Los Efectos de la Abstinencia a la Marihuana

Los Efectos de la Abstinencia a la Marihuana

La abstinencia a la marihuana o el síndrome de abstinencia a cualquier droga, se define como la respuesta física de un organismo ante la retirada brusca o abrupta de una sustancia de la cual somos dependientes.

La respuesta de abstinencia varía en función de la habituación a la droga y sobre todo de la composición de la sustancia en sí misma y de los efectos que produce en el organismo.

abstinencia marihuana

Así se dice que hay ciertas sustancias que no producen síntomas de abstinencia físicos (como la marihuana) y donde se habla de abstinencia psicológica (entendida como incapacidad de sentirse totalmente confortable y relajado sin el consumo de la sustancia).

Abstinencia a la marihuana

La definición de marihuana según la Real Academia de la Lengua Española es, “Producto elaborado a partir del cáñamo índico, que, al ser fumado, produce efectos eufóricos o narcóticos”. No obstante, esta definición es bastante incompleta y sólo hace referencia al producto y su uso.

La marihuana procede de la planta del cáñamo o cannabis y es considerada hoy en día una de las drogas con mayor consumo en todo el mundo. Según el “Informe Mundial sobre el Consumo de Drogas” de 2015, de las Naciones Unidas, el uso de esta sustancia continúa incrementándose de forma generalizada a nivel global.

En España, el consumo de cannabis también ha aumentado en los últimos años. Se estima que el 13,3% de los considerados jóvenes adultos en España (entre 15 y 34 años), son consumidores de cannabis, según  el “Informe Europeo sobre Drogas” de 2016.

Esta droga suele ser consumida fumada, aunque debido a la legalización de su uso en ciertos países, cada vez es más frecuente encontrarla para ser consumida en otro tipo de productos, como los alimenticios.

Ya sea sola o acompañada de tabaco, la marihuana se introduce en el torrente sanguíneo mediante el humo inhalado, de manera que se absorbe rápidamente su principio activo y los efectos de la sustancia se producen de forma casi inmediata.

Se estima que una planta de cannabis contiene más de 400 sustancias químicas diferentes. De todas ellas, 60 se relacionan estructuralmente con el tetrahidrocanabinol delta-9 o THC, que es considerada la principal sustancia activa del cannabis en el cerebro humano.

La marihuana contiene además otras sustancias como el cannabidiol (CBD) o el cannabinol (CBN), que también producen efectos en el sistema nervioso, pero diferentes a los del THC.

La concentración de todas estas sustancias en la planta cambiará en función de la variedad de la misma, aunque no obstante, la concentración típica de THC en una planta suele estimarse entre el 1 y el 15%.

La marihuana, tal y como sucede con todas las drogas y psicofármacos, produce sus efectos en el organismo debido a la existencia de receptores específicos para dichas sustancias en nuestro cerebro. 

En el caso de la marihuana es el sistema endocannabinoide el encargado de recibir la entrada de la sustancia en el organismo y lo hace a través de la participación de una gran cantidad de receptores cannabinoides, además de síntesis de proteínas, activación de segundos mensajeros y otros procesos electroquímicos.

El consumo de esta y otras drogas provoca además de los efectos propios de la sustancia, la activación de lo que se denomina sistema neural de refuerzo o sistema de recompensa. Este sistema, se activa produciendo la liberación de dopamina cuando es estimulado por la realización de conductas que resultan placenteras para la persona.

A grosso modo, podríamos decir que siempre que se produce una conducta placentera para el sujeto, el sistema se activa produciendo modificaciones a nivel neuroquímico en el cerebro y reforzando así la repetición de dichas conductas.

Estas modificaciones neuroquímicas continuadas producen otros cambios a nivel estructural en el cerebro por el denominado fenómeno de plasticidad cerebral. Son estos cambios los que se relacionarían con los efectos de dependencia, tolerancia, abuso, abstinencia, etc.

En este sentido, ya que parece ser que la marihuana no produce modificaciones neuroquímicas a largo plazo, podría decirse que el proceso de abstinencia en el consumidor de marihuana se produce por la incapacidad de sentirse totalmente bien sin la sustancia, no porque se estén produciendo cambios físicos en su organismo en respuesta a la retirada de la droga.

