10 Efectos Secundarios al Dejar de Fumar (y Cómo Tratarlos)

10 Efectos Secundarios al Dejar de Fumar (y Cómo Tratarlos)

Dejar de fumar tiene una serie de efectos secundarios que pueden afectar tanto física como psicológicamente. Se calcula que aproximadamente el 85% de las personas que dejan de fumar, presentan estos síntomas secundarios. Son los responsables de que dejar de fumar se convierta en un proceso tan difícil y también los causantes de las recaídas.

Aunque los efectos de dejar de fumar -que te explicaré más adelante- pueden ser algo indeseables, se pueden mejorar y hacer que sea una experiencia más llevadera.

efectos de dejar de fumar

Si estás pensando dejar de fumar te puede servir de ayuda conocer estos síntomas para estar preparado/a y hacerles frente cuando aparezcan. Estos efectos en ocasiones pueden ser muy desagradables pero es importante no perder de vista el objetivo principal, y tener en cuenta que dejar de fumar es la opción más beneficiosa a todos los niveles, para uno mismo y para las personas que nos rodean.

También hay que tener en cuenta que estos efectos secundarios son temporales. Dependiendo de la persona pueden durar unos días o unas semanas con mayor intensidad, pero acabarán desapareciendo por completo con el paso del tiempo. Las dos primeras semanas son las que se consideran más críticas, y en concreto las primeras 48 ó 72 horas después de dejar de fumar.

Según los estudios realizados en este campo, estas sensaciones desagradables suelen durar una media de 12 semanas en función de la persona. Superado este periodo es frecuente que la persona siga experimentando las ganas de fumar pero no será una sensación que provoque un gran malestar y además resulta fácil de controlar.

Es decir, que una vez superado este periodo crítico la persona empieza a sentirse mucho mejor, tanto física como psicológicamente, además de aumentar su autoestima por el logro conseguido a pesar de las dificultades que se le han ido planteando en el camino.

A continuación vamos a señalar los principales efectos secundarios derivados de dejar el consumo de tabaco y algunas directrices para poder hacerles frente. Vamos a dividirlos en síntomas psicológicos y físicos, realizaremos una pequeña descripción de cada uno y cuáles son las principales recomendaciones para hacerles frente.

Efectos secundarios psicológicos

1- Irritabilidad y mal humor

Los estudios indican que las emociones negativas más frecuentes asociadas a dejar de fumar son la ira, la irritabilidad y la frustración. Es frecuente encontrarse más tenso, ser menos tolerante con los que nos rodean e incluso discutir más. Para hacer frente a estas emociones se pueden poner en práctica diferentes alternativas:

  • Repetirse que estas emociones son transitorias, durarán como mucho unas semanas y después se volverá al estado de humor habitual.
  • Avisar a las personas del entorno que en las próximas semanas es posible que aparezcan cambios de humor e irritabilidad. También es recomendable evitar los conflictos en la medida de lo posible durante este periodo.
  • Realizar ejercicio físico como forma de escape y desahogo.
  • Usar técnicas de relajación y/o meditación que pueden contribuir a disminuir la tensión acumulada.

2- Ansiedad y deseo intenso de fumar

La nicotina es la principal sustancia adictiva del tabaco. Esta sustancia es perjudicial para la salud ya que afecta a muchas partes del organismo, como el cerebro entre otras.

Una persona que fuma habitualmente está acostumbrada a tener cierto nivel de nicotina en el cuerpo, por eso cuando lo deja siente la necesidad real de fumar para mantener esos niveles. A continuación exponemos algunas pautas que se pueden seguir para hacer frente a esta ansiedad:

  • Repetirse que este malestar es temporal. Aunque los síntomas de ansiedad sean muy desagradables es necesario tener presente que durarán sólo unas semanas, y que además, con el tiempo los momentos más críticos se irán espaciando. Cada vez la necesidad será menor y ocurrirá con menos frecuencia.
  • Evitar situaciones que se han asociado con el hábito de fumar. Por ejemplo, un café después de comer, o salir a la calle para hacer el descanso en el trabajo. Son momentos en los que habitualmente se aprovecha para fumar y que inevitablemente se han asociado y no se puede realizar una cosa sin la otra. Es necesario dejar de hacerlas en esas semanas críticas de mayor abstinencia, después se podrán recuperar estos hábitos con total normalidad.
  • Buscar un sustituto del cigarro. Cada vez que aparezcan las ganas de fumar se puede tomar un caramelo, mascar un chicle, comer una pieza de fruta o incluso utilizar cigarros de vapor durante un tiempo.

