Adicción a las redes sociales: ¿Cómo afecta su mal uso?

Adicción a las redes sociales: ¿Cómo afecta su mal uso?

¿Alguna vez te has preguntado si sabes manejar adecuadamente las redes sociales? ¿Sabes cuánto tiempo pasas al día conectado a alguna de ellas?

El mal uso y adicción a las redes sociales en los jóvenes, puede promover severos problemas en sus vidas, así que observar sus rutinas frente a este tipo de socialización virtual es importante.

mal uso redes sociales

Los menores cometen delitos sin saberlo y, lo que es peor, no saben enfrentarse a ellos cuando son testigos o víctimas. Esto, junto con el tiempo que pasan delante de un móvil o un ordenador conectados, puede derivar además en problemas tales como la adicción a las redes sociales.

Algunos datos sobre el uso de las redes sociales

El uso de las redes sociales según INTECO (2011) ha aumentado en España hasta llegar al 72,3%, siendo esta la cantidad de usuarios habituales del año 2010. A este dato hay que añadir otro que asegura que el 88,5% los adolescentes usuarios de Internet, con edades de 16 a 24 años, participan en las redes sociales.

Como se puede comprobar, las redes sociales son muy frecuentadas por los adolescentes ya que el 75,3% se conectan con mucha frecuencia y, si contamos los que lo hacen ocasionalmente, tendríamos un porcentaje de 90% (García-Jiménez, López de Ayala-López, & Catalina-García, 2013).

¿Saben realmente los menores o jóvenes sobre privacidad en internet? Estos son algunos datos según un proyecto de EU Kids online:

  • Sólo saben cambiar su configuración de privacidad en las redes sociales un 55%.
  • Los menores o jóvenes de España que usan redes sociales y además publican contenido e información personal (domicilio o número de teléfono) es de un 9%.
  • El 71% de los padres y madres han publicado imágenes de sus hijos/as menores de dos años, el 24% de sus hijos recién nacidos y el 24%, ecografías prenatales.

Según los estudios presentados en el artículo de Carbonell y otros (2012), los jóvenes españoles tienen problemas con el uso de internet, el cual se asocia normalmente a los usos que le dan para comunicarse.

Según Estévez y otros (2009), es muy importante para los jóvenes adolescentes establecer nuevas relaciones. Además, necesitan sentirse pertenecientes a un grupo, por ello Internet se considera un canal rápido para conseguir lo anterior.

Consecuencias 

¿Te has parado a pensar si los datos expuestos anteriormente hacen referencia a un buen uso de las redes sociales? ¿Tienes configurada la privacidad de tu cuenta? ¿Subes fotos de menores?

El no tener conocimiento sobre cómo se debe de configurar la privacidad, unido al subir fotos de manera compulsiva, es algo que nos afecta negativamente. Este desconocimiento puede derivar en problemas graves como el ciberbullying, el grooming, el sexting o la ciberadicción.

El ciberbullying o acoso escolar en las redes, según Colás (2015) “ocurre cada vez a edades más tempranas, ya que los niños son víctimas de comportamientos abusivos, físicos o verbales, por parte de sus compañeros de colegio, que les ocasionan daños corporales o psíquicos, en muchos casos irreparables”.

Otro riesgo para los jóvenes es el grooming, en el que un adulto se hace pasar por menor en las redes sociales y mediante engaño lo engatusa con un objetivo claro, abuso o agresión sexual.

A su vez, el sexting consiste en enviar de forma voluntaria y a través de redes una foto íntima ya sea erótica o pornográfica, a una persona amiga o de tu entorno más cercano.

Signos

Una vez que hemos explicado casi todas las posibles amenazas que pueden sufrir los menores, nos vamos a centrar en la adicción a las redes sociales o a internet, la cual es un tipo de ciberadicción.

Alonso-Fernandez (2003) define la adicción como “una serie de comportamientos impulsivos, sistemáticos e incontrolables, elaborados sobre una plataforma existencial dominada por la relación entrega de objeto químico o social”.

Por lo que, una persona adicta a las redes sociales sería aquella que de forma compulsiva usa los medios sociales en exceso. Por ejemplo, mirando constantemente las actualizaciones de los estados, los perfiles de sus amigos o subiendo fotos él mismo durante horas y horas.

Algunos signos que pueden indicar que tenemos un problema con las redes sociales según Wilson (2015) son:

  • Pasar más de una hora diaria en las redes sociales. Normalmente lo adecuado sería no pasar más de media hora al día.
  • Mirar Facebook cuando sea posible. Algunas personas dejan abierto el programa mientras trabajan. Otras en cambio, usan la App mientras están comiendo con sus amigos.
  • Compartir demasiado contenido. Compartir demasiada información personal como fotos o videos con Facebook o otras redes sociales. Esto suele hacerse para obtener la aprobación o reconocimiento de sus iguales.
  • Escuchar de las personas de tu alrededor que pasas demasiado tiempo conectado a las redes sociales.
  • Encontrar que este problema empieza a interferir con tu trabajo, escuela o vida social.
  • No conseguir reducir el tiempo que pasas en las redes sociales, aunque lo intentes.
  • Pensamientos obsesivos sobre tus “amigos” en Facebook o los aspectos de la vida social en internet. Por ejemplo, algunas personas pasan mucho tiempo en decidir qué mensaje compartir, cómo actualizar su página, o cómo responder a sus amigos en Facebook. Otro ejemplo, es el gasto de tiempo y energía que supone pensar qué compartir o escribir en la actualización del estado. Posteriormente, pensar ansiosamente qué van a responder o decir mis “amigos” de ese estado o en ese estado.
  • Mirar el Facebook de tus amigos en un sentido competitivo. Existe una competitividad por añadir amigos que puede dar lugar a un aumento de tensiones relacionadas con esta red social, dando lugar a resultados peores que la adicción.
  • Como modo de evasión. Hay personas que utilizan las redes sociales para evitar sus problemas en la vida real. Es decir, cuando te sientes decaído normalmente te conectas a Facebook u otras redes sociales para sentirte mejor.
  • Pérdidas de sueño por estas conectado a las redes sociales. Si las redes sociales interfieren en tu día a día, es decir en tu trabajo o estudios es preocupante. Sin embargo, aún lo es más cuando afecta también a tu descanso.

