¿Es Malo Fumar Marihuana para tu Salud?

¿Es Malo Fumar Marihuana para tu Salud?

La marihuana es una de las drogas que crean una mayor controversia en una gran diversidad de sociedades.

A pesar de ser considerada como una droga ilegal, hay quienes defienden su consumo y afirman que consumir esta sustancia no es perjudicial para la salud.

es malo fumar marihuana

De hecho, esta droga genera una mayor discrepancia de opiniones que otras sustancias legales, como por ejemplo el tabaco.

Así pues, tanto los fumadores como los no fumadores de tabaco coinciden en afirmar que el consumo de esta sustancia comporta una serie de efectos negativos sobre la salud.

No obstante, esta situación se presencia con menor claridad en el caso de la marihuana, ya que hay muchos consumidores que están fuertemente convencidos de que esta sustancia no es perjudicial.

Esta discrepancia de opiniones recae principalmente en los efectos terapéuticos o beneficiosos que puede proporcionar la marihuana.

Para intentar resolver estas dudas y dar respuesta a la pregunta de si es malo fumar marihuana, en este artículo realizaremos una revisión sobre las propiedades y los efectos que causa el consumo de esta droga.

¿Cómo se debe analizar si fumar marihuana es malo?

Las personas tenemos tendencia a realizar juicios de valor en función de los estímulos y los elementos que vamos percibiendo del exterior.

De este modo, la palabra droga se suele asociar de una forma más o menos directa con atributos y características peligrosas, dañinas y poco saludables.

Así mismo, ante el término "droga ilegal" estos atributos se intensifican, hecho que se traduce en una menor aceptación social hacia la marihuana que hacia las drogas legales.

De hecho, si vamos por la calle y observamos a una persona fumando tabaco o a un grupo de amigos tomándose unas cervezas en un bar, raramente lo asociaremos con atributos negativos.

Sin embargo, si observamos un grupo de individuos consumiendo marihuana probablemente adoptemos una actitud de menor aceptación.

De este modo, en primer lugar hay que tener en cuenta que a pesar de que la marihuana sea una droga ilegal en España, no lo es en otros países, como por ejemplo los países bajos.

En segundo lugar, también hay que tener en cuenta que las drogas legales también pueden resultar muy dañinas para la salud y el consumo de tabaco o alcohol puede acarrear consecuencias altamente negativas.

Así pues, para poder dar respuesta a la pregunta de si fumar es malo o no, debemos ir un poco más allá y analizar cuáles son las evidencias respaldadas por la ciencia sobre los efectos y las consecuencias que origina el consumo de esta droga.

Como iremos viendo a lo largo del artículo, desde el punto de vista científico, decir que fumar marihuana no es malo es una afirmación difícil de sustentar pero que requiere una serie de especificaciones.

El cannabis es una sustancia natural

Este es probablemente uno de los principales factores que pueden defender la benevolencia de la marihuana y defender su consumo.

Si la marihuana es una sustancia obtenida a través de procesos naturales no tiene por qué resultar dañina para el cuerpo.

Antes de ponernos a examinar si la marihuana es realmente tan natural como parece, hay que destacar que la etiqueta "natural" no tiene por qué asociarse automáticamente con atributos beneficiosos.

Bien es cierto que el organismo humano puede estar más predispuesto a consumir elementos naturales que sustancias sintetizadas o elaboradas a través de procesos químicos.

Sin embargo, existen sustancias naturales que también pueden resultar altamente tóxicas para las personas.

Además, analizar la naturalidad de la marihuana es uno de los elementos principales que permite dar respuesta sobre sus efectos beneficiosos y sus efectos perjudiciales.

La marihuana procede de la cannabis sativa, una planta diódica que se encuentra en la naturaleza.

Las mayores concentraciones de THC (el principio activo del cannabis) se encuentra principalmente en los brotes florecidos y en las hojas, motivo por el cual las partes de la planta que se consumen son estas dos.

El cannabis es una sustancia manipulada

Con este apartado no queremos desmentir el anterior, el cannabis es una sustancia natural pero también es una sustancia manipulada.

En primer lugar hay que destacar que los elementos que se consumen de la planta cannabis sativa son los brotes florecidos, ya que estos contienen una mayor concentración de sustancias psicoactivas.