3- Depresión

La mayoría de las personas se sienten tristes cuando dejan de fumar, pero en muy pocos casos se convierte en episodios de depresión mayor.

Estos casos suelen darse únicamente cuando hay antecedentes de depresión. Podemos poner en práctica diferentes estrategias para combatirla:

  • Hacer planes y estar ocupado la mayor parte del tiempo posible. Ya sea en el trabajo, haciendo planes con amigos o actividades en solitario. Mantenerse ocupado y activo es una de las mejores maneras de contrarrestar los síntomas de la depresión.
  • Buscar pequeños premios o recompensas para felicitarnos y animarnos a seguir adelante.
  • Realizar ejercicio físico.
  • Consultar con un profesional en caso de que los síntomas persistan.

4- Falta de concentración

Según indican los estudios en este campo, aproximadamente el 60 % de las personas que dejan de fumar experimentan falta de concentración en las dos primeras semanas. Parece que la causa principal es porque enfocamos todos nuestros recursos y nuestra atención en el proceso de dejar de fumar y por lo tanto descuidamos otros.

Es habitual en esta etapa cometer errores en el trabajo, no poder estudiar adecuadamente o sufrir pequeños olvidos y despistes. Algunas indicaciones para enfrentarnos mejor a estos síntomas son:

  • Recuerda que es algo pasajero. La falta de concentración tiene una duración aproximada de dos semanas, después volverás a tu estado normal de concentración. No recordar esto puede llevarnos a desesperar y tirar la toalla, por lo tanto es muy importante tenerlo presente.
  • Ayúdate de una agenda, notas o recordatorios en los que escribir todas las citas, reuniones o tareas importantes que tengas que realizar en esos días.

Efectos secundarios físicos

5- Problemas gastrointestinales, estreñimiento, diarrea y/o náuseas

Aunque no siempre aparecen es frecuente que se den problemas gastrointestinales y sobre todo que aparezca estreñimiento tras dejar de fumar.

Esto se debe a que la nicotina es un estimulante del aparato digestivo y al dejar de estar esta sustancia en el cuerpo es necesario que el intestino vuelva a adaptarse a una actividad normal. Algunas de las recomendaciones para mitigar estos síntomas son:

  • Beber gran cantidad de líquidos y sobre todo agua.
  • Comer frutas, verduras, cereales y en definitiva cualquier alimento que contenga gran cantidad de fibra.
  • Practicar ejercicio de manera regular.

6- Dolor de cabeza

Estos dolores pueden aparecer tras dejar de fumar porque se deja de tener en el cuerpo el monóxido de carbono que se ingiere con el tabaco. Algunas pautas a tener en cuenta para hacerle frente son:

  • Recuerda que este estado es pasajero y que los dolores son síntoma habitual al dejar de fumar.
  • Utiliza la respiración profunda, consciente o diafragmática para relajar el cuerpo.
  • Practica ejercicio de manera regular.
  • Si los dolores son muy frecuentes y agudos consulta con tu médico. En algunos casos puede ser recomendable el uso de medicación para rebajar la intensidad del dolor, pero siempre bajo prescripción de un profesional de la salud.

7- Aumento de peso

Según indican los estudios la mayoría de las personas cogen peso cuando dejan de fumar. Pero únicamente en un bajo porcentaje se acaba convirtiendo en un problema de salud.