¿Por qué los adolescentes usan las redes sociales?

Internet puede ser algo muy interesante para los jóvenes ya que con un solo clic podemos tener una respuesta inmediata. Además, de esta respuesta rápida también existe interactividad y muchas ventanas con actividades.

En edades como en la infancia y la adolescencia, es muy importante sentirse aceptados por los demás y esto puede aumentar o disminuir la autoestima de un menor.

En este caso, los adolescentes usan las redes sociales por el efecto de popularidad que producen. Además, gracias a este uso pueden ver si realmente son populares y aceptados por el número de amigos/as que les siguen.

Recomendaciones para padres y educadores

Aunque los adolescentes enseñen a los padres a usar las nuevas tecnologías e Internet, son los padres los que tienen que educar a sus hijos en el buen uso de este tipo de aparatos y herramientas. Según Ramón-Cortés (2010) tanto los padres y educadores deberían:

  • Hablar con los menores para realizar un horario de uso del ordenador o móvil. Esto puede ser una gran idea ya que la mayoría de los jóvenes no tienen un horario consensuado con los padres y utilizan el ordenador durante todo el día sin haber realizado los deberes.
  • Realizar actividades con el menor que fomenten las relaciones con otras personas. En muchas ocasiones, los jóvenes pasan muchas horas delante de los ordenadores. Por ello, es recomendable que hagan actividades con otras personas.
  • Utilizar una comunicación excelente en casa basada en el diálogo. Una comunicación de calidad con vuestros hijos/as ayudará a que en el caso de que tengan algún problema como los mencionados anteriormente os pidan ayuda inmediatamente.
  • Realizar actividades al aire libre en el que se fomente el trabajo grupal. Dedicar varios días en semana a alguna actividad extraescolar al aire libre impide que el menor esté conectado a internet o pase muchas horas en la red.

Además de todo lo anterior, según Mayorgas (2009) se debería de limitar las conexiones a Internet así como ubicar los ordenadores en lugares transitados dentro de casa.

Conclusión

Aunque la adicción a internet es un tema que nos debería de preocupar en la actualidad, no podemos pasar por alto que tal vez sea una manifestación secundaria a otra adicción o a otros problemas psicológicos (Echeburúa, Bravo de Medina y Aizpiri, 2005, 2007).

El principal elemento de la adicción a internet es que los jóvenes pasan mucho tiempo frente al ordenador como modo de escape a la realidad para sentirse mejor con ellos mismos. Este uso excesivo de las redes sociales puede causarles efectos muy negativos como pérdidas en las habilidades sociales o incluso analfabetismo relacional.

Es importante que tanto padres y madres como educadores sepan manejar las nuevas tecnologías y conozcan los riesgos que existen en ellas y en su mal uso para el menor. Dar charlas en los colegios para concienciar a los menores sería un buen método de prevención.

Referencias

  1. Arén Vidal E. Desenredar redes sociales: uso y mal uso de Internet. En: AEPap (ed). Curso de Actualización Pediatría 2016. MaDRID: Lúa Ediciones 3.0; 2016. P. 145-50.
  2. INTECO (2011). Estudio sobre la seguridad de la información y la e-confianza de los hogares españoles. 2º cuatrimestre de 2011 (16ª oleada). Observatorio de la Seguridad de la Información, INTECO. (www.inteco.es/Seguridad/Observatorio/Es tudios/Estudio_ - ho gares_2C2011) (10-04-2012)
  3. Escandón, A. M. C. (2015). Acoso y ciberacoso escolar: la doble responsabilidad civil y penal.
  4. Fernández, F. A. (2003). Las nuevas adicciones: TEA Ediciones.
  5. Garmendia, M., Garitaonandia, C., Martínez, G., & Casado, M. (2011). Riesgos y seguridad en internet: Los menores españoles en el contexto europeo. Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, Bilbao: EU Kids Online.
  6. García-Jiménez, A., López de Ayala-López, M. C., & Catalina-García, B. (2013). Hábitos de uso en Internet y en las redes sociales de los adolescentes españoles. Comunicar: Revista Científica de Comunicación y Educación, 21(41), 195-204.
  7. Odriozola, E. E., & de Corral Gargallo, P. (2010). Adicción a las nuevas tecnologías ya las redes sociales en jóvenes: un nuevo reto. Adicciones: Revista de socidrogalcohol, 22(2), 91-96.
  8. Rosell, M. C., Sánchez-Carbonell, X., Jordana, C. G., & Fargues, M. B. (2007). El adolescente ante las tecnologías de la información y la comunicación: Internet, móvil y videojuegos. Papeles del psicólogo, 28(3), 196-204.
  9. Sánchez Carbonell, X., Fúster, H., Chamarro Lusar, A., & Oberst, U. (2012). Adicción a internet y móvil. Papeles del psicólogo, 33(2), 0082-89.
  10. http://drlwilson.com/ARTICLES/ADDICTION,%20SOCIAL%20M.htm
  11. http://www.omicsonline.org/social-networking-addiction-emerging-themes-and-issues-2155-6105.1000e118.php?aid=22152

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