Cómo Prevenir el Consumo de Drogas en Jóvenes: 9 Pautas

Cómo Prevenir el Consumo de Drogas en Jóvenes: 9 Pautas

La drogadicción en los jóvenes es un tema de muchísima importancia tanto para los padres como para los menores. Éstos deben tener las herramientas necesarias para instruirlos y ayudarlos en todas las circunstancias de la vida y en aquellas que son más complicadas como es la drogadicción.

A continuación, expondremos las drogas mas consumidas por los menores, los factores que los predisponen a ingerirlas, los signos de alerta que suelen mostrarse y, sobre todo, nos centraremos en 12 pautas para prevenir el consumo de drogas en niños y adolescentes.

cómo prevenir el consumo de drogas

¿Qué entendemos por drogadicción?

Se utiliza el término de drogadicción para “describir un patrón de uso de sustancias conocidas como drogas. Este patrón de conducta continua conduce a problemas o preocupaciones graves, como faltas a la escuela, situaciones de peligro, accidentes automovilísticos…” (Cárdenas, (S/F).

Por lo que, este trastorno de drogadicción se suele referir al consumo en exceso de sustancias que son ilegales y legales (Cárdenas, (S/F).

¿Qué podemos hacer para prevenir su consumo desde la familia?

Si queremos que desde el entorno familiar se trabaje para prevenir la ingesta de este tipo de sustancias, es importante que se eviten ciertos comportamientos como:

1- No sobreproteger a nuestros hijos

No podemos intentar siempre proteger a nuestros hijos ante los retos que le brinda la vida. Tenemos que dejar que se equivoque y él mimo asuma las consecuencias de sus actos aunque no nos guste.

2- No tener un estilo autoritario

Tampoco debemos de utilizar en casa un estilo extremadamente autoritario. Es decir, imponer normas que sean demasiado estrictas y que no se comprendan. Esto hará que el entorno familiar no sea positivo y que nuestro hijo no quiera pasar tiempo con nosotros.

3- No ser coherente

Tenemos que mantener nuestra conducta y comportamientos así como nuestras ideas sobre un determinado tema. Si las cambiamos continuamente el menor no sabrá exactamente qué es lo que tiene que hacer.

4- No imponer castigos que no son acordes

Es muy importante que sepamos en todo momento la consecuencia, si hablamos de castigos sobre una acción que nuestro hijo no ha hecho correctamente. Imponer un castigo acorde con la acción y firme es lo ideal.

5- No cumplir lo que se promete

Como padres tenemos que realizar lo que prometemos. Si le hemos prometido a nuestro hijo que si sacaba buenas notas le íbamos a comprar una moto, lo tenemos que cumplir.

En el caso de que no lo hagamos, puede dejar de creernos y no volver a trabajar más para conseguir algo.

6- Discutir delante del menor

Hay que evitar las discusiones sobre el menor delante de éste. Tenemos que estar todos de acuerdo para que él sienta que tenemos el mismo criterio. En el caso de que no estemos de acuerdo, es importante que se hable cuando el menor no esté delante.

7- No prestarle la suficiente atención

La atención que hay que ejercer sobre la vida del menor es importante, no sólo de sus estudios sino de otros aspectos en general. Por lo que, no es buena idea despreocuparse de sus asuntos ya que necesita sentir que alguien se preocupa por él.

8- Etiquetarle de forma inadecuada

Es aconsejable evitar las etiquetas tipo “no sirves para nada”, “nunca vas a cambiar” etc., al final se terminan cumpliendo dado que los menores la interiorizan y las toman como propias.

Por el contrario, existen comportamientos que desde la familia deben de fomentarse y cumplirse para prevenir el consumo de las drogas, así como para mejorar el entorno familiar.

9- Tener una actitud positiva

La actitud con la que nos dirijamos a nuestro hijo, también influye en su comportamiento así como en su autoestima. Es importante tener una actitud positiva y comprensiva hacia ellos, así el podrá percibir que puede conseguir metas si trabaja para ello.

