la presencia de alcoholismo y anticipar qué personas pueden estar en riesgo de desarrollar esta enfermedad, hay que prestar atención a una serie de signos y síntomas que pueden definir este tipo de situaciones.

Además, para intervenir adecuadamente en esta patología, resulta muy relevante poder establecer un buen diagnóstico tanto del alcoholismo como del patrón de consumo que puede llevar al alcoholismo.

La detección de ciertos síntomas pueden manifestar un patrón de consumo y una condición psicológica altamente peligrosa para el alcoholismo, mientras que otros pueden reflejar la aparición de una clara dependencia a la sustancia.

Síntomas y signos del alcoholismo

A diferencia del punto anterior, a continuación comentaremos los síntomas que definen la presencia del alcoholismo, es decir, cuando la persona ya presenta una clara dependencia a la sustancia. Los principales son:

Abandono de otras actividades

El alcohólico reduce o elimina la convivencia social relacionada con el trabajo o las actividades recreativas.

Los estímulos que le proporcionan placer se limitan en el consumo de alcohol por lo que poco a poco va eliminando todas las actividades que no implican la ingesta de estas sustancias.

Abuso de alcohol

El alcohólico suele consumir grandes cantidades de alcohol durante un largo periodo de tiempo.

Mientras que las personas que tiene problemas con la bebida consumen alcohol de forma frecuente y en ocasiones se intoxican, los alcohólicos beben de forma diaria, continua y la mayor parte del tiempo se presentan ebrios.

Poco control

Los alcohólicos pueden realizar múltiples intentos de reducir o controlar la cantidad de alcohol consumido pero estos son siempre infructuosos.

Así pues, en el alcoholismo el individuo consume más alcohol del que le gustaría y, a pesar de que intenta controlarlo, es totalmente incapaz de interrumpir o reducir su ingesta.

Persistencia del uso

El consumidor de alcohol seguirá bebiendo a pesar de ser consciente de que este le causa problemas físicos y patológicos.

Lo más habitual es que la persona ya haya empezado a presentar diversas alteraciones físicas y/o psicológicas originadas por el alcohol, pero sigue consumiendo a pesar de saber que el alcohol le agravará sus patologías.

Tiempo invertido en el alcohol

El alcoholismo hace que el individuo destine una anormal cantidad de tiempo en actividades relacionadas con la ingesta u obtención del alcohol.

La persona pasará la mayor parte del día consumiendo o adquiriendo bebidas alcohólicas, ya que su único interés recae en la ingesta de estas sustancias.

Síndrome de abstinencia

Cuando presentamos adicción a la sustancia, también desarrollamos el síndrome de abstinencia al alcohol.

Este aparecerá siempre que el individuo no beba durante un lapso determinado de tiempo y se presentará a través de síntomas molestos como náuseas, sudoración, agitación o ansiedad.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo es una alteración mental que se caracteriza por la experimentación de una fuerte necesidad de ingerir alcohol.

La persona alcohólica presenta una clara dependencia física a esta sustancia, haciéndose manifiesta a través de la necesidad de consumir y la experimentación de una serie de síntomas de abstinencia cuando no se ingiere.

Así mismo, el alcoholismo provoca que el individuo no tenga control sobre los límites de su consumo, el cual va aumentando a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga. Es decir, a medida que la persona necesita mayores cantidades de alcohol para percibir los mismos efectos.

La Asociación de Médicos de Estados Unidos, considera el alcoholismo como una enfermedad crónica, incurable, progresiva y mortal. 

De este modo, en cuanto una persona desarrolla alcoholismo, se considera que lo será de por vida.

Aunque el individuo sea capaz de interrumpir su consumo o incluso pasar largos años sin ingerir alcohol, se considera que la persona seguirá siendo alcohólica, por lo que en cualquier momento puede recaer en el consumo.

Consecuencias del alcohol

El alcohol es una droga considerada blanda y admitida como legal, por lo que su consumo se encuentra hoy en día altamente masificado en muchas regiones del mundo.

Este hecho recae en las características principales de la sustancia, las cuales no resultan especialmente peligrosas siempre y cuando se consuman de una forma prudente.

Como bien se sabe, el abuso del alcohol puede conllevar un gran número de afecciones físicas y alteraciones en distintos órganos corporales.

Así mismo, un consumo inadecuado de alcohol también puede provocar alteraciones mentales y, evidentemente, el desarrollo de alcoholismo.

Hoy en día, está notablemente extendida y aceptada la idea de que un consumo escaso o esporádico de alcohol no tiene por qué acarrear ni alteraciones físicas ni mentales.

No obstante, la intoxicación etílica, es decir, consumir mucho alcohol de golpe, sí que puede resultar altamente peligroso, presentando los típicos síntomas de la embriaguez o incluso resultando mortal si se consume de forma excesiva.

Sin embargo, a diferencia de otras drogas, se requiere mucho tiempo de consumo abusivo para que una persona presente una clara dependencia a la sustancia.

¿Cuando aparece el alcoholismo?

A diferencia de otras drogas como el tabaco, la cocaína o la anfetaminas, las cuales pueden originar adicción de forma muy rápida, el proceso adictivo del alcohol parece ir más lento.

Así pues, consumir alcohol (incluso de forma abusiva) durante unos meses, no te convierte en alcohólico ni te generará una dependencia física a esta sustancia.

Esto no significa que un consumo abusivo durante un periodo de tiempo no te predisponga hacia el alcoholismo. De hecho, empezar a consumir alcohol de forma frecuente es el primer paso para generar dependencia a esta sustancia.

En los instantes iniciales de consumo, interrumpir la ingesta de alcohol puede resultar más o menos sencillo para el individuo. Sin embargo, a medida que transcurre el tiempo de ingesta, abandonar el alcohol puede ir convirtiéndose en una tarea más complicada y, por lo tanto, la dependencia a la sustancia se va incrementando.

El patrón adictivo de alcohol puede generar muchas dudas porque, a pesar de que se requieran muchos años de consumo para generar dependencia a esta sustancia, parece ser que en los momentos anteriores ya puede existir una "pseudoadicción" al alcohol.

De hecho, si antes de llegar al alcoholismo no hubiera una cierta adicción a la sustancia, no se entendería por qué las personas prolongan el consumo durante años hasta confeccionar una clara dependencia al alcohol.

Por todo esto, para poder delimitar el efecto que está causando el alcohol en el funcionamiento mental, es importante conocer los síntomas y signos que definen la presencia de alcoholismo y que pueden alarmar el posible desarrollo de esta enfermedad.

Referencias

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