De este modo, las semillas del cannabis no tienen THC por lo que no se consumen en los ámbitos recreacionales ya que no producen ningún tipo de efecto psicoactivo.

Además, las plantas de cáñamo que se suelen cultivar para la obtención de fibra tampoco tienen capacidad psicoactiva, ya que su concentración de THC es menor al 1%.

En cambio, la variedad de la planta usada con fines recreativos tiene una concentración de THC de entre el 2 y el 5%.

Así pues, rápidamente observamos una leve manipulación de la planta "natural", ya que esa que se cultiva para fines textiles es notablemente distinta a esa que se cultiva para fines recreacionales.

Por otro lado, las concentraciones de sustancias psicoactivas, es decir, TCH, puede variar enormemente entre los distintos tipos de plantas.

El cultivo de cannabis para el uso recreacional ha implicado la obtención de mejora genéticas que han conseguido obtener plantas con una concentración de THC de hasta el 20%.

Importancia del THC

En el cannabis se pueden detectar múltiples sustancias, de hecho, se han identificado más de 400 distintas.

Sin embargo, hay dos que resaltan por su presencia ya que se encuentran en cantidades mucho mayores que el resto.

Estas son el Tetrahidrocannabinol (THC) y el Cannabinol (CBD), dos sustancias cannabinoides que predominan la confección de la marihuana recreacional.

Una de ellas (el THC) ya ha sido comentada cuando analizábamos las principales diferencias de los distintos tipos de plantas cannabis sativa.

Como hemos dicho anteriormente, el THC es la principal sustancia psicoactiva del cannabis y por lo tanto, la que implica una mayor cantidad de efectos negativos.

Así pues, la confección de plantas que aporten una mayor cantidad de esta sustancia en sus brotes y hojas incrementa la capacidad psicoactiva de la droga y sus efectos nocivos.

Diferencia entre THC y CBD

Las dos principales sustancias de la marihuana, el Tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) poseen características diferentes.

Mientras que el primero se asocia con los principales efectos alucinógenos de la droga, la alteración de los procesos perceptivos, la disminución de la atención y la memoria, y la adicción,  el CBD se relaciona con los efectos de relajación, la sedación, la somnolencia y la disminución del dolor.

Así pues, hay que tener en cuenta la composición de la marihuana a la hora de determinar los daños que puede ocasionar.

Aunque todas las plantas de cannabis cultivadas para el uso recreacional contienen ambas sustancias, las proporción puede variar notalmente.

Podemos encontrar plantas con elevadas concentraciones de THC y otras con mayor presencia de CBD, es decir, marihuana con mayores efectos perjudiciales y marihuana con mayores efectos terapéuticos.

No obstante, dentro del mercado sumergido que gobierna el uso de la marihuana en muchos países, cada vez más predomina la producción de plantas con elevadas concentraciones de THC.

Esta sustancia es la que produce mayores efectos alucinógenos (los que el consumidor recreacional suele buscar) y posee un claro componente adictivo que incrementa de forma notoria el consumo de marihuana.

Efectos nocivos de la marihuana

Independientemente de las opiniones y las actitudes personales que uno pueda tener sobre la marihuana, se han descrito una serie de efectos nocivos de esta droga.

Estos efectos han sido estudiados y demostrados científicamente y, a pesar de que no se presencian en la totalidad de los casos, están clínicamente relacionados con el consumo de marihuana.  Los principales son:

  1. Efectos psicológicos

El consumo de cannabis puede producir dependencia a la sustancia así como síndrome de abstinencia caracterizado por rabia, agresividad, irritabilidad, nerviosismo, insomnio y humor deprimido.

Además, el consumo prolongado de esta sustancia puede originar complicaciones como trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, trastornos bipolares, síndrome amotivacional y psicosis.

De hecho, se ha demostrado científicamente como el consumo elevado de cannabis durante años produce de forma irreversible un claro deterioro cognitivo y la exposición del cerebro a cantidades muy elevadas de THC origina la aparición de psicosis.

  1. Efectos cognitivos

El consumo agudo de cannabis altera la capacidad cognitiva y funciones como la atención, la memoria, la percepción o la resolución de problemas pueden verse afectadas.