10- Dialogar frecuentemente

Tenemos que fomentar el diálogo con el fin de ganarnos la confianza del menor y así poder hablar de los problemas que tenga. Con ello, podremos enseñarles a resolverlos adecuadamente y no con el consumo de drogas.

11- Utilizar buenas normas

Debemos de seguir unas normas en casa, éstas deben de ser lógicas y claras para el menor. Para ello, se las debemos de explicar correctamente desde casa.

12- Hablar de forma consensuada

Las normas deben de ser consensuadas por todos los miembros de la familia y deben de mantenerse siempre pase lo que pase. Deben ser además, explicadas al menor detalladamente (IREFREA, S/F).

¿Cuáles son las drogas que más consumen los jóvenes?

Como ya sabemos, los jóvenes consumen todo tipo de sustancias ya que existe una gran variedad y pueden conseguirlas en cualquier parte cercana a su entorno. A continuación os exponemos brevemente las más comunes:

  • Alcohol. Aunque es legal en la mayoría de países del mundo, no deja de ser una droga más que puede ser consumida por todos los adolescentes al tener un acceso más fácil.

  • Marihuana. También es una droga y puede considerarse como una de las más utilizadas por los jóvenes. A diferencia de la anterior, no está legalizada en la mayoría de los países.

  • Alucinógenos. Se entienden a los alucinógenos como un tipo de droga que nos hacen percibir las cosas de nuestro alrededor diferentes a como son en la realidad. Por lo tanto, éstas afectan a nuestros sentidos.

  • Cocaína. La persona que consume esta droga, se siente más activa y con más energía, por lo que puede considerarse como un estimulante del cuerpo humano.

  • Opiáceos. Son otro tipo de drogas más letales que las anteriores por su poder adictivo. Se encuentran dentro de este grupo drogas como la heroína y el opio.

  • Esteroides anabólicos. Utilizadas sobre todo por deportistas para incrementar su resistencia física y su masa muscular. Al principio, puede parecer que su consumo no produce efecto alguno en el cuerpo humano. Sin embargo, son drogas y como tales pueden perjudicar su funcionamiento.

¿Qué factores acercan a los jóvenes al consumo de drogas?

Si queremos prevenir el consumo de drogas en los adolescentes, tenemos que saber qué factores hacen que tengan la oportunidad de consumirlos. A continuación los exponemos en forma de lista:

  • Amistades que consumen. Uno de los principales factores que pueden hacer que un joven consuma drogas, es que su círculo de amigos lo haga y además de forma frecuente. En algunas ocasiones, si hemos educado bien a nuestro hijo no tiene por qué rendirse a la presión que el grupo ejerza sobre él.

  • Presión de grupo. Debido a lo anterior, puede sentirse presionado y al final terminar consumiendo por ser aceptado. Suele ser bastante común en los menores este tipo de iniciación, por ello es importante que lo eduquemos para que sea capaz de decir no.

  • Desinformación. Muchos jóvenes siguen estando desinformados con respecto al riesgo que existe con el consumo de estas sustancias. Algunos de ellos piensan que tomarlas una vez no puede producir ningún riesgo o que su consumo moderado o excesivo al ser joven no va a desencadenar problemas como un infarto.

  • Expectativas positivas. Muchos jóvenes tienen expectativas equivocadas sobre el consumo de las drogas, ya que existen mitos que se van expandiendo entre los menores sobre los magníficas que son y lo bien que te hacen sentir cuando las ingieres.

¿Cómo saber si un adolescente consume drogas?

Al igual que con otros problemas como el alcoholismo, es importante que tengamos en cuenta los posibles indicadores que se pueden dar con el fin de detectar si el adolescente está consumiendo drogas. Dada la franja de edad en la que están es normal que se den algunos, por lo que no debe de ser un signo de preocupación.

  • Problemas en la escuela. En la escuela se pueden dar una serie de factores, los más llamativos son: que comience a faltar sin justificación, que no haga caso a los profesores o que baje su rendimiento académico.

  • Cambio de amistades. Si cambia sus amistades de forma rápida y no quiere que sus padres los conozcan también puede ser un signo de que algo no está yendo bien.