Criterios par evaluar un problema de abstinencia

¿Cuándo podemos decir que se produce un  problema por abstinencia al cannabis? Según el Manual de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su última edición “DSM-5” (manual de referencia en la evaluación y diagnosis de problemas mentales), la marihuana es una de las diez clases de drogas consideradas sustancias de abuso.

Para que una persona sea diagnosticada de un síndrome de abstinencia por el uso del cannabis, el manual considera necesarios el cumplimiento de una serie de 4 requisitos o criterios, que son los siguientes.

El primero de ellos (Criterio A) es que se produzca un cese brusco del consumo de cannabis, teniendo que haber sido este consumo intenso y prolongado en el tiempo. En este sentido es necesario que el consumo se haya producido de forma crónica al menos durante varios meses y que la persona fume diariamente o casi a diario.

El segundo criterio (Criterio B), se refiere a la aparición de síntomas relacionados con la abstinencia a la marihuana. Para ser considerado este criterio, es necesario que la persona presente tres o más de los síntomas siguientes, aproximadamente en el plazo de una semana tras el cese del consumo. Los signos y síntomas que se consideran propios de la abstinencia al consumo de marihuana son:

  1. Irritabilidad, rabia o agresividad.
  2. Nerviosismo o ansiedad.
  3. Dificultades para dormir (insomnio de conciliación o de mantenimiento, pesadillas, terrores nocturnos, etc.).
  4. Pérdida de apetito o de peso.
  5. Intranquilidad.
  6. Estado de ánimo deprimido.

Para cumplir este segundo criterio, se exige además que se presente al menos uno de los siguientes síntomas físicos: dolor abdominal, espasmos y temblores, sudoración, fiebre, escalofríos o cefalea.

El tercer criterio para el diagnóstico de la abstinencia (Criterio C), se refiere a que los signos o síntomas del Criterio B deben estar provocando un malestar clínicamente significativo en la persona y su funcionamiento social, laboral, etc.

EL último de los criterios (Criterio D), se refiere a la necesidad de confirmar que los síntomas o signos presentados por el sujeto no pueden ser atribuidos a ninguna otra afección o condición médica; y no se explican mejor por la existencia de otro trastorno mental, de una intoxicación o de la abstinencia a otra sustancia.

Cuando se cumplen estos 4 criterios podríamos decir que la persona sufre un síndrome de abstinencia por el uso de cannabis.  

Aunque la mayoría de usuarios crónicos de marihuana no refieren síntomas de abstinencia durante periodos de retirada o cese de consumo, en la actualidad la comunidad científica está tratando de medir las variables que pueden estar mediando en el proceso de abstinencia por el uso de marihuana y cannabis.

Algunos estudios parecen indicar que se producen cambios irreversibles por el uso de la sustancia y que durante el periodo de abstinencia el funcionamiento cerebral es deficitario, sin embargo hay otros estudios que han encontrado en sus investigaciones justo lo contrario.

A continuación se presentan algunos estudios realizados en los últimos años sobre la abstinencia y sus características en consumidores de marihuana.

Estudio 1

El primero es un estudio realizado en el Instituto Nacional de Salud de Baltimore, con 108 sujetos (75 consumidores de marihuana en periodo de abstinencia y 33 participantes del grupo control).

El grupo de los consumidores se subdividió en dos: consumidores por menos de ocho años y consumidores por ocho años o más. Para realizar este estudio se midió la actividad cerebral a través de electroencefalograma (EEG), además de otros parámetros vitales tras 72 horas del ingreso de los pacientes en la unidad de drogodependientes.

Los resultados de este estudio mostraron que se producía una disminución de las frecuencias electroencefálicas Alfa y Beta en regiones cerebrales posteriores en aquellas personas con abstinencia que consumieron marihuana por más de ocho años, frente a aquellos que no la consumieron e incluso aquellos que lo hicieron por menos de ocho años.

También encontraron diferencias en otras variables controladas. Por ejemplo en el ritmo cardíaco, donde el grupo control presentó una media de 75.8 pulsaciones por minuto, 72.1 el de consumidores de menos de ocho años y 66.6 pulsaciones por minuto los consumidores de más de 8 años.