Estos efectos son parecidos a los que puede ocasionar el consumo crónico de alcohol y se caracterizan principalmente enlentecimiento en la velocidad de reacción, alteración de la memoria a corto plazo, dificultades de concentración y afectación de la atención.

  1. Efectos sobre el rendimiento psicomotor

La marihuana produce una serie de alteraciones en el rendimiento psicomotor, empeora el tiempo de reacción, disminuye la capacidad atencional y puede provocar incoordinación motora.

  1. Efectos sobre la conducción de vehículos

Uno de los principales riesgos que produce el consumo de cannabis radica en el efecto que produce en las personas y la incapacidad que estos provocan para conducir vehículos.

Estos efectos dejan de ser negativos si el consumidor no conduce cuando está bajo los efectos de la droga, sin embargo, los accidentes de tráfico motivados por los efectos de la marihuana son numerosos.

  1. Efectos sobre el sueño

El THC induce sueño de una forma bastante directa, además, el uso continuado de cannabis puede provocar alteraciones en el parón sueño-vigilia y puede originar un efecto rebote en la cantidad de sueño REM tras la interrupción brusca de consumos elevados.

  1. Efectos sobre el apetito

El cannabis produce un claro aumento de apetito entre 1 y3 horas después de su consumo. No obstante, con el uso continuado de la droga se produce un disminución d este efecto.

  1. Efectos cardiovasculares

La marihuana produce un aumento de la frecuencia cardíaca, por lo que el uso continuado de la droga puede incrementar el riesgo cardiovascular en personas con patología cardíaca previa.

  1. Efectos respiratorios

Al fumar se puede padecer irritación bronquial y bronconstricción y puede alterar la funcionalidad respiratoria, favorecer la bronquitis e incrementar el riesgo de desarrollar cáncer.

  1. Efectos gastrointestinales

El cannabis produce una reducción en la producción de saliva, sequedad de boca, reducción de peristaltismo intestinal y enlentecimiento del vaciado gástrico.

  1. Efectos endocrinos

La marihuana tiene efectos  complejos sobre la fertilidad y la función sexual. Parece afectar a la cantidad y movilidad de esperma, y alterar los niveles de gonadotrofinas y testosterona.

Cabe remarcar que estos efectos negativos del cannabis no aparecen en todos los consumidores ni cada vez que se ingiera la sustancia.

No obstante, especialmente en las personas que consumen esta droga desde edades tempranas y con un patrón de uso continuado y abusivo, la marihuana confecciona un elevado factor de riesgo para todas las complicaciones que acabamos de comentar.

Efectos beneficiosos

La controversia sobre la "nocividad" de la marihuana aparece principalmente porque a pesar de poder producir efectos negativos como los que acabamos de ver, también puede producir efectos beneficiosos. Los principales son:

  1. Efectos psicológicos

El consumo de cannabis proporciona sensaciones de bienestar, tranquilidad y relajación.

  1. Efectos analgésicos

La marihuana posee un claro componente analgésico, sedativo y ansiolítico, factor que promueve su uso medicinal.

  1. Efectos oculares

Se ha demostrado como la administración local o sistémica de marihuana produce una clara reducción de la presión intraocular.

  1. Efectos musculares

La marihuana produce relajación muscular y además posee propiedades anticonvulsivantes.

5, Efectos neurológicos

En un estudio de California se mostró como la marihuana medicinal constituía un tratamiento eficaz para disminuir la sintomatología de las migrañas.

Conclusiones

Tras la revisión de las características y los efectos que produce el consumo de marihuana, no podemos afirmar que fumar esta droga no sea malo para la salud de las personas.

Consumir cannabis comporta una serie de riesgos y si se usa de una forma continuada y sobretodo abusiva, puede generar consecuencias altamente negativas.

Por otro lado, como hemos visto, también se han descrito efectos positivos sobre la marihuana, hecho que ha motivado a varios profesionales a utilizar esta sustancia con fines medicinales.

No obstante, un consumo abusivo de marihuana nunca resultará medicinal ni beneficioso para la salud y puede resultar un factor de riesgo para todas las alteraciones comentadas.

Referencias

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  1. Sociedad Espanola de Investigacion sobre Cannabinoides. (2002). Guia Basica

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