  • Nunca está en casa. Suele ausentarse en horarios no muy adecuados para un menor y normalmente nunca está en casa e incluso en ocasiones no quiere decir dónde ha estado o lo que ha hecho en ese período de ausencia.

  • Cambio de carácter. Está más agresivo de lo habitual y no se puede mantener una conversación normalizada con él.

  • Evita hablar del tema. Cuando se intenta hablar con él sobre la ingesta de drogas o sus efectos en el cuerpo y sus características, tiende a no prestar a tención e incluso a irse.

  • Faltan objetos de valor en casa. Comienzan a desaparecer objetos de valor en casa, ya que éste puede que esté vendiéndolas o intercambiándolas para consumir.

  • Síntomas físicos. Pueden existir además cambios físicos como: habla patosa, ojos enrojecidos, pupilas dilatadas, o por el contrario que esté muy activado y energético.

  • Amistades que consumen. Si sabemos que los amigos del menor consumen de forma frecuente, no es de extrañar que éste también lo haga. Este puede ser un detonante más aunque en algunas ocasiones es posible que no se dé (IREFREA, S/F).

Como hemos dicho anteriormente, éstos pueden ser signos de alarma. Dada la franja de edad algunos signos pueden darse y no por ello ser realmente un detonante que nos diga que el menor está consumiendo, por lo que deben de darse todas de forma genérica.

Algunos datos relevantes

La existencia del consumo de drogas sigue siendo alarmante en todo el mundo. Según el Informe Mundial sobre las Drogas de 2015, parece ser que 246 millones de personas consumieron drogas en algún momento durante el 2013. De éstas, unos 27 millones son consumidores problemáticos y la mitad de éstas se inyectan drogas.

En España, los menores de entre 14 y 18 años, han tenido ya contacto con alguna droga. Éstas suelen ser sobre todo con un 80,6%, el alcohol, con un 33,1% el tabaco mientras que 42% de los adolescentes prefiere consumir el cannabis (Vicario y Romero, 2005).

Por otro lado, los consumos habituales de drogas son bastante significativos. En el caso del alcohol, un 64,0% de los menores la consumen habitualmente.

Por otro lado, el porcentaje de jóvenes que fuma es algo menor, un 28,7%. El porcentaje de menores que consumen cannabis se encuentra en un 25% mientras que el resto de sustancias está por debajo del 3,6% (Vicario y Romero, 2005).

Conclusiones

La drogadicción o el consumo excesivo de sustancias, es un problema a nivel mundial. Como padres y madres es importante que estemos informados y sepamos identificar los signos de alarma en nuestro hijo.

Desde el entorno familiar, podemos trabajar con el objetivo de prevenir que nuestro hijo consuma. Para empezar, podemos imponer unas normas ya que, aunque no lo parezca, todos necesitamos tener normas a las que ceñirnos.

Por otro lado, es importante que se dedique tiempo al menor así como a sus intereses. Ésta puede ser una buena opción para mostrarle que podemos hacer multitud de actividades, no sólo consumir.

Si conocemos a los amigos de nuestro hijo, podremos saber con quién sale y los entornos que suele frecuentar. Ésta puede ser una buena forma de conocer también los gustos que tiene tu hijo.

Por último, es importante que expresemos nuestros sentimientos hacia ellos. Nuestros hijos también necesitan que les digamos lo que sentimos.

Referencias

  1. Hablemos de drogas. Una realidad que debe tratarse en familia. Obra Social. Fundación “la Caixa”.
  2. Cárdenas S. (S/F). La drogadicción en la adolescencia.
  3. IREFREA (Instituto Europeo de Estudios en Prevención). (S/F). Manual para padres y madres. Drogas, hijos adolescentes y dudas. ¿Cómo actuar?. Ajuntament de Palma.
  4. Vicario, M. H., & Romero, A. R. (2005). Consumo de drogas en la adolescencia. Pediatr Integral9(2), 137-155.
  5. https://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/webstories/2015/informe-mundial-sobre-las-drogas-2015.html

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