Los dirigentes del estudio concluyeron que sí se producían cambios a niveles fisiológicos entre los consumidores y el grupo control. Sin embargo, se necesitan más estudios para conocer si los cambios son producidos por la abstinencia a la droga o por el propio consumo crónico de la sustancia.

Estudio 2

En otro estudio realizado en el Instituto Médico Johns Hopkins en 2010, comenzaron observando que cuando las personas dejaban de consumir marihuana de manera brusca, referían sufrir problemas de sueño.

En este sentido, los investigadores se centraron en estudiar si se producían cambios significativos en los patrones de sueño de consumidores de marihuana durante periodos de abstinencia.

Utilizando el polisomnograma, realizaron cinco medidas de sueño durante 14 días en una muestra de 18 sujetos consumidores de marihuana mientras se encontraban en periodo de abstinencia.

Los resultados pudieron mostrar que el cese abrupto en el consumo de la sustancia provocaba una disminución en el tiempo total de sueño y de la eficacia del mismo.

Los consumidores de marihuana presentaron además, una duración inferior al grupo control en la cantidad de sueño REM, concluyendo que podrían ser las alteraciones en el sueño las que provoquen el resto de síntomas relacionados con la abstinencia.

Estudio 3

En un estudio longitudinal, se evaluó el rendimiento en algunas funciones cognitivas en adolescentes consumidores de marihuana, durante un periodo de abstinencia de tres semanas.

La muestra estuvo constituida por un total de 40 adolescentes con edades comprendidas entre los 15 y los 19 años, a los que evaluaron mediante pruebas estandarizas la capacidad atencional, la memoria de trabajo verbal y las habilidades de aprendizaje verbal.

Los resultados de esta investigación mostraron que los consumidores de marihuana ejecutaban peor la prueba de aprendizaje verbal en las primeras evaluaciones, pero mejoraban su ejecución con el periodo de abstinencia. En cuanto a la capacidad atencional, los consumidores de marihuana mostraron peores puntuaciones durante toda la investigación.

Por último, los consumidores obtuvieron peores marcadores en la prueba de memoria de trabajo verbal al comienzo, pero la función atencional parecía recuperarse durante el periodo de abstinencia.

A la luz de todos estos datos y considerando el debate actual en el que se encuentra el tema del consumo y la legalidad de la marihuana, es conveniente concluir que son necesarias nuevas investigaciones para determinar con más claridad cuáles son los efectos concretos de la retirada de la droga en consumidores de la misma.

Esto nos ayudará no sólo a conocer mejor cuál es el proceso de abstinencia y cuáles son sus características, sino que también permitirá que puedan ser diseñadas estrategias de tratamiento e intervención más eficaces para trabajar con estas personas.

Referencias

  1. Bolla, K. I., Lesage, S. R., Gamaldo, C. E.,  Neubauer, D., Wange, N., Funderburk, F.,  Allen, R. P., David, P. M. y Cadet, J. L. (2010). Polysomnogram changes in marijuana users who report sleep disturbances during prior abstinence. Sleep Medicine 11, 882-899.
  2. Hanson, K. L., Winward, J. L., Schweinsburg, A. D., Medina, K. L., Brown, S. A. y Tapert, S. F. (2010). Longitudinal study of cognition among adolescent marijuana users over three weeks of abstinence. Addictive Behaviour 35, 970-976.
  3. Herning, R. I., Better, W., Cadet, J. L. (2008). EEG of chronic marijuana users during abstinence: Relationship to years of marijuana use, cerebral blood flow and thyroid function. Clinical Neurophysiology 119, 321–331.
  4. http://dle.rae.es/?id=OPtFZ2y
  5. http://etimologias.dechile.net/?marihuana
  6. http://www.emcdda.europa.eu/system/files/publications/2637/TDAT16001ESN.pdf
  7. https://www.unodc.org/documents/wdr2015/World_Drug_Report_2015.pdf
  8. Schmidt, M. R. (2015). ¿Qué es y con qué se compara la Marihuana?: Destruye los mitos acerca de la Marihuana. Createspace Independent Publishing Platform, España.

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