LSD y sus sorprendentes efectos

LSD y sus sorprendentes efectos

La sociedad avanza, y con ella la tecnología unida a todo tipo de invenciones que no hacen otra cosa más que intentar aportar “algo extra” a nuestro estilo de vida. En definitiva, conseguir que seamos capaces de experimentar nuevas sensaciones de las que nunca antes habíamos podido gozar.

Por ello a lo largo del siguiente artículo nos centraremos en el LSD, un tipo de droga con efectos estupefacientes y con un importante crecimiento en su consumo en los últimos años.

LSD

¿Qué es el LSD?

Este tipo de sustancia muestra varios nombres como dietilamida de ácido lisérgico o directamente LSD-25 (número que hace referencia al orden que su descubridor daba a los diferentes compuestos que iba sintetizando), además del comúnmente conocido como LSD.

Nos encontramos ante una de las drogas psicodélicas más potentes que se pueden encontrar actualmente en el mercado. El LSD se extrae de la ergolina, que a su vez pertenece a la familia de las triptaminas.

Diferentes laboratorios han presentado el LSD como un tipo de droga apta para ciertos usos psiquiátricos, lo que podría conllevar a su también utilización medicinal.

Composición y apariencia

Su composición es cristalina, debido a que es preparada a partir de alcaloides del cornezuelo de centeno y no posee ningún tipo de componente químico debido a que está fabricado de una manera sintética.

En cuanto a sus dosis hay que especificar que son medidas en microgramos o millonésimas de gramo.

Es una droga incolora, inodora y amarga, aunque con el paso de los años, estas características se han ido modificando para presentarla mejor en el mercado.

También se caracteriza por ser sensible al oxígeno, cloro y luz ultravioleta pero, si se almacena de la manera adecuada, puede llegar a perdurar en el tiempo durante varios años.

Historia

La historia de esta famosa droga comienza de la mano de Albert Hofmann, famoso químico suizo que se encargó de sintetizar en primer instancia la sustancia en el año 1938.

No sería hasta 1943, unos cinco años más tarde, cuando Hofmann descubriría involuntariamente sus efectos tras una recristalización de un tartrato de LSD.

Ya durante las décadas pertenecientes a los 50 y a los 60, fue cuando se comenzarían a observar la posibilidad de poder incluirlo a la medicina.

Concretamente, en los años 60 comenzó su ilegalización debido a su constante uso clandestino, ya fuera de manera terapéutica o directamente para uso propio. Hoy en día, la situación ha seguido siendo la misma que la de hace más de medio siglo. 

Tan solo ha habido diferentes repuntes, dándose el ejemplo  de Suiza en 2009, donde el gobierno aceptaría investigar de nuevo la posibilidad de usar el LSD como tratamiento para diferentes enfermedades.  

En ese mismo año, la Fundación Beckley también inició, de manera particular, fórmulas para intentar conocer cuáles son los efectos del LSD a nivel neuronal. En esta cruzada, también se han sumado otras asociaciones como MAPS, o el Heffter Research Institute.

A día de hoy, y como hemos estado dejando entrever, se trata de una droga completamente ilegal, aunque su uso se realiza en multitud de zonas bajo secretismo a riesgo de ser descubiertos. Hay algunos países como Reino Unido o Rusia que se encuentran debatiendo si su uso terapéutico puede llegar a legalizarse en algún momento próximo.

En el caso de España, el Código Penal recoge en su artículo 368 la siguiente afirmación:

"Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a nueve años y multa del tanto al triple del valor de la droga objeto del delito si se tratare de sustancias o productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de uno a tres años y multa del tanto al duplo en los demás casos".

Efectos del LSD

Debemos señalar que los efectos de esta potente droga suelen aparecer a partir de los 20 primeros minutos después de su ingestión, aunque en algunos casos, no se padecen los efectos hasta pasada una hora y media. 

En cuanto al tiempo que se pueden llegar a padecer sus efectos, lo usual suele rondar entre las 7 y 12 horas. El tiempo de maximización de los efectos suele producirse entre 3 y 4 horas como mucho. 

Ahora bien, sus efectos podrían explicarse como si de un proceso o “viaje” (como lo denominan en muchos casos) mental se tratara, donde sus sensaciones varían dependiendo de las cantidades que se decida tomar. Una ingesta mucho más abultada conlleva a un aumento de los efectos a padecer.

Primeros síntomas

La primera etapa dentro de estos síntomas se basa en una constante sensación de felicidad, alta autoestima y euforia, debido al efecto producido sobre la amígdala.

Esto explicaría la desaparición de los miedos, además del aumento de la empatía. A esto se le añadiría una sensación de hormigueo que suele durar alrededor de tres cuartos de horas.

Nuestro organismo eleva su nivel corporal y el ritmo de los latidos, a la vez que las pupilas se dilatan y se sienten nauseas.

Estos efectos son los más comunes en esta primera etapa, pero es muy posible que también postremos una sensación de sequedad en la boca o cambios bruscos de humor.

Efecto pico

Conocido así por ser el pico más alto que se observa en la droga, y en el cual, nuestros síntomas se agudizan y regulan. Oscila de 3 a 5 horas y es cuando comienzan las alucinaciones: colores más vibrantes y destacados, ondulaciones visuales, música fuerte y la sensación de tener una agudeza visual más afinada de lo normal. Todo esto se debe a la unión con los receptores 5HT2A (receptores de serotonina).

Algunos de los delirios producidos por este narcótico son creencias de que uno puede llegar a capacidades sobrehumanas, como puede ser volar. 

Todo ello, sin olvidar los efectos emocionales, como pueden ser la sensación de felicidad o autoestima.  