En la mayoría de los casos este aumento de peso se debe a que al dejar de fumar aumenta el apetito. A continuación exponemos algunas pautas para contrarrestarlo:

  • Cuando aparezca el apetito y la necesidad de picar entre horas aprovechar para tomar alimentos saludables o infusiones. También se pueden sustituir por chicles y caramelos sin azúcar.
  • Realizar actividad física de forma regular.
  • Si se considera necesario consultar con un profesional nutricionista para que facilite las pautas a seguir y establecer unos hábitos alimenticios correctos.

8- Alteraciones en el sueño

Es frecuente que en las primeras semanas tras dejar de fumar aparezcan diferentes alteraciones del sueño. Por un lado puede ser que se despierten en mitad de la noche con el deseo y las ansias de fumar. También pueden aparecer sueños relacionados con el tabaco o con recaer en la adicción.

E igualmente es muy frecuentes que aparezcan problemas de insomnio y dificultad para conciliar un sueño profundo. Que ocurra esto es normal, porque como hemos comentado anteriormente, todos los ritmos corporales tienen que volver a ajustarse y el sueño es uno de ellos. Algunas recomendaciones que podemos seguir cuando esto suceda:

  • Utilizar técnicas de relajación y/o respiración profunda cuando nos despertemos por la noche o antes de dormir.
  • Tomar una ducha de agua tibia o leer justo antes de dormir para estar lo más relajados posible cuando vayamos a acostarnos.
  • Si el insomnio o las alteraciones persisten es recomendable consultar con un profesional de la salud que pueda ayudar a combatirlos.

9- Cansancio y debilidad generalizados

Como ya hemos comentado la nicotina funciona como un estimulante del organismo, por ello, tras dejar de fumar es frecuente que aparezcan estos síntomas.

Por otro lado según indican algunos estudios, el proceso de desintoxicación en el que se encuentra inmerso el organismo parece que también es responsable de la aparición de la fatiga y el cansancio. Algunas pautas que podemos seguir para mitigar estos síntomas son:

  • Dormir el número de horas necesario para descansar de forma adecuada. Aunque el número varían en función de cada persona y sus necesidades, suele estar comprendido entre 7 u 8 horas diarias.
  • Evitar el consumo de estimulantes como cafeína, teína, etc. en la tarde o noche para que no puedan influir en el descanso.
  • Comer de forma saludable y equilibrada. Comer fruta, verduras y cereales de forma abundante.

10- Es posible que tras dejar de fumar aparezca mareo y sensación de embotamiento

Suele ocurrir justo en los primeros días tras dejar el hábito y según indican los estudios se da en un bajo porcentaje de personas (en torno al 10%). Parece que la causa principal es porque los pulmones comienzan a recibir mayor cantidad de oxígeno de la que están acostumbrados.

Estos mareos habitualmente duran solamente unos segundos y ocurren en los primeros días tras dejar el hábito. Algunas indicaciones para mitigar los efectos de este síntoma son:

  • No realizar tareas que requieren un sobreesfuerzo en los días justamente posteriores.
  • Realizar los movimientos de forma más pausada o menos brusca. Por ejemplo levantarse despacio de una silla, o sentarse primero en la cama en lugar de levantarse de golpe.

Aunque muchas personas consiguen dejar de fumar sin ayuda externa, en otros casos es necesario acudir a un profesional de la salud que nos pueda orientar. Existen diferentes métodos y terapias (tanto individuales, como grupales) que han demostrado su eficacia en este terreno.

En cualquier caso conocer los síntomas que se van a sufrir tras dejar de fumar nos va a ayudar a hacerles frente. Es importante recordar que en todos los casos son pasajeros, que el malestar va a desaparecer en unas semanas y que los beneficios que vamos a conseguir a largo plazo tienen siempre más peso que estos síntomas temporales.

 

 ¿Y tú qué otros efectos has tenido al dejar de fumar?

 

Referencias bibliográficas

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  3. Molyneux A. (2004) Nicotine replacement therapy. British Medical Journal.
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  7. www.psychologytoday.com/conditions/nicotine

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