Etapa de bajón

Como su propio nombre bien indica, es en esta fase es donde los efectos del LSD comienzan a menguar paulatinamente. Suele ocurrir a partir de las 5 horas, acentuándose una vez que se llega a las 8.

Normalmente, estos efectos suelen desaparecer  por completo ya pasadas las 12 horas tras la primera ingesta. Aun así, siempre quedarán pequeños vestigios que se traducirán en la siguiente etapa del uso de LSD.

Post–efectos

No esperes estar al 100% después de haber tomado la droga en cuestión. La sensación no será para nada agradable, pues nos sentiremos cansados y sin fuerzas durante los siguientes días. Además, presentaremos dolores de cabeza y nauseas (esto último depende de la asimilación que muestre nuestro cuerpo frente a la droga).

En casos más extremos, la depresión puede llegar a aparecer en un momento determinado, puesto que el córtex prefrontal daña a las neuronas serotoninérgicas, lo cual podría traducirse como un efecto neurotóxico.

Por último, hay que señalar que los consumidores de LSD han especificado en multitud de ocasiones que no es raro padecer diferentes episodios de perdida de memoria o de flashbacks, sobre todo si eres un usuario común de este tipo de alucinógenos.

¿Cómo pueden aparecer los flashbacks? Básicamente en los sueños, en los cuales la relajación de nuestro cerebro lleva al retroceso y el recuerdo de experiencias y sensaciones convulsas que han ocurrido. Ya sea de manera reciente o no, variando desde semanas hasta incluso meses.

Estadísticas

Por un lado, según un estudio desarrollo en 1907 por el Instituto Nacional sobre el Consumo de Drogas, en Estados Unidos el 13,6% de los estudiantes establecidos en el último año de secundaria, afirmaron haber consumido LSD.

Algo que quedó reflejado en otro estudio perteneciente a 2008, en el cual 3,1 millones de estudiantes habían probado el LSD.

Por otra parte, dentro de Europa, el 4,2% de los jóvenes de entre 15 y 24 años han probado en algún momento de su juventud LSD. En este continente su consumo aumentó en 2015 un 1% en un total de siete países: Italia, Polonia, Hungría, Letonia, Bulgaria, Estonia y República Checa.

Algunas aclaraciones más

Los efectos del consumo del LSD son perjudiciales en nuestro organismo a medio y largo plazo.

Estos efectos pueden variar siempre dependiendo de nuestra edad, sexo, altura y fortaleza corporal.

A diferencia de otras muchas drogas, el ácido lisérgico, produce dependencia psicológica pero no física. Además cuanto más tomemos, más tolerantes nos volvemos, y por lo tanto, sus efectos menguan incitando a utilizar más cantidad. Algo parecido suele pasar con el alcohol.

Normalmente, para que se produzca un efecto, la dosis deberá situarse entre los 20 y 30 miligramos.

Se corre el riesgo de sufrir algún trauma, que se durante el proceso de alucinación, para que posteriormente se prolongue a lo largo del tiempo.

Relatos de consumidores de LSD

A continuación os dejamos varios relatos anónimos de personas que han consumido en varias ocasiones la droga de la que estamos tratando.

  • “Después de tomar el ácido, imaginé que habíamos chocado de frente con un camión de 18 ruedas y que habíamos muerto. Pude escuchar el metal chirriante, luego un silencio sombrío y maligno. Estaba aterrada en este punto. De hecho pensé que estábamos muertos… Durante un año no pude ir a ningún cementerio porque estaba aterrada de llegar a encontrar mi propia tumba”.

  • “Dentro de mi pequeño viaje comencé a estar paranoico, sentía que mis amigos conspiraban en mi contra para hacer algo, incluso tal vez hasta matarme. Pensé para mí mismo, ¡tengo que salir de aquí!”.

  • "A los 13 años de edad tomé mi primer trago de alcohol y poco después comencé a consumir marihuana. El LSD rápidamente cayó en mis manos y me hice adicto. Lo comía como si de caramelos se tratase”.

  • "Una noche, durante una de mis borracheras me desmayé y desperté con sangre por toda la cara junto a mi propio vomito. Por algún milagro me incorporé despierto, me metí en el coche y conducí hasta la casa de mis padres. Al llegar me metí en la cama con mi madre y lloré. A la edad de 21 años, me registré en mi primera rehabilitación".

  • "Me detuvieron en noviembre de 2003 por tentativa de secuestro y fui a la cárcel. Me había hecho daño perdiendo a todo el mundo que me quería y que por entonces me repudiaba. Terminé sin hogar y en la calle, normalmente acudiendo a la propia estación de tren para así poder pasar las noches".

  • “Durante los días predecesores, después de consumir LSD, me encontraba llena de ansiedad y con una profunda depresión. Tras mi primer "viaje" con LSD, llegué a consumirlo muy frecuentemente. En ocasiones, hasta 4 o 5 veces a la semana durante un largo período de tiempo. Cada vez que tomaba la droga, mentalmente me deslizaba más y más fuera de la realidad. El resultado final fue que ya no podía sentirme normal, perdí mi personalidad y dejé de ser yo misma”. 

Referencias

  1. http://www.drugfreeworld.org/drugfacts/lsd/what-are-the-risks-of-lsd.html.
  2. http://www.thegooddrugsguide.com/lsd/effects.htm.
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/LSD#Composici.C3.B3n_qu.C3.ADmica_y_dosificaci.C3.B3n
  4. http://www.drugfreeworld.org/drugfacts/lsd/international-statistics.html.
  5. http://informacionsobredrogas.com/componentes-quimicos-del-lsd/.
  6. http://las-drogas.net/lsd/.
  7. http://www.drugs.com/illicit/lsd.html.
  8. http://www.lifeder.com/tipos-de-drogas/

You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW